Este capítulo va dedicado a una buenísima amiga Karolyn [carolina] ¡tus historias son lo máximo!

Hermione...

             Ya pasados algunos días después de la lucha con Voldemort, Hermione, había quedado inconsciente ya por unas dos semanas, algo increíble pero muy extraño. No se sabía el por qué de ésta situación, porque ella no había sido gravemente lastimada después de la lucha, en realidad el más lastimado fue Harry ya que fue el que más golpes recibió. Al igual que Hermione, Harry se encontraba en la enfermería con cantidad de cortadas y rasguños por todo el cuerpo esperando poder irse de ese lugar que le causaba hasta nauseas. También esperaba que Hermione diera una señal de vida, ya que catorce días inconsciente no es algo que se ve fácilmente todos los días. Harry se encontraba leyendo el libro de "Actividades Mágicas" por "Albert Octensiw", no duró mucho en realidad pues al rato sintió como si Hermione empezara a despertarse.

¿Dónde me encuentro?- se susurró la joven de cabellos alborotados a sí misma- ¿qué es este lugar?

        Harry intentó levantarse, le costó un poco pero al final lo logró. Se acercaba cada vez más a la cama donde se encontraba su amada novia Hermione" pero al parecer ella ni cuenta se daba de que el joven de ojos verdes y cabello rebelde se le acercaba por un lado. Cuando por fin le notó en su frente le dio una gran bofetada en el rostro dejándoselo tan rojo como sus heridas. - ¿Cómo demonios te atreves pervertido? ¿Qué pensabas que me ibas a hacer?-gritó la chica. Le miró con cara de mal educada- ¿qué... ¿Qué haces aquí rolo de tarado? ¡ Ésta es mí habitación y de paso no tienes cami...- No pudo continuar porque entró un chico pelirrojo, lo cual, como era de suponerse no le agradó mucho que digamos... en realidad no le agradó para nada. La chica estaba muy molesta, que hasta su rostro se tornó color púrpura- ¡¿Qué ... hacen... ustedes... dos... aquí?!- dijo con tal rabia que los jóvenes que se encontraban a su frente dieron un brinco de miedo- ¡bandidos! ¡Pervertidos!...-

           Harry no podía creer lo que sus oídos transmitían a su cerebro, se quedó sin habla ¿Qué le pasaba a Hermione?, esto aún se puso peor cuando Harry dijo- Cálmate Herm- y le tocó el hombro y la chica que no aguantó más empezó a sollozar medio gritando- ¿Cómo- te- atreves-a-tocarme? ¡Abusivo!

¿Qué demonios está pasando aquí joven Potter?- reclamó la Profesora McGonagall.

Es que... estos dos chicos querían abusar de mí... Mire sus ropas están...

¡Santo cielo!- La profesora McGonagall empezó casi por darle un ataque al corazón- ¡Señor Potter que hace con la camisa abierta! ¡Nunca creí eso de un caballero como lo es usted, siempre me pareció tan respetuoso!

Es que yo...

¡no hay excusa que valga, esto es una inmoralidad, y usted señor Weasley, por qué lleva su corbata... y no tiene puesta su túnica si ya van a empezar las clases!, esto es increíble, jamás lo creí de ustedes, se le restarán 20 puntos a cada uno aunque me duela mucho perder puntos para la casa de Griffindor.

Pero...- dijeron al unísono.

Al parecer le han borrado la memoria- sugirió Dumbledore.

Pero... ¿Por qué Albus?- dudó McGonagall.

No lo sé Minerva, esto es muy extraño pero hay que actuar con cautela.

¡Váyanse, necesitan descanso!- reclamó la Sra. Pomfrey.

           Harry no sabía ni para que tanto descanso, era suficiente con tener que fundirse el coco pensando en qué le había pasado a Hermione. Esto era lo más extraño que Harry había visto jamás, lo único que le quedaba era esperar a ver que pasaba.

            Hermione ya se había integrado a las clases, por supuesto no sabía nada y lo que era peor aún era que se había transformado en una mala estudiante, algo increíble en ella a cambio de Harry que había mejorado mucho ya que este año se había dedicado a leer los libros antes de integrarse a la escuela. Ahora cada vez que preguntaban algo él alzaba su mano para responder. Las semanas transcurrieron tan pronto que habían llegado a sus primeros exámenes. La semana después de los exámenes se celebró con una divina comida, pero aún así, Harry se notaba muy preocupado por lo de Hermione, aunque le alegró mucho al que Dumbledore le haya dicho que las calificaciones de Hermione estarían bien por ser tan resaltante en los años anteriores. Esto le quitó a Harry un gran peso de encima, pero aún así, extrañaba que su querida Herm no se encontrara a su lado, ya casi ni se daba cuenta de lo que charlaba con Ron.

Oye Harry- dijo Ron- No deseas ver a Hermione de nuevo en traje de baño, digo, porque cualquier chico querría

Ah... bueno...- Harry se ruborizó un poco- puede ser, se veía muy bien- después de esta respuesta se pusieron a hablar de chicas algo que distrajo mucho a Harry (claro está, conversaciones de hombres) se olvidó completamente de Hermione y empezó por reírse de las cosas que  contaba Seamus, ya que todos los chicos de quinto año de Griffindor se integraron a la conversación.

          Al rato pasó por la sala común la chica que le robaba el sueño a Harry, Hermione, y es que el único que se fijaba en ella no era Harry, sino todos sus compañeros ya que esta de encontraba con su bata de dormir y un paño en la cabeza- ¿Qué me miran?- dijo fríamente- ni que hubieran visto un monstruo.

          Nadie escuchó lo que ella había dicho, todos estaban embelesados por su belleza, ésta no aguantó sus caras así que se sentó junto a ellos- ¿De qué hablaban chicos? ¿Conversaciones de hombres?-. Todos la miraban hasta que Seamus respondió- este... sí claro.

         La chica se levantó y se fue al cuarto de chicas despidiéndose de cada uno de ellos con un gran beso en la mejilla- Ya veo porqué t gusta tanto Harry- dijeron unos cuantos chicos entre risas, mientras Harry sólo podía pensar en ella...

Espero que les haya gustado, no duden, si quieren que pase algo en especial me lo dicen, y por favor, se los suplico ¡DEJENME SUS COMENTARIOS! Eso hace sentir mejor a los autores de fics ¿No es cierto?, no les cuesta nada.

Les prometo que el próximo capítulo tendrá mas revelaciones.

Gracias por seguir leyendo.