Hola que tal a todos perdón por la demora, espero les guste este nuevo capitulo, quiero adelantar que en los siguientes capítulos tendrá mas acción el fic ya que quedaron descritos todos los antecedentes en este capitulo, ademas de que comenzare a introducir personajes nuevos a la historia bueno espero les guste hasta luego.
—Dialogo— = Hablado
—Dialogo— = Telepatía Zeus
—Dialogo— = Telepatia Fate
-Capitulo 3- Un nuevo comienzo
Después del incidente en la base de la policía internacional Fate y Zeus lograron escapar con éxito aunque Fate logró sacarlos en una pieza pero ninguno de los dos tenía la más remota idea de cuál era su ubicación.
—Nunca pensé que lograríamos salir de ese lugar no puedo desconfiar de Zeus, aunque por el momento me siento un poco mareada. Pensaba Fate mientras trataba de mantenerse en pie ya que el derroche de energía fue inmenso.
—Fate ¡lo logramos!, vamos te cargare sé que gastaste mucha energía, tenemos que buscar un lugar donde descansar aunque creo que sería más importante averiguar dónde estamos.
—Así fue Zeus aunque con un buen descanso estaré como nueva.
—Eres la mejor Fate gracias a ti ahora somos libres.
—No lo habría logrado si tú no hubieras peleado como lo hiciste. Gracias.
Fue lo último que dijo Fate antes de caer dormida en la espalda de Zeus, él solo sonrió al ver a la pequeña Fate descansando.
—Espero que nos transportaras lo suficientemente lejos para no tener que huir, aunque debo de admitir que aunque no tengo idea de donde estamos es agradable respirar este aire tan puro supongo que tiene que ver el denso bosque, no importa mucho hacia donde avance igual estamos perdidos lo mejor que puedo hacer es avanzar en línea recta— Pensaba Zeus mientras emprendía su camino.
Avanzaron durante un par de horas por el bosque, Zeus estaba sorprendido de ver a algunos pokemon en su habitad aunque estos no se acercaban a él.
— ¿Ya sabes en dónde estamos? — Preguntaba Fate mientras soltaba un leve bostezo.
— Aún no Fate, he caminado por un par de horas y no he visto nada más que este bosque inmenso ¿Cómo dormiste? —
—Fue la mejor siesta que he tenido en años — decía Fate mientras le regalaba una sonrisa a Zeus
—Me alegra escuchar eso, oye Fate si empacaste la sabana de nuestra cama ¿verdad? —
— Sí, ¿Por qué? —
—Hace un rato noté que el clima comenzó a tornarse frío no se en donde estamos pero regresar no es una opción y quizá más adelante el frío sea intenso —
—Caminaré por un rato así podrás descansar de cargar mi peso, la mejor opción es seguir avanzando eventualmente llegaremos a algún lugar donde nos podamos orientar o descansar. —
Después de su larga caminata por el bosque al fin encontraron lo que parecía una señal a lo lejos, se aproximaron a ella lo más pronto posible, quizá contendría información que les pudiera decir en dónde se encontraban.
"Ruta 217, Norte Ciudad Punta Nevada, Lago Agudeza, ¡PELIGRO FUERTES VENTISCAS!"
—Con que Ciudad Punta Nevada no había escuchado de ella antes, qué opinas Fate ¿tomamos el riesgo? Por lo menos ahora sabemos que más adelante encontraremos una ciudad, aunque si vamos en esa dirección lo más adecuado sería vivir cerca del lago porque un humano sin familia llamaría la atención de las personas—
—Vale la pena intentarlo, además si hay una ciudad cerca en cualquier emergencia podemos ir por ayuda—
—Está decido entonces a Ciudad Punta Nevada—
—Creo que la única forma en que lograremos cruzar la ventisca es cargándote en mi espalda y cubrirnos con la sabana que tenemos eso nos protegerá del frío… Espero ya que estas armaduras no son de gran ayuda con ese detalle. —
— ¿Crees poder resistir? —
— Logré contener a un grupo de agentes entrenados, creo que esto será sencillo — Decía Zeus mientras guiñaba un ojo para reconfortar a Fate.
Los dos se aventuraron en la ruta pero nunca esperaron que la ventisca fuera tan fuerte. Zeus estaba decidido a sobrevivir y a vivir en libertad inclusive morir en una ventisca era mejor que permanecer encerrado, aunque había pasado un buen rato caminando en la ventisca hasta el momento no había encontrado ninguna señal de la ciudad.
— Carajo no esperaba que el frío fuera tan intenso, me estoy congelando. Fate ¿cómo te sientes?, No sé cuánto falte para salir de aquí necesito saber si estás bien. —
—Si estoy bien, tengo frío pero resistiré ¿Aún sigues creyendo que valió la pena todo el riesgo?—
— Por supuesto que sí Fate, haré todo en la medida de lo posible para que no corras ningún riesgo pero definitivamente esto es mejor que esa base en la que estábamos, tú solo tienes que resistir Fate.—
—Eso haré Zeus, te lo prometo. —
Mientras su larga caminata continuaba Zeus constantemente hablaba con Fate para saber cómo se encontraba, después de un rato al fin a la distancia lograron ver una luz aproximarse hacia ellos. La fuerte ventisca dificultaba la visión además de que Zeus no podía caminar muy rápido por el peso de Fate y la inmensa capa de nieve bajo sus pies, pero cuando la luz estaba suficientemente cerca, pudieron apreciar que era una mujer de edad un tanto avanzada en una de sus manos llevaba un recipiente de cristal con una llama en su centro, rodeado con una estructura de metal mientras que en la otra sostenía lo que parecía leña.
— ¡Pero que imprudente muchacho! arriesgarte a ti y a tu pokemon con este clima, pasa a mi cabaña antes de que se enfermen — exclamó la señora un tanto molesta.
—No, tengo que seguir mi camino —
— Tonterías pasa o tendré que obligarte a hacerlo. —
Cuando dijo eso la señora, Fate miró a Zeus.
— Zeus por favor entremos tengo mucho frío —
—Entonces vamos—
— De acuerdo señora usted gana, la sigo —
Eran solo unos metros los que tuvieron que caminar pero por la intensa nieve Zeus no podía ver a más de tres metros delante de él, la cabaña era pequeña con una puerta de madera un poco dañada había más cabañas a los lados o por lo menos eso era lo que supuso Zeus ya que lograba ver pequeñas luces entre la nieve, pero era difícil saber que eran.
Al entrar sintieron un calor agradable así que Zeus y Fate se sentaron en un pequeño sofá que tenía la señora frente a una chimenea con lo cual rápidamente comenzaron a recuperarse del frío y dejaron la sábana que portaban a un lado y Zeus dejó su mochila en el suelo.
— ¡¿Qué haces fuera con este clima?! Pareces un entrenador aunque uno insensato, tienes mucha suerte de que saliera por algo de leña. — Decía la señora mientras arrojaba leños al fuego.
— Gracias señora por darnos refugio de la nieve, solo necesitamos descansar unos minutos tenemos que seguir nuestro camino. —
—No seas terco muchacho es peligrosa una ventisca como esa, supongo se dirigen a ciudad Punta Nevada, por ahora solo me interesa saber cómo se encuentran—
—Mi pokemon se encuentra bien solo que a ella no le gusta estar en su pokebola es por eso que la cargaba en mi espalda y la ventisca fue más fuerte de lo que esperaba. —
— Puedes llamarme Annie deja lo de señora que me haces sentir vieja — Decía Annie con una sonrisa.
— Lo siento, Annie —
— Y dime ¿cuál es tu nombre muchacho? —
— Lamento no poder responder eso Annie, Gracias por dejarnos descansar del frío un momento. Ahora tengo que seguir mi camino. — Decía Zeus mientras se levantaba del pequeño sofá.
— ¡¿A dónde crees que vas?! No me importa cuan fuerte crees que seas, en esta tormenta podrías morir por lo menos espera a que pase, por favor no te pongas en riesgo o a tu pokemon. —
— ¿Por qué se preocupa por nosotros? No nos conoce, ¿Por qué preocuparse de alguien que no volverá a ver? — Zeus preguntaba realmente consternado.
—Ya te lo contaré pero por ahora vengan conmigo que les serviré un plato de sopa y no aceptaré un no por respuesta — Decía Annie mientras los guiaba al pequeño comedor.
Zeus y Fate se sentaron en la mesa de madera viendo como Annie servía los platos de sopa y mirándose uno al otro como lo hacían la mayor parte del tiempo que tenían sus conversaciones por telepatía.
— Huele delicioso, además de que siento algo extraño al estar aquí no quisiera irme aunque sé que tenemos que hacerlo. —
— Quizá sea porque es la primera vez que nos tratan con respeto, no como herramientas. —
— Esta es una vieja receta que he perfeccionado con la práctica sé que les va a gustar además de que era el platillo favorito de mi esposo, a veces la preparo para sentir que el aún está aquí. —
— ¿Y a dónde fue tu esposo? —
— ¡Vaya Annie! Esta sopa esta exquisita —
— ¡¿De quién fue esa voz?! Estoy seguro que no es tuya muchacho— Annie se asustó cuando escucho a Fate dentro de sus pensamientos ya que era algo que experimentaba por primera vez.
—No te preocupes es la voz de mi pokemon ella se comunica mediante el pensamiento.
— Asombroso es la primera vez en toda mi vida que escucho algo así, y sobre tu pregunta mi marido murió hace ya unos cuantos años, el salió en una tormenta como la de hoy porque quería llegar a Ciudad Punta Nevada. Él era un marinero, era valiente no temía a nada pero la tormenta fue más fuerte que él. Nunca llego a su destino, es por eso que cuando te vi caminando en la nieve te invite a pasar. Tú tienes la misma mirada de determinación que tenía mi marido. —
— Lamento escuchar eso Annie, él era la persona más importante en tu vida supongo, y te agradezco por preocuparte por nosotros. —
Zeus y Fate terminaron su comida y mientras se levantaban de la mesa tenían que advertir a Annie sobre el inminente riesgo que la amenazaba.
—Annie creo que es importante que te mencione que nadie debe de saber que estuvimos aquí.
— ¿Por qué muchacho?
— Lamento no poder responder esa pregunta, pero créeme es por tu propio bien que nadie se entere.
—Creo que lo único que te podemos decir es que las personas de las cuales escapamos harán cualquier cosa por recuperarnos.
— Te agradecemos por la comida pero tenemos que retirarnos.
Annie se levantó de la mesa y se encaminó a una de las habitaciones de la cabaña y luego a la cocina. Pasaron unos minutos y salió con varios objetos en sus manos.
—Este abrigo pertenecía a mi marido ha estado guardado por mucho tiempo, creo que tú podrías darle un mejor uso que yo, aunque quizá te quede grande por ahora y además esta frazada te servirá mejor que esa sabana que tienes para proteger a tu pokemon del frio, y estas provisiones por lo menos te servirán para un par de días en lo que consigues comida. — Decía Annie mientras entregaba todo a Zeus con una sonrisa en su rostro.
— No es necesario que hagas esto Annie. —
— Veo que no puedo detenerlos, creo que es lo mejor que puedo hacer si vuelvo a saber de ustedes eso será suficiente pago, cuídense y no se preocupen no mencionare a nadie que estuvieron aquí. —
— Muchas gracias Annie nos volveremos a ver, espero… —
Zeus y Fate sabían que si se quedaban con Annie la pondrían en riesgo a pesar de que ella los había hecho sentir que le importaban a alguien, con el abrigo que Annie le obsequio era más fácil resistir el frio, Fate cubierta con la frazada y en la espalda de Zeus no tuvo problemas con el frío tampoco, solo les quedaba un camino de máximo unas horas hasta la ciudad de punta nevada.
Se despidieron de Annie a la cual le prometieron que intentarían ver de nuevo algún día, y tomaron su camino hacia Ciudad Punta Nevada.
Después de caminar en la nieve por un rato, llegaron a un lugar donde el clima solo era frío no tenían que preocuparse de la ventisca por ahora, y entonces se aproximaron a una señal que se veía a lo lejos
"Norte Lago Agudeza, al Este Ciudad Punta Nevada"
—Bien ya falta muy poco, en marcha ya es de noche y tenemos que buscar en dónde quedarnos cerca del lago, ya que si vamos a la ciudad podrían hacernos preguntas será mejor evitar a las personas. —
—Sí creo que es lo mejor, además para la ciudad necesitamos lo que llaman pokedolares para pagar por comida y en donde quedarnos, y no tenemos, si rodeamos el lago para llegar a esa montaña podríamos encontrar una cueva creo que sería el mejor lugar para refugiarnos -
—Tienes razón, intentar acampar aquí afuera sería una locura, espero no tener problemas hoy ya que quiero descansar.
Mientras avanzaban al Noroeste se podía apreciar lo que parecía una montaña por lo tanto debía haber por lo menos una cueva en la cual refugiarse al explorar un poco se dieron cuenta de que tenían razón, era una cueva pequeña pero por lo menos serviría de algo.
—Bien es hora de descansar creo que no tendremos problemas para resistir el frío si nos cubrimos con el cobertor que nos regaló Annie y la sabana que tenemos.
Mientras Zeus improvisaba lo que sería una cama, Fate estaba en la boca de la cueva observando en dirección del lago.
—Vaya esto es increíble a pesar de que sea una cueva en donde dormiremos mañana, no tendremos que despertar temprano a hacer entrenamientos para misiones absurdas, podemos respirar aire fresco, beber agua pura, lástima que hace mucho frío, si no en este momento estaría nadando —
— Aunque odio los espacios cerrados somos libres ahora, quizá mañana entrene un poco para así mejorar mis habilidades. —
— Pero pensé que al escapar viviríamos tranquilos, pensé que no volveríamos a entrenar —
—Tendremos que estar preparados para todo, vieron de lo que somos capaces si nos encontraran no será tan fácil escapar eso te lo puedo asegurar.
— Está bien, pero no pienso levantarme a la misma hora que en la base —
— No te preocupes Fate, yo tampoco pensaba hacerlo, ahora a descansar —mientras decía esto Fate caminó hacia Zeus acurrucándose en sus brazos para dormir.
— Zeus, ¿algún día podemos ir a una playa? recuerdo que los agentes en la base mencionaban esos lugares. —
— Claro Fate te lo prometo, también me gustaría ir, a pesar de que nos enseñaron a nadar en la base no es lo mismo nadar en una piscina que en el océano. Yo solo vi fotos en algunos de los libros, pero no es lo mismo —
— Gracias, ahora descansa Zeus — decía Fate mientras le daba un beso en la mejilla a Zeus
— Buenas noches Fate— Mientras le daba un beso en la frente a Fate.
Zeus y Fate estuvieron viviendo en esa cueva por varios días, durante ese tiempo en las mañanas hacían entrenamientos como Zeus había dicho para fortalecerse. No le gustaba mucho el concepto de las batallas pokemon pero era algo que necesitaba hacer además de que la única manera de aumentar considerablemente sus habilidades era enfrentarse con Fate.
Pero tarde o temprano cuando haces mucho ruido con tus entrenamientos alguien vendrá a ver qué sucede y esta vez no fue la excepción.
Una semana aproximadamente había pasado desde que llegaron a la cueva, Zeus al no tener ningún tipo de restricción constantemente experimentaba con sus habilidades para así descubrir nuevas formas de atacar o mejorar, entre estas habilidades estaba; Crear una barrera de energía psíquica y crear fuego con sus manos aunque esta última le dejo varias cicatrices en el cuerpo durante su proceso de aprendizaje.
Fate intentaba enseñarle como crear una bola de sombras, la cual Zeus no lograba dominar aun, esta terminaba deshaciéndose.
Un día en uno de sus entrenamientos paso algo que los tomó por sorpresa.
— Fate me gustaría ver que tan fuerte se volvió tu bola sombra — Decía Zeus en un extremo de su improvisado campo de entrenamiento.
— Zeus no crees que deberíamos descansar, si la lanzara podría lastimarte no sé si la puedas detener —
Fate a veces dudaba del buen juicio de Zeus lo que hacía que se preocupara bastante.
— Confía en mi lo lograré, ¡lánzala! —
Fate asintió con la cabeza mientras comenzaba a formar una esfera oscura en sus manos que después lanzó a Zeus. Él estaba confiado, pero eso terminó cuando la bola de sombras rompió su barrera arrojando a Zeus contra un árbol.
— ¡Zeus! Te dije que era mala idea— Fate corría preocupada a ver cómo estaba Zeus, quien se levantó con una sonrisa.
— Demonios, sí que eres fuerte no esperaba que rompieras mi barrera—
—No vuelvas a preocuparme así Zeus — Fate decía esto mientras abrazaba a Zeus lo cual lo tomó por sorpresa, pero devolvió el abrazo.
— Lo siento Fate, en serio pensé que podría detenerla, pero sabes que esta es la única forma de fortalecernos.
— Eres un idiota, si vuelves a hacer algo que te ponga en riesgo yo… Olvídalo mejor vamos a comer algo-
— ¿Estás bien Fate?
— Sí, estoy bien no es nada - Decía Fate mientras sonreía a Zeus.
— Está bien, entonces vamos a buscar algo de comer.
Por lo que había sucedido no se dieron cuenta que alguien los observaba, una mujer muy hermosa, era joven, su cabello era rubio y llegaba por debajo de su cintura con un atuendo negro y unos adornos en su cabello de color negro con franjas amarillas. Entonces la mujer se aproximó a Zeus
— Impresionante, dime ¿cuál es tu nombre muchacho? —
— Me temo que no puedo responder eso — El tono de voz de Zeus contenía un poco de molestia ya que él pensaba que tendrían que buscar un nuevo lugar para vivir ya que habían sido descubiertos.
— Ya veo, no confías en mí, creo que es normal porque no sabes quién soy, pero yo creo saber quién eres, eres la viva imagen de alguien que conocí cuando era más joven.
— ¡¿Qué?! Si eso es cierto entonces quizá usted podría darme una pista de mis orígenes. —El tono de voz de Zeus y su expresión junto con la de Fate cambiaron a sorpresa total ya que sabían que Zeus era un clon y siempre quiso saber sobre sus orígenes, entonces esta mujer podría brindar información de la persona de la cual fue clonado Zeus.
— Veo que no tienes idea, te propongo algo te daré la información que quieres, pero tendrás que retarme a una batalla, pero no será sencillo veras yo soy la campeona de la región por lo tanto tienes que vencer en la liga Sinnoh, después vencer al alto mando y después podrás retarme a una batalla oficial cuando logres vencerme de esta manera te daré la información que te interesa.
— ¿Por qué habría de hacer todo eso cuando simplemente mi pokemon puede leer tu mente?
— Inténtalo no conseguirás nada— Decía Cynthia con una sonrisa en su rostro.
— Zeus tiene razón, por algún motivo no puedo indagar en su memoria como lo hago con otras personas.
— ¿Qué opinas de esto?
—Sabes que siempre te apoyaré, aceptemos su reto te prometo que entrenaré para hacerme aún más fuerte y no defraudarte. —
—Muchas gracias Fate realmente lo aprecio, aunque las cosas se complican cada vez más.
—He escuchado de la liga tenemos que viajar para conseguir medallas según tengo entendido que molestia, creo que no tenemos opción.
— Veo que dices la verdad, está bien acepto tu reto pero si intentas engañarme pagaras un alto costo.
— No te engañaría, ¿tenemos un trato?
— Así es. — dijo Zeus mientras le daba un amistoso apretón de manos a Cynthia.
— No me has dicho tu nombre aún muchacho —
— Eso es porque no tengo un nombre — Aunque Cynthia parecía ser sincera con Zeus, él trataba de ser cauteloso ya que no sabía mucho de ella.
— Zeus realmente parece sincera, ¿porque no le dijiste como nos llaman? —
— Sera mejor tener precaución creo que confió un poco en ella, pero será mejor no volver a decirle a nadie esos nombres. —
— Bueno después pensaremos en uno, ahora te llevaré con una amiga sé que te agradará además de que podrás confiar en ella como en mí, y desde ahora te lo digo si algún día necesitas algo no dudes en buscarme, ya que contaras conmigo. —
—Agradezco eso Cynthia, aunque ir contigo, eso es una mala idea te pondré en riesgo, al igual que a cualquier persona que conozca ya que las personas de las cuales escapamos podrían hacerles daño.
—Tonterías, ustedes vendrán conmigo tendrán un hogar, una familia, créanme no se arrepentirán.
— Hogar, Familia, es la primera vez que alguien menciona eso-
— Suena bien, aun asi debemos de tener cuidado.
— Está bien te acompañaremos, pero que conste que te lo advertí, esas personas no descansaran hasta encontrarnos, antes de irnos déjame ir por mis cosas. —
Zeus entonces se dirigió hacia la cueva, Fate lo seguía, mientras Cynthia exclamó.
— ¡Estaré en mi Jeep muchacho! —
Zeus solo la miró y asintió, así que al llegar a la cueva rápidamente tomó su mochila, se puso su abrigo y cubrió a Fate con la frazada entonces salieron de la cueva en dirección al Jeep de Cynthia.
— Fate se me ocurre un nombre nuevo para ti con eso pasaras desapercibida ya que si se corriera la voz de una Kirlia llamada Fate podrían encontrarnos de nuevo pero creo que sería menos probable con una Kirlia llamada Amber ¿Qué te parece? Sin mencionar que tendremos una nueva vida de ahora en adelante.
—Me gustaría llamarme así, Zeus, pero ¿qué hay de ti? necesitas un nuevo nombre también-
— Cynthia dijo que pensaría en uno, así que dejare eso en sus manos —
—Bueno entonces desde ahora seré Amber- Decía Amber mientras le daba un abrazo rápido a Zeus.
Entonces subieron al Jeep pero Zeus solo miraba a Cynthia con cautela, Cynthia no se sentía molesta por eso ya que ella no sabía que es lo que había vivido Zeus ya que de su boca salió que eran perseguidos por personas que podrían hacerles daño pero se decidió apoyarlo y quizá algún día él le contaría su historia.
