Capitulo 2

La oscuridad de la noche era interrumpida por el incansable giro de las luces en los coches de policía. Un grupo de personas con uniforme y trajeados buscaban algo que revelara que había ocurrido en aquel descampado, donde yacía el cuerpo sin vida de una mujer joven. Nadie se percataba de la figura de un hombre que iba acercándose hacia el lugar del crimen. Con pasos ligeros y seguro se aproximaba hacia el cordón policial donde una mujer de mediana edad, morena de piel y pelo rizado hablaba con un compañero de trabajo mientras esperaba órdenes de su superior.

- Vaya, pero si ha llegado nuestro fenómeno favorito- dijo la mujer con veneno

- Aburres- respondió con desgana-

- Hmm porque no te vuelves a tu agujero. Aquí no te necesitamos- volvió a responder con algo de furia-

- Lestrade no opina lo mismo. Ahora apártate- respondió pasando por debajo de la cinta policial-

- Monstruo- respondió con todo el odio y la ira que tenia hacia aquel hombre-

- Yo me preocuparía por ese punto rojo del cuello (cortesía de Anderson, seguramente). La noche no puede ocultarlo todo- dijo dirigiéndose hacia el lugar donde se encuentra su nuevo puzle.

A medida que avanzaba, observaba todo a su alrededor buscando pista y almacenando en su disco duro todos los objetos que pudiera ser inusual en la escena. Alrededor de la víctima había un grupo de persona vestida con trajes azules especiales tomando fotos y observando cuales fueron las causas de la muerte en la joven. Entre el grupo había un hombre de mediana edad con traje dando órdenes a sus compañeros.

- Hola Sherlock. ¿Dónde está John?- pregunto el inspector preocupado de ver que otra vez venia solo-

- Explícame- contesto sin prestar atención a la pregunta formulada por Lestrade-

- Mujer blanca, posiblemente de unos 28 años, murió alrededor de cuatro horas por estrangulamiento, seguramente la intentaron robar y ofreció resistencia- dijo un hombre con traje azul, moreno y con aire de autosuficiencia sobre su teoría propuesta-

- Mmmm… buen discurso Anderson. Pero es evidente que hasta ese basurero de allí podría formular tu teoría simple y aburrida. Ahora que ya has jugado a los detectives, necesito silencio para poder pensar- dijo Sherlock mientras empezaba inspeccionar al cadáver buscando pruebas.

- Este cuerpo no presenta ninguna "evidencia" diferente- respondió Anderson con furia-

- Cállate Anderson!. Tu voz ocasiona una frecuencia que hace imposible trabajar y pensar- respondió con hastío.

- Tú no puede darme ordenes, Sherlock- dijo elevando la voz y poniéndose rojo por la ira que estaba conteniendo-

- Anderson, basta ya!. Dame tres minutos y podéis volver- grito Lestrade para calmar los ánimos-

- No siempre será así, Sherlock. La gente se asquea de ti, como el doctor Watson- dijo siseando y con rencor-

- Yo de ti Anderson, me preocuparía más por no dejar "evidencias" sobre los cuellos de los demás- respondió con desgana

- Que!que cuello ni que evidencia!- grito Anderson con fastidio-

- Anderson, fuera!- volvió a gritar Lestrade irritado ante la pelea de ambos hombres-

Sherlock observo el cadáver con detenimiento parándose en todo momento para obtener las suficientes pistas y saber quien había asesinado a la joven. El cadáver se encontraba en perfecto estado con la excepción que le faltaba un par de uñas que habían sido arrancado parcialmente de la víctima. La ropa tampoco había sido arrancada o dañada y en el cuello presentaba una fina herida perteneciente algún hilo fino utilizado para estrangular a la víctima.

- Y bien- dijo Lestrade después de dejar un tiempo a Sherlock para observa a la victima

- No ha sido un robo. Sino asesinada como las otras dos víctimas anteriores- respondió mirando todavía al cadáver-

- Pero su bolso fue hallado en una de las papeleras sin dinero ni tarjetas de créditos-respondió rápidamente-

- Las anteriores victimas también encontrasteis sus bolsos en unas papeleras no muy lejos de la escena del crimen pero las tres fueron asesinas. El robo solo sirve para despistar- respondió de nuevo buscando por el suelo alrededor de la víctima-

- Entonces que otro motivo puede a ver. No presenta signo de abuso ni maltrato-

- Como las anteriores, inspector. Seguramente fueron engañadas por el asesino con algún pretexto para ayudarle y alejarlas a lugares apartados. Además todas ellas presenta un rasgo en común- dijo Sherlock agachado algo alejado de la victima mientras recogía un objeto-

- Comunes? A parte de encontrar sus bolsos vacio- respondió confundido

- No, el maquillaje- dijo Sherlock mientras sonreía antes el objeto que había encontrado-

- Que! El maquillaje?. Yo no veo nada en común con las tres víctimas- respondió de nuevo aun más confundido-

- Todas ellas utilizan un color de pintalabios Berry Sheer S5 y de pintauñas color Red Tango 07 de Estée Lauder. Actualmente, son las marcas de moda más utilizaba por las actrices- respondió Sherlock enseñándole a Lestrade el trozo de uña que había encontrado en el césped-

- Como has dicho son marcas de moda- respondió el inspector rascándose la nuca-

- Tenéis una mente tan simple. Las víctimas fueron asesinadas por un psicópata con un trastorno hacia ese color que utilizan las victima- respondió con impaciencia- Cuando encuentre información de ella, envíamela- mientras se alejaba de la escena pensando como seria el criminal que está cometiendo estos asesinatos-

- Espera Sherlock!. Quiero hablar contigo de otra cosa- grito Lestrade-

Sin prestar atención a los gritos del detective siguió caminando rápidamente en busca de nuevos datos que pudieran hacer encajar las piezas de este puzle.

Sabía que todas ellas fueron asesinadas por un psicópata obsesionado por ese color. Por tanto, debería tener algún trauma hacia ese tipo de maquillaje. Un hombre perturbado y abandonado por su mujer, un divorciado, algún novio resentido por su ex o un soltero marginado y humillado por las mujeres. Era amplio el abanico el perfil de dicho psicópata y necesita alguna pista concreta sobre él. Pero este asesino era listo y no dejaba evidencia en sus crímenes.

En ese instante apareció un hombre entre los árboles, provocando que Sherlock se pusiera en posición de defensa.

- Como siempre brillante, Sherlock- dijo el hombre algo más bajo que Sherlock, corpulento, con pelo corto y rubio y una sonrisa triste-

- John!, ¿Qué haces aquí?- respondió Sherlock más relejado al identificar a su compañero de piso-

- Para su información, señor detective. Estoy investigando el caso como tu- respondió con burla y mirando directamente a los ojos de Sherlock-

- No necesito tu ayuda. Creía que te había dejado claro, mi postura- respondió fríamente-

- Y este país es libre para hacer lo que uno quiera, Sherlock- respondió un poco enfadado-. Escucha no he venido a discutir sino hablar como dos personas adultas- dijo suavemente y sin dejar de mirarle-

- No hay nada de qué hablar. Ya te dije todo lo que pensaba y te he dado tiempo suficiente para buscarte otro piso- siguiendo caminando hacia la carretera-

- Pero tú aun no me has escuchado. Solo hiciste un monologo y no me dejaste decir mi opinión en cuanto a los que paso ese día. Además no pienso irme de allí, solo la señora Hudson puede echarme- respondió mientras seguía a su compañero-

- De acuerdo. Si no te quieres ir, quédate. Pero no quiero que interfieras en mi trabajo, ni que me cuides, ni nada. Yo no te necesito- dijo estas últimas palabras aun con mayor apatía y lentamente. Provocando que John incrementara su cabreo ante la cabezonería de Sherlock-

- Sherlock quieres escucharme de una vez- grito John con autoridad- Deja que te explique mi postura, esa cabezonería no te llevara a ninguna parte y además yo…-

- Basta John!- grito Sherlock enfadado y mirándolo con desprecio- No quiero escuchar nada de ti y te repito de nuevo que no necesito tu caridad para sentirte bien- levantando una mano para tomar un taxi-

- Sherlock… por favor, escúchame- dijo John cogiendo el brazo de Sherlock para que le mirara- Se que todo lo que dices, no es verdad. Sé muy bien que no eres tan bastardo como la gente siempre habla- le decía tristemente y sin dejar de mirarle a los ojos para que entendiera lo que quería decirle y no se volviera a ir- Sherlock, yo te considero mi amigo y mi pensamiento sigue igual desde el primer día que te conocí. Por favor, dame una oportunidad- termino de forma suplicante y rogando que Sherlock dejara de lado su cabezonería-

- Bonitas palabras John pero sé muy bien que estás conmigo para conseguir sentirte satisfecho y realizado. Y la única manera de seguir conmigo es satisfacerme con tus cuidados de médicos mediocres y tus conversaciones aburridas- respondió con desprecio mientras se deshacía de la mano de John para entrar al taxi-

- Sherlock! No es cierto lo que me dices… no…. espera…. ERES UN TERCO Y UN IDIOTA, SHERLOCK!- grito con rabia y con los ojos vidriosos mientras veía alejarse el taxi donde llevaba a su compañero de piso- No entiendes que yo no voy abandonarte!- volvió a gritar con frustración y sintiéndose que había perdido una oportunidad de oro para arreglarlo todo-

- John?, que haces ahí. He oído gritos y he venido a ver si ocurría algo- dijo Lestrade viendo a John secándose las pocas lagrimas que se habían formado-

- Inspector, perdona por la escena. Y gracias por avisarme- respondió John con una sonrisa triste-

- Que ocurre, John. ¿Porque estabais peleando?- pregunto Lestrade preocupado y acercándose a John para tenderle un pañuelo-

- Es más complicado que una pelea, inspector. Pero le puedo asegurar algo, no me pienso rendir. Soy más testarudo que él y voy demostrarle que no me dejo vencer con tanta facilidad aunque me duela sus palabras- dijo John con firmeza mientras miraba en mismo lugar donde hace un momento Sherlock estaba montando en el taxi-. Puedo pedirle otro favor-

- Por supuesto, mientras este en mi mano- respondió con una sonrisa-

- Gracias. Quiero que me pase toda la información recogida sobre este caso y que me avise cuando vuelva encontrar otra víctima. Tengo claro, que va ser la única forma de poder llegar hasta él- dijo convencido.

Él tenía razón en algo. Sherlock estaba preocupado, asustado y perdido ante el acumulo de sentimiento que estaba experimentando como humano. John entendió que solo estaba creando de nuevo una barrera alrededor de él porque sabía muy bien que fue el único que había conseguido derribar parte de ella. Desde ese incidente, le demostró que tenía un lado humano, aquel que tanto tendía ocultar y le daba miedo.