Buenas noches y feliz año para todos!
Hoy les traigo un nuevo capitulo, que en principio está dividido en dos, por eso es algo más corto, mañana subiré la otra parte.
Espero que lo disfruten, muchas gracias a todos los que han dejado sus reviews! ^-^
-Sakura!
-Qué quieres ahora?
-Me aburro, llama a...
-No voy a dejarte que cojas cuando tienes una fiebre de puta madre-respondí desde la cocina.
-Entonces ven a enchufar la consola.
Apagué la hornalla-sí, le estaba haciendo algo de comer para que dejara de envenenarse con la pizza barata que vendían en donde solía trabajar- y fui arrastrando los pies hasta su cuarto a conectarle la puta consola.
-Qué estás haciendo allá?
-Cocinando algo
-Mejor pide una piz...
-Ni de coña, en veinte minutos estará listo.
Volví a la cocina y continúe haciendo la sopa... en momentos como ese agradecía haberme hecho cargo de mi hermanito cuando estaba enfermo desde que era muy pequeño. Y hablando de eso...
-Sasuke! Ven a comer! -lo llamé y lo sentí gruñir desde la habitación.
-Qué fue lo que hiciste?
-Sopa de tomate.
Me pareció que en ese momento algo de adoración se reflejó en sus ojos oscuros, pero no dije nada al respecto. Se sentó allí y esperé su reacción después de verlo llevarse la cuchara a la boca. Su expresión era difícil de leer. Lucía triste, melancólico.
-Hey, qué pasa con esa cara? Tan fea está? Puedo hacer otra cosa si...
-No, está bien, muchas gracias.
-Entonces? Qué es lo que esté mal?
-Nada... solo... recordé algo... no te preocupes...
No supe decir si me preocupaba verlo tan triste o que fuese tan amable de repente. Al verlo con esa expresión tan solitaria, por alguna razón, sentí ganas de abrazarlo-si, cómo no Sakura, lo que digas, como si no te murieras por darle un super-abrazo-consolador cuando se ve tan frágil y violable-.
Sacudí la cabeza ante la indecencia de mi yo interior-indecente tu madre, mojigata pervertida-y traté de concentrarme en posponer las actividades de mañana en la agenda de Sasuke.
-Por la tarde vendrá el médico del club a revisarte-le avisé cuando se levantó de la mesa-Espera un minuto y déjame ver si no ha bajado la fiebre.
Se detuvo en el pasillo y me acerqué a él.
-Bien, parece que ha mejorado bastante, es un alivio, realmente me preocupé cuando te encontré tirado y en el estado en el que estabas, deberías ser más cuidadoso con tu salud- posé mi mano en su frente y luego en sus mejillas, notándolas solo un poco calientes.
Pero las mías si hirvieron cuando me tomó de las muñecas y me acorraló contra la pared, dejando su rostro-y el resto de su cuerpo-a centímetros del mío. Iba decir algo, pero en el momento en el que levanté la vista y lo miré directo a los ojos, literalmente, mi cerebro dejó de funcionar. No supe si todavía estaba respirando-aunque si podía sentir sus exhalaciones sobre mi nariz-me mordí los labios un poco por lo incómoda que me sentía, y él automáticamente los miró y comenzó a acercarse. No sé qué fue lo que lo hizo detenerse cuando tenía ya su aliento chocando en mi boca, solo lo sentí darme un suave beso en la mejilla y un "gracias" en el oído que terminó por destruir lo poco que me quedaba de conciencia.
Permanecí parada vaya a saber cuánto tiempo allí, con una mano cubriéndome la boca y la otra en el lugar donde me había besado.
-Qué mierda acaba de pasar?-me pregunté en voz baja.
Me quedé trabajando hasta que llegó el médico, no solo porque no me atrevía a mirar a Sasuke a la cara estando solos, sino porque también estaba interesada en su estado de salud- admítelo, Sakura, que te mueres por que se te tire encima ahora mismo, enfermo o no-. Cuando el doctor vino, lo revisó y dijo que después de mañana ya podría volver a su rutina normal. Aproveché ese momento para despedirme de lejos y huir de ahí antes de que alguno de los dos hiciese algo... indecente.
-Sasuke, vamos... levántate que llegamos tarde.
Pasaron dos días desde el incidente de la fiebre y ninguno de los dos había vuelto a tocar el tema.
Estaba ya con mi disfraz de agente masculino y este chico todavía no se levantaba.
-Puta madre, Sakura, qué mierda te pasa?-me gritó cuando le saqué las sábanas de encima de un tirón y le vacié una taza con agua en la cara.
-Hace más de media hora que te estoy hablando para que te levantes-le arrojé una toalla mientras el finalmente salía de la cama-te dejé el desayuno en la mesa de la cocina, ve a comer y vístete rápido.
-Por qué te comportas como mi madre?
-Porque tú te comportas como un niño, Sasuke-chan.
-No me llames así.
-Sasuke-chan.
-Basta.
-Seguiré haciéndolo hasta que nos vayamos, Sasuke-chan.
El bufó y se metió en el baño azotando la puerta. Genial, lo había hecho enojar, bueno, ya le pediría disculpas después.
Salió del baño recién duchado y vestido, tomó el desayuno y unos minutos después ya estábamos en el estudio donde filmarían el comercial de un perfume de esos caros.
Se llevaron a Sasuke para arreglarlo-como si lo necesitara- y yo me senté a revisar un par de contratos que quería que él viera más tarde. Pero bueno, yo no sabía que iban a tardar tanto, que iba a terminar jugando al buscaminas por tres horas hasta que se hizo la hora de almorzar.
-Haruno-san, Uchiha-san me pidió que le dijese que fuera a su camarín-una mujer bastante bonita y bien vestida se me acercó.
-Ah, bien, podrías decirme dónde está?
Aquella chica me condujo por los pasillos, me indico una puerta y entre sin tocar.
-Sasuke?
-Acaso no te han enseñado a tocar la puerta? -Aparentemente estaba cambiándose cuando entré.
-No jodas, como si no te hubiese visto en calzones antes.
-Pervertido-me llamó la atención que me tratara como a un hombre aun cuando estábamos solos, pero no le di mucha importancia tampoco.
-Y ahora te vas a hacer el tímido? Por dios...- revoleé los ojos, pensando que me gustaría que fuese así de recatado cuando se ponía a disfrutar de los placeres carnales mientras yo trabajaba en la habitación de al lado- ya comiste algo?
-No, iba a decirte que pidieras...
-Qué acaso no comes otra cosa más que esa basura cuando no estoy?
-Cálmate, que he comido esas cosas toda mi vida y no he muerto.
-Dudo que tu madre te haya dejado comer tan mal-revolví la mochila que había traído de casa, saqué dos cajas de almuerzo y le ofrecí una-ten, sabía que esto iba a pasar y lo hice anoche.
-...onigiris con caritas y salchichas con forma de pulpo?-abrió la caja y me miró con una expresión que se me hizo divertida.
-Perdón, me gano la costumbre... siempre hago el almuerzo para mi hermano y bueno...
-Te preocupas mucho por tu familia, no?
-Mis padres nunca la tuvieron fácil y yo no iba a dejar solo a mi hermanito-comencé a comer despreocupadamente y él hizo lo mismo-aun si yo misma tengo que sacrificar mi felicidad, me llena el alma verlo sonreír.
-Eres demasiado amable.
-Quizás lo sea, pero me gusta sentir que puedo ayudar a la gente que tengo cerca.
-Incluso a mí?-casi me atraganto con el onigiri cuando dijo eso.
-Cuando no estas comportándote como un idiota, si, incluso me preocupo por ti... por cierto, tengo un favor que pedirte...
-Qué cosa?
-Mis padres se van de viaje la próxima semana y tengo que cuidar a mi hermanito... necesito los días libres o que me dejes llevarlo a tu casa y te abstengas de ya sabes...eso... hasta que vuelvan.
-...Está bien, puedes llevarlo, pero solo porque te debo una por lo que hiciste por mi cuando estuve enfermo.
-Pero Sasuke, por favor, no tengo de ot... espera? Dijiste que sí?
-Hn- asintió con la cabeza mientras comía.
-Wow...muchas gracias, pensé que iba a costarme más.
-Tan mala persona te parezco?
-No es eso... no te ves como alguien a quien le gusten los niños.
-No sé, nunca tuve trato con niños directamente.
-No tienes hermanos?
Él no contestó y supe que había metido la pata.
-Lo siento, no debería preguntar tantas cosas, no?
-Lo que no entiendo es porque sigo respondiéndote... eres extraña.
-No es la primera vez que me lo dicen-reí y el me miró de una forma un tanto...rara? - aunque me gusta más que me digan que soy "especial"-volví a reír y murmuró algo que no pude entender muy bien.
-Qué?
-Nada...muchas gracias por el almuerzo-dejó la caja vacía en una mesa y se fue a cambiar de nuevo.
Debí recordarme a mí misma que debía cerrar la boca si no quería llenar de baba el piso, pero es que cómo podía haber en el mundo alguien tan caliente? Por el amor de Jebús!
-Sasuke-san, ya estamos listos para continuar.
-Espera un minuto-lo detuve y le quité un par de granos de arroz que tenía en la comisura de la boca.
De repente él tomó mi mano y rozó mis nudillos con sus labios, sin dejar de mirarme a los ojos ni un segundo. No dijo nada después de eso y salió, dejándome helada, roja y confundida allí.
El resto de la sesión transcurrió normalmente -fue un logro para mí no babear todo el piso del estudio- y me dejó a unas pocas cuadras de mi casa después de pasar por la suya para cambiarme.
-Segura que no quieres que te lleve a cenar?-me dijo, ambos estábamos parados al lado de su auto.
-Lo siento, Sasuke, hoy me toca hacer la cena y mi madre me matara si no voy-le sonreí y él hizo lo mismo... vaya que tiene una sonrisa hermosa.
-Bien, nos vemos mañana entonces.
-Por cierto, te dejé un par de tuppers en el congelador por si tienes hambre.
-Claro que sí, mamá...-le dirigí una mirada entre divertida y molesta- ve y descansa-se acercó más, tomó un mechón de pelo que caía sobre mi nariz, lo colocó detrás de mi oreja y me besó la frente.
Me quedé dura mientras se subía al auto de nuevo y volví a la tierra al escuchar el portazo, lo saludé con la mano y me fui casi corriendo a casa.
-Sakura! Hija, dónde estuviste todo el día?-mi madre me abordó apenas puse un pie en el recibidor.
-Lo siento, estuve... trabajando.
-Oh, entiendo, la abuela no está bien y tuvimos que adelantar el viaje, nos iremos mañana.
-Ma...mañana?
-Sí, crees que podrás hacerte cargo de Ryo-chan por dos días?
-Si...supongo...déjame ver...
Fui a mi habitación y llamé a Sasuke, me llamó la atención que me atendiera al primer tono.
-Sakura? Estás bien? Pasó algo?-se escuchaba... preocupado?... qué mierda le estaba pasando hoy?
-Si, si estoy bien, solo que tuve un problema y... te importaría si llevo a mi hermano a partir de mañana? Solo serán dos días.
-Hazlo, no te preocupes.
-Te pasa algo? No te oyes bien.
-No me creerías si te lo dijera.
-Oh, Sasuke, no seas infantil.
-Te extraño.
-Ah?
-Sakura, te seré sincero... te quiero para mí, no me importa cómo... así que prepárate.
-...es una confesión o un reto?
-Una declaración de guerra, y voy a ser el que gane, tenlo por seguro.
-Suerte con eso entonces, porque no voy a dejarme ganar.
…
En qué demonios acabo de meterme?
