Empieza el caos y yo tu pesadilla.
Ho la oscuridad, divina y hermosa oscuridad, era lo que más amaba ya que lo dejaba pensar…con claridad, no lo podía explicar, pero la oscuridad siempre disolvía su locura, lo calmaba y le permitía retomar la cordura, a pesar de no ser mucha.
—¿Qué es esto?—pregunto mirando a todos lados, por alguna razón, esa oscuridad no era la que el recordaba, se sentía…diferente—ok, esto ya me arto ¿Qué carajos está pasando?—se preguntó en voz alta.
Era realmente fastidioso, estar atrapado en una secuencia de sucesos raros o extraños; su liberación, no tenía idea de cómo o porque, pero recordaba claramente despertar en un bosque, completamente libre; después esta esa creatura que lo ataco ¿un puto león con alas de murciélago y cola de escorpión? ¿Qué mierda era eso?.
Por ultimo esta la forma en que sobrevivió, de la nada en su mano se materializo un cuchillo de cazador, uno de sus favoritos, y cuando se concentró después de eso, fue una pistola lo que creo y desapareció después de disparar al cielo, ¿Cómo era eso posible?
—Realmente tengo que admitir que eso último es útil—dijo mientras colocaba una mano en su mentón, no lo negaba, aparecer y desaparecer objetos era muy interesante, tenía un sin límite de utilidad si es que podía crear cualquier cosa.
—Y puedes hacerlo—escucho una voz.
—¡¿QUIEN ANDA AHÍ?!—lanzo su pregunta poniéndose alerta—MUESTRATE—dijo irritado, nadie lo molestaba en sus pocos momentos de ligera cordura.
—Valla que eres muy impaciente—dijo esa voz, la cual alcanzo a oír tras el.
Se dio la vuelta solo para toparse otra cosa extraña en esa absurda cadena de rarezas, solo un par de puntos blancos en toda esa oscuridad, junto a una gran llama que ardía sobre ellos. Pero cuando se fijó mejor, noto que era una figura oscura, casi indetectable en esa oscuridad, era un…¿caballo?
—Dime ¿Qué acaso no querías que me mostrara?—escucho hablar al extraño ser
—…. – se mantuvo callado observando al caballo, el cual lo miraba expectante—¿que se supone que eres tú?—le pregunto con intriga. El ser oscuro lo miro por un momento antes de responderle.
—Mi nombre es Alpha…—se presentó ante el—no te puedo decir mucho, pero yo soy el que te libero y te trajo aquí—le expreso, el humano solo lo miro con sorpresa antes de ponerse rudo.
—Dime ahora ¿Qué es lo que quieres de mí?—cuestiono de forma tajante al corcel que lo miraba con indiferencia, ante la falta de respuesta se molestó—RESPONDE—le grito, recibió su respuesta de manera igualmente tajante.
—He venido a negociar contigo—le dijo, el humano lo miro—la libertad que te he dado no es gratis—le reclamo con dureza—te libere porque te necesito—el humano se le quedo mirando curioso, pero desconfiado.
—¿Para qué me necesitas?—pregunto el todavía con tono tajante.
—A eso voy—comento irritado—veras, yo te he traído a otro mundo—antes de que el humano peguntara cualquier cosa, el corcel, que poseía un cuerno puntiagudo en su frente, lo callo envolviéndolo de luz roja que lo dejo inmóvil he incapaz de hablar—y en este mundo abunda la paz y la calma…—se mantuvo serio mirando al humano—lo que necesito de ti, es que arruines todo eso y conviertas el lugar en un caos—tras decir eso libero al humano.
El humano se hallaba molesto por haber sido atrapado en luz y paralizado, pero escucho con confusión y un ligero interés.
—Te escucho—hiso un gesto indicándole que siguiera.
Alpha le explico sobre el mundo en el que se encontraba, y no se lo creía, ¿un montón de caballitos de colores eran los gobernantes de ese mundo, que seguía, comer rocas y defecar arcoíris? Era una estupidez.
Pero aun así siguió escuchando, llenar de caos un mundo tan pacifico le resultaba muy tentador, por no decir divertido, y no necesitaba estar loco para sentirlo así. Era verdad, él estaba loco, pero en la oscuridad siempre recuperaba su cordura, y aun así disfrutaba el sufrir de otros, él era malvado, estuviese loco o no.
—…Muy bien, déjame ver si entendí—pidió con calma mientras se cruzaba de brazos—me darás la libertad de hacer lo que yo quiera en este "mundo feliz" tuyo…—espero la respuesta, recibió un asentimiento—podre causar cuanto mal desee y a quien yo quiera, pero deberé cuidarme de las dichosas "salvadoras de la armonía" –
—Portadoras—lo corrigió.
—Lo que sea, ¿de ellas y otros tres humanos?—le cuestionó, de nuevo un asentimiento—tengo mis dudas—lo miro seriamente— ¿tú que ganas con esto?—pregunto.
—La salvación de ese mundo—dijo seriamente, el humano lo miro intrigado—ese mundo tiene demasiada paz, eso afecta al balance natural, si continua, el propio mundo se auto destruirá, por eso necesito caos verdadero—le confeso.
El humano lo medito durante unos minutos, la verdad no sonaba nada mal la idea de ser libre de hacer lo que quisiera, pero no le gustaba la idea de ser jodido por un montón de caballitos parlantes. Se mantuvo pensando hasta que.
—Acepto, pero quiero la total libertad de matar a quien quiera que intente detenerme, incluyendo a las dichosas portadoras—dijo el firmemente mirando al corcel, este lo miro un minuto en total silencio.
—Que así sea—fue lo único que dijo.
En otro sitio, más en específico en ponyville, la princesa Twilight se dirigía a su castillo lo más rápido que sus alas le permitían, tenía que enviar a la princesa una carta para informarle la aparición de otro humano en Equestria; así que tan pronto comenzó la curación del humano en casa de una de sus amigas, ella les pidió que lo cuidaran para ella informar a la princesa.
Al llegar a su castillo lo primero que hiso fue buscar a su asistente número uno, al cual encontró tras unos minutos en una habitación repleta de libros junto a una unicornio y otros tres humanos.
Los humanos eran conformados por dos hombres y una mujer, cada uno parecía joven, ninguno pasaba de los veinte años de edad.
—Chicos, spike—llamo ella apenas entro en la habitación tan abruptamente, tanto él bebe dragón como la unicornio y humanos presentes la miraron, la primera que contesto, fue la humana.
—Twilight ¿Qué ocurre?—pregunto ella al verla agitada.
—Jane, Max, Jony, no creerán lo que ha ocurrido hoy—dijo ella.
Los ahora por fin conocidos humanos, la unicornio y el dragón se encontraban escuchando el relato de lo ocurrido esa mañana, de cómo tras un fuerte estruendo del bosque, encontraron a alguien inesperado, todo esto sorprendió fuertemente a los tres chicos, pues desde su llegada no habían sabido de la aparición de otro de su especie.
La joven alicornio no tardo en pedir al bebe dragón que escribiese y mandase una carta a la princesa para informarle este suceso.
Una vez enviada la carta, todos se dirigieron a la casa de Fluttershy, durante el camino, el grupo de humanos se encontraba atrás del par de yeguas y él bebe dragón, hablando sobre este suceso.
—Chicos, ¿ustedes que opinan con esto?—pregunto consternado el mayor,(1) los otros dos lo miraron por un momento, por lo visto cada uno tenía pensamientos diferentes; el primero en contestar fue el segundo chico.
—Pues yo creo que… quizás pueda ser buena señal, digo, significa que puede pasar algo y quizás, este nuevo chico puede ayudarnos—comento feliz el menor,(2) pensando que podría tener un nuevo amigo.
—Justo a eso me refiero Jony, puede ocurrir algo muy malo si es que ha aparecido otro humano, quizás peor que lo que hemos enfrentado hasta ahora—dijo el con preocupación.
—Ho vamos Max, te preocupas demasiado, además, puede que este chico sea un buen tipo, por algo debió llegar aquí—argumento el llamado Jony.
Pase a ellos, la chica del grupo (3) se mantenía callada, en sus propias suposiciones sobre este nuevo humano, este podría ser posiblemente un nuevo miembro del grupo, con ello, un nuevo héroe para Equestria pero ¿Qué significaba? ¿Por qué hasta ahora? Quizás algo grave pasaría, tal como la preocupación de Max, pero no podría saberlo, solo les quedaba prepararse.
La chica divagaba en sus pensamientos, analizando todos los acontecimientos que los llevo a sus amigos y a ella a conferirse en héroes de Equestria junto con las mane six, pero a mitad del camino fue devuelta a la realidad por el menor de sus compañeros.
—Oye Jane, ¿Qué tienes?—pregunto el más curioso que preocupado.
—¿he?, o nada Jony, solo estaba pensando—respondió ella calmadamente, el chico la miro curioso, ella suspiro—es solo que me pregunto que pasara ahora con un nuevo humano en Equestria—aclaro pensativa, el Castaño tan solo la miro un momento para responderle con una sonrisa.
—Jane, no te preocupes, como le dije a Max, segur es un gran tipo para estar aquí—comento haciendo a su amiga sonreír y relajarse—además somos héroes, ¿Qué podría salir mal?
Apenas termino de pronunciar esas palabras todos sintieron el suelo temblar ligeramente, esto fue causado por una explosión no tan lejos de ellos.
Por fin despertó, al abrir sus ojos contemplo su alrededor, encontrándose con una habitación algo pequeña y a si mismo recostado en una cama y cubierto de vendajes, pero sobre todo, se encontró a si mismo nuevamente loco.
Se levantó poco a poco sentándose en la cama mientras sostenía su cabeza, recordando todo lo que paso en la oscuridad, eso lo hiso esbozar una sonrisa realmente tétrica.
—je, jeje, jaja…—comenzó a reírse, pero antes de reírse de forma ruidosa y perturbadora guardo silencio, primero observo bien esa habitación.
Se levantó por fin de la cama y camino en dirección de la puerta, listo para marcharse de ese sitio para comenzar su diversión, y una vez que se encontraba frente a la puerta esta se abrió de repente.
Frente a él una Pegaso de pelo amarillo y crin rosado. Se quedaron congelados, ambos mirándose el uno al otro, el se encontraba sorprendido por ser atrapado tan fácil, mientras que ella, comenzó a temblar debido a su excesiva timidez, la cual pareció aumentar después de mirarlo a los ojos.
—he, ho-hola este…y-yo…—comenzó a hablar de manera tímida pero audible, tenía la convicción de ayudar a este chico a recuperarse de las heridas, pero paso algo que la hiso congelarse debido al miedo.
El chico frente a ella de la nada saco un cuchillo muy afilado mientras la miraba con unos ojos intimidantes y una sonrisa tan delgada y tétrica que por poco pareció mirar su propia muerte frente a ella, eso realmente la asusto, hiso que diese un gritillo muy apenas audible para después caer desmayada.
El cumano frente a ella se quedó mirándola con muy remarcada indiferencia en su rostro mientras el cuchillo desaparecía, esperaba que aguantara más que un simple susto, bueno, ya no podía quejarse, pero no la mataría ahora, quería hacerla gritar, hacerla sufrir, al pensar eso volvió a sonreír de esa forma tan tétrica, pero no pudo seguir pensando debido a que…
—¡FLUTTERSHY!—escucho gritar al otro lado del pasillo, y al voltear solo recibió un fuerte golpe en su estómago que lo lanzo unos metros para el otro lado.
Le tomo unos segundos recuperarse debido a la pérdida del aire, pero en cuanto se puso de pie recibió otro golpe que hiso que callera nuevamente, y esta vez sujetado contra la pared, logro ver que quien lo sujetaba era una Pegaso con pelo de arcoíris que lo miraba con intención de matarlo y vio que tras ellas llegaban otras tres yeguas por el pasillo.
—¡Escúchame humano raro!, dime lo que le hiciste a Fluttershy ¡o si no te las veras con migo!—dijo claramente enojada la Pegaso.
—¿Qué hice? Pero yo no he hecho nada—dijo el con un tono divertido y sarcástico—yo solo…—extendió sus brazos de forma muy desinteresada, ganándose una mirada aún más asesina—¡Me divertía!—grito justo cuando creo un cuchillo y dio un corte.
La Pegaso muy apenas logró esquivarlo, pero no evito que cortara unos cuantos de sus cabellos color arcoíris, ese momento fue aprovechado por el chico para levantarse y atrapar con sus manos a la Pegaso.
—Oye suelta…—no término debido a que antes de que sus amigas llegaran para ayudarla, fue lanzada directo a ellas por el chico, causando que todas retrocedieran.
—Adiós caballitos JAJAJAJA—corrió hasta adentrarse nuevamente en la habitación en que despertó y serrar fuertemente la puerta.
La Pegaso y dos ponis terrestres al otro lado trataban de abrirla mientras que una unicornio blanca trataba de despertar a la Pegaso amarilla. No tenía mucho tiempo, y quería hacer muchas cosas, busco con la mirada hasta dar con una ventana en la habitación, sin dudarlo se lanzó por ella.
Callo con dolor gracias a que no noto que estaba en un segundo piso, pero se reincorporo pronto y antes de empezar a correr se le ocurrió una gran idea.
—Dijo que podía crear lo que sea, entonces—extendió ambos brazos al frente con las manos abiertas, estas comenzaron a emitir un brillo purpura, en unos segundos en los que callo de rodillas, apareció una motocicleta frene a el—carajo—se quejó debido al agotamiento.
—HEY REGRESA—grito la Pegaso azul desde la ventana rota.
El chico como pudo se subió a la motocicleta aun agotado y la encendió, sacando el dedo medio a la Pegaso antes de arrancar en dirección a un pequeño pueblo que parecía estar cerca. La Pegaso no perdió el tiempo y comenzó a perseguirlo.
—¡Rainbow espera!—trato de detenerla su amiga vaquera desde la ventana por la que salieron—corrales—dijo antes de entrar nuevamente para tratar de seguirlos.
La persecución fue bastante molesta para el joven que montaba la motocicleta, ese caballito con alas no lo dejaba tranquilo, además de ser muy rápida, casi lo tira de su vehículo en varias ocasiones, maldecía por eso. Por unos minutos casi eternos de escapar, consiguió llegar al pueblo que estaba cerca de la cabaña en que despertó.
—QUITENSE DEL CAMINO—grito muy irritado mientras golpeaba a uno que otro poni que había en el pueblo, normalmente no le importaría, pero ahora quería escapar y estos tontos solo lo ralentizaban.
Se mantuvo maniobrando entre los edificios mientras esquivaba como podía a esa detestable Pegaso que no paraba de perseguirlo. Pero en un mal no pudo esquivarla, por lo que termino chocando con una pared y caía al suelo muy adolorido, maldiciendo nuevamente.
La Pegaso se pero frente a el otra vez, realmente ya lo estaba molestando, pero antes de hacer nada, la Pegaso lo sujeto contra la pared, mirándolo molesta.
—Muy bien, ahora sí, respóndeme ¿Qué intentabas hacerle a Fluttershy?—le pregunto muy molesta y a punto de golpearlo con su casco.
—Ha pero como jodes—le respondió, y fue callado por un golpe de la Pegaso, tirándolo al suelo—ok, eso no lo merecía—recibió otro golpe—ok, tal vez eso si-dijo tratando de levantarse.
—Respóndeme—dijo molesta la Pegaso a punto de darle otro golpe, el cual fue evitado muy apenas por el humano.
—Responde esta—dijo el propinando un fuerte puñetazo a la Pegaso mandándola unos metros lejos, los pocos ponis que se encontraban cerca se fueron asustados a refugiarse de ese humano.
Se levantó rápido listo para irse, pero mientras corría, una soga paso por su cuello derribándolo y ahorcándolo.
—Alto ahí sabandija—escucho una vos femenina.
Al voltear la mirada observo que junto a la derribada Pegaso se hallaba una poni normal, con cabello rubio y un sombrero vaquero, ella sostenía la soga que le ato el cuello.
—No dejare que le hagas deño a mis amigas—dijo ella firmemente, halando más la cuerda.
El cómo pudo corto la cuerda creando un cuchillo y levantándose, mirando con ira a la vaquera, comenzando una batalla de miradas con ella, el chico sonrió después de varios segundos y comenzó a reírse con fuerza, alterando un poco a la poni vaquera.
—JAJAJAJAJA, A TI TE MATARE DE FORMA SUBLIME—grito el para crear en su mano una granada, manteniendo su sonrisa, quito el seguro y la arrojo cerca de las yeguas, al impactar con el suelo, esta exploto.
La explosión no fue grande, pero si muy ruidosa, se acercó para verificar, por desgracia para él, esas dos yeguas no murieron, pero almenas dejarían de molestarlo un tiempo, no le bastaba, él quería matarlas ahí y ahora, pero tras escuchar como pisadas, no galopeo de cascos de caballo, sino pisadas, esa fue sus señal para marcharse del lugar, necesitaba esconderse un momento para recuperarse del agotamiento, sin más, se fue por una calle bacía debido a su anterior escena y comenzó a buscar donde esconderse.
—Ya lo verán bola de caballitos molestos—comenzó diciendo con una sádica sonrisa—recordaran mi nombre, y lo usaran para suplicar por que las mate cuando estén frente a mí, soy Dani Crick y soy su pesadilla JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA—se empezó a reír como loco una vez escapo de la escena del crimen.
Hola chicos, gracias por leer, oigan perdón si me tarde, pero quería hacerlo un poco mas largo, tratare de no hacerlo de nuevo. Vieron los números en negritas de arriba, ¿verdad? Son las descripciones de los personajes, este es el aspecto que tiene cada uno.
1 Max, cabello castaño, piel blanca, ojos negros, usa pantalón azul, zapatillas negras, camiseta naranja de bajo de una chaqueta verde oscura. Edad de 19 años.
2 Jony, cabello castaño más claro, ojos verdes y piel bronceada, usa pantalón negro y camiseta azul, también zapatillas rojas. Edad de 15 años.
3 Jane, cabello negro largo hasta su cintura, piel blanca, ojos chocolate, usa un pants ajustado en sus muslos color rosa, una camisa sin mangas de color blanca y unas zapatillas rosa oscuro. Edad de 17 años.
Bueno chicos, realmente les agradezco por leer, ya saben, comenten que les pareció y díganme si falle en algún punto para corregir y mejorar, sean honestos, NOS VEMOS.
