Hola de nuevo! Volví con otro capitulo:) espero que les guste, voy a tratar de subir uno por día, o dos cuando pueda. Bueno, disfruten, aquí va…
Luego del desayuno, decidimos iniciar (muy a mi pesar) con la búsqueda de Mumbo, ya que el no había atacado desde hacia dos semanas, y yo seguía encadenado a Raven. Starfire regresaría en unas dos o tres horas.
Estábamos los cuatro con la computadora principal, tratando de encontrar alguna pista, algún hecho que nos condujera a Mumbo. En vez de eso, recibimos un reporte de un robo al banco de la ciudad. Al llegar, no era otro que el doctor Luz.
-¿Por qué será que no quedan villanos como la gente?-preguntó Cyborg, golpeándose la cara con la mano, con frustración.
-No pueden derrotar al magnifico doctor luz!-exclamó el tipo.
-O por dios…-se quejó nuevamente Cyborg- Al menos renueva tus frases…
-Titanes, ataquen!-exclamé, como siempre. Cyborg y Chico bestia comenzaron a atacar. Yo miré a Raven. Habíamos estado esa semana completa practicando para luchar estando encadenados. Ella podía ahora usar sus poderes, pero aún no sabia como volar conmigo colgando, y yo podía lanzar cosas, pero no podía dar golpes pues ella estaba en mi brazo atada.
-Podemos hacerlo-dijo ella, con confianza- Azarath mitrion zinthos!-exclamó, elevando un auto y lanzándolo sobre el criminal.
Chico bestia se convirtió en serpiente y lo ató.
En un abrir y cerrar de ojos, la policía había llegado al lugar y se estaban llevando a la cárcel al doctor luz. Mientras este ingresaba al camión, se acercó hacia afuera forcejeando.
-Mi amigo Mumbo me dijo que les comunique que jamás podrán encontrarlo. Ah, si, también dijo que quedaran encadenaditos por un largo, laaargo, tiempo- dijo el criminal riéndose mientras lo arrestaban.
-¿Mumbo?¿Amigo?-preguntó chico bestia- Ya estoy confundido.
-¿Dónde está Mumbo?-le preguntó Raven al Doctor luz.
-No se los diré!-dijo el, burlón. Los policías lo encerraron y se lo llevaron.
-Estúpido cabeza de…-comenzó a decir Raven, algo enojada.
-Tenemos que encontrar a Mumbo-dijo Chico bestia. Yo sabía perfectamente porque lo decía. El estaba bastante celoso de que yo estuviese encadenado con Raven, pues ella era su novia. Y aunque me sentía mal haciéndole eso a Bestita, Raven me provocaba un inmenso deseo. Quería estar con ella, a su lado, y descubrir si lo que me pasaba era solo deseo, o quizás amor.
-Chicos, Starfire mando un mensaje por el comunicador. –dijo Cyborg.-Está en la torre.
-Vamos-dije.
Cuando llegamos a la torre, nos encontramos con Starfire. Ella voló hacia mí, y me abrazó.
-Hola Robin, te extrañe!-dijo , alegremente.
-Yo también te extrañé, Star-dije, aunque solo se había ido por un día. Pero no tenía como decirle que me estaba enamorando de Raven. Decidí que era mejor no decir nada.
-Chicos, debemos encontrar a Mumbo-dijo mi novia pelirroja.
-Es cierto-dijo Chico bestia, mirando la cadena que me unía a Raven.-Lo lamento viejo, pero no me cae bien que estés todo el día con mi novia.-me dijo.
-Descuida, es TU novia, tu mismo lo dijiste-le dije, para tranquilizarlo, aunque en realidad me había hecho enojar bastante. Yo sabía perfectamente que yo era quien estaba equivocado allí, que Raven debía estar con Chico bestia y yo con Starfire. Pero las cosas solo se habian dado así y yo había comenzado a sentir algo por Raven, algo que nunca antes había sentido.
-Pero… hay algo que aun no entiendo… ¿Volverán a dormir en el sofá?-pregunto Cyborg, como para embarrar un poco mas la situación.
-Es cierto-dijo Chico bestia- Trasladaron la cama pequeña de nuevo a mi habitación. ¿De nuevo dormirán en el sofá?
-Si… y no…-dijo Raven.
-¿Si o no?
-Si-dijo Raven
-No –Dije yo, al mismo tiempo que ella. –Quiero decir, si!
-No!-dijo ella al mismo tiempo que yo decía que si.
-Decídanse!-dijo Cyborg.
-¿Si o no?-preguntó Starfire.
-El sofá es incomodo… Y decidimos que dormiremos allí hoy y mañana…-Expliqué.
-Y luego, ¿que?-preguntó Chico bestia.
-Luego, si encontramos a Mumbo, todo volverá a la normalidad.-dijo Raven.
-Y si no lo encontramos… Dormiremos juntos-dije por fin, temiendo por la reacción de los demás. Chico bestia comenzó a reírse.
-jajajaja, juntos, Jajaja! Que buen chiste, Jajaja… ¿ja? –pregunto mirando y dándose cuenta de que nadie se reía. Su expresión pasó de cómica a enojada.- ¡De ninguna manera!-exclamó.
-Chico bestia, solo es dormir. Nada más que eso.-dijo Raven.
-Si claro, y yo maría magdalena. –dijo Chico bestia, enojado.-Raven, no, por favor… Star, di algo, Robin es tu novio…
-Robin, es cierto, no quiero que… duerman juntos…-me dijo Starfire.
-Star, nada va a pasar, sabes que te quiero mucho…-le dije.
-no no y no, no hay manera que yo acepte que...-comenzó a decir Chico bestia, y Raven lo interrumpió.
-Que seas mi novio no significa que debas decirme que hacer o que no hacer-dijo, algo cortante con Chico bestia.
-Pero…
-Pero nada, chico bestia. Sabes que te quiero muchísimo y que no te cambiaria por nadie-le dijo ella al metamorfo, y por dentro yo volví a sentir celos.
-Esta bien…-dijo el, aunque por su cara, no parecía del todo convencido.-Pero tenemos que encontrar a Mumbo, lo antes posible.
-Es cierto-dijo Starfire.
-No sabemos donde esta, no tenemos ni una pista-dije, como para hacerles entender que estaba muy feliz en ese momento encadenado a Raven como para que el estúpido mago arruinara todo ahora.
-Bueno, no se, pero debemos hacer algo.
Desde que Chico bestia dijo esa frase, nos pasamos el día entero buscando en toda la ciudad alguna pista que nos llevara a Mumbo. De noche, dormimos en el sofá, como habíamos acordado.
Por la mañana, Chico bestia fue quien primero se despertó para seguir la búsqueda. Y al ver a Raven dormida recostada sobre mí, tomó un vaso con agua y nos lo tiró encima.
-Hui, perdón!-dijo, haciéndose el inocente.
-¡Chico bestia! ¿Estás loco? Nos empapaste…-dijo Raven.
-Fue sin querer queriendo.-dijo, se acercó a Raven y la besó, bastante apasionadamente, delante de mí. Un poco mas y se acostaban en el sillón a… Ni pensarlo. No pude evitar una tosecita fingida.
-ejem, ejem… ¿Desayunamos?-pregunté.
-Bueno- dijeron ellos dos al unisono, y aparecieron Cyborg y Starfire en la sala. Chico bestia me miró de un modo extraño, como diciéndome "Raven es mía, solo mía", y parecía hacerlo a propósito, pues se levantó de nuevo cuando terminó de desayunar, y volvió a besarla. Parecía estar queriendo marcar territorio o algo así.
Por la tarde, pasamos el día entero buscando al mago azul.
-No aparece por ningún lado-dijo Starfire, deprimida.
-¿Se habrá ido del país?-preguntó Cyborg, para hacer desesperar a Chico bestia y a Starfire.
-Sigamos buscando…-dijo el chico verde.
En todo el día, no hubo señales del mago azul. Nuevamente dormimos en el sofá.
-Raven-dije, antes de dormirme.
-¿Qué sucede?-preguntó ella.
-Te das cuenta que…si mañana no aparece…-comencé a decir- tendremos que dormir… juntos…-dije.
-Em…si…-me dijo ella, sonrojándose levemente.
-Raven… Tengo que decirte algo.
-Dime-dijo ella, despreocupada. La miré a los ojos.
-Me gustaría que no encontremos a Mumbo nunca-dije por fin. Ella se sorprendió muchísimo.
-¿Qué quieres decir con eso?-me preguntó, aunque sabía perfectamente lo que quería decir.
-Nada, nada…olvídalo.
-¿Cuántas veces en la misma semana me vas a pedir que olvide algo?-inquirió.
-No se… unas ciento doce…-dije, por tirar un numero.
-Aja…-dijo ella.
-Hasta mañana…-dije, cerrando los ojos.
-Robin…-dijo Raven unos minutos después.
-¿si?-pregunté.
-Creo… creo que tampoco quiero que encuentren a Mumbo…- Al escuchar sus palabras, sonreí. Con sus palabras había confirmado mis sospechas. Esa atracción que yo sentía por ella, ese deseo, era recíproco. A ella seguramente le sucedía algo parecido.-Hasta mañana.-me dijo luego, y al rato se durmió.
A la mañana siguiente ella estaba de nuevo colocada sobre mi hombro, aunque estaba vez no había sido yo quien la había colocado allí. Sonreí. Se veía muy linda mientras dormida. Baje mi mirada hacia sus labios, y sentí unas inigualables ganas de probarlos. Como siempre, me contuve. No podía cometer locuras. Pero no podía evitarlo, simplemente me resultaba muy difícil resistirme a besarla. Aún no estaba seguro de que lo que sentía por Raven fuese amor, enamoramiento, o solo deseo. De todas maneras empecé a pensar que debía hacer algo. Ni bien nos deshiciéramos de las esposas, yo estaba decidido a hablar con Starfire, y terminar con ella. Si bien quería realmente averiguar que me sucedía con Raven, no quería serle infiel a Starfire, porque la quería mucho, aunque comenzaba a sentir que no estaba enamorado completamente de ella.
-Buen día-dijo Raven, abriendo los ojos.
-Hola-le dije, sonriendo. Al cabo de un rato, los demás aparecieron en la sala común.
Sonó la alarma de criminales. Para mi decepción, era Mumbo.
Llegamos al centro comercial que el mago estaba atacando.
-Es tonto de tu parte aparecer cuando te estamos buscando, ¿lo sabes?-le dijo Cyborg.
-Y es tonto de su parte venir a donde yo quiero que vengan.-dijo el mago, y sacó de adentro de su sombrero la pequeña llave plateada.- Apuesto a que por esto me buscaban.
-Exactamente-dijo Chico bestia- Danos eso. Ya mismo.
-Pues… si lo quieren, tendremos que negociar…-dijo el mago.
-¿Negociar?-pregunté.
-Jajaja! Es chiste, titanes, no negocio con chicos buenos-dijo el mago-Ahora, con su permiso, hay mucho dinero esperando en este centro comercial.
-Titanes, ataquen!-grité, y nos lanzamos contra el mago azul. Luego de una larga batalla "mágica" Me acerque rápidamente a Mumbo. Al intentar golpearlo, me di cuenta que no era real.-Es un holograma-dije.-Mumbo debió irse hace rato.
-Rayos…-dijo Chico bestia.
Regresamos a la torre.
El día se nos pasó bastante rápido. Y llegó la noche.
-Raven, por favor…-suplicaba Chico bestia- No puedes dormir con el…
-Chico bestia, es solo dormir.-decía ella.
-Pero… encontramos a Mumbo hoy…-se quejaba el metamorfo.
-Prácticamente era un holograma, no el verdadero Mumbo-dije.-Además, aun tenemos las esposas.
-Pueden dormir en el sofá por un día mas…-sugirió Starfire.
-El sofá realmente es incomodó. Con las dos camas nos caemos al suelo.-dijo Raven.-Tranquilos chicos, nada va a pasar entre nosotros-dijo Raven, aunque yo no estaba completamente seguro de ello.
-Estúpido Mumbo…-se quejó chico bestia, y se fue a su habitación. Lo mismo hizo Starfire y Cyborg.
Fuimos hasta la habitación de Raven.
-¿Qué lado quieres?-pregunté, señalando la cama.
-Este-se sentó de un lado de la cama, y yo del lado opuesto. Mi mano con la esposa encadenada a su mano quedó en la mitad de la cama.
-Bueno… es hora de dormir…-dijo ella. Se acostó y se tapó. Por alguna razón yo no podía pensar con claridad. Estaba encadenado a Raven, en su habitación, mas precisamente en su cama, y pasaría la noche allí. Mi cerebro estaba a mil por hora, y ya no podía concentrarme ni conciliar el sueño.-Robin…
-¿Qué sucede?-pregunté.
-¿En que piensas? Digo, no te has dormido.
-Tu tampoco…-dije.
-Bueno, yo estaba pensando… en que… nada… es solo que en este ultimo tiempo me han estado pasando cosas…
-¿Cosas? ¿Qué cosas?-le pregunté.
-Cosas. Al igual que a ti. Puedo sentir que te pasan cosas como las que me pasan a mí.-me dijo, y me sonrojé. Recordé que ella podía sentir parte de lo que yo sentía. Si yo sentía deseo por ella, ella quizás lo sentiría.
-Bien, a mi también me pasan cosas-dije, mirando el techo de la oscura habitación. Si ella hubiese tenido la más mínima idea de todas las cosas que me venían pasando con respecto a ella, quizás me hubiese querido denunciar por acoso.
-Sabes que esas cosas que nos pasan… son incorrectas, están mal.-me dijo Raven. Claro que estaban mal. Esas cosas que nos pasaban, no era nada menos que nos estábamos enamorando, y eso solo traería problemas. Me cansé de repetir en mi mente las palabras "cosas". Me hacia recordar que estaba en aquel momento en un cama, con Raven, y si hubiese tenido un medidor de deseo, hubiese estado al cien porciento.
-Si…lo se-dije, algo deprimido.
-De todas formas, me pasan esas cosas, y… la razón eres… tú.-me dijo la hechicera, por fin.
-Raven… estoy sintiendo algo por ti, algo que nunca había sentido.-dije, mirando sus ojos, y mirándola a ella que estaba tendida a mi lado, cubierta por unas cobijas.
-Yo también-dijo Raven. No pude soportar más. Me moví un poco, hasta quedar lo mas cerca que pude de ella. Llevé mi mano a su cabello, lo aparté de su cara. Ella me miró por unos segundos. Sabía que iba a besarla, y no hacia nada por evitarlo. Me acerqué un poco más. Ella cerró los ojos. Nuestros labios apenas se rozaron, y ella abrió los ojos, tomo mi mano, y la apartó su cabello. Casi, tan cerca de besarla, y todo había sido una ilusión.
-Bestita… Starfire… simplemente, no podemos.-Me dijo, se dio vuelta, dándome la espalda. Se movió hacia un extremo de la cama.-Hasta mañana-Me dijo, un poco cortante.
Yo aun no entendía su reacción. Estuvimos a un segundo de besarnos. Estábamos durmiendo en la misma cama, pero parecía que estábamos a miles de kilómetros. De todas formas, podía comprender que ella estaba confundida y yo también lo estaba. Mi mente y mi corazón estaban confundidos. Pero mi cuerpo, mis labios, mis manos, me pedían lo mismo: a Raven.
Volví a mirar a mí lado. Raven estaba dándome la espalda, y pude escuchar su lenta respiración. Ya se había dormido.
-Que duermas bien…-susurré, y le acomodé la cobija. Al cabo de unos minutos, me dormí.
Espero que les haya gustado este capitulo :) dejen sus Reviews!
