Preparativos

Llegamos a la carretera que nos llevaba a la casa, pero se paso unos metros más para llegar a un camino que no había visto nunca, condujo un poco más despacio hasta que quedamos estacionados frente a una cabaña que parecía sacada de las revistas de arquitectos. Edward se bajo del auto y al siguiente segundo siguiente me estaba ofreciendo su mano para ayudarme a salir. Al estar fuera del auto me maraville mas con la majestuosidad del lugar, no era la gran casa de los Cullen… era más sencilla, tenía un pequeño jardín al frente y los diferentes colores de la madera combinaban con el verde de los arboles.

Te gusta?- me pregunto poniéndose frente a mí para que lo mirara.

Me encanta- le susurre y camine hacia la entrada- podemos?

Claro que si- me sonrió, pero no me dejo pasar- solo que tendré que cargarte y tú cerraras los ojos.

Edward- me queje pero el meneo la cabeza- está bien.

Cerré los ojos y él me cargo para así entrar a la cabaña, oí como giro la perilla y dio unos pasos para adentrarse en el lugar, suspiro y me dio un beso.

Puedes abrir los ojos- me dijo con voz contenida, depositándome en el piso.

Al abrir los ojos me encontré con pequeño librero que tenia los libros que habían estado en mi recamara esta mañana, en la chimenea el fuego estaba encendido haciendo que el ambiente fuera tibio, acogedor y el aroma a pino llenaba todo el lugar, había unos sillones y una mesa, todo era distinto y la vez se acoplaba tan bien, había pétalos de rosa regados por todo el lugar y velas en todos los rincones.

Esto es hermoso- hable después de examinar el lugar.

Esta será nuestra casa- Edward se acerco a mí y me abrazo- cuando tu y yo nos casemos… si aun quieres ser mi esposa.

Claro que quiero casarme contigo- le dijo acomodándome en su pecho- ya me imagino nuestra vida en esta casita… un cuento de hadas.

En los cuentos de hadas, las bodas son una gran celebración- me dijo al oído.

Que tan grande?- me mordí el labio de tan solo pensarlo.

Tan grande como tú quieras- acariciaba mi espalda.

Y cuando seria?- seguí con mi interrogatorio.

He hablado con Carlisle- me separo para llevarme junto a la chimenea y sentarnos en la pequeña alfombra que había ahí- esta noche fue una prueba… quiero casarme contigo lo antes posible, que todos vean que eres solo mía Isabella.

Soy solo tuya no se lo tienes que demostrar a nadie- acaricie su mejilla y lo vi fijamente a los ojos- es muy importante para ti, verdad?

Hare lo que tu desees- esa fue su respuesta alejando su mirada triste, suspire, me arrepentiría de esto.

Crees que pueda soportar sin matar a nadie en nuestra boda?- le pregunte seriamente.

Estoy seguro de eso- me dijo con la ceja alzada- porque preguntas?

Porque en este momento Alice ya vio que decidí casarme contigo a pesar de que no tengo control de mi- le dije haciendo una mueca- y no la vamos a detener, si es posible invitara a todo el poblado… solo quiero saber que es seguro.

Nunca te pondría en peligro- me dijo pero de repente se mordió el labio por lo que acababa de pronunciar- no, otra vez.

Entonces creo que debemos ir a decirle a tus padres- me levante rápidamente y me dio un pequeño mareo- esto de oler la sangre humana me está molestando… yo pensé que cuando fuera mi modo de vida se me quitarían las nauseas por su olor.

Estas bien?- me sostuvo por los hombros y yo solo cerré los ojos por un instante.

Si- le dije sin darle importancia- ya sabes que mi cabeza trabaja diferente, ahora vamos que Alice nos matara si no llegamos pronto.

Como pensé Alice estaba sentada sobre el mercedes de Carlisle, cuando nos vio dio un brinco para quedar frente al coche, espero a que Edward apagara el motor para saltar a mi puerta.

Bells- me dijo con voz emocionada- gracias… eres mi hermana favorita.

Tranquila Alice- me baje y me pare frente a ella- hay condiciones…

Lo sé- me interrumpió- tengo antes del 13 de agosto, nada exagerado, tu decidirás la lista de invitados, Charlie tendrá que escoger el banquete… se me olvida algo?

Creo que no- pensé bien en la lista que me había mencionado Alice y sonreí- Angela, Rose y tu serán mis madrinas de honor- le dije en cuanto lo pensé.

Muchas gracias Bella- se colgó de mi cuello y comenzó a dar saltitos- vamos a decirle a todos.

Entramos a la sala, esperando que Alice trajera a todos. Llegaron y se acomodaron en los sillones sus miradas se posaron en nosotros, pendientes de que empezáramos a hablar.

Nos vamos a casar- dijo Edward con una sonrisa de oreja a oreja, sosteniéndome de la cintura.

Ya lo sabíamos- Emmett fue el que hablo con tono despreocupado- cuál es la noticia?

Es esa, nos casamos el 13 de agosto- dije tranquilamente- Edward y Alice creen que no voy a lanzarme contra nadie… ustedes que piensan?

Cariño nosotros te apoyamos- Esme me respondió con voz maternal.

El 13 de agosto hay boda- anuncio Alice- tenemos tan poco tiempo… lo bueno que ya tenía tu vestido en el closet.

Que ya tienes mi vestido?- estaba sorprendida.

Claro- se acerco a mí y me dio un abrazo rápido- vi cuando Edward se deicidio a darte el anillo… eso me dio tiempo de hablar con un amigo un gran diseñador, me mostro propuestas… y yo también di una que otra idea… pero el resultado te va encantar.

Ok- rodé los ojos y suspire- te creo…

Ya estoy pensando en tu despedida Eddie- grito Emmett.

Me lo imagino- susurro Edward meneando la cabeza.

Alice me jalo para llevarme a su recamara, no puse resistencia yo había propiciado este torbellino y todavía no empezaba…

Ven, Bells- me susurro lo más suave que pudo, seguro para que Edward no escuchara- te enseñare tu vestido.

Pero Edward lo verá- le advertí- si tú lo ves, él lo ve.

Lo amenace- dijo con una sonrisa picara- no lo verá hasta el día de la boda, te lo aseguro.

Entramos a su closet y a mitad del lugar se detuvo haciendo señas con la mano como si se tratara una de las modelos que están mostrando un carro, no pude evitar una carcajada, lo que hizo que Alice se cruzara de brazos y frunciera el ceño.

Lo siento- me tape la boca con mis manos y aspire profundamente- me perdonas si te digo que es por lo feliz que estoy?

Está bien- dijo haciendo pucheros- si quieres no te muestro nada…

Anda Alicita- ahora yo usaba lo poco que había aprendido de la pequeña manipuladora- enséñame el vestido… por favor….

Desapareció por un momento de mi vista, para regresar con un portatrajes enorme de color marfil con unas letras bordadas en una esquina, lo abrió rápidamente y lo saco… delante de mi había un vestido blanco, se veía tan delicado, estaba bordado con pequeñas incrustaciones donde terminaba el busto, desde ese pequeña fajilla se separaba un poco del cuerpo con un vuelo que hacía ver la delicadeza de la tela, era sencillo pero hermoso y elegante, parecía sacado de una película de época…

Te gusto?- me pregunto emocionada, apenas iba a contestar pero ella no me dejo- no has visto los zapatos aun- dejo el vestido en mis manos y fue corriendo por una caja de zapatos… de diseñador.

Alice- dije ensimismada- quien ve los zapatos?

Tu no- frunció los labios- pero todos los que estaremos ahí esperándote… los veremos.

Y tu vestido?- le pregunte entregando todo el aguar.

Bueno…- dijo apenada- eso no lo vi venir…

Debes buscar un vestido que te haga lucir hermosa…- comencé a decirle.

Siempre me veo hermosa- me interrumpió- me ayudaras… tienes que decirle a Rose y a Angela que serán tus damas.

Lo hare después de decirle a Charlie- suspire por lo dicho- eso no lo había pensado…

Bells eres un neófito y le tienes miedo a tu padre?- me vio divertida.

Bueno no solo a Charlie…- me mordí el labio- también le tengo que decir a Renee… y si no la invitamos?

Bella!- me reprendió

Tienes razón- dije a mi pesar- primero Charlie después Renee… qué bueno que va ser por teléfono.

Ok, ok- me jalo de nuevo del brazo y ahora me llevo a la sala donde estaba su computadora- ahora vamos a ver los colores de nuestros vestidos… las invitaciones y… los adornos.

Espera- le hable ya cansada por todo lo que teníamos que hacer- te parece si tú te encargas de la decoración?... confió en ti.

Ya lo sabía, solo quería que estuvieras segura- se sentó frente a la pantalla y después palmeo la silla de al lado para que la acompañara- comencemos…

Vi diferentes tipos de telas y colores, sus significados y las impresiones que Alice sacaba para ponerlas contra su piel o se iba por unos segundos y regresaba con ropa del color y la tela que tenia frente a la pantalla, hicimos la lista de invitados y me notifico que la fiesta seria aquí en la casa. Cuando amaneció me levante de la silla y camine hasta el piano donde Edward comenzaba a tocar mi nueva melodía.

Es hora de ir a hablar con Charlie- le susurre al oído y frote su espalda.

Lo sé- volteo y me dio un beso tierno- por eso toco… debo estar tranquilo.

Le tienes miedo a Charlie?- pregunte sorprendida.

Solo un poco- levanto una ceja- sigue siendo tu padre…

No te preocupes, yo te defenderé- le dije sentándome sobre sus piernas- vamos… debe estar levantándose…

Pero esta con Sue- buscaba cualquier pretexto para evitar ir.

Ella es parte de la familia- contraataqué- llamare a Jacob para pedir permiso…

Está bien- suspiro y me regalo una pequeña sonrisa- lo bueno que soy contra balas…

Por favor Edward…- dije como si regañara a un niño- si no te mato cuando me convertiste, no lo va hacer ahora- no dijo más y nos fuimos a arreglar.

Le llame a Jacob para que nos viéramos en el límite del territorio y termine de peinarme, cuando baje Edward ya me esperaba en el coche.

Vamos- le ordene a mi… prometido en cuanto entre al coche- Jake nos vera en 15 minutos- voltee al asiento trasero ya que me llamo la atención el olor que expedía y antes de que pudiera preguntar Edward hablo.

Esme le manda a Charlie un postre recién hecho- sonrió, podía notar que estaba nervioso- no podemos llegar con las manos vacías.

Al llegar al punto de reunión Jacob ya estaba sobre la carretera, Edward se orillo y con el motor todavía encendido me baje y le pedí a Jake que nos acompañara a casa de Sue.

Esto se ve rico- susurro con el recipiente en las manos.

No lo toques- casi le gruño Edward.

Ok- mi amigo hizo un puchero y dejo el postre a un lado- y que es tan importante para venir a esta hora?

Tendrás que esperar- le dije volteando a verlo- solo no hagas nada tonto en estos minutos… no creo que Edward pueda resistirlo.

Llegamos a la casa de color blanco, en ese momento me vino un recuerdo muy borroso de una casa parecida a esta pero en el frente estaba Emily y Sam, Jacob me saco de mis cavilaciones.

Bella?- me hablo Jacob sobre el hombro.

Me hablabas?- le pregunte todavía viendo la casa frente a mí.

Oye, lo despistada no se te quito con la transformación- se quejo- es algo malo lo que tienes que decirle a Charlie?

No, al contrario- le susurre ya casi fuera del auto y vi como Jacob tomaba el recipiente- será mejor que lleve esto.

Edward y yo caminamos tras Jacob que enseguida toco la puerta, Leah se asomo por la ventana haciendo un gesto de disgusto cerro la cortina otra vez, se oyeron pasos y Seth apareció en la puerta.

Buenos días chicos- nos saludo él.

Buenos días- dije un poco incomoda- esta Charlie aquí?

Claro- se hizo a un lado- pasen estamos desayunando...

Y Leah?- pregunte como no queriendo la cosa- no se molestara?

Siempre está enojada- dijo Jacob entre dientes.

Tiene razón Jacob- lo secundo Seth- pero respeta a mamá y a Charlie, pasen.

Gracias- susurro Edward.

Seth nos dirigió a la cocina, haciendo unas señas con la cabeza para que viéramos a Charlie comiendo y platicando de lo más alegre con Sue, Edward carraspeo bajito para que papá se diera cuenta de nuestra presencia, Charlie volteo y su rostro pasaba por la gama del rojo.

Buenos días- dijo Edward con una sonrisa ya más relajada.

Buenos días Edward- le respondió Sue levantándose de su asiento- no se queden ahí parados… acompáñennos a desayunar- señalo los asientos que estaban a su lado en la gran mesa y con sillas desiguales.

Es lo bueno de tener muchos hermanos- dijo Seth al ver las sillas- trajimos mas sillas para que todos nos sentáramos a comer.

Papá- le hable por primera vez- te mando esto Esme, esperamos que te guste.

Muchas gracias- susurro Charlie sin mirarme- siéntense… gustan algo?

Yo si- contesto Jacob- Bella me levanto muy temprano y no tuve tiempo de desayunar.

Sírvete- le dijo Sue con una gran sonrisa- ya sabes que no debes pedir permiso.

Gracias- Jacob ya caminando a la estufa.

A que debemos su visita?- nos pregunto Charlie pasando se vista de Edward a mí.

Bueno- empezó Edward, suspiro y tomo mi mano izquierda poniéndola sobre la mesa- nos vamos a casar…

Ya era hora- contesto Jacob desde el otro lado de la habitación.

Estas segura?- me pregunto Charlie viéndome fijamente a los ojos.

Si papá- le dije con una leve sonrisa- estoy muy segura…

Después de la transformación que se casen es lo de menos- volvió a hablar mi amigo.

En eso estoy de acuerdo- dijo Edward- solo es una reafirmación de que quiero pasar toda mi vida con Bella, la amo Charlie y estoy aquí para pedirte su mano…

Muchas gracias Edward, por darme esta alegría- contesto mi papá levantándose lentamente- de mi parte tienen mi bendición, se cuanto se aman… pero hay que celebrar… con el postre?

Claro- le dije acomodándome en el asiento y cuando vi que Charlie y Sue buscaban en que servirlo y con que, me voltee a Edward y le susurre lo mas bajo que pude, solo para sus oídos- sé que me has dicho que la comida para nosotros sabe a tierra… pero quisiera comer un poco… es que el olor hizo que se me antojara…

Claro que si- me dio un beso en la mejilla- yo también comeré un bocado… Charlie está feliz y esta es su forma de brindar por nuestra felicidad.

Todos nos acomodamos en los asientos, Sue nos sirvió solo un poco a Edward y a mi sabiendo que nosotros no comíamos precisamente alimento como esto, cuando todos ya teníamos nuestra porción en frente Charlie hablo.

Felicidades hijos- levanto su tenedor con el dulce que tenia y lo comió.

Edward como había dicho solo dio dos bocados de su plato, yo con algo de miedo me lleve una pequeña porción para comprobar el sabor pero sorprendentemente me sabia a comida, así que seguí comiendo con la mirada incrédula de Edward sobre mí, le cambie el plato y también me comí lo que él había dejado, entre cada bocado le contaba a Charlie los planes de Alice.

Siendo que ustedes son los que comerán- le dije al final- tú te encargaras del banquete.

Pero yo…- Charlie busco a Sue con la mirada y ella le sonrió.

Todo estará bien- le dijo ella- escogeremos algún platillo que te guste.

Gracias Sue- no solo le agradecía el que ayudara a Charlie con el banquete, le agradecía todo lo que hacía por él en todos los sentidos- tenemos que irnos… Alice quiere vernos para seguir con los planes, tienen que ir lo antes posible, si no la pequeña duende se va volver loca.

Y para cuando tienen planeada la boda?- pregunto Sue.

El 13 de agosto- le dijo Edward- Bella quiere que sea un mes antes de su cumpleaños.

Que rápido- susurro Charlie- y como se lo dirás a Renee?

No lo sé- me mordí el labio- todavía no sé como lo vaya a tomar… ya sabes lo que piensa de los matrimonios jóvenes…

Pues suerte con eso cariño- Charlie meneo la cabeza pero no dijo más.

Nos vemos- se despidió Edward con la mano pero mi papá lo dio un gran abrazo, seguido de uno de parte de Sue y de Seth.

Te quiero papá- ahora fui yo la que abrace a Charlie y a cada uno de ellos.

Jacob nos acompaño al coche en silencio pero con una sonrisa en los labios, se paro frente a mi puerta y la abrió para que subiera.

Felicidades Bells- me dio un fuerte abrazo y un beso en la mejilla.

Gracias- susurre bajito dándole un beso también, me subí al coche, el cerro mi puerta y dio la vuelta para ir donde estaba Edward.

No porque Bella sea un vampiro quiere decir que le puedes hacer lo que quieras- lo amenazo- es como mi hermana, así que si la lastimas… te cazare y te hare trocitos, está claro?

Claro- dijo Edward tratando de no sonreír- yo mismo te daré el encendedor, gracias por todo- se dieron un abrazo fugaz.

Estaba sorprendida de que se dieran la mano y se abrazaran como si fueran los mejores amigos del mundo… ahora mi mundo era más que raro, pero se asemejaba mucho a lo que alguna vez soñé. Edward entro y encendió el coche, al retroceder me despedí de Jacob y el también se despedía con una gran sonrisa, no hablamos en el camino pero casi cuando llegábamos a la gran casa, Edward estaciono el coche en la orilla del camino.

Por un momento Charlie considero clavarme una estaca- me comento Edward- que le pasa a tu familia con el tema del matrimonio?

No tuvieron una buena experiencia- me alce de hombros- Renee siempre me dijo que el matrimonio no era bueno si eras joven… el futuro que dejabas… ya sabes…

Segura que no vas a salir huyendo cuando me veas en el altar?- se acerco a mí y junto nuestras frentes.

Creo que no- dije volteando a ver al frente- claro que no amor…-sentí un hueco en el estomago- Edward… es normal que me de hambre de comida humana?

Eso es raro- dijo el separándose de mi- tal vez Carlisle sepa algo, vamos a verlo… ya llego a casa.

Se enderezo y comenzó a conducir, al llegar de inmediato subimos al despacho de Carlisle que leía un libro cuando abrimos la puerta.

Hola chicos- nos saludo sin despegar la vista del libro- les puedo ayudar en algo?

Si- le respondió Edward. Lo que hizo que Carlisle pusiera toda su atención en nosotros.

Siéntense por favor- se acomodo dejando el libro a un lado- díganme…

Bueno- comencé removiéndome en el asiento- es normal que… tenga hambre? No quemazón, ni sed… sino hambre de comida humana.

Cuando estuve con los Vulturi conocí a un chico no mayor que ustedes… aparte de alimentarse con sangre, comía la comida de los humanos, se divertía comiendo en algunas posadas y a la hora de pagar mordía a los dueños. Así que es algo muy raro pero si es normal para ciertas… personas.

Y…- seguí antes de que Edward pudiera decir algo- los vampiros se marean?

Marearse?- Carlisle me recorrió con los ojos entrecerrados- te has mareado?

Si en dos ocasiones- susurre por la pena al confesarme- el olor de la sangre humana me hizo sentir mareada y con ganas de… vomitar.

Eso si es muy raro- dijo Carlisle ya caminando hasta quedar frente a mi- la verdad no se a que se deba, pero empezare a investigar y si es necesario te hare pruebas.

Muchas gracias Carlisle- le di un beso en la mejilla y camine a la salida- vienes Edward?

Quiero hablar con Carlisle un momento, te alcanzo en tu recamara, Alice te espera para otros detalles- tenia las fosas nasales un poco levantadas queriendo ocultar su sonrisa.

Me dejas sola con todo esto- le susurre enojada- me las pagaras…

Claro que si- me mando un beso- pero mientras señorita nos puede dejar solos… a y no oigas tras la puerta.

Sali del despacho molesta, no era justo que Edward se desentendiera de los arreglos de la boda, subí a mi recamara y suspire antes de entrar ya sabía que este sería un día muy largo.


Que les pareció el capitulo? Espero haya sido de su agrado, se que está un poco largo, pero creo que no está pesado, ya saben se aceptan todos los comentarios. Muchas gracias por sus comentarios y por los favoritos. Hoy no tengo más que decir gracias, se cuidan y nos seguimos leyendo, besos

Atte. Joey

"Amarte es mi forma de hacer arte"