EL TALISMÁN

INTERLUDIO I: EL SEÑOR OSCURO

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-Interesante...–murmura un sujeto de aspecto pulcro– ya los hechiceros han recibido el tiro de gracia...y no moví un solo dedo. Ahora, solo es cuestión de esperar...y el proyecto lobo nocturno al fin comenzará...

Tse-Kun Li avanzó hasta el enorme ventanal de su oficina, en Beijing, mientras tomaba una taza de un dulce y aromático café colombiano, mientras repasaba una y otra vez la exasperante exactitud de su plan.

-Con esos niños fuera de mi camino, la apertura será mucho más sencilla –una sonrisa por completo estúpida se dibujaba en su rostro, y acariciaba algo similar a un colmillo– ay Kung-Lao...hermano, siempre te admiré mucho, pero tu limitada mentalidad no te permitió ver más allá de las dispendiosas reglas que nos impuso nuestro padre. Tú, el poseedor del poder, y yo, el poseedor de la inteligencia. Descubriste los territorios, pero, yo seré quien los sepa aprovechar

Kung-Lao Li, su hermano mayor, y el hechicero más poderoso que había nacido en su familia después de Clow Reed. Al descubrir ambos la puerta hacia aquel mundo, se habían convertido en algo similar a emperadores...su hermano se volvió supremamente poderoso, y él encontró su maligna virtud latiendo en su corazón.

Lo que sucedió después, fue algo que simplemente tenía que suceder...

-De alguna manera tenía que sacarte de mi camino hermano...–pero recordó lo único que se interponía entre él y la victoria– pero, ¿tenías que engendrar a ese maldito mocoso verdad? ¡¡ÉL ES LO ÚNICO QUE SE INTERPONE ENTRE MI VICTORIA ABSOLUTA Y YO!!

De la nada se iluminó un portal brillante, lo atravesó, y al salir, se encontró ataviado de ropas negras, y el colmillo se había transformado en un cetro de marfil, incrustado de piedras preciosas, y con la imagen de un dragón en su cúspide. Un séquito de seres monstruosos, similares a hombres lobo de ojos brillantes aparecieron y se hincaron frente a él

-¡¡SALVE, SEÑOR OSCURO!! –dijeron a coro, mientras una sonrisa de complacencia se dibujaba en su rostro, y montaba en un carruaje tirado por caballos de colores negros y ojos inyectados en sangre.

-A Thangorodrim –ordenó con voz estentórea– hay que continuar con los preparativos...

-Señor –un sujeto también ataviado con ropajes negros, pero de cabellos plateados y una sonrisa de secuaz en su rostro– la primera parte del plan ha sido un éxito...la reencarnación de Clow, la maestra de las cartas Sakura y los dos guardianes de la luna han caído bajo el poder del mal negro

-Osmond, ¿Y el hijo de Kung-Lao? –preguntó él

-La señora Tai-Pei lo ha enviado hasta aquí –respondió él a sabiendas de lo que estaba por venir– él está en el sagrario...en Meduseld

-¡INFAME ESTÚPIDO! –rugió mientras del cetro surgían rayos eléctricos que comenzaron a torturarlo– ¡¡EL GUARDIÁN DEL EQUILIBRIO AQUÍ Y TÚ TAN TRANQUILO ME LO DICES!!! ¡¡ÉL ES EL ÚNICO QUE PUEDE ARRUINAR EL PLAN QUE HE FORJADO POR MÁS DE 18 AÑOS!!

El denominado "Señor Oscuro" se tranquilizó y regresó su vista al oscuro occidente.

-No importa...de todas formas, aún ignora la verdad...lo que yo sé...–una sonrisa triunfal se dibuja en su rostro– no hay problema...y aún tenemos tiempo de corregir su estúpido error...

El carruaje comenzó a andar, y paralelamente al camino que recorrían, veía la marca de rieles de tren. Ese, solo era una parte del complejo plan denominado "Lobo Nocturno"

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-Creo que si Daidouji me viera en este momento, me grabaría –dice Shaoran mientras avanza por la estancia, para salir con gesto entre pensativo y nervioso, al ver sus nuevos ropajes. Estaba ataviado con un traje que parecía ser de neopreno, ajustado al cuerpo, y adornado con espinilleras metálicas muy resistentes, una cobertura para su pecho, de los mismos tonos, y sobre sus manos, hasta la altura del codo, también. Una armadura, o lo que parecía serlo, cubría su cuerpo. Pero lo más extraño de todo, fueron las espadas. Solo tomó la suya al salir de Hong-Kong, pero al llegar, de su cinturón pendía una espada, y de su espalda, sobresalía otra. Dos espadas, salidas de quien sabe donde. Sin percatarse, ya había abandonado el lugar, es más, había salido de la construcción, para encontrarse frente a una majestuosa construcción, un castillo enorme y espléndido, cuyos muros brillaban con los rayos de la luna. Era Meduseld, "el sagrario"

-Mejor, andaré en las noches –dijo mientras se envolvía con un manto plomizo que había aparecido junto con él en la mochila, y se lo ponía alrededor del cuerpo– y de día no dejaré que vean mi rostro...algo me dice que no es recomendable que me vean...–murmura mientras comienza a andar por el sendero iluminado por la luna

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Entre tanto, en un pueblo cercano a Meduseld, una hermosa joven dormía. De cabellos negros con destellos castaños, vestida con un ligero camisón que delineaba su exquisita figura. Pero de un momento a otro, abrió los ojos sobresaltada, revelando un juego de brillantes y preciosos ojos de esmeralda.

-Que extraño...hace mucho no tenía ese extraño sueño...–murmura mientras se levanta y ve hacia las estrellas que fulguraban con fría belleza en las alturas inermes del firmamento nocturno– no sé que signifique...pero sé que será algo grande...

Miró de nuevo hacia la oscuridad reinante de su propia habitación, y observaba a un durmiente lobo a los pies de la cama

-Mejor regreso a dormir...¿quién sabe? Tal vez mañana...sucedan cosas –dice mientras vuelve a la cama

Nota del autor: ^^ aquí esta lo prometido. El primer interludio...^-^.

Dedicado con cariño a Enge-chan ^^ de Nishi-san

NightWalker