¡Holalas! ¿Cómo están todos? Bueno yo estoy muy bien, por si se preguntaban xD
He aquí el segundo capítulo wiii, no está muy largo pero prepárense, porque a partir del tercero es puro NanoFate :3 wiiii EL amor, amor, amor, el amor, el amor, hace al mundo girar.
Por cierto, una persona me sugirió escribir el punto de vista de Nanoha ¿Les gustaría que lo hiciera? Si es así háganmelo saber.
En fin, disfruten la lectura. Ya saben que los personajes no me pertenecen.
Capítulo 2.
No podía creer lo que veía, un salón perfectamente bien decorado para la ocasión, aunque con una iluminación un tanto exagerada, repleto de cientos de personas que jamás había visto en lo que llevo de vida. Situado en uno de los lugares más privados e importantes en toda la ciudad. Siempre pensé que este tipo de eventos requería de ser planeado con meses, o tan siquiera semanas de anticipación, vaya error en el que estaba. Aunque también puede ser posible que hayan organizado todo inclusive antes de enterarnos sobre el compromiso, sea como fuera, todo era en verdad impresionante, inclusive la suave música que tocaba una pequeña orquesta, pero me pregunto, ¿es necesario todo esto? Si estoy fuera verídico y no planeado, por mí hubiese estado bien celebrarlo modestamente, pero bueno, necesitaban hacer de nuestro compromiso un gran espectáculo.
Nanoha estaba agarrada de mi brazo derecho, nuestros padres nos pidieron que recibiéramos personalmente a los que serían los invitados más importantes, lo cuales nos dieron cumplidos como "Hacen una linda pareja" y nos desearon mucha felicidad, también de cuando en cuando nos llamaban ciertas personas para sacarse una foto con nosotras. Ambas aceptamos muy agradecidas los buenos deseos de algunos que si sonaban sinceros, otros no eran más que por cortesía o incluso por hipocresía. No sé ella, pero yo me estaba cansando de sonreír, y eso no fue todo, tuvimos que soportar el mar de preguntas que nos hicieron los corresponsales de las revistas a las que habían contratado con sumo cuidado para hacer aún más púbica a la feliz pareja recién comprometida. Lo bueno fue que no nos hicieron preguntas acerca de cómo nos conocimos, todas estaban más dirigidas a cosas superficiales, y la atención se centro principalmente en Nanoha, a la que le hicieron preguntas sobre quién había diseñado su vestido, quién la había peinado, y cosas parecidas. No fue sino hasta la hora de la cena que pudimos tomarnos un respiro, nunca antes había estado tan cerca de alguien y había pasado tanto tiempo con esa persona y muy apenas cruzar palabra con ella.
Nuestra mesa estaba apartada de todos los invitados, pero aún así estábamos a la vista de todos, éramos la cereza en el pastel. La luz de los flashes de las cámaras estaban aturdiéndome, en serio no podían dejarnos cenar con tranquilidad, no, por supuesto que no.
—¿Estás bien? —le pregunté susurrándole al oído. El calzado que traía puesto parecía ser un tanto incómodo, y hemos estado de pie por varias horas, seguro debe se sentir los pies cansados.
—Sí, no te preocupes. —me contestó con una sonrisa.
—Mis felicitaciones a la feliz pareja. —dijo Hayate, quien había aparecido de la nada con una copa de vino en la mano, la levantó un poco hacia nosotros y bebió un sorbo.
—Gracias. —dijimos ambas. Yo aún no le había mencionado a Nanoha que Hayate era mi amiga más cercana, por lo que la trató como a un invitado más.
La velada prosiguió según el programa tan exageradamente bien planeado, se estaba volviendo frustrante el hecho de tener que seguirlo. A mi prometida poco le importó y se libró de él en más de una ocasión aunque fuera por unos instantes, se veía que no disfrutaba por completo, pero tampoco le disgustaba, no la culpo, y me seguía preocupando su calzado, entonces caí en cuenta de algo, no importaba a donde fuese, mi mirada siempre la encontraba. Pero entonces un distinguido señor con acento peculiar me entretuvo y la perdí de vista. Sin duda es escurridiza, pues no la encontraba por ningún lugar, tanto que comencé a preocuparme.
—Si buscas a una linda cobriza con un flamante vestido, la vi irse en aquella dirección. —me dijo el mismo señor que había causado en primer lugar que la perdiera.
Le agradecí y me excusé con él, e inmediatamente seguí la dirección que me había indicado, subí las escaleras tupidas por una alfombra roja, moví mi cabeza hacia los lados tratando de localizarla y entonces la vi, parada en el balcón con su cabeza alzada al cielo, me fui acercando lenta y sigilosamente, debía estar pensando en algo, o tal vez solo quería librarse un rato de toda nuestra actuación.
—Debe el cielo sentirse realmente agradecido por ser digno de ser observado por vuestros ojos. —dije muy suavemente, no quería espantarla, así que antes aclaré mi garganta para que se percatara de mi presencia.
—Demasiado digno es el cielo para mí, pues observarlo es lo único que puedo hacer. —no me esperaba tal respuesta llena de melancolía, ni siquiera se giró, continuó mirando hacia arriba, y sentí celos de lo afortunado que es el cielo.
—¿No la estás pasando bien en esta bella velada? —le inquirí con cierta ironía.
—Es una hermosa velada, sin duda, pero…
—A mí me parece en demasía ostentosa y muy prematura, sin embargo entenderás que había que hacerla para anunciar formalmente nuestro compromiso. —repuse.
—¿Tú estás bien con esto? —se volvió hacia mí y me lo preguntó directamente.
—Mi prometida es hermosa, ¿Por qué no habría de estarlo? —sonreí.
—Me pregunto…
Definitivamente algo le pasaba, no era momento de hacer preguntas, y a pesar de que quería seguir pasando un momento a solas con ella le sugerí que regresáramos. —Es mejor que volvamos adentro, hay algo que todos están esperando ver.
—¿Qué podría ser? —me preguntó con un adorable gesto de confusión.
—Nuestro primer baile. —contesté.
—No bailo muy bien. —dijo con cierto atisbo de preocupación.
—Hablando con sinceridad, ni yo. —mentí. —Creo que estamos en serios problemas.
—Trataré de no pisarte mucho. —comentó divertida, su sonrisa había vuelto a su rostro.
—Eres muy considerada, te lo agradezco.
Le extendí mi brazo derecho para que se sujetara de él, quizá se estén preguntando donde estamos.
Al momento de bajar por las escaleras, una luz nos iluminó, era hora del baile, recuerdo ver la mirada altanera de aquella mujer que nos había dicho con claridad que no hiciéramos nada que no estuviera en el programa, seguro debe haberse molestado cuando por habernos ausentando.
Caminamos hasta el centro de la pista, la iluminación se volvió más tenue que antes, la música cambió por completo. Primero comenzó a escucharse en ligero sonido del arpa ser tocada, en ese momento coloqué mi brazo derecho debajo de mi pecho, me incliné ligeramente hacia Nanoha, y extendí la palma de mi mano izquierda, ella la tomó, me incorporé, ella colocó su mano sobre mi hombro y yo en su cintura. Los violines comenzaron a unirse a la melodía del arpa y junto con ellos nosotras comenzamos a bailar, adelante, hacia atrás, dábamos sutiles movimientos, el piano también hizo su entrada, nuestros pies se movían al son de la música, al principio fue tranquila, y entonces llegó una parte que en lo personal, me fascinó, no sólo por el incremento del ritmo sino también por el hecho de que nuestras miradas se habían encontrado y a partir de ese momento no se apartaron ni un solo segundo, girábamos, era un baile tan lleno de no sé qué, pero era algo especial, no supe en qué momento fue que la había acercado aún más a mí, sonrió, y agachó su cabeza para hundirla en mi hombro, la música comenzó a disminuir el ritmo, la melodía finalizó con tan solo el arpa y el piano, nuestro movimiento también ceso, y en cuanto nos detuvimos un sonoro sonido de aplausos siguió.
—Tienes razón, no bailas para nada bien, en lo absoluto. —me dijo al oído antes de apartarse de mí.
—Gracias por no pisarme. —dije y sonreí.
—No ha sido nada.
Los aplausos de detuvieron, nosotras permanecimos allí, mirándonos, olvidándonos de todo lo demás, eso hasta que nos interrumpió un hombre que me pidió concederle a Nanoha para bailar con él, ganas no me faltaron de negarme, pero sería algo absurdo y descortés de mi parte hacer eso, así que me limité a asentir. Antes de apartarme me acerqué al oído derecho mi prometida.
—A él puedes pisarlo todo lo que quieras. —le susurré lo suficiente bajo para que aquél hombre no alcanzase a escuchar, pero lo suficiente alto para que ella me entendiera.
Dejó salir una risilla de su boca, contenta con escucharla reír me aparté de ellos.
Varias parejas también se acercaron a la pista para danzar, dejando las sillas de las mesas vacías, lo bueno que es un lugar bastante amplió, pensé.
—A mí también me gustaría bailar con ella. —me dijo Hayate.
—Tendrás que hacer fila. —y no era broma, muchos hombres ya estaban esperando tener el placer de bailar con ella.
—Debes dejar de mirarla tanto, el verla sin duda es un total deleite para las pupilas pero trata de disimular, eres muy obvia. —dijo con una sonrisa de satisfacción en su cara.
—No quiero disimular. —admití.
—Claro, sólo no olvides que estamos aquí solo gracias a un papel.
No tenía que recordármelo, era consciente de ello, como si algo así fuese a irse de mi mente, pero quería ignorarlo, al menos por esta noche.
—Creo que tu amada clama por ayuda. —dijo. —Ese es el sexto sujeto con el que baila.
—Entonces, debo ir en su auxilio.
—Fate. —pronunció mi nombre con seriedad, me daba una idea de lo que me iba a decir. —Tienes una sonrisa muy tonta en tu cara. —se burló. Correcto, eso no estaba ni cerca de lo que pensé que diría.
Me abrí paso entre la gente hasta poder alcanzar a Nanoha.
—Disculpe, ¿podría regresarme a mi prometida? —esa fue una mala elección de palabras de mi parte, quizá debí decirlo más sutilmente.
El hombre me sonrió, le dio un beso en la mano a Nanoha y se alejó, ella suspiró, parece ser que llegue justo en el momento indicado.
—Gracias. —me susurró. —Me pregunto por qué tanto interés en bailar conmigo.
—La razón es obvia, estás deslumbrante, quizás demasiado. Pero para desdicha de ellos, resulta que ya estás comprometida conmigo.
Se sonrojó y me sonrió tímidamente. —Han sido muy amables, pero… —hizo un gesto de cansancio y suspiró más profundamente que la vez anterior.
—Si hubieras pisado al primero estoy segura de que los siguientes hubieran pensado dos veces antes de invitarte a bailar. —decía mientras caminábamos a nuestra mesa donde tomamos asiento.
—En dado caso a quien debí haber pisado es a ti. —me contestó hilarante. —Sería muy extraño que acabase de bailar perfectamente contigo y a él lo pisara de la nada.
—Podríamos haber inventado una excusa. —le dije sonriente.
—¿Como cuál?
—Una muy buena se me hubiera ocurrido. —respondí al mismo tiempo que le servía agua mineral en una copa.
—Me gustaría escucharla. —repuso.
Es muy insistente, y su mirada me decía que no se rendiría a menos que respondiera adecuadamente.
—Sinceramente… —pensé en una buena excusa, pero no se me ocurrió nada.
—Te está saliendo humo de la cabeza, ¿debería echarte agua? —dijo entre risas.
Se estaba burlando de mí, pero parecía divertirse, así que por mí podía seguir burlándose todo lo que quisiera. Antes de poder contestarle los padres de Nanoha habían hecho acto de presencia, también estaban acompañados por un joven y una damisela muy bien parecida, deduje que podrían ser ellos sus hermanos.
—Veo que se divierten, eso es bueno. —comentó Shiro Takamachi.
—Es muy agradable estar con su hija, sería imposible para mí aburrirme en su compañía. —respondí honestamente, quería dejar en claro que a pesar de ser esto un simple negocio yo no sería indiferente para con ella.
—Me alegra escuchar eso. —dijo. —Espero que cuides bien de mi hija de ahora en adelante, es mi preciado tesoro.
—¡Padre! —exclamó ella totalmente avergonzada.
Reímos.
—Nanoha-chan es algo despistada. —habló el joven.
—Seguro te causara unos cuantos problemas. —agregó la damisela.
Eran una familia muy unida, y se notaba a simple vista que adoraban a Nanoha, por lo mismo no me cabía en la cabeza el hecho de que la comprometieran con una desconocida.
—Me vero obligado a decir que si llegas a lastimar a mi pequeña hermanita, jamás te lo perdonaré. —me dijo con seriedad su hermano.
—No lo haré. —repuse rápido y sin dudar.
—No le hagas caso, sólo ignóralo. —me dijo Nanoha, me dio ternura el notar ese puchero que estaba haciendo con sus labios mientras que sus mejillas seguían ruborizadas.
—Es normal, creo yo. —le sonreí.
No tardaron en unírsenos mi madre y mi hermano que traía una botella de champán en la mano, cada uno tomó una copa de cristal, me pidieron que fuera yo quien abriera la botella, y eso hice, se me dificultó un poco, pero logré hacerlo sin sacarle un ojo a alguien. Vertí la bebida espumosa en las copas de las personas que me rodeaban, siendo la de Nanoha la primera a la que le serví. Una vez hecho esto hicimos un brindis formal con todos los invitados.
La velada terminó bien, muy bien, diría yo. Pero ahora venía la parte compleja, vivir juntas. Ahora que lo pienso, nunca antes había pasado por mi cabeza el vivir con alguien. Desde que entré a la facultad me mudé de casa de mi madre a un departamento pues me quedaba más accesible el campus y no tenía que conducir largas distancias desde temprano por la mañana para llegar a tiempo.
—¿Disfrutaste de la velada? —me acerqué a Nanoha, estaba sentada en ese pequeño sillón en el que estuvimos antes de que todo iniciara, esperábamos a que nuestros padres terminaran de despedir a los invitados con los que se habían quedado conversando, seguro estaban agradeciéndoles el haber estado presentes.
—Uhn. —asintió haciendo un curioso sonido.
Estaba agotada.
Me arrodillé delante de ella y sin pedirle permiso le quité esos extravagantes zapatos que habían causado mi preocupación toda la noche. Me daban ganas de irle a reclamar a la persona que le obligó a usarlos.
—¿Vas a darme un masaje? —me preguntó con voz soñolienta.
—Sí, así que relájate, te sentirás mejor. —respondí mientras comenzaba a masajear su pie.
—Se siente bien. —decía.
—Se sentiría aún mejor si los remojaras en agua caliente y usara algún aceite.
—Ummm… Yo digo que así está perfecto. —inquirió. —Tus manos son muy suaves.
—Debo decir lo mismo de tus pies, además son muy lindos.
—Nyahaha. —rió quedito.
Continué con el masaje por varios minutos hasta que ella me dijo que era suficiente.
—Mis pies te lo agradecen, ahora es mi turno.
—Mi calzado es bastante cómodo.
—Entonces en los hombros, anda, siéntate.
—No, no es necesario. —le dije, no es que quisiera rechazarla pero definitivamente no podía permitir que lo hiciera.
—Anda, no seas tímida. —insistía e insistía.
En el momento que baje mi guardia ella se aprovechó y me jaló hacia el sillón, sentí como colocaba sus manos en mis hombros y cuando estaba a punto de pararme ella movió sus dedos. Una risa salió de mi boca, la verdad es que era muy sensible en la espalda.
—Interesante. —la escuché decir, y no era por nada, pero hasta creo que pude imaginar una sonrisa traviesa dibujarse en sus labios.
—No es que quiera interrumpir tan conmovedora escena pero es hora de irnos. —dijo mi hermano con un tono sarcástico.
Vaya que había llegado a interrumpir, pero bueno, a la vez se lo agradecía, no sabía de lo que Nanoha pudo haber sido capaz, creo que ya está comenzando a tomar confianza, tal vez demasiada, no me quejo, me alegra de que a pesar de todo sea así, pero eso puede también ser peligroso.
Nos pusimos de pie y nos sonreímos.
Caminamos juntas hasta la entrada principal y allí nos separamos.
—Te veré mañana, prometida mía. —dijo tan dulcemente y se acercó a depositarme un cálido beso en la mejilla, tal acción me tomó por sorpresa e hizo que mi corazón se acelerara de la nada.
—Ha-hasta mañana. —contesté con dificultad.
Ella me sonrió antes de irse, seguí su espalda hasta que se subió al auto, bajó la ventanilla y con un gesto de mano se despidió.
Definitivamente esta chica es peligrosa, pensé.
Sachikovirtual- Que bueno que te gustó ;D
Touka-chan- My dear waifu :3 No te lo mencioné porque surgió de la nada xD
Alex- (tu nombre es demasiado largo xD) Creo que sí aparecerá, aún no sé, pero de ser así no pienso crear un triangulo amoroso ni nada de eso.
-será muy muy hermosa ya verás, y a partir del siguiente cap será más largo :P
Sakuradakota- Me temo que habrá drama, pero del bueno :3 No sé si narrar desde la perspectiva de Nanoha, no veo inconveniente en hacerlo, así que creo que se lo consideraré. Una pregunta... ¿señores? XD Gracias por desearme una linda semana, igualmente ^^
Desconocido-san -Lo continuaré, lo juro ;-;
Iuzy- Tienes buen gusto xD okay no
Marian- No lo abandonaré ;-; ¿Por qué creéis eso? :T
Rokujotorako- :P Ocurrencias, ya sabes.
Guest - Y habrá aún más ;D
Creo que esos fueron todos, les agradezco que se tomen el tiempo de escribirme y hacerme saber su opinión al respecto.
Los leeré mañana.
