CAPITULO 3 Disculpa, y tú eres?

POV Scorpius

Tengo ya 5 meses en Londres, mi ciudad natal, pero todavía siento que no termino de adaptarme. Sonrío al pensar en lo bien que la pasé anoche, llegué a un bar con dos amigos y me fui acompañado de una rubia que estaba muy buena, a pesar de eso el impulso de llevármela a la cama vino dictaminado por el alcohol, y por mis ganas imparables de llevarle la contraria a mis padres.

Siempre debí ser el heredero de Malfoy's Manor, pero seamos honestos, yo no encajo en el mundo de la arquitectura, de hecho para mi fue un alivio conocer a Albus Potter, fue sencillo congeniar con él, y a pesar de las creencias de Alexander, no siento nada de adversidad porque tome el lugar que debería ser mio. Nott me conoce mejor que nadie, excepto cuando hablamos de mi relación con mis padres. Solo yo comprendo la magnitud de mi rebeldía en su contra. Por otro lado a pesar de tener 27 años, me he forjado solo mi camino en la industria. Qué puedo decir? Soy una mente proyectada. Pero eso nunca será suficiente para Draco Malfoy, que todavía me pide que cambie todo, por una familia y una empresa de algo que no me apasiona.

Son pasadas las 6 pm y como siempre, no me sorprendo de su impuntualidad, sigo a la espera mientras veo como una mesera me envía miradas insinuosas, y es en el momento mas interesante cuando la veo. No ha cambiado, su naturaleza atractiva se ha conservado, su andar firme, el movimiento de sus caderas, y sin duda esa sonrisa, la que me da una tranquilidad tal, que no sé como viví sin ella por 8 años, por un momento me siento nervioso, pero después recuerdo que es mi amiga, y recapitulo mis pensamientos, reprimo mis hormonas y me repito que es mi única amiga, casi una hermana, ella es intocable.

-Pensé que no vendrías_ le digo, con una media sonrisa que surca mis labios_.

-Jamás te embarcaría, y lo sabes perfectamente, tonto. -Isabella se sentía tan feliz, era como ver a su hermano del alma, su gran amigo y aunque Alexander Nott también era especial para ella, por él tuvo un fuerte crush que le llevó a distanciarse cuando comprendió que no era correspondida.

Después de abrazarse con la nostalgia de muchos abrazos perdidos, se sentaron a cenar, y entre copa y copa la conversación se hizo ligera y se extendió hasta que el cansancio era tal que cuando apoyo la cabeza en la almohada no tardó ni un minuto en quedarse dormido, con la sensación de que quizás ya volvía a empezar a encariñarse con la ciudad que lo vio nacer y crecer.

Al día siguiente cuando iba camino a la filmación en la que estaba participando Diggory, decidió pararse para comprar un café.

Esa mañana había amanecido de pésimo humor porque recibió una llamada recriminatoria de su madre, a causa de que según palabras textuales de ella, "Alexander la visitaba más que su propio hijo", y Dios sabe que Astoria Greengrass podía ser realmente pesada cuando se lo proponía.

En un abrir y cerrar de ojos avanzó la fila para su conveniencia y cuando ya se disponía a marcharse para no perder más tiempo, apurado por el llamado del deber, al salir de la tienda chocó contra una persona.

El café ya estaba regado y no había nada que hacer respecto a su camisa y pantalón, le dio indignación lo que eso representaba: llegar tarde a su día de trabajo, por lo que con rabia miró hacia el piso y vió una cabellera de un color rojo intenso y rulos caóticos, que casi logró distraerlo, pero tal cual un toro, sintió una molestia total y una adversidad exponencial por la chica que tenía al frente.

Se miraron frente a frente cuando ella se levantó del piso, y sus miradas tuvieron un choque como si de titanes se tratase. La de ella era de un azul intenso, demasiado profundo para su gusto. Y lo que más adversidad le produjo a él, fue esa actitud que ella destilaba, esa de que no se dejaría intimidar a pesar de que él la superaba en altura.

-Una persona normal pide disculpas cuando tumba a otra al piso, y mucho más si es una dama la afectada_Rose no pudo evitar sentir la frialdad de su mirada gris, pero no se iba a achicar bajo ningún concepto_.

Scorpius la miró y respondió_ -Ohh es que tu eres una dama... es difícil percatarse de ello._y miró despectivamente, con aires de grandeza, el vestuario desteñido de Rose_

Y antes de que Rose perdiese los estribos y le respondiera, escucharon una voz familiar para ambos.

-Rosie, Scorp, no sabía que se conocían. _Pero al ver sus miradas, sus gestos y la situación con más detenimiento, Albus se arrepintió de estar allí, en ese lugar, ese día y a esa hora._

-Ahhh entonces este es Malfoy_dijo Rose señalando al rubio platino despectivamente_ tu nueva mala junta, Albus Severus._estaba tan enojada que hasta Albus le caía mal en ese momento_

y Scorpius, como buen Malfoy que era, no pudo evitar hacer uno de sus comentarios mordaces_-Disculpa y tú eres? Porque veo que sabes quien soy, aunque eso no me extraña del todo, siempre he sido popular, pero tú cara es un poco común... por lo que no te ubico de nada en específico.

Definitivamente Rose jamás quiso golpear tanto a alguien, como al rubio que tenía al frente, y Albus pues, todavía estaba considerando huir. Por su parte, Scorpius no se había sentido tan vencedor desde hacía mucho tiempo, ver esa cara de ira, esa molestia contenida a punto de explotar, le daba una sensación satisfactoria de que definitivamente ya había llegado a casa, donde él era el rey y donde los demás bailaban al son de sus palabras. Y a pesar de que su adversidad no disminuyó, sin duda saboreo el sabor dulce de la victoria contra esa extraña peilrroja, de rulos caóticos y mirada de mar.

Comentario de la Autora.

Es mi primera Historia y la primera vez que publico algo. Estoy dispuesta a aprender y a mejorar, espero sus comentarios y críticas constructivas. Gracias!