Título: Las travesuras de Uri.
Fandom: Katekyo Hitman Reborn!
Personajes: Uri, Gokudera Hayato, Tsuna, Yamamoto & Reborn.
Género: Amistad, Familia, Humor. Romance entre líneas.
Rating: T
Advertencias: Post-serie. Mención de YLT. Leve Shonen Ai. Algo de 5927, 8059 y hasta Gokudera & Uri.
Resumen: Porque Gokudera y Uri generalmente no se llevaban bien... pero aun así, se querían (a su manera).
Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! no me pertenece. A Amano Akira-san, sí.
27/07/11.
Capítulo 3 - Celos.
Es suficiente saber (y oler) que están en la habitación del Décimo Vongola tomando un refrigerio para que Uri aparezca al lado de su dueño.
- Miau...
Saluda a todos, al tiempo en el que se estira sin ninguna preocupación. Algo huele muy rico ahí.
- ¡U-Uri...! -Gokudera casi se atraganta con el pie de manzana que tenía en la boca, al verle aparecer de la nada.
- Jeje… Parece que también vino a visitarnos. -comenta Tsuna, con una sonrisa al verlo subirse a la mesa donde tienes sus libros, cuadernos y lo que están comiendo en ese momento.
Muy diferente, de la actitud que muestra su amo ante su presencia.
- ¡Tú! ¿P-Por qué diablos te convocas tú solo, ah?
El minino lo mira unos segundos, para luego desviar su mirada hacia otro lado claramente ignorando su comentario.
- Maldito... -gruñe la Tormenta, haciendo reír aquello a Yamamoto.
- ¡Haha! ¡Es que es un gato muy inteligente! ¿Cierto? -le hace un cariñito en la cabeza, dejándose hacer el otro.
"¡Por supuesto!".
Entrecierra sus ojos rojos satisfecho y de acuerdo con las palabras de Yamamoto Takeshi. Él sí sabe...
... no como su molesto y malhumorado amo, que siempre lo está regañando y gritando por todo.
- ¡Qué inteligente ni que ochos cuartos! -murmura.- Desobediente y mal portado querrás decir...
- ¡Miau!
Se eriza en desacuerdo, y molesto por sus palabras.
- ¿Qué no es así? -se cruza de brazos al verlo de reojo.- Nunca me haces caso, haces lo que se te da tu gana y sólo me causas problemas...
"¿Problemas, dices?".
Su mirada felina se afila, del mismo modo que sus garras. Tsuna sabe lo siguiente que va a pasar, por eso es que interviene.
- ¡E-Está bien! Cálmense... ¿no van a empezar a pelear, cierto?
"No es mi cuarto, ¿verdad?".
La idea de que eso suceda y que sus pocas pertenencias se vean afectadas le preocupa. Su extraña expresión lo confirma.
- L-Lo siento mucho, Décimo, tiene razón. ¡Mis más sinceras disculpas!
Hayato lo entiende, sintiéndose apenado y culpable por su comportamiento. Luego de un par de reverencias se tranquiliza, quedándose inmóvil en su sitio.
Uri observa todo en silencio, ocurriéndosele una idea para molestarlo.
- Miau.
Se baja de la mesa y va hacia Tsunayoshi maullando, restregándose luego contra una de sus piernas. Alza su mirada y le mira con unos grandes y bonitos ojos brillantes. Aquello conmueve al Guardián del Cielo, haciéndolo sonreír y que lo acaricie.
"¿Hah?".
Gokudera se convierte de pronto en piedra al entender su estrategia; su jugada maestra. Los recuerdos de todas esas veces en las que se ha transformado en el Décimo sólo para fastidiarlo y burlarse de él vienen a su mente; lo que provoca (ansiedad, nerviosismos, sonrojos y fantasías) también. Por lo que sonrojarse es inevitable.
No obstante, ni su Décimo, Yamamoto o Reborn-san notan esto.
"Gracias a Dios".
Piensa, centrándose en lo que dice el castaño y no en otras cosas.
- ¿Tú también quieres un poco de postre, Uri?
- ¡Miau! -dice como respuesta, subiéndose a sus piernas. Luego, le dirige una mirada autosuficiente y victoriosa a la Tormenta.
"¿Qué te parece eso?".
Casi puede leer eso con esa expresión y actitud, teniendo una única respuesta para él.
"Maldito...".
Es todo lo que el italiano puede pensar, al contener las ganas que tiene de tomarlo y hacer que regrese a su anillo, así sea a la fuerza.
Porque... no conforme con torturarlo con la perfecta imagen que imita del Décimo en diversas circunstancias cuando están solos, ahora incluso le restriega en la cara lo cerca que puede estar de él, y lo bien que éste lo trata.
¡Lo odia, pero también lo envidia...
... y mucho!
¡Él, también quiere estar así con su Décimo! Casi llora por eso.
- De acuerdo, te daré un poco. -el castaño mira a su amigo.- ¿Está bien eso, Gokudera-kun?
- ¿E-Eh? -reacciona al escuchar la voz de su capo diciendo su nombre.- ¿Q-Qué? ¿Qué me decía... Décimo?
- Que si está bien… que le dé un poco de pie a Uri. -le repite, con un pequeño sonrojo al ver el desconcierto de su amigo.
- Ehm... sí, supongo que sí.
Uri vuelve a maullar, feliz por eso. Tsuna sonríe, sirviéndole en un recipiente de su propia porción.
"¡Hmf! ¡Maldito gato manipulador!".
Se limita a comer de su postre en silencio, tratando de no prestarle mucha atención a esos dos. O mejor dicho... a su pequeño y odioso gato.
- ¡Miau, Miau!
Pero Uri no para de maullar para atraer su atención, y hacer que no quite sus ojos de encima de ellos. Que Yamamoto se ría, porque le parece divertida la situación (típico de él) no ayuda en absoluto a calmar sus nervios o mejorar su humor.
Al final, el Guardián ya no puede soportarlo más e inician a discutir y pelear una vez más con su gato.
Es... inevitable.
.::.
Cuando Tsuna y Yamamoto acuerdan, tienen que separarlos o en éste caso quitarle a Uri de encima, pues su amigo está en el suelo, casi sin poder moverse, con su ropa rasgada y el rostro y los brazos arañados a punto de desmayarse.
Eso sin duda debe de doler.
- Hey, Gokudera, ¿estás bien?
Yamamoto está a su lado, dándole leves palmaditas en sus mejillas.
- S-Sí. -dice con dificultad, pero poco después pierde el conocimiento.
Takeshi se cerciora de que todo esté bien. Después de comprobarlo, comienza a limpiarle las heridas con una pequeña toalla mojada, mientras el castaño retiene en sus brazos al minino que no está para nada contento con que los hayan separado.
El capo le da un pequeño sermón.
- ¡Uri, eso no está bien! ¿Qué no se supone que tú eres su guardián, amigo y compañero? -el mencionado agacha las orejas y deja de mover su cola.- En vez de estarse peleando siempre, deberían de llevarse bien; deberían de cuidarse mutuamente, ¿me entiendes?
"Pero es que él...".
- Miau...
Protesta por lo bajo, al ver a su dueño siendo atendido por la Lluvia.
Tal vez, esta vez sí se pasó un poco... pero sólo un poquito, eh.
Tsuna se da cuenta de su arrepentimiento y ahora preocupación, al ver su expresión, eso le gusta. Ya sabía él que esos dos en el fondo se quieren mucho, aunque siempre demuestren lo contrario.
- ¿Tú también estás preocupado por Gokudera-kun, cierto? -sus palabras le provocan un tenue estremecimiento al no esperarse esas palabras. De alguna forma se siente avergonzado, descubierto y expuesto.- No te preocupes, él va a estar bien, ya verás. No es tan grave como se ve.
Sin querer estar más en esa situación se escapa de sus brazos, para posarse en la ventana. Desde ahí ve todo. Y tiene una cosa muy clara, no se va a disculpar con él. En ese aspecto, es igual de orgulloso que Gokudera, y aquello no es más que otra de sus clásicas peleas por lo que no la tiene que clasificar como algo más.
"Igual que Gokudera-kun...".
Suspira al verlo en su ventana, centrándose luego en sus amigos. Se arrodilla a su lado.
- ¿Cómo está, Yamamoto?
- Estará bien, Tsuna. Sólo necesita descansar un poco. Las heridas no son graves, ves.
- ¿En serio? ¡Menos mal! -se siente aliviado, reflejándolo su expresión.- Oh... déjame ayudarte con eso.
Se ofrece, cediéndole su amigo la pequeña toalla.
- Claro. Si quieres tu cura las heridas de su rostro y yo mientras voy por más agua y otra toalla para ponerla sobre su frente.
- De acuerdo.
Al igual que Uri, Reborn observa todo en silencio desde su silla giratoria, apareciendo una pequeña sonrisa al ver el desempeño que hacen los Guardianes por Gokudera, a diferencia del minino que afila cada vez más la mirada (y sus garras).
Y es que ver cómo ambos curan, tocan y cuidan a su dueño mientras el duerme, no le gusta. Siente algo extraño dentro de sí, una especie de incomodidad al verlos tan cerca y atentos con él.
Como su caja animal y guardián, Uri sabe y es consciente de los sentimientos de amistad y cariño que Gokudera tiene por esos dos (sobre todo por el Décimo Vongola). Él mismo les tiene algo de cariño y aprecio como reflejo de sus sentimientos, además de haberlos conocido y tratado en el Futuro. Es por eso mismo que sabe que hay algo más tanto por parte de su amo como por parte de ése par, aunque estén diez años atrás del Futuro.
"Aquello" tuvo que venir de alguna parte, ¿cierto? Y ver la forma en la que cuidan y atiende a la Tormenta se lo confirma.
Para él, no es secreto que Yamamoto Takeshi e inclusive Sawada Tsunayoshi en el Futuro, querían a Gokudera más allá que como un simple amigo o Guardián. Para ellos era alguien especial, muy querido, y la persona más importante en sus vidas. Sin embargo, ninguno de los dos se atrevió nunca a decirle nada por temor a romper la fuerte amistad que tenían o deshacer sus vínculos como guardianes y miembros de la Familia Vongola.
El mismo motivo, por el que Hayato jamás le insinuó nada más a su querido Décimo pese a quererlo, desearlo con todas sus fuerza o inclusive, llevar a otro nivel su amistad con Yamamoto una vez que vio imposible sus sentimientos hacia su capo.
En el Futuro, eso era algo que fastidiaba, molestaba y sacaba de quicio a Uri. Yamatoto y el Décimo Vongola querían a Gokudera, éste también los quería, pero ninguno jamás dio un paso hacia el otro.
Eso era realmente frustrante, y el motivo por el que quería tanto a Gokudera. Porque diez años después en el tiempo sólo lo tenía a él, sólo él podía cuidarlo, quererlo y mimarlo. Corresponder de alguna forma los sentimientos que su dueño tenía y le trasmitía.
No obstante... eso era en el Futuro, mismo que había cambiado y por ende, la vida que ellos tenían en aquella época, aunque ahora, Uri ya no sabe qué tanto ha sido el cambio.
- Yamamoto... -las palabras del castaño lo sacan unos momentos de sus pensamientos y recuerdos.- ¿Y si acostamos a Gokudera-kun en mi cama? Es que... ¿qué tal si se resfría?
- Muy cierto, Tsuna. Haha. -se ríe, al tener éste razón.- Pongámoslo entonces en tu cama.
- Sí.
Los dos se distribuyen de cierta manera para poder levantarlo.
- Ten cuidado de no lastimarlo, Tsuna inútil, y tampoco lo vayas a soltar. -apunta el Arcobaleno, sin moverse de su lugar y únicamente lanzándole ciertas advertencias que molestan a su alumno.
- ¡Y-Ya lo sé, Reborn! ¡No es necesario que me lo digas como si no supiera!
- Yo sólo decía.
- De acuerdo, a la cuenta de tres entonces, Tsuna. Uno, dos... tres.
Lo levantan, llevándolo con sumo cuidado hasta la cama, depositándolo ahí para luego taparlo con una sabana y ponerle una de las toallas sobre su frente.
- Ya está. Esperemos entonces que Gokudera se despierte.
- Sí.
Uri los ve a ambos desde su puesto.
Si considera esta época, los sentimientos y emociones que actualmente tiene Gokudera, quien lo puede hacer feliz en esos momentos es el Décimo Vongola, pero...
... actualmente es un inútil, despistado y muy lento, sin mencionar que sigue enamorado de Sasagawa Kyoko. Yamamoto Takeshi por su parte, podrá ser muy alegre, positivo y demás, pero de momento no está interesado en otra cosa que no sea el béisbol, su espada o sus amigos. La palabra "Amor" en un sentido romántico y hacia otra persona aún no existe en su delgado diccionario.
En otras palabras, ninguno de los dos es apto actualmente para querer y estar con su Gokudera Hayato y hacerlo feliz.
Por eso es que está con él, cuidándolo, protegiéndolo y por qué no, hasta peleándolo con la Tormenta. Todo, a su manera. Después de todo... ese es su deber para con él. Nunca dejarlo, siempre protegiéndolo, y darle el poder que le hace falta a la Tormenta para arrasar con todo a su paso y salir victorioso.
- ¿Me pregunto si Gokudera-kun no necesitará otra cosa?
- Yo creo que así estará bien, Tsuna.
- ¿Tú crees?
- Sí.
Le falta algo, Uri lo sabe.
- Miau.
Brinca a la cama, acurrucándose a su lado pese a la mirada confusa de los dos guardianes.
"A mí. Él es mío".
Ninguno de los dos objeta nada. Sólo terminan de convencerse de que esos dos en verdad se quieren y por eso están tan juntos.
Eso es… bueno. O lo suponen. Quizá si supieran un poco más de sus yo en el Futuro, no pensarían lo mismo y tampoco se conformarían con eso.
Continuará...
¡Terminado por fin el tercer capítulo! :D
Curiosamente ayer estaba deprimida por lo de mi escuela y hoy estoy llena de inspiración; supongo que en parte es por despejarme y pasar tiempo con la familia :D
Hmm... el capítulo me salió un tanto largo, pero estoy satisfecha con el resultado. Gokudera celoso de Uri, y él mismo celoso tanto de Tsuna como de Yamamoto porque Gokudera es suyo, es... extraño y divertido. Sí, Uri es posesivo xD
¡Kyaa! Me emociono porque ya viene mi parte favorita, aunque todavía no sé cómo va a quedar, pronto verán la segunda idea "rara" que tuve con éste fic :P
Esto… dejando a lado mi emoción y efusividad, muchas gracias por su alertas, favoritos y comentarios; sí, no siempre puedo respondérselos pero eso no quita mi agradecimiento infinito y especial para lindas personitas como D. Lawliet, Chris Per, CielHibird29, karlaa miichellee & Maga Ozzty, que se toman su tiempo y me comentan.
Espero que les haya gustado. Sin más por ahora, muchas gracias por leer y comentar de antemano ;)
