Como dije en la otra historia no le presto mucha atención a lo que escribo porque no tiene muchos comentarios
- ¡mierda! Así Quinn me pide que no me acerque a ella.
Al final de la segunda mitad de la historia dejamos a Santana con un pensamiento bastante hormonal, aún falta que Julieta se dé cuenta quien es Quinn en realidad. Faltan muchas cosas que decir y amores, besos y lujuria por aparecer. Verdades por descubrir que fueron ocultas por siglos para que este encuentro no se produzca.
Pero esto lo dejare para más adelante cuando crea conveniente de revelarlo porque por ahora quiero contar el lado divertido de esta historia.
-¿porque tiene que ponerse esos shorts? debería ser ilegal usarlos cuando se tienen semejantes piernas.
Pero como toda escena de ficción alguien tiene que interrumpir este momento ya que es más divertido irritar a nuestros personajes un poco.
-Hola, sexi, mi nombres es Kitty espero que quedes aunque estoy segura que lo vas a lograr porque tu cuerpo es de infarto.
- Gracias, pequeño gatito de bolsillo, aunque tengo que admitir que vos tampoco estas nada mal,
Un carraspeo basto para que aquel contacto visual se rompiera, los celos suelen traer consecuencias que pueden ser desastrosas. Aunque todavía falta para eso pero este es el principio.
- Bueno, podes prepararte para que veamos si nos serias útil.
- ¡Hey! Miren a quien tenemos aquí a la señorita torpeza y a su candente secuas
- Podes comportarte, quien te crees que sos,
- Por lo visto soy un cordero …
- Un sexy cordero - se escuchó proveniente de todas las porristas.
- De acuerdo me estas molestando, terminemos esto rápido.
Una vez terminada la prueba, ni la entrenadora puedo hablar la excelencia, delicadeza y feminidad de la joven fue lo que dejo a todos en aquel estado. Sobre todo cuando en su cuerpo no resbalaba ni una gota de sudor. Sue se aclaró la garganta para salir de aquel estado, sonreír levemente acercarse a la joven y hablarle directamente.
- Bueno… no me queda más que decirte bienvenida a la manada.
- Que son ustedes una secta de hombres lobos domesticados, si les rasco la cabecita se ponen contentas.
- No te pases Berry
Esa tarde nuestra Julieta ya camina por el pasillo de instituto con el uniforme de porristas, observad mejor dicho controladas por las lobas. Cuando escucho una voz llamándola desde la puerta del colegio.
- Adivina quién te extrañaba sexy
Nuestra protagonista se giró con brusquedad al reconocer la vos y las demás solo lo hicieron por inercia e instinto.
- Bro…Body, ¡oh, por dios! –
Corrió a el para abrazarlo como solo ellos lo hacían, colgándose de su cuello y envolviendo con sus piernas su cintura.
- Te necesitaba bonita, no podía estar sin vos tanto tiempo
Demás está decir que esto a nuestro Romeo no le hiso mucha gracia, por lo que dio la única orden que savia decir para que cada cosa quede en su lugar.
- Disculpa, un perdedor como voz merece una bienvenida a su altura-
Después de etas palabras un granizado fue lanzado al rostro del joven, salpicándole a Rachel en el proceso. Provocando que el rostro de Santana y Quinn perdiera todo rastro de sonrisa.
- Pero qué te pasa imbécil solo te dije que a él, nunca más le debe caer una gota a ella ¿comprendes? Si no todo el escuadro…
Aquella palabra no la pudo terminar de decir porqué una suave caricia la detuvo.
- Hey, estoy bien, solo que no tengo otra ropa para ponerme ya que esta está toda mojada.
Y valla que se le había mojado el uniforme, tanto que se le pegaba a su cuerpo logrando que nuestro Romeo relama y muerda sus labios.
- Ven, yo te presto mi uniforme de repuesto.
Quinn sujeto aquella mano que siempre soñó con tener entre las suyas, sintiendo aquella corriente eléctrica que todo el mundo dice que siente cuando se encuentra con su otra mitad y otras tonterías más. Pero enseguida se dio cuenta que para la otra persona no fue algo más que un simple contacto. Antes de que se fueran Brody las detuvo con urgencia.
- Rachel se que lo que te voy a decir no te va a gustar pero es algo que no pude evitar a pesar que hice todo lo que puede para que no suceda. Hay otra persona que llega mañana porque también y te extrañaba, se que esto no estaba en tus planes pero Cassandra viene para aquí.
- No, esto no me puede estar pasando.
Aveces tanto evitamos las cosas que nos dolieron o nuestro pasado que no nos damos cuenta de que cuando menos lo pensamos explota todo en nuestra cara. Despertar un día con la certeza de que eres feliz y terminarlo con una herida abierta. Es lo que le sucedió a nuestra Julieta apenas aquel nombre que tantas alegrías le dio en un pasado distante donde era solo una soñadora mas en el mundo.
