Hace dos días que Peeta me tiene "secuestrada" en su recámara y de manera extraña este "secuestro" me gusta ya que mi secuestrador a pesar de que no se queda a dormir conmigo procura estar todo el tiempo conmigo, aunque se desaparece de vez en cuando para hacer la comida y preparar pan, además ha tenido que ir con Sae y decirle que en unos cuantos días no podre cazar porque estoy enferma y a pesar de que ella se ofreció para cuidarme él le dijo que no se preocupara que él podía cuidarme en estos días, también fue a mi casa y trajo ropa limpia.

Hace unas cuantas horas que está abajo pues escucho el ruido en la cocina antes de bajar saco un vestido de la maleta que trajo de mi casa y me pidió que me lo pusiera yo lo mire con algo de desconcierto pero cuando él me sonrió y me dijo un por favor de manera inocente accedí. Me metí a bañar y cuando salí me lo coloqué, era uno de los diseños de Cinna el cual me había regalado para mi cumpleaños número diecisiete, solo lo use una vez y no volví a usarlo en otra ocasión aquella vez no pude notar lo lindo que era con ese lindo degradado pues la parte de arriba de este era de color turquesa el cual iba aclarando conforme bajaba hasta llegar a la rodilla donde el color era blanco, los zapatos eran bajos del mismo color que el inicio del degradado. El vestido no tenia mangas solo tenía dos tirantes colocados sobre mis hombros, me mire en el espejo con mi cabello suelto y mis brazos al descubierto, cuando Cinna me regalo el vestido no tenia esas cicatrices en mis brazos, no quería mostrarlas y busque entre mi ropa un suéter que combinara con el vestido pero de los dos que Peeta había traído ninguno quedaba bien, al verme de nuevo en el espejo detrás mío pude distinguir el armario de mi secuestrador y una idea cruzo por mi mente. Pronto me halle buscando un suéter dentro de su armario y no tarde en encontrarlo, blanco recuerdo haberlo visto con el puesto, sus ojos se veían más claros con ese color y no solo eso podía notar que el brillo que siempre tenían resaltaba aun más. Lo estruje contra mi embriagándome del olor que este desprendía, parecía que por más que lavara su ropa esta tendría siempre ese característico olor a pan recién horneado me lo coloqué y baje a la cocina, al llegar note una canasta llena de pan y frutas sobre la mesa, Peeta estaba sentado en una silla se veía cansado tanto que no noto mi llegada.

-¿Peeta?- pregunte logrando que diera un salto sobre su asiento volteo a verme y pude distinguir la confusión en su mirada - ¿Te encuentras bien?- no contesto solo extendió sus brazos hacia mí, por un momento me sentí fatal pues dude de su reacción sin embargo a pesar de mi duda me acerque a él.

-¿De dónde sacaste ese suéter?- pregunto mientras sostenía mis manos entre las suyas.

-De tu closet… lo siento

-No te preocupes, te ves linda…más que eso hermosa

Salimos de su casa y nos dirigimos a la pradera, Peeta tenía preparado un picnic para nosotros a pesar de que se seguía viendo cansado se negó a que nos quedáramos, fue una tarde agradable justo cuando el sol se estaba poniendo Peeta tenía su cabeza sobre mi regazo y dije algo que jamás pensé que sería capaz de decir, ya lo había escuchado antes pero no era mi voz la que lo decía.

-Ojala pudiera congelar este momento, ahora mismo, aquí mismo, y vivir en él para siempre.-Peeta que en ese momento tenía los ojos cerrados los abrió inmediatamente y me miro.

-Te dije lo mismo en el tejado del centro de entrenamiento ¿Real o no?

-Real, y te dije que podías hacerlo ¿Real o no?- calle esperando una respuesta que nunca llego.

-Regresemos a casa.

Durante el trayecto de regreso ninguno de los dos hablo, nos limitamos a caminar en silencio solo podíamos escuchar los sonidos a nuestro alrededor. Para cuando llegamos tuve la ligera sensación de que mi secuestro había terminado, estaba a punto de irme a mi casa cuando la mano de Peeta atrapo la mía, sin palabras me jalo hacia él y me abrazo, no sé cuánto tiempo estuvimos así pero al separarnos nuestras manos no se separaron, salimos de la cocina y Peeta apago la luz subimos las escaleras a oscuras hasta llegar a su habitación, mi acompañante se sentó en el borde de la cama y yo me quede de pie frente a él quien me jalo hacia sí y recargo su cabeza en mi abdomen, logre soltar nuestras manos y comencé a acariciarle el cabello pronto comencé a escuchar unos sollozos, sus sollozos.

-Katniss…-su voz era un murmullo

-Dime…te escucho.- levanto la cabeza y me miro fijamente.

-Te necesito, pero tengo miedo- sus brazos subieron a mi cintura y me estrecharon con fuerza.

- Nada malo me pasara…- movió de forma negativa su cabeza.

-Ya no soy el mismo puedo perder el control y herirte…

-No es así se que no es así

-Ya lo intente una vez…y podría volver a pasar- en ese punto mis lagrimas luchaban por salir- Katniss esta mañana antes de que bajaras tuve un recuerdo, uno brillante, me convencí a mi mismo de que era mentira…

-¿Qué era?¿Que hacia?

-La primera arena tenía una herida en la pierna que me hizo Cato, me intentabas meter al lago para ahogarme…- no espere su pregunta.

-No real, no te pude acercar al lago nos quedamos en la orilla y te limpie la herida jamás intente ahogarte.

-Cuando me viene un recuerdo brillante, cuando acaba me siento cansado, no sé cómo pero malgasta mis energías-ahora entendía porque se veía cansado cuando lo encontré en la cocina esta mañana.

-Recuéstate, intenta dormir un poco- lo hizo y yo vi esa acción como mi retirada.

-No te vayas quédate conmigo, como antes, cuando dormíamos juntos.

Aquella noche la cama no se destendio, ni siquiera nos preocupamos por ponernos una pijama nos acostamos y nos tendimos la mano sin embargo ese contacto no fue suficiente pues Peeta me abrazo justo antes de que sucumbiéramos al sueño levanto mi cara y me pregunto.

-Sientes algo verdadero por mí, ya no es actuación como antes ¿real o no?- no dude al contestar

-Real, podemos congelar este momento…

- Ahora mismo, aquí mismo y no lo dejemos ir.- y después así abrazados sucumbimos al sueño.


¿Que tal gente linda? muchisimas gracias por sus Reviews tienen razon al decir que Katniss en el rol de niña inocente y Peeta sin camisa da lugar a que la imagiancion vuele con buenos y pecaminosos pensamientos (no digamos malos...porque si lo vemos bien no son malos XD ) prometo que el capitulo anterior no sera el unico con un Peeta sin camisa ... espero sus reviews recuerden pueden dejar criticas constructivas, quejas y sugerencias gracias por leer, los quiero, los "veo" en el siguiente capitulo.

xx Resa