Capítulo 2: El operador

Domingo 23 de Septiembre, año 20xx

"El Operador es descrito como una figura humana alta y esbelta, sin rostro. Pero de humano tiene poco. Eso te lo puedo asegurar.

Se dice que esta entidad engaña o hipnotiza a sus víctimas, para llevárselas a lo más profundo de un bosque, donde ahí las mata para después devorarlas. Inquietante, ¿verdad?

... Te diré que yo antes no creía en este monstruo. Era... Era imposible que existiera. Porque, en un principio, él... No, eso fue creado en Internet, en un foro. Por eso era imposible demostrar su existencia. Pero fue entonces cuando, estando enferma en cama, oí a mi madre hablar de la noticia de Jeremy Sky que aparecía en el periódico. La descripción del "amigo del niño", al que él dibujaba... Es la misma descripción que tiene el monstruo en Internet.

Entonces me puse a investigar casos parecidos. Casos que se cerraron porque no había pistas que seguir. Y he encontrado 9 noticias más muy parecidas a la de Jeremy.

Y ya no solo eso.

... Este monstruo no quiere que NADIE sepa demasiado sobre él. El caso es que, un día después de que yo comenzara las investigaciones, noté que algo iba mal. Y ya sabes que mi intuición nunca falla. Desde entonces, he tenido pesadillas. Muchas. Me levantaba en mitad de la noche con nauseas, con dolor de cabeza y con los oídos pitándome. Es horrible Amy.

Encontré en Internet que este monstruo causa pesadillas a sus víctimas, las ataca con visiones para debilitarlas mentalmente. Le divierte y le hace más sencillo una caza.

¿Ves las fotos que hay en la caja? ¿Esas que están a color?".

Amy cogió la caja, con el corazón latiéndole a mil por hora. Tomó todas las fotos que pudo con las manos, y vio que en todas ellas, estaba el símbolo del círculo con la X y...

Señalado con un círculo rojo, una figura alta en el fondo de las fotografías. En todas ellas.

La chica siguió leyendo, muerta de miedo:

"Las fotos son mías Amy. Todas. Siempre llevaba la cámara de fotos conmigo y cuando me sentía observada, me daba la vuelta y hacía una foto. Y he aquí el resultado. Una figura alta, siguiéndome por la calle.

Tengo miedo Amy. No me dejará en paz hasta que no me lleve consigo... Que será lo que me habrá pasado si es que estás leyendo esto...

Y me temo que, si es así, irá a por ti también."

Ahora sí que Amy comenzó a sentirse mal, comenzó a arrepentirse de lo que acababa de hacer. ¿Por qué no había hecho caso al consejo que le dieron?

"Imagino que estarás horrorizada. Lo siento. Si estás leyendo esto, significa entonces que no he podido terminar mi investigación. Esta no es como las anteriores Amy. ESTA es una VERDADERA investigación.

Escucha, a ese monstruo no le gusta que lo conozcan. Si alguien lo conoce, lo matará sin dudarlo. ¿Pero que pasaría si TODOS lo conocieran?

Amy, con las pruebas que yo he reunido se podría medio-demostrar su existencia. Y digo medio porque aún nos falta una pista muy importante. Una grabación de vídeo.

Con una prueba así, a la gente no le quedará más remedio que creernos. Entonces TODOS lo conocerán. Y por muy poderosa que sea esta criatura, no podrá eliminarnos a todos a la vez.

Que la gente se prepare. Si no se conoce a este monstruo, si no lo combatimos, seguirá matando. Y eso es lo que no quiero.

Amy, quiero pedirte un último favor. Hay una última pista que me dijo dónde podría encontrar a esta cosa.

Búscala. Fílmala. Y dale el vídeo y la caja a la policía.

Así acabaremos con aquello que tantas vidas ha quitado.

Cuento contigo;

Lyra.

PD: Una última cosa. Si ves el símbolo del Operador, márchate de casa. Significa que sabe donde vives y que irá a por ti cuando pueda."

La joven investigadora leyó esos últimos párrafos una y otra vez. Entonces lo entendió todo. Lyra había dado su vida por una investigación que podría salvar miles de vidas.

La verdad, es que una vez leída la carta, todo tiene sentido.

"Lyra debió alejarse de la gente para que el Operador no se quedase con las caras de sus amigos e ir a por ellos también. - pensó Amy. - Y el hecho de que la puerta de su casa estuviese abierta... En la carta mencionaba que esa cosa los podía hipnotizar. Debió hechizarla para que dejase su casa. Pero se olvidó de cerrarla."

Buscó desesperadamente entre la caja la pista de la que su amiga desaparecida hablaba. En lo más profundo de la caja, encontró un folleto de un campamento: el Campamento Valmount.

Amy conocía muy bien ese lugar. Al parecer, era un campamento al que acudía mucha gente hace ya mucho, mucho tiempo, pero que por misteriosas desapariciones y extrañas experiencias ahí vividas, cerró.

... Espera, ¿misteriosas desapariciones?

Pensó entonces en el Operador.

¿Quería decir eso que en aquel campamento, situado en medio del bosque, se esconde aquella cosa?

Tendría sentido, teniendo en cuenta que el Operador se lleva a sus víctimas a lo más profundo del bosque.

Sin pensarlo un minuto más, Amy cogió una pequeña mochila en la que metió su cámara de vídeo, una cuerda, un cuaderno, un par de bolígrafos y una grabadora de voz. En cuanto sus padres se fuesen a la cama aquella noche, cogería la linterna de la cocina, pilas y se iría en busca de aquello que se había llevado a su amiga. Iría esa misma noche, Amy no podía permitir que el Operador descubriese donde vivía. Temía que sus padres pudiesen convertirse en próximas víctimas. Le daba pena que, en caso de que algo le pasase, sus padres tuviesen que llorar su pérdida.

Pero si su amiga lo había dado todo por la investigación... La joven Amy estaba muy dispuesta a hacer lo mismo.

Por fortuna, el Campamento Valmount no estaba demasiado lejos de su casa. Le bastó coger un autobús y después, cruzar un par de calles.

Tras una hora de autobús y media hora de caminata, Amy llegó a una verja. Después de haber cerrado, se puso una verja alrededor del campamento, aislando el lugar del mundo.

Amy se agarró a la verja y la escaló. Ya no había marcha atrás. Estaba dentro.