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No puedo besarlo. No. Esto no estaría…Bien, esto no funciona así. Pero todo lo que Ginny había dicho, parecía tener sentido. ¿Así que, por qué no? Además, tú sabes que los deseas. Sería Oh, tan sexy. ¡Sí, pero eso no lo hace lógico¡Él es un maestro por todos los cielos! Oh no, esto de nuevo. Pensé que nosotras habíamos superado esa fase. Maestro o no, tú lo deseas. MUY MAL.

Hermione soltó un gemido de frustración y cambió de lugar en su cama, por enésima vez "¿Hermione, podrías por favor, dejar de hacer eso? Estoy intentando dormir." Se oyó la voz fastidiada y cansada de Parvati.

"Disculpa." Hermione se disculpó y apretó su cara contra la almohada. Necesitaba un poco de sueño, pero no se lo permitía. Su mente siempre parecía vagar hacia él. Sus pensamientos estaban con él. Por qué tenía que hacerle reaccionar de esta manera. Es como si no pudiera pensar en nada más estos días, excepto en él. Y los consejos de Ginny no habían ayudado mucho, exactamente. Aun no había podido decidirse, a llevar a cabo el plan de besarlo la próxima detención, o no. Ya no le quedaban muchas oportunidades, tenia que actuar rápidamente.

Oh, lo que Hermione daría por un paseo alrededor del colegio, de nuevo. Pero exactamente hace cinco días había hecho la misma cosa, y se había metido en semejante problema. Se sentó y se apoyó contra la cabecera de la cama, cerrando sus ojos. Necesitaba dormirse. Ahora.

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Hermione bostezó por millonésima vez en el día. Terminó su cena y se puso de pie. "Tengo detención, chicos, los veo luego" Dijo voz cansada y tranquila.

"Todavía me sorprende, la tranquilidad con que lo dices." Dijo Ron. "Tu y la palabra detención, es algo que nunca se me habría ocurrido a mí." Hermione palmoteó su brazo alegremente y sonrió al grupo.

Ginny le dio un codazo ligero y dijo, "Diviértete." Hermione soltó una risa nerviosa y caminó fuera del comedor, frotando sus manos. La tensión de muchas noches desveladas. No eran una buena combinación. Realmente necesitaba un buen descanso.

Llegó hasta la clase de su profesor finalmente, y golpeó. Simplemente tres más. Entonces serás libre. Agitando sus pensamientos lejos, entró en el aula, sosteniendo su respiración. Y con el pensamiento, de lo que la haría hacer esta noche y lo que posiblemente podría salir mal, esta vez. Estuvo parada un minuto, mientras él terminaba de escribir en un pergamino.

"Hoy estará fregando los calderos, Srta. Granger." Declaró en un tono aburrido. Buscando sus ojos, él sonrió. "Están allí. No saldrá hasta que queden completamente limpios, por lo que creo, que debe de empezar de una vez. ¿No querríamos tener una oportunidad para dormir y tener esos sueños maravillosos, ahora, no cree?" Hermione podía sentir el bombeo de su sangre en su cuello. Retomo su fuerza y puso una mirada de indiferencia en su cara. No había nada que pudiera hacer ahora, conocía el conocía la lujuria que despertaba en ella¿entonces, qué pretendía?

"No, Señor. No lo querríamos, definitivamente." Contestó tímidamente. Se dio la vuelta y caminó hacia los calderos que tenía que fregar. Podía sentir sus ojos ardientes en su parte de atrás mientras estaba alejándose, sonrió. Sabía que él estaba mirándola la mayoría del tiempo, y esto le dio entonces más confianza, que no pensó seria posible. Cuando tenía aproximadamente dos calderos terminados, supo que lo intentaría esta noche. Seguiría el consejo de Ginny. Si había un momento perfecto para hacerlo, claro. Después de todo, no podía acercarse simplemente y besarlo.

Afortunadamente, una oportunidad perfecta se le presentó. Hermione estaba terminando la última olla después de aproximadamente tres horas de trabajo, cuando Snape dejó su escritorio y caminó hacia ella. "¿Termino, Srta. Granger?" Preguntó, mientras se acercaba a ella.

Hermione se sentía incómoda, por lo que se levantó para enfrentarlo y lo miró directo a los ojos. "Sí, Señor." Contestó. Sus labios se curvaron y tomo el primer caldero, que estaba a su alcance.

"¿Llama a esto, limpio, Srta. Granger?" Preguntó burlonamente. Hermione se enfadó por su comentario.

"Sí, lo hago. Vaya con el profesor.

"Bien, entonces. Creo que necesitaré enseñarle, sobre la importancia de la limpieza de un caldero. Las pociones podrían salir muy mal, si no se limpian correctamente, Srta. Granger." Dijo, mientras disfrutaba claramente en decirle algo que ella ya sabia. Hermione se enfadó aun mas, tuvo el impulso de abofetearlo. ¿Primero él jugaba con su mente y ahora la estaba acusando de no hacer bien su trabajo, de limpiar esos calderos¿Qué era lo próximo¿Iba a darle detención extra, o algo?

Snape caminó más cerca de ella. "No este tan disgustada, Srta. Granger." Susurró en su oreja. "Nosotros, podemos hacer a veces cosas tontas. Es bastante normal. Incluso para aquéllos que se creen buenos en todo."

Hermione cerro su mano en un puño, ante su comentario, Queriendo ahora con mas fuerza darle un golpe en la cara. Pero su voz interna se lo impidió, no podía herirlo aun cuando lo había pensado. Estaba una vez más en un estado en dónde no podía controlar su cuerpo y su mente. "Usted también se incluye" Ella respiró, mientras buscaba de nuevo sus ojos a través de sus pestañas, embriagada por su encierro. "¿Qué, el señor también, puede hacer cosas tontas? Porque siento mucha curiosidad acerca de cómo sería eso." Hermione se acerco mas a el. Supo que éste era el momento. Ahora o nunca. Pero no tuvo que hacer nada. Porque mientras estaba tomando valor, Snape la agarro y la besó.

La primera cosa que sintió fue susto. Pero después eso menguó, se relajó en el beso. Él retrocedió a Hermione contra la pared y en este tiempo abrió su boca, permitiendo a su lengua resbalarse dentro de su boca. Hermione gimió simplemente al contacto. El contacto de su lengua contra la suya era realmente bueno. Sentía que sus rodillas le temblaban, estaba contenta de saber que él estaba sosteniéndola, porque por otra parte, habría caído al suelo y se habría desmayado.

Los latidos de su corazón se aceleraron aun más, cuando él ahondó el beso. Todo parecía estar yendo en cámara lenta, para ella, aun así, le pareció que el beso acabó demasiado pronto. Hermione guardó sus ojos cerrados durante algún tiempo, disfrutando del efecto, mientras recuperaba sus fuerzas. Abrió sus ojos finalmente para encontrarlo mirándola fijamente, con esos ojos oscuros, locos. Supo que de seguro, leería su mente, pero en ese momento ella no podía encontrar la fuerza ni siquiera para cuidarse de eso, no intentaría resistirse.

Él se apoyó de nuevo en ella. "Srta. Granger, esto es un ejemplo de algo tonto. Esto es simplemente una vista previa de algo tonto e irrazonable que yo podría hacer con usted. Ahora si yo fuera usted, me olvidaría de esto. Porque si no lo hace, Srta. Granger, entonces usted seria la tonta. ¿Y no querría ser llamada así, verdad?" Hermione había estado sosteniendo su respiración el tiempo entero que él estuvo hablando.

El simplemente la soltó. La miró a los y sonrió burlonamente. "Puede salir ahora, Srta. Granger." dijo.

Sin pensar o decir nada más, Hermione corrió fuera del aula, sin pararse para nada, hasta que se encontró lejos de las mazmorras.

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"¡¿Él hizo que?!" Grito Ginny. Hermione hecho una mirada alrededor, asustada y nerviosa, mientras la callaba, pero Ginny no la escuchó. "¿Es en serio¡Oh Merlin, Hermione! Esto es bueno. Esto es muy bueno. ¿Qué estás esperando¡Dime cómo fue!"

"Bien," Hermione empezó, sintiendo el rubor arrastrarse a sus mejillas. "Yo no me voy a quejar¡fue completamente fantástico!" Dijo agitadamente y Ginny se rió. "Pero," Hermione continuó. "Es lo que él dijo después de eso, lo que me dejo tan confundida." Hermione tenía una expresión distante en su cara.

"¿Bien, vas a decirme todo, o me vas a dejar así?" Ginny preguntó, teniendo curiosidad.

"Esta bien. Disculpa." Le explicó lo que Snape le había dicho exactamente. Una vez que recitó sus palabras, vio a su amiga mirarla con los ojos tan grandes como platos.

"¡Oh mi bondad¡Él esta jugando contigo!" Ginny exclamó.

"¿De que estás hablando, ahora? Hermione preguntó desconcertado. Él simplemente me rechazó."

"No, lo estas entendiendo todo mal." Ginny explicó. "Por qué el no te habría besado, si él no lo hubiera querido. Él está presumiendo, claramente. Mostrándote lo que podría hacerte. Quiero decir. Si solo un beso te afecta tanto, piensa en el resto de él... tú sabes. El sólo quiere confundirte."

"Bien, está funcionando." Dijo sintiéndose miserable. "Oh, Ginny. ¿En qué me he metido?" Preguntó.

"Es un juego sucio, pero increíblemente sexy." Ginny dijo, mientras sonreía maliciosamente.

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Hermione se alegro que fuera sábado. Aunque tenía detención esa noche, no tenía que verlo durante el día, por lo menos. Lo antes de que había sido la experiencia mas agradable, ahora se había convertido en una gran confusión, qué hacer, qué decir, o cómo actuar con él.

La cena llegó y fue todo demasiado rápido para Hermione. Ahora si estaba lista para pretender estar enferma y safarse de la detención, incluso enfermarse a propósito. ¿Dónde estaban esos dulces para vomitar, de Fred y George ahora que los necesitaba? Deseó que él no lo hiciera tan difícil.

Después de besarla, simplemente la había empujado lejos, tan fríamente, en lugar de seguir besándola y hacerla…. Cuando ella llego a los calabozos, Hermione decidió que necesitaba hacer algo sobre todo esto. No podía permitir, que siguiera torturándola más. Encontraría una manera de confrontarlo, de algún modo. Necesitaba hacer algo.

Cuando Vovió a re limpiar los calderos del día anterior, no podía estar peor, lo miraba a cada rato. Su mente estaba en alguna otra parte, y sólo volvió cuando Snape dijo algo, comprendió cuánto tiempo había estado fregando el mismo caldero una y otra vez.

"Yo sé que le dije, que limpiara los calderos, mejor, pero no quería que los disolviera completamente, Srta. Granger." Snape comentó.

"Disculpe, Señor." Respondió, sabiendo bien que era inútil protestar por un asunto tan tonto. Una vez que termino, Snape caminó una vez más hacia ella, recogió un caldero y lo examinó.

"Bien, ha terminado. Pero todavía podría mejorar." Él sonrió con desprecio. Hermione lo miro enojo. Él sonrió. "Estaba preguntándome cuando cambiaria su expresión, Srta. Granger. Porque las miradas que usted estaba echándome mientras fregaba estos encantadores calderos, no eran nada de enojo." Él miró el cambio de expresión de su cara, por una de confianza.

"¿Bien, como era mi mirada?" Preguntó, intentando tomar algo de compostura.

Los ojos de Snape se nublaron peligrosamente de repente, cuando él se agacho una vez más al nivel de su oreja. "Lujuria."

Él respiró en su oreja. Hermione podía sentir una vez más el temblor en sus rodillas. Y sintió que el vértigo la invadía. Intentando asegurarse de no caer al piso, se agarró de sus brazos. Esta acción lo hizo retirar su boca un poco, lo suficiente para que sus narices casi se estuvieran tocando, él estaba mirando directamente a sus ojos. Sus manos bajaron a sus caderas, sosteniéndola.

"Por favor." Hermione rogó.

"¿Por favor que, Srta. Granger?" Snape preguntó con frialdad.

"Por favor... Béseme." Susurró y vio los ojos de su profesor chispear peligrosamente. Él se acerco más a ella, ladeando su cabeza, sólo un poco. Sus labios casi se estaban tocando, apenas un milímetro lejos y cada nervio en el cuerpo de Hermione estaban anticipándose al paso final.

"Creo que sería muy impropio, Srta. Granger" Habló contra sus labios, enviando escalofríos por su espina. Él la miró a los ojos, no atreviéndose a hacer ningún movimiento. Hermione reveló un gimoteo frustrado y soltó sus brazos, retrocediendo a la pared, intentando conseguir alejarse de él. Pero él no había soltado sus caderas, por lo que su acción súbita, lo hizo seguirla y cerrarla de golpe en la pared. Abriendo la boca al contacto súbito de su cuerpo, Hermione puso sus brazos de nuevo alrededor de él. Snape se rió entre dientes en su oreja cuando ella se aferró a él. "¿Eres muy persistente, cierto?"

Dejo el contacto de sus labios en su oreja, y bajo a su cuello. "veinte puntos de Gryffindor, por intentar seducir a un profesor." Habló suavemente, mientras mordisqueaba su cuello. "Y otros veinte por ser tan mala." Él siguió besándola, bajando hasta que se encontró con su hombro. Hermione estaba respirando con dificultad, mientras cerraba sus ojos. "Y no podemos olvidarnos de otros veinte puntos, por tener pensamientos impropios con un profesor, mientras sus manos estaban en su bragas durante el último mes." Él siseo, haciéndole soltar un gemido. Como supo que ella había estado tocándose mientras pensaba en él, la estaba volviendo loca.

Hermione podía sentir la presión de un dedo subiendo por su pierna, haciéndola estremecer. Mas aun, cuando ese dedo se volvió dos y casi estaba bajo su falda, pero algo los interrumpió.

¿Quien esta golpeando?

Se separaron rápidamente. Snape enderezó su túnica y le dio una mirada rápida a Hermione, asegurándose que ella también estuviera bien. Caminó hacia su escritorio y se sentó. "Entre." Dijo monótonamente. La puerta se abrió y la profesora McGonnagal entro.

"Hola, Severus. Espero que no esté interrumpiendo nada." Dijo, mientras echaba una mirada a una agitada Hermione y luego a Snape.

"No, claro que no. La Srta. Granger simplemente ya estaba saliendo." Dijo, mientras miraba a Hermione. Ella que había estado mirando hacia sus zapatos, asintió, mientras buscaba los ojos de Snape, antes de terminar de salir rápidamente del cuarto.

Podría jurar que le vio sonreírle a ella, sólo antes de que saliera. Hermione atravesó los vestíbulos, repasando los eventos de esa noche, mordiendo su labio inferior, sonriendo. ¡Eso había sido tan íntimo! Por primera vez en su vida, estaba fastidiada y enfadada, con su profesora McGonnagal. Había estropeado la oportunidad de conseguir ser acariciada por el hombre más sexy del castillo. Supo que tendría que decirle lo que había pasado en detalle a Ginny. Una vez más.

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El único problema era, que no pudo conseguir estar con Ginny a solas. Los muchachos habían notado su distancia en los últimos días, y aparentemente se habían hecho la meta de no quitarle un ojo de encima, en todo momento. ¿Como podía sacárselos de encima, y safarse de sus insulso interrogatorio de "¿Te sientes bien?" o "¿qué te está pasando?" o "¿Te podemos ayudar en algo"?. Parecía que habían deducido que algo estaba pasando con Hermione ya que estaba actuando bastante extraña en la última semana. Había estado nerviosa y risueña. Dos cosas que definitivamente no eran parte de su carácter.

Hermione estaba sentada frente a Ginny, intercambiando miradas significativas mientras comían. Ginny sabia que había algo grande que Hermione quería decirle, dos veces anoche y aproximadamente cuatro veces hoy en el vestíbulo, pero los muchachos no parecían quererla dejar sola.

"Por que, Hermione." Harry empezó. Ella rompió el contacto de ojos con Ginny y lo miro. "¿Quieres decirnos qué está pasando?" Preguntó.

Hermione surcó sus cejas, pero los muchachos no interceptaron la mirada nerviosa que ella tiró a Ginny. "¿Qué quieren decir?" Ella preguntó.

"Sabes muy bien lo que nosotros queremos decir." Ron hablo con una voz ligeramente amarga. Levantando su tono un poco, y continuó." Has estado actuando de manera extraña, toda la semana y nosotros…"

"… lo qué nosotros queremos decir, Hermione," Harry dijo, tirando una mirada de advertencia a Ron, diciéndole que no se ofuscara. Parecía que los muchachos habían planeado esta confrontación de antemano. "Es que, has estado evitándonos durante días y parece que algo te tiene muy nerviosa y..." Harry buscó la palabra correcta. "risueña."

Hermione estaba mirando a Ginny, suplicando por el rescate, de nuevo. Cuando no vino, Hermione abrió su boca y la cerró de nuevo. Abriéndola de nuevo, y al fin dijo, "Miren muchachos. Nada está pasando. Pienso que es por la tarea extra, de estos días… "

"No,…no lo hagas." Ron la interrumpió. "No culpes de nuevo a las tarea, Hermione."

"Eh muchachos." Ginny empezó, viniendo al rescate finalmente. "¿No se preocupe por ella, de acuerdo? Hermione simplemente está pasando ahora mismo por algo, pero pronto habrá terminado. Lo prometo." Hermione le tiró una mirada de gratitud.

Harry miraba a Ginny y a Hermione, entonces con una expresión herida dijo. "¿Y por qué no puedes compartir eso con nosotros, Hermione?" Preguntó. Harry.

"Porque." Ella declaró. "Es cosas de muchachas. No querrás saber." Ella dijo.

"Pero nosotros queremos." Susurró Ron.

"¿Oh, ahora, Ronald?" Hermione preguntó, empezando a molestarse con los muchachos ahora. ¿Por qué no me dejan sola simplemente? "¿Quieren en serio que yo les explique cómo trabaja la anatomía reproductora de las chicas, y por qué nosotras sangramos todos los meses y nuestras hormonas se vuelven locas durante ese tiempo? Y esto pasa cada mes" Ella entrecerró los ojos. Las bocas de Ron y Harry estaban ahora abiertas y parecían que habían perdido el don de la palabra. Después de un silencio muy incómodo, Hermione se puso de pie y colgó su mochila en su hombro. "Yo, pensé que no." Dijo, mientras salía del comedor.

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Estaba a mitad del camino, cuando Ginny llego junto a ella, con la respiración entrecortada de correr y reírse al mismo tiempo. "Que… bien,…ah…los dejaste mudos." Dijo, riéndose, a medio coger su respiración. Una vez que pudo respirar normalmente, sonrió a Hermione. "Nunca supe que pudieras quedar tan convincentemente. Debes de haber visto sus caras. "Ese momento, no tuvo precio."

Hermione sonrió a su amiga. "Me alegro que funcionara. Estaba tan angustiada, ellos no se conforman con cualquier explicación." Ella enganchó su brazo en Ginny y caminó fuera. "Bueno, pienso que los muchachos ahora nos dejarán, bastante tiempo, para decirme lo que pasó anoche." Siguieron caminando mientras hablaban, bueno, mas bien, Hermione era la que hablaba sin parar, mientras los ojos de Ginny se agrandaban a cada segundo, y algunos suspiros salían de su boca de vez en cuando". Yo podría jurar él me sonrió cuando salí." Ginny una vez más se quedo muda.

"Estupendo Hermione. Encontraste una manera de dejarme muda." Ginny dijo. Después de un momento de silencio, Ginny detuvo a Hermione y la miraba. "¿Y bien?" ella preguntó.

"¿Bien, que?" Hermione contestó, desconcertada.

"¿Bien, qué vas a llevar¿Cuándo te vas a preparar¿Tienes ropa interior sexy¿Cómo llevaras tu pelo¿Qué perfume usaras?" Ginny preguntó con impaciencia. Podría decir por la mirada que Hermione estaba dándole, que realmente no estaba comprendiendo sus preguntas. "Cielos, Hermione. ¿No has pensado en absoluto sobre esto? Quiero decir, obviamente ésta es la última detención y sólo una cosa puede pasar esta noche."

"Ginny, no estoy bastante segura… "

"¡Vas a tener sexo con el, esta noche, Hermione!" Grito Ginny. Hermione echaba una mirada alrededor, con una expresión horrorizada. Había unas alumnas que las miraban fijamente ahora. Ginny sonrió dulcemente a ellas y arrastró a Hermione fuera, en dirección diferente. "¿No has comprendido en serio todavía esto, Verdad?"

"No..." Hermione dijo quedamente. Realmente no tenía idea. Oh Merlin. Ginny tiene razón. Después de anoche él probablemente esperará que yo vaya preparada. ¿Qué hago? Hermione miraba a Ginny con pánico escrito en su cara. "Oh mi bondad, Ginny. ¿¡Qué hago!?"

"No te preocupes." Ginny contestó confiadamente. "Yo te ayudaré. Para esta noche estarás más que lista, para disfrutar de tu profesor de pociones."

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"No sé, Ginny." Hermione dijo, mientras se estudiaba en el espejo. "No piensas que se ve algo, vistoso…"

"¿Vistoso? Sí." Ginny dijo alegremente. Hermione suspiró y paso sus ojos fijamente, una vez más encima de su cuerpo entero. Su falda era diminuta, su blusa apretada hacia resaltar su busto, su pelo fue peinado para caerse en un lado, y ella llevaba puesto algo de rubor en sus labios. Definitivamente no era su imagen usual. "Confía en mí, Hermione. Una vez que Snape te vea, él no podrá mantener sus manos lejos de ti" Hermione suspiró de nuevo y asintió.

"Eso espero." Mordió su labio. "Por todos los cielos, Ginny. Nunca he estado tan nerviosa en mi vida." Esto era verdad. Su estómago se sentía como si sostuviera más de un millón de mariposas que pugnaban por salir fuera, y sus piernas le temblaban como gelatina. "¿Y que si él no quiere dormir conmigo¿Qué, si él apenas me ve, y se de mí?" Preguntó angustiadamente.

"¡Hermione!" Ginny exclamó mientras rodando sus ojos. "Cuántas veces tengo que decirte que es la única cosa que definitivamente no estará pasando esta noche." Ella volvió a Hermione por los hombros para enfrentarla. "Sugiero que te olvides de estos pensamientos tontos y te prepares para una noche muy larga. Estoy segura que te tomará mucha energía para agradarlo." Ginny se rió tontamente. Hermione tuvo que forzar una sonrisa a eso.

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El corazón de Hermione estaba corriendo más rápido que un cohete, cuando golpeó en su puerta esa noche. Ésta era la última detención y le podría ir de tantas maneras diferentes, Hermione no supo ya que esperar. Oyó su voz dándole la orden de entrar, y tomando una respiración profunda abrió la puerta y caminó dentro de la oficina. Cerrando la puerta, Hermione se dio la vuelta y busco a Snape.

"Buenas tardes, Srta. Granger." Snape dijo con una sonrisa cínica en su cara. Él se levantó y caminó adelante de su escritorio, apoyándose en él, cruzó sus brazos. "¿Usted podría decirme, por qué tengo el placer de verla… tan arreglada?" Podía ver como sus ojos la examinan de arriba abajo, estudiando cada cambio que ella había hecho esa tarde.

"Por ninguna razón, Profesor." Contestó y la esquina de su boca tiró bruscamente en una media sonrisa. "Ninguna razón en absoluto." Hermione podía ver que sus ojos se encendían gravemente de nuevo, la hizo temblar.

Snape se puso de pie de su posición y caminó hacia Hermione. "¿Realmente, ahora no hay ninguna razón en absoluto?" Él estaba de pie delante de ella, retiro un mechón de su cabello y lo coloco detrás de su oreja y paso su mano a través de sus cabellos. "Y yo que estaba pensando que la pequeña y cándida, Srta. Granger estaba queriendo impresionar a su profesor de pociones..." Él se apoyó más cerca, en su oreja. "... como lo que pasó anoche." Los síntomas de la noche anterior volvieron de nuevo y tuvo que poner sus manos alrededor de su cuello para no caerse. "¿Acaso, crees que soy tonto, Srta. Granger?" Preguntó, sosteniéndola una vez más con sus manos en sus caderas.

Hermione estaba pérdida en sus palabras. "No..." Ella logro hablar de algún modo. Tomando una respiración profunda, recogió la fuerza para seguir. "De hecho, Profesor, usted tiene razón." Dijo, mirándolo a los ojos. "Yo, estaba intentando impresionarlo." Ahora era Hermione la que se apoya en él, y hablaba en su oreja. "¿Está funcionando, Señor?" Preguntó descaradamente.

Hermione consiguió un gruñido como contestación y sonrió de satisfacción. Sabía que lo tenía ahora. Así como cuando él la tenía. El apretó aun más sus caderas y tiró su cuerpo contra el suyo y tomo sus labios con los suyos. Hermione gimió al contacto. Cuando su beso se ahondó, sus manos empezaron a viajar por su cuerpo. Su mano siguió bajando hasta agarrar su trasero y la otra la puso bajo de su camisa, en la piel lisa de su espalda. Todo el rato, las manos de Hermione estaban vagando a través de su pelo y la parte de atrás de su cuello, acercando su rostro como fuera posible.

Snape empezó a ponerse consciente de que Hermione, estaba parada en la punta de sus pies para alcanzarlo a el, por lo que, la recogió por sus muslos y la tiró en su escritorio. Ella gimió al contacto con la superficie dura, pero pronto estaba distraída por cierto par de labios que la tomaban de nuevo. Estaba sentándose en su escritorio con sus piernas balanceándose en el aire, fuera del borde y él estaba de pie entre ellas.

"¿Yo puedo tomar eso como un sí?" Le preguntó, refiriéndose a la pregunta que le había hecho hace unos minutos. En lugar de contestar él empezó a besar, su mejilla bajando hacia su cuello, dando mordiscos en su carne suave, dejando su marca. Hermione tiró su cabeza al lado opuesto, dándole más espacio para hacer, abriendo la boca y moliendo sus caderas con las de el, mordió el lóbulo de su oreja. Pasando sus manos encima de su cuerpo, hasta encontrar los botones de su camisa. Uno por uno ella los deshizo, creyendo todo el tiempo, que esto realmente no estaba pasando.

"Creo que es tiempo de seguir esto a mi cuarto." Snape susurró en su oreja. "¿No está de acuerdo, Srta. Granger?" Preguntó dado un golpecito con su lengua encima de su oreja. Hermione gimió en contestación y rápidamente agitó su cabeza en un sí. Sin vacilación, Snape recogió a Hermione de su posición y la llevó hacia un estante alto de libros. Empujó un libro, y el estante giró para revelar una alcoba grande, ligeramente iluminada.

Hermione no tenía mucho tiempo para echar una mirada alrededor. Estaba demasiado ocupada tirándose en la cama. Ellos habían logrado despojarse de algo de ropa, Hermione estaba ahora en sus prendas interiores, mientras Snape estaba llevando sólo sus pantalones. Sus movimientos se volvieron mucho más lentos cuando él subió encima de ella y la besó suavemente. Hermione echo completamente en la cama y abrió la boca al beso, sentía su mano entre sus bragas verdes. "El color de Slytherin... Lo has planeado todo, Srta. Granger." Él susurró mientras colocaba un dedo en su clítoris.

Hermione podía tener un orgasmo allí mismo. Con ese simple toque, pero ella quería más. Ahora. "Por favor..." Rogó.

"¿Por favor, que, Srta. Granger?" Preguntó, sabiendo bien lo que ella necesitaba.

"Por favor... ¡tóqueme!"

Y con eso él empujó un dedo dentro de ella. Hermione gimió ruidosamente y tiró su cabeza hacia atrás. Después de unos segundos de permitirle ese placer Snape empezó empujando su dedo, más profundamente. Pronto agregó un segundo dedo. Ahora ella estaba meciéndose de un lado a otro, sin molestarse por controlar sus gemidos. Cuando ella estaba a punto de alcanzar su clímax, sin embargo, él los sacó. Estaba a punto de protestar, pero él se apoyó susurrado, "Nosotros no queremos estropear todo ahora, por un simple placer?" Hermione suspiró y envolvió sus brazos de nuevo alrededor de él. "Me dice una cosa, Srta. Granger." Snape continuó en una voz susurrante. "Quién tomó su virginidad. Yo puedo decir que ya no lo es." Él empezó a dibujar un sendero de besos calientes por su cuello, dejando rastros ardientes detrás.

"Profesor… yo no creo… yo pienso que es esto no le… le incumbe." Ella consiguió hablar entre los estremecimientos.

Snape la mordió en su hombro. "Srta. Granger," Él empezó. "Yo soy, ahora el que esta con usted." El siseo de nuevo sus palabras. "Pienso más bien que si me incumbe."

Hermione pretendió considerar esto por un momento. Realmente no podía enfocar su mente en la pregunta, gracias a su profesor, pero decidió ceder. "Él… fue… fue Vic… Víctor Krum." Consiguió hablar. Le indicó que se levantara un poco, y desenganchó su sostén, permitiéndole liberar sus pechos. Rápidamente se puso a pellizcar y a amamantar cada pezón. Hermione gimió más, el continuo bajando hacia su ombligo, y mas. Sabia lo que seguía y esa sensación fue aun peor, le estaba enviando zumbidos de placer a través de su cuerpo.

"¿Cuarto año, imagino?" Preguntó. Hermione sólo pudo cabecear su cabeza y exhalar un chillón "Si". Las bragas pronto fueron a hacerle compañía al sostén en el suelo y Snape no gastó otro segundo. Empeso a acariciar con su lengua en su centro. Hermione gimió muy ruidosamente mientras Snape continuó en su parte sensible, Pero una vez más se detuvo antes de que llegara a su clímax.

Volvió a enfrentarla de nuevo. "Me dice, Srta. Granger. ¿Dónde lo hizo?" Hermione apenas podía respirar. El hombre seguro sabía lo que él estaba haciendo. Su cuerpo le estaba doliendo por las ansias de ser llenado por él, y no podía pensar en nada más. "Le hice una pregunta, Srta. Granger." Él siseo en su oreja. Hermione gimió cuando ella sintió uno de sus dedos tocando su clítoris de nuevo.

"En su… en su cuarto, en la nave." Hermione contestó.

"¿Ahora, eso no fue tan bueno, verdad?" Snape preguntó descaradamente. Hermione agitó su cabeza y abrió la boca cuando él entro su dedo de nuevo en ella. "Pero me dice otra cosa, Srta. Granger." Continuó, mientras mordía su cuello, dejando otra marca. "¿Él la hizo retorcerse como yo lo hago. El la hacia gritar con tan sólo un simple golpecito…" En este momento Snape dio un golpecito de su dedo delante de su clítoris, haciéndole gritar de placer. " ¿… de su dedo¿Él podía tocarla de la manera en que yo lo hago, ahora mismo¿Y la hizo nadar en olas de éxtasis, sin incluso darle un orgasmo?"Ella se sentía, que tan solo el sonido de su voz, podía llevarla al borde.

"No..." Ella respiró. Abrió sus ojos desde su posición y lo busco a él con gran lujuria.

"Yo pienso que no." Snape hizo un comentario, con una sonrisa furtiva sobre su cara. Sus dedos en su parte sensible, deteniéndose siempre, antes de que ella alcanzara su orgasmo, sólo para continuar de nuevo.

Hermione decidió que no podía soportarlo ya. Agarró su mano para detenerlo. "Profesor..." Susurró. "Lo necesito. En mí. Ahora." Snape sonrió, recuperando su mano.

"Estaba preguntándome cuando me lo pediría." Le dijo con su voz lisa. Los ojos de Hermione viajaron hacia el, mientras el se despojaba del resto de su ropa. Ella sonrió y paso su mano por su pecho, La fue resbalando hacia abajo despacio y abrió la boca cuando ella vio su miembro. ¡Oh Merlin¡Es enorme!... "encajará, en mi. "No preocupe." Él susurró, como si hubiera leído sus pensamientos. Hermione lo acarició rápidamente una vez o dos veces, ganando un gemido de él.

Snape resbaló sus manos despacio hacia sus muslos y los separo un poco más. Se posicionó en su entrada mientras la miraba. Los ojos de Hermione estaban cerrados, ahora se estaba mordiendo su labio por la sensación de su punta apenas tocando su entrada. "Por favor..." Ella rogó de nuevo. "Ahora..." Sin tener que decirlo dos veces, Snape empujó en ella hasta donde fue posible. Hermione gritó de placer y oyó que él gemía. Dudó por un momento, permitiéndole que se acostumbrara a la idea de semejante erección dentro de ella y entonces la saco de nuevo, sólo para empujar un poco más. Pronto, Hermione estaba encontrándose que sus embestidas se estaban poniendo más rápidas y más fuertes. Hermione no podía oírse ni siquiera ya respirar, por todos los gemidos y gemidos que los dos estaban sacando. Había envuelto sus piernas alrededor de su cintura, concediéndole que su penetración fuera más profunda cuando él meció su cuerpo de un lado a otro. "¡Más rápido!" Ella jadeó necesitaba todo de él ahora.

"Mmm... como desees..." Él susurró y mordió su oreja, mientras la embestía más rápido ahora. Hermione sentía que estaba nadando en una piscina grande, de éxtasis, cuando Snape pegaba en su punto G con cada empujón. Ella no podía creer el inmenso placer que él estaba dándole y supo que no estaba muy lejos del clímax. Podía sentir que sus músculos se tensaban. Con un último empujón ella llego al borde. Sus uñas se clavaban en su piel mientras gritaba su nombre una y otra vez. En el proceso, Snape entró dentro de ella, mientras mordía su cuello, echando todo su semen dentro de su útero. Con un último empujón y un gemido, los dos se detuvieron y él se derrumbó encima de ella.

Mientras los dos estaban intentando coger su respiración, Hermione consiguió de golpe volver a la realidad. Realmente había dormido con un maestro. ¡Con su profesor de pociones, por todos los cielos! ¡Oh por los huesos de Merlin¿Qué he hecho¡Aunque nunca he sentido este tipo de placer antes, esto estuvo mal¿Oh Hermione, cómo pudiste permitirte hacer esto? Pero algo interrumpió sus pensamientos. Hermione gimió una vez más cuando ella sintió dos dedos en su clítoris de nuevo.

"¿Arrepentida?" Snape pregunto, mientras sus dedos continúan fastidiándola. Hermione suspiró y tiró su cabeza hacia atrás.

"No..." Contestó en un cuchicheo.

Hermione sonrió para si. Ginny había tenido razón desde el principio. Ésta había sido la experiencia más asombrosa de su vida.

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Despertándose en una cama diferente, en un ambiente diferente y no llevando ropa, era más que suficiente para estar completamente confundido. Era exactamente cómo Hermione se sentía, cuando despertó en la mañana. ¿Dónde rayos estoy¿Por qué no estoy vestida? Entonces en el siguiente segundo, los recuerdos de la noche regresaron. Sonrió cuando recordó los innumerables momentos que había vivido. Parecía como si hubiera sido uno más de sus sueños.

Pero al momento, Hermione surcó sus cejas cuando comprendió que Snape no estaba en su cuarto. Se sentó, sintiendo un dolor en sus muslos, Gimiendo salio de la cama y se sentó en el borde. Echo una mirada alrededor del cuarto, viendo los detalles de la habitación que no había notado esa noche.

Frunció el entrecejo, cuando pensó que sus amigos debían estar preguntándose, donde estaba ella. Había estado fuera toda la noche. Ni la suerte puede sacarme de esta. Rascando su cabeza, suspiró, se levanto y camino hacia la puerta. Entró en su oficina rogando que no estuviera ahí. Estaba un tanto tranquila que así fuera, porque realmente no sabría como actuar con el, después de lo sucedido. De seguro se habría visto bastante torpe, y tal vez el se burlaría de ella. Ante esto sintió ganas de llorar, caminó fuera de su oficina. Podía sentir unas lágrimas que corrían por sus mejillas, cuando corrió hacia su sala común, esperando que nadie la viera.

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Hola chicas, bueno aquí esta el tercer episodio, quiero hacer un aviso, esta historia, tiene, digamos, Humm….bueno muchas de estas escenitas. Así que espero que no les moleste mucho, de todas manera sobre aviso no hay engaño, decía mi abuela.

Espero no demorar mucho en pegar el siguiente capitulo. Estoy con la cabeza en un lió enorme con lo de mi tesis, al menos esto sirve para relajarme.

Bueno, pos ahí nos vemos