Naruto es propiedad deMasashi Kishimoto
Shin Megami Tensei es propiedad de ATLUS
Naruto descendía de la torre luego de buscar algo de equipamiento, solo pudo encontrar algunas medicinas y unos pocos Kunais, aun las palabras de la niña recorrían su mente, los humanos han desaparecido pero ella dijo que vería el lado más oscuro de los humanos. Quería decir que hay sobrevivientes ¿Sería alguno de sus amigos? Con esa idea esperaba que si para poder juntarse y acabar con todo esta locura.
Al salir de la torre se detuvo, por el rabillo del ojo pudo ver algo de movimiento, con Kunai en mano espero, pero no hubo algún movimiento. Lentamente empezó a guardarlo cuando de un veloz movimiento lo lanzo a su derecha. El arma se clavo en el suelo frente a alguien, Naruto abrió sus ojos ante lo que veía.
Una criatura lo observaba fijamente, su cuerpo se escurría como alguna clase de líquido pero se podía ver debajo de todo un esqueleto pero no era nada humano, incluso en su cráneo se notaba un cuerno en la parte de atrás, un brillo rojizo resplandece de sus cuentas vacías.
El Rubio no entendía que era esa cosa, nunca en su vida había visto algo similar, de entre los escombros salían varias de estas, sin pensarlo Naruto salto la más fuerte que pudo para tratar de escapar pero apenas pudo saltar un metro –¿Pero qué sucede?— se pregunto asustado –MaGA..tAma…DAnoS Ma…GATama— pronunciaban las criaturas mientras rodeaban más al rubio. En un último intento comenzó a hacer el sello de manos de su técnica más usada –¡Kage Bunshin no Jutsu!— exclamo pero nada paso –No… no puedo hacerlo. No siento mi Chakra— susurro aterrado sin darse cuenta que las criaturas ya lo tenían completamente acorralado.
De la nada, pequeñas bolas de fuego impactaron sobre los seres, estos chillaron de dolor cuando el fuego se expandió rápidamente sobre sus cuerpos –¡No te quedes allí parado! ¡Corre!— grito una voz de mujer o eso creyó el rubio, sin pensarlo pateo a una de las criaturas para poder abrirse camino y escapar –¡Por aquí!— grito de nuevo la voz y pudo ver como una pequeña sombra volaba a gran velocidad. Para Naruto la duda llego a su cerebro pero al voltear atrás pudo ver como las criaturas enojadas lo perseguían, esperando lo mejor siguió la sombra.
Siguiendo a esa sombra llego a la zona menos afectada de la aldea por el ataque de Pain, cruzando en una esquina entro de un salto a una casa y se oculto lo mejor que pudo, los monstruos se detuvieron mirando a todos lados pero sin ver a su presa. Gruñendo de enojo comenzaron a dispersarse. El rubio trato de asomarse por la ventana para ver pero algo jalo su oreja –No seas tonto. Debemos seguir avanzando— dijo la voz de mujer que la salvo, ahora podía notar que era algo chillona. Se volteo para mirar a quien lo salvo para llevarse una nueva sorpresa.
Era una joven diminuta, del tamaño de una muñeca para niñas, llevaba algo similar a un traje de baño azul oscuro de cuerpo completo, unas botas del mismo color que cubrían hasta la mitad de su muslo para terminar con unos guantes hasta casi llegar a sus hombros, cabello rojo corto. Lo que asombraba además de su tamaño eran las alas traslucidas que nacían de su espalda.
Pestaño asombrado pero la pequeña mujer lo golpeo en la nariz –Muévete o nos encontraran, lo mejor es subir al techo— dijo para luego volar por unas escaleras, el rubio pestañeo pero decidió hacerle caso y la siguió lo más silencioso posible, no quería encontrarse de nuevo con esas cosas.
En pocos minutos salieron al techo de la casa, elevándose un poco más la pequeña criatura miro el suelo, ya no había tantos enemigos cuando los persiguieron pero algunos aun buscaban por el lugar –Parece que deberás quedarte unos minutos más aquí—dijo descendiendo para estar frente a Naruto –¿Quedarme? ¿Acaso me dejaras solo?— pregunto el rubio –Lo siento grandote pero no creas que soy una samaritana, además como pago por haberte salvado tú debes ayudarme ahora— dijo la pequeña cruzando sus brazos –¿Qué eres tú en primer lugar y que son esas cosas?— pregunto el rubio tratando de contener la molestia por la actitud del ser –Pues obvio que soy una Fairy y ellos son slime, todos somos demonios al igual que tu— Naruto pestañeo confundido –Yo no soy un demonio, soy una persona— dijo enojado.
La criatura pestañeo, se acerco un poco más al rostro del rubio –Pues para mi pareces un demonio ¿A qué raza perteneces?— pregunto curiosa, Naruto agito su mano alejándola –¡Te dije que soy una persona! ¡Soy Uzumaki Naaruto! ¡Un shinobi de Konoha!— exclamo pero la criatura le tapo la boca con sus brazos –No grites pedazo de animal o los slime nos encontraran. Nunca los he visto tan activo y menos contra otro demonio. Ellos son muy débiles y siempre están escondiéndose para no ser destruidos— explico alejándose del rubio.
Naruto pensó eso por un momento –Ellos dijeron algo de una Magatama pero no entiendo que querían decir con eso— dijo confundido pero dejando asombrada a la pequeña –Tu tienes una Magatama…entonces si fuiste un humano— dijo asombrada, Naruto pestañeo confundido por el cambio –La Magatama es el espíritu de un demonio poderoso, si alguien la posee puede recibir grandes poderes. Incluso he escuchado historias de que puede convertir humanos en demonios. Y parece ser cierto. Por eso los slime te atacaron, vieron la oportunidad de hacerse más fuertes— explico.
Esta información para el rubio no le servía de mucho, solo el saber de ahora sería perseguido por quien sabe que más para arrebatarle la tal Magatama que ni sabía dónde estaba –Oye ¿Naruto cierto? Se ve que estas confundido, hagamos esto ayúdame a salir de aquí y llegar al bosque donde están los de mi clan y te prometo que el Rey Oberon te explique más de las Magatama y cualquier duda que tengas— para Naruto la idea no lo convencía mucho pero necesitaba ahora toda la información posible y más que nunca un aliado –De acuerdo, te ayudare— dijo el rubio.
La Fairy sonrió con alegría –Bien, entonces permíteme presentarme bien, soy Pixie y por ahora sere tu Nakama— para el rubio esta palabra hizo recordar a sus amigos, Pixie al ver su cara se acerco a él –¿Estás bien?— pregunto, Naruto cerró sus ojos –Si y ¿Dónde está tu clan?— pregunto. Pixie señalo en una dirección –Debemos salir de estas ruinas y llegar a un bosque de grandes árboles, tiene una construcción en el centro. Allí reina el Rey Oberon y la Reina Titania— explico pero para Naruto esa parte no la escucho, con la pequeña explicación sabía de qué lugar hablaba. El Bosque de la Muerte, si para el rubio el lugar era un sitio peligroso no quería imaginar cómo sería ahora en este extraño mundo lleno de demonios.
