- Lo dicho no son como James o yo jajaja (se rio Sirius) por suerte nosotros no teníamos a un profesor de pociones como el vuestro jajaja (pero esta vez se quedó riendo solo Sirius). ¿Violet, preciosa, no vas a abrir tu regalo?
- Es un juego de escritura y una pluma de Ónix de la colección Averttum (le dio un fuerte abrazo y un beso) muchas gracias Sirius.
- ¿Cómo lo sabías si no lo has ni abierto?
- Porque siempre le regalas lo mismo (dijeron Severus, Harry y Draco a la vez. Y Sirius se percató que llevaban razó y se puso roja de vergüenza).
- No les hagas ni caso, sino fuera por ti y por la señora Frederick, mi colección daría asco (y volvió a darle otro abrazo. Lo cierto es que Violet confiaba en Sirius para los regalos, porque los objetos de la colección Averttum no eran baratos y no era algo que pudiera comprar todas las semanas, así que tenía que esperar a su cumpleaños, navidad y final de curso para conseguir un objeto más para añadir a su colección).
- Entonces me quedo más tranquilo, pero ábrelo, a ver si te gusta.
- Claro que me gusta (dijo como si acabara de decir la mayor estupidez del mundo y abrió el regalo con sumo cuidado). Muchas gracias, muchas, muchas gracias, y éste es mi regalo para ti, lo he hecho yo (y del bolsillo se sacó un saquito que contenía una pulsera de cuero negro trenzada con una piedra volcánica)
- Ves, es por eso que prefiero a las niñas (dijo Severus con malicia y tanto Draco como Harry pusieron una mueca de asco)
- Yo también tengo un regalo para ti (Harry dijo en seguida y salió corriendo hacia su habitación donde tenía el regalo y bajó en un segundo) ¡ábrelo! (fue una orden más que una petición) el mío es el mejor
- ¡Harry! (le amonestó Severus)
- Lo siento, no quise decir eso, yo, Violet, el tuyo es muy bonito, de verdad. Seguro que mi padrino jamás se lo quitará.
- No, no lo haré (dijo Sirius aguantándose la risa al ver que Harry había heredado de su padre la torpeza con las chicas) Bueno vamos a ver ¿un libro? (dijo extrañado)
- Jajajaja (empezó a reírse como loco Severus) Harry, hijo, creo que conoces bien poco a tu padrino jajajaja.
- No, no, espera, ábrelo abre el libro (y al abrirlo salieron todo de imágenes de los momentos más especiales en la vida de Sirius) .
- No sé que decir (dijo con los ojos vidriosos apunto de llorar)
- Es un regalo precioso Harry (dijo con orgullo Severus. Draco se quedó en silencio con cara de estar en un velatorio, él le había regalado una funda de pierna para la varita, para Sirius pensando que en su trabajo le vendría genial pero ahora le parecía algo cutre. Severus tras la emoción inicial se percató del silencio de Draco y ató cabos, así que decidió animar la cosa un poquito). Venga Draco, dale tu regalo a Sirius, no es justo, él ha pensado en ti también.
- Padrino, yo también pensé en él (dijo indignado y le alargó de una forma bastante brusca pero cómica el regalo a Sirius. Sirius estaba pasándolo en grande, atrás habían quedados los tiempos grises en soledad)
- a ver, a ver…¿es un tiburón? (empezó a bromear para animar al chico)
- noooo, es muy pequeño (dijo Violet rodando los ojos)
- ah ya sé son unos calzoncillos térmicos (y los tres niños se rieron, mientras que Severus carraspeaba para que no dijera esas cosas delante de los niños) ¿qué? Hace frio y durante las guardias se me congela el…(y antes que dijera culo, Severus le interrumpió, pero los niños ya estaba llorando de la risa)
- ¡Black, abre el regalo, de una vez! (dijo Severus fingiendo estar molesto).
- Vale, vale (y lo abrió rasgando el papel como una fierecilla al igual que habían hecho Draco y Harry con sus regalos). ¡Maldita sea, Draco Lucius Malfoy! (dijo transformándose la cara de bonachón a temido moreador. No solo Draco casi se hace pis encima, sino que Harry también dio un paso prudencial hacia atrás y Violet se escondió detrás de su padrino) deberías dedicarte a la oclumencia o a la adivinación, justo ayer se me rompió mi carcaj (y le enseñó un carcaj con más remiendos que días trae el año. Todos dieron una exhalación de alivio).
- jajaja (rieron todos y Draco al fin sonrió de nuevo).
- Bueno no queriendo parecer descortés, pero ya es muy tarde y Violet ya hace rato que debería estar en la cama sino sus…
- Perooo es Navidaaaaaaaaaaad (protestó la niña).
- No, Violet, tú padrino tiene razón, es tarde, yo he de descansar un poco mañana tendré que madrugar (fingiendo un bostezo).
- Vosotros (refiriéndose a Draco y Harry) recoged todo, mientras yo acompaño a la puerta a Sirius, Violet, pijama y a la cama (dijo en un tono que haría mearse encima al mismísimo Superman. Sirius dio un fuerte abrazo y un par debesos y les susurró algo al oído a Harry, Draco y Violet y se despidió).
