Capitulo 01: El precio injusto

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- ho con que era eso- una espesa nube negra cubrió al titán y de ella salió un demonio apenas 5cm mas alta que Santana, sus cuernos enroscados cual carnero, un cuerpo curvilíneo y sus labios rojos como la lava que cubría el suelo.

-¿Cómo hacen eso?- pregunto volteando hacia Santana

-los demonios podemos tomar la forma que más nos acomode- contesto Santana- ¿ya te cansaste de jugar al titán?

-¿mi forma gigante? Es solo una pantalla- dijo con una risilla- me agrada dar una buena primera impresión

- y claro que la impresionante –El demonio prácticamente vio temblar como hoja a la sirena, pero se mantuvo muy tranquila, la primera vez que Britt conoció a Lucifer no se separo de su espalda hasta que salieron del lugar. No tiene idea en que forma se presento Lucifer para ganarse la confianza del unicornio pero no le sorprende, ese demonio era el más astuto de todos.

-la primera impresión siempre es la más importante…- volando se acerco a la pecera donde Quinn instintivamente se hundió tratando de mantener una distancia segura aunque claro, en su subconsciente lo sabía, no existía distancia segura cuando Lucifer te ponía los ojos encima- pero referente a tu deseo- se dejo recargar sus brazos en el filo de la pecera- me temo que no puedo cumplírtelo

-¿Cómo?- dio un salto

-vaya vaya pero si tiene vida la sirena – dijo entre risillas que fueron acompañadas por las de Santana- quizá no te hayas dado cuenta pero… eres una sirena- dijo de nuevo sonriendo, esto saco unas fuerzas escondidas de Quinn, las de la ira.

-¿Qué si no me he dado cuenta de que soy una sirena? ¿Qué clase de idiota crees que soy?

-uno sin esperanzas jajajajaja- susurro Santana a lo que Lucifer asintió con la mirada- creo que necesita una explicación mas amplia para comprender el concepto.

-eso parece- al verla pudo observar un azul cobalto esparciese por sus mejillas, las sirenas tienen la sangre azul, era una lástima que no pudiera ver seguido ese color- veras… alguna vez escuchaste la frase "No se puede vivir dos destinos diferentes"

-¿eso que tiene que ver?

-¡tiene que ver todo! –Grito, obligando a la sirena a volver al fondo de la pecera- naciste con una cola y branquias en tu cuello, podrás desear ser un petirrojo, podrás vestirte de gallo y cacarear pero al final serás una sirena.

-ho… entonces no veo el motivo para que Santana me trajera aquí- sus verdes ojos parecieron perder brillo.

-no te decepciones tan rápidamente, que no puedas vivir dos destinos no significa que no puedas "cambiar tu destino"- sus demoniacos ojos se afilaron como los de un gato- claro que para cambiarlo tendrás que sacrificar mucho.

-te daré lo que sea

-"lo que sea" es una frase muy vaga- suspiro- lo que quiero de ti es muy conciso y especifico…

-primero dile lo que piensas hacer- interrumpió Santana

-¿tú que te crees? ¿El abogado de la sirena?

-alguien tiene que jugar ese papel- suspiro rodando los ojos- piensa antes de aceptar cualquier trato Quinn

-eres el abogado no la nana- chisto Lucifer- volviendo al tema que nos compete- se alejo de la pecera comenzado a caminar por el aire- cierto es que no puedes ser otra cosa que una sirena en esta vida… luego entonces….

-tengo que perder esta vida- se apresuro a decir Quinn

-¡correctamente bien contestado!- aplaudió- para darte un nuevo destino tendrás que renunciar al que ya tenias… princesa de los mares- Quinn como primogénita estaba destinada a ser la siguiente gobernante del 3° mar- ¿estás dispuesta a cambiar todo por algo tan efímero como es el amor?

-¡mi amor no es efímero! Es eterno- aclaro la sirena con voz grave.

-¿podrías apostarlo?

-¿y que ganaría yo si lo apostara? –Quinn mantuvo la calma, Santana alguna vez le comento que Lucifer era un demonio muy astuto y ladino pero asiduo a las apuestas, nunca se sabe que tiene en la cabeza.

-bueno… siempre he tenido una duda acerca del amor

-¿curiosa Lucifer?- siseo Santana- no pareces ser de las chicas que se enamoran

-no lo soy, un demonio de verdad no puede enamorarse Santana- regreso el siseo, golpeo donde mas le dolía al demonio moreno, su orgullo- te propongo un juego Quinn –volteo hacia la sirena

-te escucho- dijo afrontando los ojos rojos del demonio

-a diferencia de ti las arpías no tienen tiempo, ellas llegaron de otro mundo y su vida se antoja infinita, eso significa que no importa lo grande y fuerte que sea tu amor, llegado el momento morirás de cualquier manera y ella seguirá en este mundo penando.

-eso… ya lo sabía- eso entristecía mas a Rachel a parte del detalle de sus razas

- yo alargare tu vida tanto como la de tu arpía- dijo sonriendo- claro si es que alguna vez llegas a ganarme… incluso te daré las alas que tanto pides.

- ¿y qué tengo que hacer para ganar tu juego?

-fácil, ¡demuéstrame que el amor es eterno!- extendió sus alas provocando remolinos en la sala- ¡demuéstrame que el amor supera cualquier barrera… cualquier obstáculo!... que incluso supera a la muerte. Si después de matarte y darte un nuevo cuerpo tu pequeña arpía puede seguir amándote tu ganas el juego, si en cambio ella te desdeña terminas como Santana y Brittany… serás otro de mis juguetes lo que resta de la eternidad.

-¿Qué clase de cuerpo nuevo le darás?- pregunto Santana, desconfiada del juego.

-uno que camine por la tierra- contesto rápidamente- solo si gana le daré las alas

-si pierdo… que le sucederá a Rachel- pregunto la sirena más preocupada por su amor que por su vida lo que resta de la eternidad.

-no le hare daño si es a lo que te refieres- contesto el demonio poniendo la mano derecha en el pecho

-Lucifer…- una dulce voz saco a los demonios y la sirena de su discusión, todos voltearon al piso donde se encontraba el unicornio- ¿Qué tendrá que pagar Quinn para entrar a la apuesta?- alguna vez le dijo el demonio que para abrir una apuesta se necesita depositar algo de valor para comenzar.

-buena pregunta Britt- aplaudió Santana- te conocemos bien, no cambiaras el cuerpo de Quinn gratis

-jajajajajaja siempre tan perceptivas- paso su mano por su cabello negro jade- para comenzar el juego quiero algo muy simple de ti Quinn

-¿Qué es? –pregunto rápidamente, sus manos tomaban el filo de la pecera con tanta fuerza que se escuchaba un pequeño crujir del vidrio.

-¡lo quiero todo!- de un movimiento quedo a escasos centímetros de la sirena- tomare tu belleza, tomare tu voz, tomare tu fina cabellera, tomare tu recuerdos y todo lo que posees, después de eso podrás comenzar a jugar

- eso no se me hace muy justo- chillo el unicornio

-ni a mi- secundo el demonio moreno.

-a mi me parece un trato justo- comento Lucifer- le daré una nueva vida, es justo que comience como todos los que nacen… sin nada.

-no es justo, si le quitas todo ¿Cómo la va reconocer Rachel? –pregunto Britt levantando los brazos, una señal para que Santana la cargara. El demonio moreno se acerco y tomo a la rubia por la cadera ascendiendo hasta su posición anterior, a lado de Quinn.

-¡con amor!- dijo entre risas- ¿Qué no es este un hilo mágico que conecta dos almas hasta la eternidad?

- Tienes que dejarla conservar algo- Santana acomodo a su unicornio entre sus brazos, era chistoso ver a alguien tan alto siendo cargado por alguien tan pequeño y quizá la escena humorística puso de buenas a Lucifer o quizá ella quería hacer mas retador el juego.

-ok la dejare conservar…- miro a la sirena- esa joya que lleva en el cuello

-¿solo esa roca?- Britt seguía pareciéndole injusto el trato- deberías de dejarle otra cosa

-¿Qué cosa seria esa Brittany?- pregunto el demonio haciendo el ademan de sentarse en el aire.

-hmmmmmm- comenzó a pensar, torció la boca y se rasco la barbilla, Quinn en un momento volteo a verla y fue cuando se le ocurrió una buena idea- ¡déjala conservar sus ojos!

-¡hecho!- grito Lucifer sonriendo- Britt ha decidido jajajajajaja

-Britt tenías que decirle que conservara su voz- susurro un tanto contrariada

-pero me gustan más sus ojos –chillo inflando las mejillas

-está bien Britt, con eso es suficiente- ella habida preferido llevar consigo algún recuerdo que le diera una pauta para comenzar en su próxima vida pero no podía ponerse exigente.

-entonces princesa sirena ¿Qué decides?- pregunto altiva Lucifer- ¿aceptas?

-Quinn yo creo que…- Santana la intentaría persuadirla para que ella y Britt le consiguieran un mejor trato pero

-¡Acepto!- Quinn se apresuro- te demostrare que mi amor superara a la muerte y a ti- su voz sonaba tan segura de si misma que incluso por un instante Lucifer dudo de su victoria… solo un instante

-esa es la actitud que quería- se apresuro a extenderle la mano, la cual Quinn estrecho y en el momento la sirena, una línea de fuego verde fue corriendo de su mano hasta el pecho y sintió que le encadenaban el corazón – claro que aunque ganes o pierdas ahora tu alma me pertenece jajajaja espero no tengas problemas con ese detalle

-tranquila Quinn- Britt salto de los brazos de Santana a la pecera- te irás acostumbrando a ese sentimiento- a la sirena le faltaba la respiración, se puso más blanca de lo que ya era y un estremecimiento nunca antes experimentado inundo su ser- es difícil la primera vez pero se te pasara… lo prometo- comenzó a masajear el pecho de su amiga, tratando de aminorar la sensación de perder el control de su alma.

-Santana lleva a tu amiga a un cuarto donde se pueda reponer- la sirena comenzó a perder el brillo de sus ojos y parecía que su corazón se pararía en cualquier segundo- y tu Britt…

-¿no me puedo quedar con ella?- Britt no quería dejar sola a Quinn, sabe que Santana no tiene el tacto para situaciones como esta.

-no puedes, tienes que guiar a nuestro invitado…

-llego más rápido de lo que pensé- Santana saca de la pecera a un berrinchudo unicornio- no te preocupes no la dejare morir- le dijo pegada a la oreja- trae rápido al humano que espera en la puerta para que puedas venir con nosotras.

- ¡eso hare!- antes de despegarse le planto un tierno beso para salir usando su transformación equina y poder ir mas rápido.

-pero no te lastimes- advirtió antes de verla perderse tras las puertas de oro.

-saca a la sirena de una vez- ordeno Lucifer, regresando a su pedestal

-¿Dónde la dejo?

-en cualquier habitación, no me importa- con esas palabras Santana desapareció por una de las tantas puertas secretas.

Al irse Santana, Lucifer comenzó a reorganizar la sala, oculto el piso de magma que para cualquier humano seria mortal y dejo un brillante mármol negro en su lugar, hizo de las paredes brotar fuego verde, desapareció el pedestal para terminar con su diván situando siempre en el centro de la sala, asegurándose de que todo era imponente se fue a recostar con cuidado, no tenía ganas de usar dos veces el mismo truco en el día y olvido la idea de tomar su forma titánica, le gustaba más su forma sexy, pequeña y peligrosa. Como lo calculo 10 segundos después Brittany llego intempestivamente dejando caer al humano que llevaba en su lomo.

-¿Dónde estoy?- pregunto el hombre resacándose la cabeza, en un momento se encuentra descifrando como abrir esa monumental puerta y al siguiente un unicornio descarriado lo arrastra en un laberintico viaje para terminar rodando en la sala de alguien.

-disculpa a mi unicornio hoy esta… un poco ansioso- dijo esperando a que el humano se recuperara de las vueltas que dio en el suelo.

-no sabía que los demonios eran amos de los unicornios

-hay mucho que los humanos no saben- tomo nota del humano que tenía enfrente suyo, un joven moreno de ojos azules, su cabello en rulos color ébano. La ropa estaba sucia y desgarrada, seguramente por la odisea que tuvo que pasar para llegar hasta las puertas de su castillo, pero lo que mas le llamaba la atención eran las muchas cicatrices que tenía en el cuerpo… era un humano muy aguerrido el que había llegado a sus pies- ¿Qué buscas aquí?

-vengo a ver al demonio Lucifer – declaro levantándose del suelo

-¿y a que debo tu visita?- por si no se había dado cuenta el idiota está enfrente de Lucifer, hizo notar ese detalle aumentando el nivel de las flamas y cimbrando un poco el suelo.

-yo he venido a pedirte un deseo- titubeo el moreno cayendo de nalgas al suelo- desde hace décadas mi reino ha sido asediado por seres mágicos, mi gente vive con miedo y poco a poco perdemos la esperanza de vivir…- en este punto Lucifer cree aburrido su argumento y piensa en calcinarlo- deseo tener la fuerza suficiente para mantener a todos los que amo a salvo de las bestias que nos asechan

-… ¿alguien que ames en especial?

-te daré todo lo mío si me cumples mi deseo, a ella no la toques por favor –imploro el joven poniéndose de rodillas

-así que si existe una persona especial- sonrió, su maquiavélicamente comenzó a idear un plan- ¿crees que tu amor por esa persona y por tu pueblo superaría cualquier obstáculo?

-claro que lo haría, el amor que siento por ella surcaría el mar de la obscuridad y…

-¿superaría a la muerte?

-por supuesto que lo hará- afirmo confiado

-entonces demuéstralo

-¿Cómo? –pregunto deseoso de cumplir su deseo

-no puedo poner ni la cuarta parte del poder que buscas en tu débil cuerpo de humano- se levanto de su diván y se fue acercando paso a paso hacia el moreno- tu cuerpo simplemente explotaría hecho añicos en una bola de luz. Para poder darte lo que buscas tendré que hacerte un nuevo cuerpo…

-entonces yo…- Lucifer sonrió, los humanos son tan lentos y tontos, camino en círculos alrededor del chico.

-hace muchos años, un semidiós fue en busca del león Nemeios para conseguir su piel como una tarea mandada por cierto rey corto de mente…

-conozco la historia- interrumpió el chico

-¿conoces lo que paso con los cachorros del león?- pregunto el demonio y al no ver respuesta prosiguió con su historia- apuesto a que ni siquiera sabias que el león tuvo descendencia- típico de los humanos, nunca saben la historia completa de nada- sus cachorros han crecido y se han multiplicado, viven en las estepas de Gadgetzen no muy lejos de aquí.

-¿quieres que te consiga uno de esos leones?- trago saliva, solo un semidiós había podido matar a tan terrible bestia

-necesito un animal fuerte para darte un cuerpo poderoso- contesto Lucifer mirando al joven- si conoces la historia conoces la manera de vencer al león- sonrió- pero si no lo consigues ten por seguro que tu reino perecerá- y no necesitaba ser adivino para saberlo, sin ayuda su reino se desvanecería en escombros.

-si traigo a la bestia muerta hasta tus pies… ¿concederás mi deseo?

-con el león y otra cosilla pero bueno… de eso hablaremos cuando lo consigas- no quería desanimar al muchacho hablando de donde quedaría su alma cuando todo esto terminara.

-¡lo traeré así sea lo último que haga!- golpeo su pecho y se levanto, dando media vuelta y preparándose para partir, no tenía otra opción, esta era su última oportunidad de salvar el reino.

-me agrada esa energía- era tan divertido ver a las personas sentir tanto animo por perder sus almas- ¿Cómo te llamas humano?- con tanta diversión se le olvido preguntarle su nombre

-… Romeo…- grito antes de desaparecer por las puertas

-bonito nombre- al desaparecer el humano retomo su asiento, Britt volvió a tomar forma bípeda y se acerco al demonio

-¿ya me puedo ir?- pregunto alisándose su rubia cabellera, galopar siempre le enredaba el cabello

-no, tengo algo que pedirte

-pero Lucifer- chillo haciendo un mohín

-¿no quieres ayudar a tu amiga Quinn?- pregunto mirando al unicornio de reojo

-claro que quiero, por eso es que me quiero ir para estar a su lado en este momento de…

-shhh shhh shhh- silencio el demonio poniendo su mano en la boca del unicornio- si la quieres ayudar iras a buscar a uno de los descendientes de Crisomallo y lo traerás aquí antes de que el humano consiga al león

-¿un carnero alado? ¿Para qué necesita Quinn uno de esos? –Britt conocía estas criaturas, seres bendecidos por la luz que cohabitaban en armonía con los unicornios eran fáciles de encontrar como a las hadas o los conejos.

-tú solo tráelo aquí, sabes que los seres de obscuridad no podemos tocarlos- como hijo de la luz los carneros alados están protegidos por un aura brillante, seria todo un problema para Lucifer romper esa barrera que los protege pero para un nacido de la luz como Britt seria pan comido.

-… si eso ayuda a Quinn…- realmente no tenía mucho que objetar, después de todo Lucifer es su jefe, Santana dijo que si no implicaba nada de besos o caricias podía obedecerle.

-corre, el tal Romeo no tardara en volver con el león

-lo que digas- Britt volvió a su forma equina y como un rallo salió del palacio en busca de su encargo

-jajajajajajaja esto se va poner bueno- desde su diván Lucifer prendió un cigarro y se puso a lucubrar todos los detalles de su nuevo plan- esta vez tendré muchos juguetes con que jugar.

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COMENTAROS DE LA AUTORA:

Huuu esta vez no me tarde en subir el capitulo… creo que si estoy inspirada en esta historia jajajajaja.

De nuevo no se ha hecho énfasis en la descripción de los personajes porque… tengo una idea! Quizás dentro de dos capítulos de la descripción detallada de pies a cabeza de todo y de nada.

¡Quinn ha vendido su alma al diablo! Igual que Romeo… si no tienen idea de quién es Romeo, ese Romeo de "Romeo donde estas que no te veo" entonces no se que hacen aquí chicas, vayan a la biblioteca o pregúntenle a wiki.

El león Nemeios es el león que mata Hércules en su primera misión y que viene a esta historia primeramente porque soy fanática de la mitología griega y en segunda porque… ya lo verán el próximo capitulo jajajaja.

El carnero Crisomallo es mejor conocido por su aparición en la historia de Jasón y los argonautas como el vellocino de oro que van a buscar para darle a Jasón el trono de Yolcos aunque aquí tendrá una significación diferente a la de la historia original.

Creo que eso es todo lo que tengo que decir… así que… nos vemos.