Los personajes de Boku no Hero no me pertenecen, los derechos reservados a su autor.

Au de fantasía.

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Crossfire

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Capítulo 3:

Le parece lo suficientemente gracioso como es que el rubio salvaje, ahora duerme en su hombro. No por la acción, si no por los balbuceos y gruñidos que suelta incluso dormido.

Todo deja de ser divertido luego de la primera media hora, ya que su hombro no resiste más esa posición y el pequeño dragón que descansa en sus piernas al parecer tampoco tiene la intención de moverse.

Katsuki suelta un ronquido, Midoriya se mueve sutilmente y con sus manos, sostiene el cuerpo del contrario, acomodándolo poco a poco en el tronco del árbol en el que se encuentran. La pequeña criatura bosteza debido al movimiento e Izuku le mira ateneamente. No puede creer que tiene entre sus manos una leyenda viviente y, sobre todo, su mente aún no sabe cómo es que todos los de su tipo han permanecido ocultos tanto tiempo.

El pequeño reptil se remolinea un poco, Izuku observa el curioso color negro que tiene en la punta de su cola, como en una de sus alas. Es extraño, demasiado, porque no parece ser una variación de color y tampoco tiene escamas negras en ninguna otra parte de su cuerpo.

—¿será algo grave? —Midoriya lleva uno de sus dedos hasta el ala oscura. El pequeño dragón se retrae y se hace ovillo debajo de su ala roja. ¿Le duele? ¿le asusta? ¿es un lugar que no les gusta a los dragones que toquen?

Su vista viaja hasta Bakugou, quien ahora se encuentra tendido en el piso. Midoriya ríe fugazmente y le parece impresionante como en unos minutos el rubio se encuentra en el piso tendido a sus anchas y al parecer babeando, al igual que hizo con su dragón, lo observa detenidamente.

Si la bruja lo encontró cuando tenía ocho años ¿eso significa que no tenía familia?

¿La bruja es de fiar?

Cuido del rubio y lo cuido a él y más que nada no parecía una persona mala. Pero entonces ¿porque fue exiliada?

—Lo siento mucho, no sabía que te lastimaba—Se disculpa con el pequeño ser, sus ojos viajan del rubio y al dragón y cada vez se convence más de que ambos están conectados. No puede explicarlo, es un simple pensamiento o conjetura, pero le encantaría tener más información.

Suspira con fuerza. Tantas, pero tantas preguntas, grandes misterios y tan poco tiempo.

Tiempo. ¿Cuánto es que le quedaba? Alrededor de una semana tal vez, considerando claro que el camino de regreso es de alrededor de una semana.

—Pareces bastante entretenido Izuku—La voz de Uraraka llega a sus oídos. La bruja tiene dibujada en sus labios una sonrisa tranquila, como aquella que conoció Izuku cuando recuperó la consciencia.

Midoriya clava su mirada en el reptil que parece haberse relajado y vuelto a dormir. Nota, como nuevo dato, que la marca en su frente a perdido el brillo y se pregunta si eso es una buena o mala señal ¿es normal?

—¿Es normal que pase esto? —Pregunta el más joven impaciente. Ochako se sienta a su lado y extiende los pies, alzando la vista para observar el hermoso y basto cielo que los cubre.

—¿Sabes porque las personas no pueden llegar ni siquiera a la entrada de este valle Izuku? —La chica cambia el tema de pronto. Midoriya niega y la chica suspira. —Si no fuera por ese chico, no hubieses podido llegar aquí. Las tormentas no son coincidencia. No quieren a humanos cerca de aquí. Y ahora, sobre tú pregunta, es normal que pase eso cuando ambos duermen.

—¿entonces como…

—Él es especial…

Midoriya tuerce un gesto, cada vez tiene más preguntas y menos respuestas y eso le frustra. Demasiado.

—No entiendo—Indica consternado.

—No tienes que entender, tranquilo, pero si has decidido ir a la cima o lo más profundo del valle no puedes ir solo, no si quieres regresar con vida y sobre todo Izuku, tienes que prometerme algo—el de cabello verde traga saliva, nervioso. Sabe que su aventura es un gran riesgo, pero ya con esa, es la segunda vez que aquella mujer le advierte no cruzar el valle. —Ahora mismo son tiempos de hostilidad y los humanos comunes no son bienvenidos ahí.

—Y ahí es donde entra Kaachan—susurra Izuku. Ochako lleva su mano a su boca y reprime una pequeña risa. Midoriya al darse cuenta que ha usado el apodo que ella misma le dio hace años al rubio, se siente avergonzado.

—Eres bastante interesante y perceptivo, tu aura es tan sensible y pura que me sorprende, pero sí. Ahí es donde entra Katsuki…—Menciona con tranquilidad—Él tiene que acompañarte al corazón del valle, ya que tiene asuntos importantes que atender ¿has visto ese color negro en su dragón cierto? —Midoriya asiente y la joven mira por unos segundos al rubio quien ahora se extiende como una estrella de mar sobre el piso. –Su dragón está contaminado. —Dice de forma seria.

Izuku expande sus pupilas y ahora entiende a que se debe ese color negro en varias partes de su cuerpo.

—Él ira contigo, porque te debe la vida y sé que tú, Izuku eres alguien ajeno a este mundo, sé que tu corazón es bondadoso…. Así que prométeme, júrame. Que pase lo que pase, averigües lo que averigües tú no te llevaras a Katsuki de aquí. —La voz de Ochako se torna sería, lo bastante seria para hacer creer a Midoriya que habla con una persona diferente. No entiende porque le da esa amenaza, pero si sabe y está consciente del amor que la bruja le profesa como madre al menor.

—Lo prometo—Indica.

—Es un trato, él té protegerá y te traerá de regreso, pero tú no le hablaras de tú mundo. Ambos cumplirán su propósito y luego, te iras… ¿tienes otra promesa que cumplir no es cierto? Él espera por ti…

El viento sopla con fuerza, el rosto de Midoriya se alza y sus esmeraldas se encuentran con los castaños de la bruja. La determinación, amor y amenaza se mezclan, creando una mirada electrizante.

Hay algo oculto, lo intuye, algo que ruega en silencio nunca descubrir, porque si lo hace, tal vez jamás será capaz de regresar con el príncipe del reino que lo espera, anhelando su regreso.

—Partirán al amanecer.

Bakugou despierta y entonces, todo se convierte en gritos, insultos y risas.

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Son las 8 de la mañana cuando ambos están listos para partir. El caballo de Izuku está recuperado, su ropa está seca y limpia y tiene nuevas provisiones y una meta por delante que cumplir. A su lado, Katsuki prepara un caballo negro, sin silla y la verdad a ese punto no le sorprende nada.

—Recuerden que Shinsou los estará esperando al anochecer Katsuki—Le indica la mujer. El rubio chasquea los dientes.

—Se lo que tengo que hacer bruja…—Contesta. Ochako le da un golpe con un largo bastón de madera, Izuku prefiere alejarse un poco y no meterse en asuntos de "familia"

Desde la noche pasada fue testigo de cómo esos dos tenían una peculiar y salvaje relación de madre adoptiva, temible y enojona e hijo salvaje, explosivo y rebelde. Pero que a final de cuentas eran familia y que el rubio la respetaba y temía lo suficiente como cualquier hijo a una madre en cualquier circunstancia.

—Izuku—Le llamó la castaña—Acércate—el de ojos esmeraldas camino hacia ella, recibiendo unas pequeñas bolsas, una azul y otra roja que supuso eran medicamentos. —Si la fiebre regresa bebe un poco de está infusión el de la bolsa azul y si se lastimas o el dolor regresa, bebe de la roja, solo pequeñas porciones, no te sobrepases o puedes ocasionar el efecto contrario ¿bien? —El de cabellos verdes asiente, la mujer sonríe y revuelve sus cabellos, Izuku siente la añoranza por su madre invadir su ser, pero decide ignorarlo, al menos por ahora. El valle de los dragones aguarda.

—¡Oye! —La voz de Bakugou suena a la lejanía, para sorpresa de todos, el pequeño dragón ha escapada de sus brazos y como la noche pasada llega a los pues de Midoriya quien se agacha para tomarlo entre sus manos. —¡Dámelo idiota!

—¡Tu Lenguaje, salvaje! —Ochako grita y Midoriya ríe nerviosamente ante la escena.

—Puedo llevarlo por ti si no te molesta, Kaachan, prometo mantenerlo a salvo—Izuku le sonríe, Katsuki bufa indignado y sube a su caballo, ese maldito e inútil humano está siendo una verdadera molestia.

—Haz lo que quieras, inútil—La risa nerviosa vuelve a Midoriya. Katsuki es una persona realmente difícil de tratar.

Izuku monta su caballo, Ochako les sonríe a ambos nuevamente y le entrega un pequeño bolso donde el pequeño dragón pueda descansar.

La capa de Katsuki se alza con el viento y ambos emprender el galope hacía el corazón del valle de los dragones.

—Recuerda tu promesa… Izuku.

La voz de Uraraka se pierde danzando en susurros en el aire. Su corazón se comprime y espera, realmente espera y desea que sus visiones no se hagan realidad.

Porque el corazón de Katsuki, su adorado Katsuki, puede perder más de lo que puede ganar.

La espalda del rubio y Midoriya, desaparecen de su vista.

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Cuando llegan a la entrada, Midoriya piensa que es una broma, porque todo se ve justo igual que cualquier otra parte del bosque.

—¿Es una broma?

—Cállate.

No tiene tiempo para pensar, porque un gran remolino de fuego, de pronto los rodea.

Continuara.


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Notas de la autora: La razón para que este capítulo sea tan corto es por simples razones: Es una parte transitoria que tiene algunos detalles importantes. Sé que muchos se mueren por saber más sobre Kaachan :v y saber que rayos está pasando en el reino, pero no desesperan, trabajo en eso y ya está todo planteado pero así como abra caps largos habrá caps cortos pero presten atención a todo a ver si pueden sacar sus propias teorías de lo que está pasando.

¡Gracias por apoyar tanto el fanfic!

Si todo sale bien mañana mismo o el lunes a más tardar actualizare la siguiente parte, donde un nuevo personaje aparecerá ¿saben quién es? ¿qué cosas habrá visto Ochako en sus visiones? Nos vemos en el próximo horario y mismo canal.