REQUIEM AL PASADO
REQUIEM AL PASADO
Recuerdos de mi vida
2. PRACTICA DE FUTBOL
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Al día siguiente mi entusiasmo seguía en pie igual o más que antes porque esa tarde tendría mi primera asistencia a las prácticas con el equipo de futbol de la escuela.
En lo que respecta a las horas antes del entrenamiento, el día siguió más o menos igual que el anterior, con las clases y Jack Fenton, quien nuevamente llegó saludándome de forma muy efusiva y como si fuera yo su gran amigo de años –su actitud para conmigo me seguía resultando muy extraña aunque menos…molesta- y sí, nuevamente coincidió conmigo en horarios.
En fin, ya por la tarde y después de haberme librado por un rato de "Hola, mi nombre es Jack Fenton, ¡seamos amigos!", me dirigí a la práctica de futbol con la firme intención de entrar al equipo a como diera lugar para cumplir mi sueño futuro.
Estaba ya en la cancha cuando de pronto sentí nuevamente esa sensación de una enorme sombra detrás de mi y que finalmente me dijo:
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J- ¡Hola Vlad! Jaja, parece que a ti también te gusta el futbol ¿no? ¡qué bien! Tal vez nos toque jugar juntos entonces.
V – Ah…Hola Fenton…pues sí, veo que tenemos el mismo gusto por este gran deporte
J – Sí, en verdad es un muy divertido aunque sólo sea por mero entretenimiento. Prefiero la ciencia. Además, no creo que me gustara jugar en un equipo profesional.
V - ¿En serio? Pues ese es uno de mis mayores sueños aparte de volverme un científico muy destacado y famoso. De hecho –dije queriendo hacer alarde de mis grandes metas en la vida- estoy casi seguro de que una vez que haya entrado al equipo y termine la universidad, me escogerán como mariscal de campo en el equipo de los Packers
J - ¡Guau! Eso sí que es genial Vlad. Te felicito, estoy seguro de que así será ya que eres tan inteligente. Y no sé, tal vez cuando seas un famoso científico-deportista te vaya a ver jugar.
V – Jeje…sí, tal vez
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Yo esperaba que para ese entonces Jack Fenton estuviera muy pero muy lejos de donde yo me encontrara...
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En – Bien muchachos, hoy comienzan los entrenamientos. Yo seré su entrenador y les advierto que soy muy estricto y que no quiero que se hagan falsas ilusiones si creen que cualquier debilucho podrá entrar a equipo. Esto es un juego para hombres rudos y no para niñitas, ¿esta claro?
Todos – ¡Si entrenador!
En – Y de una vez les digo, dentro de un mes escogeré personalmente a los que formarán parte del equipo titular por lo que los estaré vigilando muy de cerca así que prepárense porque no tendré compasión con ninguno de ustedes ¿me entendieron?
Todos – ¡Si entrenador!
En – Muy bien, entonces ¡comencemos!
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Los entrenamientos resultaron ser más pesados de lo que yo había pensado. Era cierto que me encantaba el futbol –sabía todas las reglas y toda su historia-, que adoraba a los Packers y que no me perdía ningún partido de ellos por la T.V. –incluso alguna vez tuve la suerte de verlos en vivo cómo entrenaban- pero…nunca lo había jugado, por diferentes circunstancias con mi familia y a pesar de que siempre lo quise intentar, nunca había podido hacerlo. Como consecuencia, podía yo saber mucho de futbol en teoría pero con respecto al conocimiento práctico, estaba yo más que perdido.
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En cambio, Fenton era otra cosa: era muy despistado y a veces olvidaba algunas reglas o jugadas –lo cual era irónico debido a la aparentemente gran capacidad intelectual que demostraba en clases- pero físicamente era más que apto para jugarlo debido a su tamaño y agilidad –sí, resulta increíble pero era cierto-. Esa situación me frustraba porque era yo quien realmente quería estar ahí no sólo por jugarlo y porque lo consideraba –aún lo considero- el mejor deporte sobre el planeta sino porque mi otro gran sueño era ser el mariscal de campo de los Packers algún día, y sin embargo me estaba costando mucho trabajo adaptarme al ritmo de los entrenamientos. Realmente frustrante.
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Faltaba una semana para las pruebas de elección y todo ese tiempo desde que comenzó el semestre el entrenador había estado observando a todos. Cuando ese día me vio a mi dijo:
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En- ¡Masters! ¡¿qué le pasa?! ¡¿acaso ya se cansó?! Si no puede seguir el ritmo de los demás mejor váyase a su casa ó regrese al laboratorio ¡no quiero debiluchos aquí!
V – ¡No entrenador! ¡Le prometo que me esforzaré más! ¡No lo decepcionaré!
En – ¡Pues eso espero!, más le vale mejorar mucho más ya si es que quiere siquiera ser considerado para el puesto de suplente aunque a este paso, lo único que va a conseguir será el puesto de aguador
V- ¡No entrenador! ¡Estoy seguro de que estaré listo para ese día!
En – ¡Pues más le vale!...¡Fenton!...
J – ¡Sí entrenador!
En – Buena tacleada Fenton, ¡siga así!
J – ¡Gracias entrenador!
...
Sí, faltaba sólo una semana para las pruebas y yo me comenzaba a sentir decepcionado de mi mismo debido a mis pocos avances.
Ese día en los casilleros, después de terminar el entrenamiento, cansado y frustrado porque no sabía cómo iba a conseguir superarme tanto en tan poco tiempo, Fenton se acercó a poner su mano sobre mi hombro –como era su costumbre- pero esta vez lo noté serio y no hizo ningún comentario como "¡oye Vlad!" ó "¡hey Vladdie!" -como había comenzado a llamarme a pesar de mi insistencia en corregirlo con que mi nombre era Vlad ó Vladimir-, lo que hizo que me extrañara y al voltearlo a ver me dijo:
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J - Oye…sé que tienes problemas con los entrenamientos…oí lo que te decía hoy el entrenador
V – ¡Bah! Son nimiedades, además…eso no te incumbe Fenton ¿o sí? –le conteste molesto
J – Dime Jack y, sí…tal vez no me incumba, tienes razón pero…si te interesa, yo te puedo ayudar a entrenar en estos días
V - Y...¿por qué te interesaría ayudarme justamente a mi? A un debilucho, como ya me han llamado, sí sólo somos compañeros.
J – Bueno…después de todo, llevamos ya casi un mes de conocernos y en este poco tiempo yo…he llegado a apreciarte, no sólo como mi compañero sino…como amigo. De hecho, creo que desde el principio te consideré así, creo que tenía un presentimiento contigo…
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Sus palabras me desconcertaron, no sólo por el significado que tenían sino porque a pesar de que en efecto llevábamos ya casi un mes de conocernos, yo nunca lo había considerado más allá de un compañero ó un buen rival para duelos verbales en clases ó cosas similares, incluso a veces me molestaba un poco esa actitud tan siempre despreocupada y optimista que siempre tenía, aunado al hecho de que parecía que me seguía a donde quiera que fuera, aunque no fuera intencional.
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J - ¿Y bien?...¿qué opinas…?
V – Bueno…pues yo ehmm…
J - ¿Sí?
V - Pero dime, ¿Estas seguro de que puedo mejorar tanto en una sola semana como para al menos quedarme como suplente?
J - ¡Claro que no!
V - ¡¿Qué?!
J - ¡Claro que no! Yo estoy seguro de que puedes mejorar lo suficiente como para quedarte dentro del equipo titular y no sólo estar de suplente, después de todo ¿no quieres ser titular para así cumplir tu sueño?
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Su respuesta claramente me sorprendió –no pensé que en verdad le interesaran mis sueños- así que sólo pude decir
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V – Ehmm…sí pero…
J – Nada de peros, yo sé que tú puedes mejorar mucho si te lo propones, confía en mi. Además si no quedas de titular, cuando tenga hijos y los lleve a ver un partido de los Packers dime ¿a quién vamos a ir a apoyar? Quiero poder decirles que el famoso mariscal de campo eres tú y que eres mi am…fuiste mi compañero en la universidad.
V - …
J - ¿y bien?
V – Pues…
J - ¡Vamos! ¡Arriba esos ánimos hombre V!
V - ¿Hombre V?
J – ¡Claro! Debes tener un buen alias para cuando te apoyemos desde las gradas ¿no crees?
V – Jeje…pues…supongo que sí
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¡¿Hombre V?! Sí, es verdad, ya no recordaba de donde había sacado Jack ese ¿alias?...aún así…resulta tonto pensar que te gritaran así desde las gradas de un estadio repleto de fanáticos tuyos…creo que sería como decirle a Superman algo así como "no es un pájaro ni un avión, es ¡el hombre S!"…sí…ridículo, aunque en ese momento no lo pensé así porque después…¡galletas de mantequilla! Otra vez me adelanto a los hechos. Bueno, ¿en qué me quedé?...¡ah sí!
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J – Bueno, entonces vamos a entrenar ¿te parece?
V- ¡Esta bien! Confiaré en ti Fen…digo…Jack
J - ¡Qué bien! Pues comenzamos a partir de mañana a las 6:00 a.m. Así tendremos tiempo de descansar un rato antes de empezar las clases –las clases empezaban a las 9:00 a.m.-
V – Nos vemos mañana entonces
J - ¡Por supuesto! No llegues tarde hombre V ¿ok?
V – No y…Jack
J – Dime…
V – Deberás decirle a tus hijos que al que están apoyando era tu amigo de la universidad ¿ok?
J – Ok…gracias, amigo
V – ¡Hasta mañana Jack!...
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Y así fue como comencé a madrugar durante toda la semana -aparte de los entrenamientos normales, por supuesto- para poder superarme y alcanzar un puesto en los titulares, en compañía de mi nuevo entrenador y…desde ese momento buen amigo, Jack.
...
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CVF - ¡Hoooola a todo/as! Pues aquí esta ya, el segundo capítulo de esta historia. Puede que tal vez en algunos puntos parezca un poco cursi…
V - ¬.¬ ¿Un poco?
CVF – Ejem…decía, pero era necesario para conocer cómo es que Vlad se hizo amigo de Jack. Pido disculpas adelantadas por si consideran que hay más detallitos como esos en lo sucesivo pero sucede que no pude evitarlo :p…jajaja. Bueno, nos leemos en el próximo capítulo.
¡Hasta pronto!
DISCLAIMER: La historia es mía. DP (personajes, diálogos, etc), de Butch Hartman :)
