Entre la espada y la pared.
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Caminaba rumbo a mi descanso con la mente distraída cuando Kaien; a quien estaba evitando desde hace unos días, apareció a mi espalda, distrayéndome y arrastrándome a su locura. Cuando me di cuenta, demasiado tarde de dónde me dirigía, aquel camino no era precisamente el que me llevaría a mi descanso que tanto había deseado desde mi primera clase. Sude. De hecho lo reconocía y me irrite con él y más conmigo por ponerme tan estúpidamente nervioso.
-¿Kaien..? – pestañó confundida al vernos ahí –.. Ichigo.
Fue cuando Rukia apareció con su pesquero y su blusa entallada. Mi amigo levantó la mano en forma de saludo y se acercó a la mujercita. Yo me quede rezagado observando su sonrisa cariñosa al animal que tenía como amigo ¿Cómo diablos consiguió que ella saliera con él?
-¡Hola Rukia! – saludó un chico peli-rojo que pasaba corriendo guiñándole el ojo y una sonrisa coqueta, la cual no quitó hasta que desapareció mucho más adelante. Yo claro, fruncí el ceño molesto, ¿cómo se atrevía a hacer eso en mi …en la presencia de Kaien?
Mire a Kaien para saber su expresión y no se había percatado de que le estaban coqueteando en sus narices.
-¡Hola Renji! – le contestó con una sonrisa al tipo aquel.
Metí mis manos en las bolsas de mi pantalón indiferente a lo que estaba a mí alrededor. Ellos seguían caminando delante de mí ¿Por qué los seguía? Me detuve. Era un completo idiota, ni siquiera se había detenido a saludarme o a mirarme.
-¿Ichigo…?
Kaien detuvo sus pasos y pude escuchar su tremenda carcajada, para después mirar hacia mí y señalarme.
-¡No, a él le gustan las mujeres altas y bien proporcionadas! ¡Es un completo pervertido! – y más carcajadas.
Escuche y me estremecí. Me puse de mil colores. Rukia regresó su mirada sorprendida y me escudriño sin tomarse enserio lo que acababa de decir Kaien. Corrí para quedar frente a ambos.
-¡Por eso siempre está solo!
-¡Idiota! ¡Por qué le estas diciendo eso pervertido! - le grite como demente y él seguía riendo alejándose de nosotros para apoyarse sobre una columna más alejada.
-¡Deberías ver su cuarto lleno de pornografía! – gritaba mi "amigo"
- ¡Eres tú quien tiene esos gustos enfermos!
Me gire rápidamente a ella, a ella debía aclararle todo. Su mirada seguía muy atenta a mis expresiones. Y me sonroje, y el aire de me fue de los pulmones, desde que entró a mi cuarto aquella noche –claro, en mis más oscuros sueños, los que no le revelaría - y pude tocarla y escucharla muy cerca no había tenido oportunidad; sí, lo admito, estaba huyendo de su mirada desde aquella vez, la estaba evitando. Y ahora la tenía sólo a medio paso de mí, mirándome con esos enormes ojos violetas.
-¿Eso… es cierto?
- ¡No es cierto! – le asegure gritando - ¡E-eso… que dijo no es cierto! A mí no me gustan ese.. – me sonroje –..tipo de mujeres.
Sólo tú. Sólo me gustas tú. Gritó mi mente.
-¿De verdad? – ella ladeaba su perfecto rostro.
-¡Sí! – la mire con decisión, quería que ella captara mi mirada, ella no mentía, no a Rukia.- ¡Tampoco tengo pornografía pegada en las paredes! ¡Puedes ir a verlo si quieres! – me sonroje por el atrevimiento.
-¿No será gay? Empiezo a sospechar que lo es – más carcajadas de parte del pelinegro- no le conozco a nadie y jamás habla con otras mujeres, nunca las invita al cuarto ..
Todos nos miraban, pero más a mí por lo que había dicho Kaien.
-¡QUIERES CALLARTE!
Gire una vez más mi rostro.
-No soy gay – le asegure y me sonrió.
- Nunca lo pensé.
Y mi alma descanso un momento.
-¡Eso dice, que no te engañe pequeña Rukia!
-¡LARGATE KAIEN!
...
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Ok. La volví a subir porque creo que olvide un detalle pequeñísimo, cuando Ichigo explica que ella entró a su cuarto, claro en sus sueños, creo que no quedo claro. Pero sólo fueron sueños de su loca y caliente cabeza, ja.
Akisa espero que ahora si quede claro, y perdón por ese error.
Gracias por sus comentarios.
Ya saben, dejen comentarios o no actualizo. Ja.
Sé que es corto, pero este capítulo no estaba contemplado, pero me era necesario colocarlo por algo que se verá al final.
Muchas gracias. Hasta la próxima.
