Tú me haces feliz
Aquí les traigo un nuevo capítulo, no quiero hacer capítulos muy largo, aunque a veces siento que a las historias le falta más y más, pero no quiero hacerlo muy tedioso, agradezco sus RR realmente me animan a seguir escribiendo aun cuando no tengo mucha experiencia en esto, trato de evitar los errores ortográficos y mejorar mi redacción, por eso empecé a leer los capi anteriores y me di cuenta que tenía un par de incongruencia puesto que Naruto se convirtió en Jōnin a los 10 años y en el capi anterior había puesto que a los 11, y en este capi había colocado a los 13, no me había dado cuenta de ese pequeño detalle por lo que me disculpo de antemano, voy a estar más al pendiente para evitar esos desvaríos.
Capítulo 3
Naruto y Hinata se mantuvieron en silencio cuando entraron a la oficina del Tercer Hokage, el cual se sorprendió al verlo entrar juntos, frunció el ceño el rubio no podía a verle dicho a la joven Hyūga sobre aquel evento o si, miro al rubio quien solo le dedico una sonrisa, se sintió aliviado al ver que no le había dicho nada, habían guardado el secreto solo porque Hiashi se negaba rotundamente a aceptar la verdad.
- Naruto me sorprender volver a verte por aquí tan rápido y más aún acompañado – miro a Hinata antes de sonreírle, en realidad no imaginaba que el rubio se parecía tan rápido por su oficina al no hasta mañana
- Si viejo lo que pasa es que quiero comprar un terreno – Hinata y Sarutobi se sorprendieron, Naruto busco su mochila la cual estaba en el sofá cerca del escritorio del Hokage
- Naruto tu apartamento sigue igual de cómo lo dejaste hace cinco años cuando partirte a tu entrenamiento – le dijo el Tercero, el personalmente se había encargado de que todas las semanas alguien de su confianza se encargara de la limpieza
- Lo sé, pero tengo muchas cosas, no entraran en un espacio tan reducido, no sería gratis obviamente pienso comprarlo – comento, saco un sobre blanco de su mochila para luego entregárselo
- Entiendo aun así… - empezó a decirle tomando el sobre y lo abrió al ver la cifra escrita en aquel cheque se quedó pasmado, miro al chico y luego el pergamino – Naruto esta cantidad de dinero es… - aun cuando él se encontraba fuera de la Aldea si era necesario le enviaba a ser una que otra misión en secreto muchas de ellas de Rango "A" o "S", pero ni con todas las misiones juntas el joven lograría reunir tal suma a menos… – estuviste haciendo misiones para otra Aldea – cuestiono frunciendo el ceño, Jiraya no le hubiera permitido hacer tal cosa, pero su antiguo estudiante no era muy responsable.
- Descuida viejo no fui un doble Ninja – lo tranquilizo, se sentó en el sofá le hizo señas a la chica de que se sentara a su lado y esta lo hizo sin rechistar – aunque me vi involucrado en un problema que tuve que resolver – vio que el hombre quiso saber más de asunto – me encontraba cerca del País de los Demonios y una Hime-sama llamada Shion necesitaba que la ayudara, al final logre salvar a todos y como premio me dieron esa cantidad de Ryō
- Naruto esta suma de dinero equivale a unas 50 misiones de Rango "S" – el hombre seguía sorprendido por aquel exagerado monto
- Que te puedo decir según ella salve al mundo de un problema mucho mayor para un futuro - restándole importancia, aun cuando solo destruyo a un demonio, aquella mujer le entrego aquella cantidad de dinero - antes de que se me olvide – saco otro sobre y se lo entrego al hombre – este es para la Aldea, puesto que fue un ninja de Konoha quien la ayuda ella dijo que debía pagarle a la Aldea también.
Sarutobi tome el sobre sintiendo curiosidad por ver que le había dado a ellos, Naruto no había sido enviado para realizar ninguna misión así que no estaba esperando ningún pago por parte de ellos, abrió el sobre al ver la cifra su nariz empezó a sangrar, la joven Hyūga corrió a auxiliarlo preocupada al ver al hombre desmayado en su asiento, el rubio por su parte se quedó en su lugar, recordó el percance que lo llevo al país de los Demonios, había escuchado rumores de un ninja poseedor del Sharingan estaba cerca de aquella zona, pensando de que era posible de que se tratara de Itachi se dirigió a ese lugar, nunca antes había estado por aquellos lares, fue interesante y encontró varios objetos que podrían ser de ayuda para la Aldea, también se encontró con una chica malcriada pero solitaria llamada Shion su familia eran monjes y Sacerdotisas, que tenía como propósito vigilar a un demonio que podría destruir la vida como la conocían, la pobre chica paso todo su vida pensando que moriría en cualquier momento, pero cuando el apareció sus visiones había cambiado ahora veía como todos se salvaban gracias a él, al final la visión de la chica se había hecho realidad, él tuvo que salvar su trasero y a todos, no fue una pelea fácil pero lo había logrado con solo dos costillas rotas, su pulmón izquierdo a punto de colapsar, su pierna derecha casi destrozada y una docena de moretones, aun cuando le había dicho a aquella mujer que no era necesario ningún pago de su parte, ella había insistido a él le había dado una pequeña fortuna y otra fortuna a la Aldea, acepto el pago para Konoha ese dinero ayudaría en caso de emergencia.
- Oye Ojiichan con lo de mi terreno crees que me lo pueda dar ahora mismo – hablo Naruto luego de que el Hokage se hubiera recuperado
- Aquí tienes Naruto-kun – Hinata le entrego una taza de Té, el chico le agradeció el gesto provocando que la chica se sonrojara – Hokage-sama – entregándole otra taza al hombre que se veía más recuperado, la chica volvió a su lugar al lado del rubio
- Comprendo tus razones, pero sabes que entregarte un terreno es algo difícil el consejo civil tiene que dar su aprobación para la construcción de una nueva casa, aunque yo diera la autorización ellos deben de dar su aprobación – luego del ataque del Kyubi muchas casas y edificios fueron gravemente dañadas, se llegó al acuerdo de que el consejo Civil seria quienes aprobarían o rechazarían las nuevas construcciones, lo que debía de ser solo durante unos meses se convirtió en años, ahora los civiles eran los que daban su aprobación de dar o negar los terrenos
- Me había olvidado de ellos – Naruto maldijo su mala suerte, si debía esperar por la aprobación del consejo civil tenía todas las de perder
- Eto... ¿y que ahí del terreno Uzumaki? – la pregunta de Hinata logro atraer la mirada de ambos hacia ella, solo bajo la mirada nerviosa de ser el centro de atención
- ¿De qué terrenos hablas Hinata-chan? – la chica casi se desmayó al oír como el rubio la llamaba.
- No había pensado en eso – Pensó en voz alta el Hokage
- ¿Ojiichan de que terreno estaban hablando? – pregunto impaciente
- Que tal vez tengamos un terreno para ti y el consejo civil no tendría que intervenir – comento el hombre, Naruto sonrió ante esa idea si no tenían que enfrentarse a aquellos idiota entonces él lo aceptaría – solo hay un pequeño inconveniente
- Y ese es?
- Otosan deberá dar el permiso – explico la Hyūga
Naruto solo se golpeó la frente con su mano derecha, si tenía que enfrentarse a alguien preferiría mil veces que fuera al consejo civil al menos a ellos podría torturarlos un poco, en cambio con Hiashi Hyūga sería un caso diferente y él serie el que sufriera, ese hombre lo odiaba y no iba a cambiar de parecer ni aunque pasara mil años, levanto la mirada al ver a la joven Hyūga se notaba preocupada, ella no tenía la culpa de que su padre no quisiera aceptar la verdad… entonces tuvo una gran idea que lo hizo sonreír maliosamente
- Hinata-chan tu eres la heredera del Clan Hyūga verdad – tomando las manos de la chica
- Hai – respondió azorada
- Ese terreno que dices está dentro de tu propiedad – la chica estaba a punto de desmayarse, por lo que asintió – bien entonces está decidido, Ojiisan dame los papeles de la propiedad puedo entrar al recinto Hyūga
- Naruto acaso vas a hacer lo que creo que vas a ser – Sarutobi solo negó con la cabeza cuando el joven le guiño un ojo – iré contigo así Hiashi no hará nada que pueda ser mortal para ti – aviso el hombre tomando su sombrero junto con un pergamino – por cierto es mejor que dejaras de deslumbra a Hinata no creo que su corazón lo tolere mucho – le aconsejo viendo como el chico alzaba a la joven la cual se había desmayado
- Creo que estoy en mi derecho de hacerlo no, al fin y al cabo de acuerdo a las tradición de Clan Senju ella es mi prometida – aparto el cabello del rostro de la chica
- Una tradición que Hiashi no acepta – le recordó
- Que no lo acepte no significa que vaya a cambiar las cosas, él es tradicional por eso es que aún no ha buscado ninguna posible marido para ella – gracias a sus contacto estaba al tanto de los Omiai que el Hyūga había rechazado con el pasar de los años, puesto que legalmente Hinata Hyūga estaba comprometida con él, al menos que ambos estén dispuesto a romper dicho compromiso
- ¿No habías dicho que ni ibas a seguir aquella absurda tradición? – inquirió con la ceja levantada
- Dije que no iba a interponerme en los sentimientos de ella, si ella se enamorada de alguien obviamente yo no interferiré, pero si los Hyūga quieren forzarla a hacer algo en contra de sus deseo yo intervendré – el deseaba que la joven que estaba en sus brazos fuera feliz, por eso no había ejercido su derecho como prometido de la joven, le había dado toda la libertad a la chica podía enamorarse de quien ella deseara siempre y cuando nadie se atreviera a lastimarla.
.
.
Quince minutos más tardes los tres cruzaron la entrada del distrito Hyūga, Hinata aún se sentía un poco avergonzada por a verse desmayado en la oficina del Hokage y ser cargada por su amor platónico casi provoco que la joven sufriera otro desmayo pero logro controlarse, así que una vez superado su vergüenza guio al Hokage y a su acompañante hasta su casa, Naruto hablaba con el Hokage pero no perdía ningún detalle de lo que pasaba a su alrededor, estaban por llegar a la casa principal, cuando noto a lo lejos una colina.
- Esa colina es el Terreno Uzumaki – le dijo Hinata al chico
- ¿Esta dentro del territorio Hyūga? – miro a la chica quien desvió la mirada con la mejilla sonrojadas
- Esta en los límites – murmuro con nerviosismo – es más fácil llegar si se cruza por el distrito Hyūga, pero si rodeas el distrito tardaría el doble de tiempo en llegar – Naruto miro a su alrededor aun cuando el distrito Hyūga era uno de los mas grande clanes, el llegar hasta aquí desde la Mansión Hokage era de unos quince minutos, si rodeara el distrito tardaría más tiempo
- Ya veo entonces nos veremos mucho más seguido de ahora en adelante – le dedico una gran sonrisa a la joven, Hinata se mordió con fuerza el labio inferior para evitar desmayarse, pero su cabeza estaba dando vuelta
"Que parte de no deslumbra a la chica no entendió" pensó el hombre al ver como la joven está aborde del desfallecimiento, gracias al cielo llegaron a su destino, la chica dio un paso para abrirles la puerta pero esta se abrió mostrando a un Hiashi un poco molesto
- Llegas tardes Hinata – le dijo a la joven sin darse percatarse de su presencia
- Lo siento Otosan pero…
- Hey Hiashi-san como te va – Naruto dio un paso adelante evitando que el hombre regañara a la chica
Hiashi volteo a ver al joven como si hubiera escuchado al mismo demonio, Naruto solo sonrió tocando el hombro de la chica.
- Entramos Hinata-chan – la pelinegra asintió feliz, paso al lado de su padre sin mostrarse timida ni nerviosa.
Hiashi frunció el ceño la actitud tímida y retraída de su hija había desapareció, ahora estaba feliz y sonrojada al estar cerca de aquel idiota, eso no le gustaba para nada, había hecho todo para que su hija no se topara con aquel chico, era imposible que solo unos minutos junto y su hija hubiera caído encaprichada por aquel sujeto. Quería impedirle el paso a su casa, pero el Hokage se encontraba a su lado y si hacia eso sería mal visto, por lo que tragándose su molestia lo dejo entrar.
Una vez en el salón Hinata les sirvió una taza de Té a todos antes de sentarse al lado de su padre mientras el Hokage y rubio estaban frente a ellos, la pobre chica no se había dado cuenta de la mirada que su progenitor le daba al rubio, ni como el chico se burlaba del hombre cuando rozaba las manos, sus hombros o le sonreía e ella.
- Disculpe la pregunta Hokage-sama, pero a que debemos el honor de su visita? – Hiashi ignoro al rubio y centro toda su atención en él líder de la Aldea
- En realidad Naruto tiene una petición para usted – señalando al joven, el hombre tuvo que tragarse un insulto y miro al Jōnin con ganas de asesinarlo
- Vera Hiashi-sama, como sabrá estuve fuera durante cinco largos años – por supuesto que estaba al corriente de eso, él había estado más que feliz cuando el chico se fue a entrenar – durante mi tiempo fuera logre acumular una gran cantidad de objetos personales, ahora necesito una casa más grande pues no entrarían en mi apartamento, pero ambos sabemos que para obtener una casa necesito del permiso del consejo civil y ellos obviamente se van a negar – El Hyūga entendiendo de inmediato por donde iba las cosas
- ¡Quieres el terreno Uzumaki que se encuentra dentro de nuestros límites! – afirmo el hombre.
- Correcto, creo que ese terreno le pertenecía a mi madre o me equivoco? – el Hyūga no pudo negarlo, luego de que Kushina Uzumaki se casara decidió que el terreno se le entregara a Clan Hyūga como pago por su ayuda durante los años que vivió en Konoha, pero nadie nunca quiso aceptar aquel lugar, ya que por derecho le pertenecía a los Uzumaki
- Kushina-sama era tu madre – Hinata miro al rubio frente a ella sorprendida, su madre le había contado historias sobre aquella Gran Kunoichi que lograba destruir a un grupo de Ninja solo por diversión, eso le dio origen a su apodo de la Habanera Sangrienta
- Dettabeyo – respondió con una gran sonrisa
-… - Hiashi tosió con molestia, Hinata volteo a ver a su padre confundida – Uzumaki – escupió molesto – aunque ese terreno es suyo por derecho fue estipulado que solo se le entregaría cuando fuera un Anbus o se casara lo que pasara primero – recalco
- Obviamente ambos sabemos que soy oficialmente un Anbu desde hace dos años atrás – Hiashi maldijo en voz baja, Naruto quiso molestar más al hombre por lo que saco el pergamino que lo acreditaba como Anbu, Hiashi no tomo el pergamino pero Hinata sintió curiosidad, pidió permiso a su padre con la mirada antes de tomar el pergamino, al abrió una máscara de zorro apareció y cayó en sus piernas
- ¿Por qué dijeron que eras un Jōnin? – le pregunto al joven con la máscara en sus manos
- Porque me degradaron a Jōnin para entrenarlos a ustedes – bufo molesto, aunque luego sonrió al ver como Hiashi escupía él Te que estaba bebiendo
- ¿Entrenarlos? - el semblante calmado de Hiashi se alteró ante aquella revelación, miro al Hokage exigiendo respuesta
- Tranquilo Hiashi, Naruto solo será un entrenado asistente, si en dado caso los Jōnin a cargo de los equipo tenga alguna misión en solitario el asumirá la responsabilidad del equipo, al igual que entrenara a cada grupo unas horas al días, sus sensei ya están al tanto de cuáles son sus responsabilidad – explico, el rubio solo rodo los ojos, él estaba seguro que esas no serían todas sus responsabilidades, lo bueno era que solo nueve novatos aprobaría, así no tendría que soportar a tantos mocosos
- Comprendo – Hiashi no le gustaba para nada aquello, no deseaba que su hija pasara tiempo con aquel chico, no era porque el chico fuera un Jinchūriki, podría ser el mismo sabia de los seis camino y aun así no le agradaría, tenía que pensar en algo para evitar que estuvieran a sola – Disculpe Hokage-sama, pero el solo se hará cargo de aquellos nueve novatos que sigan la carrera ninja no es verdad? – necesitaba que se lo confirmara, su hija podría ser débil pero sin duda lograría aprobar como Genin, también estaba el hecho de que el joven frente a él era uno de los mejores Shinobi que el conocía, si el entrenaba a su hija de seguro se convertiría en una Kunoichi muy fuerte, él hombre asentí tuvo una gran idea – Entonces encantado le entregare el Terreno
El Jinchūriki miro al hombre con recelo, el que Hiashi aceptara sin rechistar a entregarle el terreno o cualquier cosa le parecía muy sospechoso, su mirada se mantuvo en el hombre el cual al verlo solo sonrio, sus ojos brillaron y el chico supo que estaba en serio problemas
- Aun así tengo una pequeña petición
"Lo sabía este viejo no va a aceptar tan fácilmente" pensó el rubio
- Lo escucho – el Hokage le hizo señas para que prosiguiera
- De los novatos que se graduaron el año pasado, hoy en día solo un grupo sigo activo – Sarutobi asintió - tengo entendido que su sensei a pesar de ser unos de los Jōnin más fuerte se centra en el Taijustu – el hombre entendió a donde quería llegar – no cree que sería adecuado que ese equipo también entrenara con los novatos de este año, ellos tiene la experiencia y los nuevos tendrá a un Jōnin joven para entrenarlo
- ¿Qué demonios? no aceptare eso – Naruto se levantó exaltado ni loco iba a permitir que más mocoso entraran al juego
- Naruto considero que es una muy buena idea – Sarutobi no había pensado en los novatos del año pasado solo eran dos años menores al chico, podría congeniar muy bien, también podrían ayudar con su experiencia a los nuevo
- Oye viejo detente ahí – El rubio se para frente al Hokage – en contra de mis deseo me obligaste a quedarme aquí, quieres que entrene a nueve mocosos que no durarían ni cinco minutos fuera de los muros, ahora piensa montarme a tres más, estas locos si piensa que voy a quedarme aquí y aceptar de buena a primera – le dijo antes de salir de aquella habitación
Hinata miro a su padre y al Hokage preocupada el chico se había marchado furioso, hizo una reverencia antes de salir a buscar al rubio y calmarlo no quería que se marchara de la Aldea, quería que se quedara y los entrenara, pero más que nada deseaba pasar tiempo con el rubio, usando su Byakugan logro visualizarlo en el jardín de su madre, por lo que corrió antes de que se marchara.
.
.
Naruto se encontraba furioso que lo obligara a hacer algo que no quería, entrenar a unos novatos que apenas acaban de salir de la Academia le quitaría mucho de su tiempo, se había ido porque necesitaba entrenar, ahora mismo estaba tratando de nominar una técnica que solo dos persona había sido capaz de hacer, tal vez si le explicaba al viejo lo que estaba haciendo se olvidaría de aquella tontería. Pensando en lo que tenía que hacer deslizo la puerta al hacerlo se encontró con un pequeño jardín con una gran variedad de flores, en medio de este había un estanque en el medio de este había un montículo de tierra con una árbol de magnolias Kobushi
- Así que lo planto aquí – murmuro, dio un gran salto y cayó frente al árbol de magnolias
- Mi kachan le gusta mucho ese árbol – Hinata apareció a su lado, colocando su mano en el tallo del árbol cerro los ojos con melancolía – una vez me conto que un ángel se lo había dado el día que yo vine al mundo
- ¿Un ángel? – Sonrió con ironía ante la idea de que fuera considerado un ángel – Hana-sama era una mujer muy dulce
- Si, siempre trataba a todos con amabilidad, no discriminaba a nadie fuera de la rama principal o de la secundaria, era una gran persona, por eso quiero ser como ella – comento
- Es una lástima que haya muerto – él no había estado en la aldea cuando la mujer murió y se sintió un poco culpable de su muerte aun cuando no tenía nada que ver con eso.
- Muchos lamentaron su muerte – murmuro con pesar – pero ella siempre decía que la muerte solo era un despedida que nos volveríamos a ver en un futuro, que por eso no teníamos por qué estar triste. – extrañaba mucho a su madre pero le había prometido no llorar que sería valiente y que siempre le mostraría a todos una sonrisa, que cuidaría y velaría por el bienestar de su hermana. – ¿Por qué no te quedas en la aldea? – se atrevió a preguntarle
- Es complicado – se rasco la cabeza ligeramente
- Dijiste que no sobreviviríamos ahí afuera ni cinco minuto es verdad – su mirada hizo que el joven se estremeciera
- Ser un ninja no es tan fácil como lo parece – opto por sentarse en el suelo, golpeo ligeramente la tierra a su lado, Hinata entendió lo que quería así que se sentó un poco sonrojada – muchas misiones que pueden ser peligrosa inclusive para un Jōnin, existen los ninja que han traicionado a sus aldeas y trabajan como mercenarios, a eso Shinobi se les considera renegado, aparecen en el libro Bingo son sanguinarios sin corazón que no dudaría en asesinar a un Genin si se entrometiera en su camino – tenía que ser sincero con ella – vi muchas muerte a manos de ninjas renegados, los cuales usaban a Genin recién salido de la Academia como armas para acabar con aldeas enteras, Kunoichi siendo violada una y otra vez con el único fin procrear a más niños que les sirviera para sus propósitos, la vida como Shinobi no es linda, nunca sabes en quien confiar y tal vez tus amigos te puedan traicionar – pensó en Itachi y la forma en la que había abandona la Aldea.
- Entonces entrénenos usted – sugirió, Naruto la miro como si estuviera loca acaso no había entendido nada, él no quería entrenarlos – usted podría enseñarnos a sobrevivir haya afuera, no esperamos que nos enseñe todo, pero al menos podrías enseñarnos lo que los sensei siempre se le pasa por alto – agrego
El Uzumaki lo pensó, cuando Yamato-sensei empezó a entrenarlo prácticamente los dejaba a la deriva para ellos mismo aprendiera de sus errores, ellos debían aprender a control su chakra, desarrollar sus propias técnica y esas cosas, los sensei solo los orientaba, reforzar el trabajo en equipo, los ayudaba cuando era de vida o muerte, ellos mismo debía encontrar su propias debilidades y reforzar sus punto fuerte.
- Piénselo de esta manera entre más rápido nos entrenes, más rápido se librara de nosotros – expreso la joven, Naruto no tuvo que pensarlo, levanto a la joven estilo princesa y corrió de regreso a donde estaban los mayores
- Ojisan acepto tu oferta entrenare a los novatos incluyendo a los tres nuevo a cambio quiero "El" pergamino del Segundo Hokage.
