Disclaimer: antes que nada, ninguno de los personajes de Regular Show/Un show más me pertenecen, yo sólo deje volar mi imaginación y la plasme en esta historia.

Utilizaré cursivas para los pensamientos, cuando los personajes estén dentro de un diálogo o monólogo.

Bien, hice un pequeño cambio en el resumen, ahora Thomas pasa a ser parte de las parejas principales junto con otro hombre sexy de la serie. El nombre del otro tipo lo agregare oficialmente más adelante cuando se descubra quien es. Aunque creo que ya han de tener sus suposiciones. Ya nos les entretengo, les dejo con este capítulo.

Capítulo 3: Estoy perdiendo la cordura

Familiares y amigos esperaban sentados a que el evento comenzará. Bueno, familiares y amigos no era la denominación más adecuada, debido a que la mayoría eran aristócratas aliados en los negocios del padre de Papaleta. El Señor Maellard, no desperdiciaría la oportunidad para presumir cualquier logro que tuviera su hijo, después de todo era su único heredero. Tras aquellos hombres vestidos con ropas, demasiado distinguidas para una simple entrega de reconocimientos, se encontraban Musculoso, Fantasmano y un cabrío bastante nervioso, siendo molestado no tan discretamente por el hombre de la piel verde.

-Sabes amigo, todavía siento pena por Thomas - dijo Rigby sentado junto al arrendajo unas filas detrás de sus compañeros.

-Yo igual viejo, pero él ya dejo claro que no quiere que nos metamos, es su decisión, no la nuestra, si él quiere ser maltratado por Musculoso hasta que termine su estadía en este lugar, nada podemos hacer.

-Cierto.

Por mucha lástima que sintieran por el interno, ambos estaban de acuerdo con dejarlo tranquilo, en cuanto al tema de tomar acciones contra Mitch. Después de todo, ya una vez habían intentado ayudarlo, pero simplemente él se rehusó a recibir su apoyo e incluso el muy inocente se alió con Musculoso en una de sus estúpidas bromas, dejándolo al mapache y al arrendajo como un par de tontos preocupados.

-¡Hola chicos!

-¡Hola Aylin! - saludaron el par de amigos, apartando de sus pensamientos el tema de Thomas. Ambos, se corrieron un lugar para que ella pudiera tomar asiento junto al mapache.

Mordecai, no pudo evitar sentirse algo decepcionado al no encontrar a Margarita acompañando a la recién llegada. – No vendrá ¿verdad?

-Lo lamento, pero aún está algo enojada por lo que ocurrió en el restaurante. Estoy segura de que se le pasara pronto, no te preocupes – lo tranquilizó sonriéndole apenada, ya habituada a dar la cara por el mal humor de su mejor amiga.

-Eso espero – contestó el arrendajo cabizbajo.

-¿De qué hablan? – preguntó el mapache bastante curioso.

-No te preocupes por eso, amigo, ya van a comenzar – contestó el otro, evadiendo la pregunta.

¡Eso fue el colmo! ¿Ahora resulta que la chica topo era la nueva confidente de Mordecai? Definitivamente, ese día iba de mal en peor para el pequeño mapache.


Tras un breve discurso, el Señor Maellard, entregó los valiosos documentos, primero a su hijo, quien se mostraba bastante calmado, pues simplemente debía asentir, gracias al cielo hoy no le tocaba hablar frente a la audiencia. El siguiente fue Skips, quien se limitó a hacer lo mismo que Papaleta. En ambos casos, el dueño los presentó y explicó brevemente lo relevante que era la contribución de cada uno para su negocio.

-Buen trabajo Skips - dijo seguido del aplauso de la audiencia - Y por último, entrego este reconocimiento a Benson, el gerente de mi parque– habló el dueño al micrófono instalado en el escenario.

-Es Ben… Un momento… lo dijo bien. Bueno, una vez al año no está mal…

-¡Se te agradecen los años en que has trabajado en este lugar! – exclamó y algo parecido a una sonrisa se hizo presente en el rostro de Sr. Maellard, después de todo lo apreciaba. - Aunque a veces tu trabajo deja mucho que desear – bueno, tal vez no tanto – Pero con todo y tus descomunales errores, eres un joven decente a pesar de todo – bueno sí, pero muy, muy, muy, muy, en el fondo el Océano Pacifico.

-Eh… gracias Señor – dijo, mientras agarraba los papeles y le daba la mano a su jefe.

Aprovechando las palmas de los espectadores, el anciano, se alejó del micrófono -De nada Menson – contestó y acercándose de nuevo, cuando el silencio regresó, prosiguió – Siéntase libres de tomar lo que quieran del bufé - dijo sin más dirigiéndose donde los hombres ricos.

-Creo que era mucho pedir que pronunciara correctamente mi nombre dos veces en el mismo día –pensó Benson riendo algo avergonzado.


El tiempo que siguió a la ceremonia, el mapache se cruzó de brazos; inicialmente disgustado y finamente aburrido. Cuando escuchó que el padre de Papaleta al fin daba luz verde para acercarse al bufé volvió a mirar a sus amigos. Observó al arrendajo, quien parecía perdido en otro mundo, seguramente "odiándose a sí mismo porque no puede lograr que Margarita lo ame". Se rindió al ver que el otro no reaccionaba y observó donde Aylin, la castaña no pudo evitar sonrojarse al sentir la mirada del chico que le gustaba sobre su persona. Al verla con el rostro iluminado, Rigby, fue invadido por la culpa. Esa chica, en realidad jamás le había hecho algún daño, así que era estúpido enojarse con ella por los problemas que pudiera tener con Mordecai. Además, la jovencita había sido bastante incondicional, incluso cuando él no merecía que le ayudaran. Si su mejor amigo no quería pasar el día con él ¿por qué no hacerlo con alguien que sí disfrutaba de su compañía?

-Oye Aylin…

-¿Qué ocurre Rigby?

-Yo…eh… me preguntaba si después de comer, quieres dar un paseo, no se para hablar o algo.

-¡Oh Rigby! ¡Eso sería maravilloso! ¡Seguro que sí!– exclamó la pequeña topo, colocando las manos sobre sus mejillas, tratando de controlar su felicidad.

Ese gesto, no pasó desapercibido por el mapache, quien por un momento se arrepintió de su ofrecimiento, ante la incomodidad que empezaba a dominarle – Sólo vamos y ya – dijo sujetándola de la mano y llevándola donde los alimentos, antes de que Mordecai pudiera hacer algún comentario vergonzoso sobre lo tierno que había sido. Cuando llegaron donde el bufé, casi por instinto, Rigby volteó donde su amigo, pero este ya no se encontraba donde lo había abandonado.


En el escenario, Benson se había quedado viendo el horizonte, tal vez, no sería un día tan malo después de todo. Bajo de prisa la escalera, y se dispuso a caminar hacia el bufé, pero no contó con unos cables mal colocados junto al escenario, cortesía de un descuidado mapache, quien nos los cambió de lugar cuando se le exigió que lo hiciera esa misma mañana.

Cerró los ojos, mientras ponía las manos para no destrozarse la nariz por el impacto. Pasaron milésimas de segundos en las que por una razón no terminó de caer, si bien su rostro se topó con algo, ese algo era tan suave que no podía hacerle daño. Parecía forrado de… ¿terciopelo? ¿seda? ¿pelo? No estaba seguro, pero era como si estuviera cubierto de…

-¿Estas bien?

…plumas.

Levantó ligeramente el rostro, sabiendo con quien se encontraría. Tenía mil cuestiones que hacerle sobre lo que observó esa mañana y junto a cada una de ellas otros mil reclamos por entrometerse en su vida. Quería decírselo todo de una buena vez; para iniciar tenía preparado un "¡oye no te metas donde no te llaman! ¡Mi vida amorosa es asunto mío y de nadie más!", pero en vez de eso, solamente pudo pronunciar una palabra…

-Mordecai…

El arrendajo, quien lo sostenía entre sus alas lo miraba con… ¿era lástima acaso? No, era otra cosa, ¿qué era eso que se reflejaba en los ojos azabache del ave? Conforme trataba de descifrar aquello, sin darse cuenta, la calidez del otro comenzaba a hipnotizarlo y de pronto, la respuesta surgió: Mordecai, lo comprendía.

-Necesito que hablemos – expresó el gerente, rompiendo el silencio al fin. Sus mejillas mostraban un tono rojo que podía ser interpretado de varias maneras.

-¿De qué quieres que hablemos, Benson? –preguntó el chico emplumado algo aturdido.

-Tú sabes bien de qué. Te veo en el muelle en 20 minutos – dijo la máquina de dulces, quien no aceptaría un "¡no!" como respuesta, lo cual fue captado inmediatamente por el más joven.

-Bien.

-¡Ahora hazme el favor de devolverme mi cuerpo, que todos nos empiezan a mirar! – exclamó Benson perdiendo la paciencia, cuando menos el gerente de antes todavía se encontraba en casa.

-Perdón – se disculpó el ave, soltando a Benson con rapidez, causando que éste perdiera un poco el equilibro, pero sin llegar a caer – Lo siento –estaba totalmente avergonzado sintiendo como la sangre subía por toda la cara. ¿Cuánto tiempo estuvieron suspendidos en ese momento tan embarazoso?

-Olvídalo eso y recuerda en 20 minutos.

Por suerte para ambos, aparentemente, el gerente exageró cuando dijo que todos comenzaban a observarlos, ya que a decir verdad, todos los invitados estaban más entusiasmados con la comida que en lo que estuvieran haciendo el jefe y su empleado.

Antes de hacer que la situación fuera más extraña, la máquina de chicles, se encaminó hacia el muelle para esperar que el plazo que le dio al otro se cumpliera.


En donde el bufé, un joven cabrío se encontraba llenando su plato, casi saboreando la deliciosa comida.

-¿Qué tienes ahí Thomas? – inquirió Mitch con seriedad e incluso propiedad.

-Alitas picantes y puré de papas – respondió el otro, algo extrañado con la pregunta y aquel tonito de su superior.

-Gracias nena.

-¿Por nombrar la comida?

-No, por ahorrarme el tiempo de servirme yo mismo. Definitivamente, sí nos servirás de mesera – dijo volviendo a su tono burlón de toda la vida, quitándole de las manos el plato al más joven.

El interno se limitó a respirar profundo – Debí verlo venir…


En el muelle, Benson, observaba su reflejo desde hacía ya varios minutos, aún le quedaba tiempo suficiente al arrendajo para llegar. Pensó en cuanto había cambiado a lo largo de los años, puesto que aunque hagamos todo lo posible por eludirlo, el tiempo jamás se detiene para los mortales.

Por su mente, pasaron una infinidad de personas que habían marcado su vida, gente que lo hizo feliz en su momento y que en la actualidad su ausencia le dolía de sobremanera. Entre aquellos rostros, hubo uno en particular que invadió sus pensamientos y una gélida lágrima se deslizó lentamente por su mejilla, cayendo a las cristalinas aguas del lago. Benson, miró las ondas que provocó aquella gota tan solitaria como el mismo y por un instante, le pareció ver el rostro del ese ser tan especial sobre su reflejo, la cara de aquel a quien le enseño todo lo que sabía acerca de cierto juego que al final fue su perdición... en el agua estaba su fiel amigo, compañero y joven pupilo, su nombre era…

-Dave... No sabes cuánto lo lamento. En verdad, te extraño.

-Yo también te extraño, maestro...

-¡¿Qué demonios?! – preguntó alejándose de un brinco de la orilla.

¡Por dios! ¿El reflejo le había hablado? No, eso no era posible, Dave había fallecido. Él lo vio en su caja y lo cargo hasta su último lugar de descanso, en ese, el día de su sepultura.

Su cordura estaba desvaneciéndose, eso era seguro. Quería salir corriendo, pero su orgullo lo obligó a observar de nuevo el agua. Si se armaba de valor y lo hacía se daría cuenta de todo fue producto de su mente, la cual estaba demasiado sensible ese día en particular. Se inclinó levemente, pero no se encontró con nada fuera de lo común, sólo con el viejo y buen Benson.

-Bien, me alegra saber que no estoy loco… todavía.

Giró sobre sus talones, con la intención de ir a la caseta, no obstante, un crujido inesperado, lo hizo detenerse, ¡pésima idea!, la tabla donde se mantenía parado se rompió y la máquina de chicles cayó agua, por suerte no se golpeó la cabeza. Ese horrible escalofrío que había sentido en su oficina regreso con más intensidad y su cuerpo de un momento a otro parecía pesar el doble de lo normal. Era demasiado, estaba descendiendo hacía lo más profundo del lago, luchaba por salir, pero esto era más grande que él. Su espalda tocó el fondo e hizo un último intento por salir a flote. Lo que intentara era completamente inútil. Sentía como si todo su ser, estuviera siendo sujetado fuertemente por alguien más, quien lo obligaba a quedarse en lo profundo de aquél lugar.

-¿Por qué? –fue lo último de su conciencia y después ya no lucho más.

Todo fue invadido por una profunda oscuridad.


Bueno eso es todo por hoy. Sinceramente me gusto como quedo este capítulo ¿a qué no se esperaban ese final? Es un Show Más recuerden, con slash/yaoi, pero sigue siendo un fic de ese programa xD

Todos los reviews son bien recibidos :) ya saben que los respondo todos :D

¡Hasta la próxima! ¡Y gracias por leer, dejar reviews, darle a favoritos y alertas, en verdad me alegra el día :)!

P.D: se lo que dije de Thomas, pero sean pacientes, por favor. :)