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Semilla del pesimismo
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Ese momento aún está marcado en su mente y aparece para atormentarlo cada noche durante sus pesadillas.
Recuerda perfectamente bien el instante en que el enorme, terrorífico y oscuro dragón, se elevó majestuoso por los cielos justo para lanzar su último ataque exterminando por completo a toda la isla Tenrou junto con aquellos magos pertenecientes a Fairy Tail.
La noticia de ese terrible incidente se esparció como la pólvora por todo el reino y de pronto, se organizaron equipos de búsqueda y rescate pertenecientes a otros a otros gremios e incluso el mismo concejo formó parte de la ayuda.
—No te hagas muchas ilusiones, es imposible que hayan sobrevivido.
Esas fueron la crudas y realistas palabras que le había dedicado Lahar.
—Si algo aprendí en todo este tiempo que estuve de infiltrado en Fairy Tail, es que ellos nunca se rinden, siempre encuentran la manera de salir adelante. —Habló él con absoluta confianza.
La primera semana fue difícil pero todos tenían la más firme intención de encontrar a los desaparecidos, sabían que sería complicado, sin embargo, creían fervientemente que tarde o temprano lograrían completar su objetivo.
El primer mes llegó demasiado pronto. La mayoría comenzaba a mostrarse cansado ante tal situación y los rumores acerca de la muerte de los principales magos que integraban el gremio más ruidoso y molesto de la ciudad, comenzaron a aparecer. No obstante, la determinación enmarcada en los ojos de cada uno de aquellos que continuaban la búsqueda era evidente.
Al paso de medio año, el concejo decretó el fallecimiento oficial de las dieciocho personas presentes en lo que alguna vez fue la isla Tenroujima y ordenó la retirada de todo tipo de investigaciones.
—Ellos esta vivos, yo lo sé— Se repetía constantemente, aunque en el fondo, empezaba a dudar de esas palabras—No pudieron haber caído ante eso.
El año se cumplió rápidamente y para ese entonces el asunto fue olvidado por todos. Los lamentos y la culpabilidad en el triste hombre brotaron al exterior arruinándole poco a poco la vida.
— Debí de haber hecho algo en esa ocasión— Se auto flagelaba ocupando la misma oración como si de látigos se tratasen— Yo pude haber salvado a unos cuantos— Lloraba internamente.
En ese punto, los ojos de Doranbolt fueron abiertos obligándole a ver la realidad, ya no esperaba ninguna noticia acerca de Fairy Tail y consideraba absurdos todos esos intentos por hallarles que sus miembros restantes aún continuaban. Su pequeña flor de esperanza había marchitado siendo remplazada solo por la semilla del pesimismo.
