Y aquí el segundo capitulo prometido :)
Capítulo 3: Nuevo Mal
—Ha vuelto—Fue lo único que dijo obteniendo una impresión preocupada y llena de temor y sorpresa por parte del Sensei…
—Y dime—Insistió el Sensei después de un no muy agradable silencio—, ¿cómo lo sabes?
—Lo sentí, Sensei—Musitó con cierta desesperación—. Siento su presencia. Siento que se fortalece. Y que no está solo.
— ¿Sabes dónde está?—Continuó con su cuestionario mientras jugaba con su barba.
—No—Respondió—. No logro dar con su ubicación. No puedo…
—No puedes, ¿o no quieres?
No dijo nada. Simplemente desvió su mirada.
— ¿Siriana?—Le llamó, instándole a hablar.
—Tengo miedo, ¿sí?—Dijo al fin con voz débil y temblorosa—Tengo miedo de que dé conmigo y todo empeore… Tengo miedo de que la historia se repita.
—Eso no pasara—Le animó—. No si tú lo permites.
— ¡Pues eso es lo que temo!—Gritó exasperada—. ¿Qué tal si no logró contenerlo? ¿Qué tal si caigo nuevamente en su control?—Dijo esto último con voz entre cortada.
—Siriana—Le llamó nuevamente—. Eres fuerte, podrás contra él. Además, no estás sola—Le dijo posando su mano sobre su hombro.
Ella solo asintió y, una vez que se vio más tranquila, el Sensei continuó.
—Necesito que me digas donde está, necesito que trates de conectarte; y saber quién le está ayudando—Pidió con delicadeza. Siriana solo asintió lentamente para después proceder a concentrarse para tratar de descubrir su paradero.
*O*O*O*
— ¿De qué estarán hablando?—Repetía insistentemente Jay.
Tanto él como el resto de los ninjas se encontraban en cubierta a espera de que el Sensei Wu y su extraña invitada aparecieran y les explicaran que ocurre.
— ¡Rápido ninjas! ¡Prepárense!—Les ordenó el Sensei saliendo del interior del Bounty hacia su encuentro. Siriana solo avanzaba tras el con cierta preocupación en su mirada.
— ¿Qué? ¿Por qué?—Preguntaron confundidos.
—Díselos Siriana—Pidió el Sensei.
—Es…—Trató de comenzar aclarando su garganta—Es… Phytor…
— ¿Phytor?—Murmuraron aún más confundidos.
— ¿Qué pasa con él?—Preguntó Lloyd.
—Está… causando problemas…—Continuó—O al menos, comenzará a causarlos—Se corrigió.
—Eso es imposible. Phytor es bueno ahora—Intervino Jay.
—Puede que sea bueno, pero no quién está detrás de él—Se defendió Siriana, pues sentía que los ninjas no la tomaban enserio.
— ¿De qué estás hablando?—Mencionó confundido Kai.
—Algo, o alguien lo está controlando—Explicó no muy segura de las palabras que debía usar.
— ¿Y tú como sabes eso?—Cuestionó Cole.
— ¡Solo lo sé y ya!—Exclamó irritada.
El Sensei salió en su defensa. —No es momento de preguntas. Deben ir a donde ella los guie y averiguar que trama Phytor.
—Pero Sensei…—Se quejaron.
— ¡Ya dije!—Los reprimió.
—Si Sensei—Asintieron a regañadientes.
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—Y bien, ¿A dónde iremos exactamente?—Mencionó Nya con cierta emoción por ser parte de esa misión.
—Al Antiguo Cementerio Serpentín—Respondió con simpleza Siriana.
—Ya enserio ¿Cómo es que sabes todo esto?—Interrumpió Cole.
—Yo, amm… Yo…—Trataba de inventar algo en el momento. —lo seguí hasta una cueva subterránea que estaba dentro de una tumba y lo escuche hablar con alguien, no entendí muy bien lo que decía, pero, hablaban sobre un ejército y sobre destruir Ninjago—Comenzó a decirles ella.
—Haber, espera un momento, ¿y tú que hacías en el Antiguo Cementerio Serpentín?—Interrumpió Kai.
—El bosque que está cerca es el lugar más tranquilo que conozco, además de que queda de camino a mi casa—Respondió—. Como dije no estoy muy segura de lo que escuche, pero, sé que volverá esta noche... Por eso debemos ir.
Los ninjas seguían sin confiar. Sabían que había algo más, sabían que había algo que no les estaba diciendo; y estaban dispuestos a descubrirlo.
—Okay, en ese caso…—Comenzó Lloyd. —Hay que irnos ya, el sol se está poniendo.
Acto seguido todos llamaron a su dragón elemental para así partir… todos excepto…
— ¿Qué esperas?—Preguntó Jay con cierto estrés al no verla moverse.
—Si serán distraídos—Murmuró entre dientes para sí misma—. Yo no tengo ni puedo llamar a un dragón elemental—Explicó y, por lo visto ninguno entendió, o al menos la mayoría.
—Espera…—Intervino Zane procesando la información, literalmente—. ¿No tienes poderes elementales?
Siriana negó.
—Genial, lo que faltaba—Mencionó Jay molesto—. Una Ninja retirada que no tiene poderes.
— ¿Disculpa?—Se comenzó a defender—. Que no tenga poderes y esté retirada no significa que no pueda patearte el trasero—Además, nunca dije que no tenga poderes—Pensó.
—Me gustaría ver eso—Murmuró Cole.
—Yo pagaría por verlo—Atinó a decir Kai.
—Ya, paren, no es momento de pelear—Los detuvo Nya antes de que las cosas subieran de nivel—. Siriana, ¿segura que no puedes invocar a un dragón? El Sensei puede y no tiene poderes elementales.
—Pero yo no soy el Sensei—Murmuró.
—Okay, ya, basta de preguntas, ¿qué más da que no tenga poderes? Vamos que se nos hará tarde—Cortó su conversación Lloyd—. Ven Siriana, yo puedo llevarte—Le invitó a subir a su dragón, invitación que ella no rechazó.
Y así, entre discusiones, murmullos y preguntas que no tuvieron contestación, partieron hacia el Antiguo Cementerio Serpentín.
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Ya era de noche y, como grandes ninjas que eran, aprovecharon la oscuridad de esta para escabullirse en el Cementerio Serpentín sin llegar a ser descubiertos.
Siriana los había guiado hasta donde suponía estaba la cueva en la que Phytor se ocultaba, y, al llegar ahí, lo que descubrieron solo avivó su preocupación y temor, así como inundar a los ninjas con más preguntas sin respuesta y mucha confusión.
—Phytor...me has fallado nuevamente—Le decía una voz desde las profundidades de la oscuridad que se encontraba justo frente al Serpentín.
—Señor, le juro que he intentado cumplir con sus órdenes pero, ¡Esos ninjas han arruinado todos mis planes!—Le respondía Phytor. Había algo en su mirada, se notaba vacía y profunda a la vez… Obviamente algo no andaba bien…
— ¿Nosotros?... Pero si no hemos hecho na…—Susurro Jay desde el escondite en el que todos estaban, Phytor los hubiera descubierto de no ser porque Kai hizo que guardara silencio colocando su mano sobre su boca, impidiéndole continuar.
—Escucha Phytor. Te diré lo que tienes que hacer, pero esta vez no me falles...Ve a las Cumbres Doradas y consigue todo el oro que puedas, llévalo al Templo de la Luz junto con mis restos, no me importa cómo, pero debes liberarme...solo así recuperaremos a nuestro ejército y nos vengaremos de Ninjago...—Dijo la voz a lo cual Phytor respondió con un "Si, mi señor" y después de eso desapareció al igual que la voz. Los ninjas solo se miraron de forma preocupada y salieron del lugar...
Y eso es todo, espero les hayan gustado estos pequeños capítulos, prometo que pronto les traeré más…
A todos los que leyeron hoy… GRACIAS
