TITANIC

Capítulo 3 El príncipe y el plebeyo.

-¡AYÚDENME!-gritaba Hiroki cuando se sostenía de Nowaki que hacia esfuerzos por ayudarlo.

-Resiste Hiro-san-gritaba Nowaki.

-¡Ahhhhhh!-el castaño estaba aterrado y trataba de treparse pero le era muy imposible, los oficiales escucharon el grito de un joven, pensaban que estaba siendo atacado alguien o que estaba sufriendo por un accidente. Se echaron a correr para llegar a tiempo.

-Hiro-san, resiste. Agárrate fuerte, te voy a impulsar así que por favor ayúdame.-pidió Nowaki mirando a un aterrado castaño que se impulsaba y así logrando poco a poco que subiera, pero calcularon mal y Hiroki cayó ya dentro del barco con el pelinegro encima de él… Los oficiales llegaron para ver que estaba Nowaki encima de un castaño, tenía las mejillas sonrosadas, los ojos rojos de tanto llorar; la camisa blanca desabrochada y el pantalón muy arrugado y sin zapatos, solo pudieron pensar una cosa:

Esa escoria de tercera clase trataba de violar a uno de primera clase.

-¡Aléjate de él y quieto!

Nowaki no protestó solo se limitó a alejarse y poner sus manos en sus bolsillos.

-Llamen al oficial del barco.

Ayudaron a Hiroki que todavía estaba en shock por lo que los oficiales pensaron que estaba traumatizado por aquel intento de violación, llamaron a la prometida Mizore quien inmediatamente llegó con su valet, también algunos de primera que estaban acompañando a la peli morada. Taparon con una manta al castaño que tiritaba de frio, el que acompañaba a Mizore ordenó para que le llevaran brandy, cuando se lo dieron se la ofreció a Hiroki quien lo rechazó negando con la cabeza, mientras tanto el oficial esposaba al pelinegro quien no se opuso.

-Es increíble-dijo al fin la prometida de Hiroki- ¿Cómo te atreves a ponerle las manos encima a mi prometido?-cuestionó la peli morada con evidente enojo.- ¡Respóndeme!

-Mizore-dijo Hiroki tratando de calmar a su prometida.

Mizore seguía gritándole a un sorprendido pelinegro.

-Mizore, basta-el castaño se levantó aun con la manta puesta y detuvo a Mizore.-Basta, él no me hizo nada malo.

Los presentes arquearon las cejas, más Nowaki por la sorpresa.

-¿En serio?

Nowaki no dijo nada solo miró a Hiroki que también lo miró.

-Sí, lo que pasa es que estaba asomándome para ver las…las…las… las…-a Hiroki no se le ocurría una buena excusa para aclarar el mal entendido; ya no se acordaba del nombre de la cosa que utilizaría para su mentira.

-¿Las hélices?

-¡Sí! Las hélices, hubiera caído pero el joven Kusama me rescató-explicó Hiroki mirando a Nowaki a los ojos.

Mizore no lo podía creer.

-¿Es cierto eso?-preguntó el oficial mirando al ojiazul de forma severa.

-Sí, si claro que si-admitió Nowaki.

-Entonces eres un héroe, hijo.

Tan pronto como lo esposaron, lo liberaron, Nowaki se agarró las muñecas pues estaba apretada y sentía como si se le rompiera la circulación.

-Bueno ya que todo se aclaró vamos por el brandy-dijo el hombre que acompañaba a Mizore que ya se estaba despidiendo.

-Mira-dijo Mizore abrazando al castaño-debes estar congelándote, vamos dentro.

-Pero-dijo el hombre mayor que tenía una copa de brandy- ¿Alguna recompensa para el joven Kusama, señorita Tanaka?-terminó mirando a Mizore.

-Ah, sí, lo olvidaba. Kurumu-dijo dirigiéndose a la mujer mayor de cabello castaño de aspecto severo-dele al joven Kusama 20 dólares.

Hiroki pensó que eso sería algo injusto además estaba agradecido con Nowaki.

-¿Ese es el precio por salvar al hombre que amas?-preguntó el castaño mirando a su peli morada prometida con el entrecejo fruncido y una sonrisa muy difícil de definir.

La peli morada entendió muy bien así que rectificó.

-Oye Kusama ¿Te gustaría asistir a la cena de las 7?, me encantaría agradecerte de que salvaras a mi "Amado" prometido-al mismo tiempo decía abrazaba a Hiroki quien puso cara de fastidio pero no le hizo el quite, Nowaki estaba viendo al castaño de hito en hito pero disimuladamente porque ya sabía que en realidad la mujer de vestido elegante estaba celosa de él y lo miraba con desprecio y notando su sarcasmo.

Sarcasmo eso fue lo que noto la primera vez.

-Está bien-Nowaki no quería ir pero por "Hiro-san" lo haría para verlo.-Iré.

Ya todos se estaban yendo, el castaño no le quitaba los ojos de encima y eso lo hacía mientras se alejaba.

Nowaki también lo estaba viendo, la tal Kurumu notó eso y solo se limitó a mirar al pelinegro y ya se estaba yendo cuando Nowaki lo llamó.

-Disculpe, ¿Podría regalarme un cigarro?

La mujer asintió y sacó de la cajetilla un cigarro le dio el encendedor para que el pelinegro lo encendiera.

-Me harías un favor si te abrocharas los zapatos-dijo Kurumu viendo con aversión los zapatos desabrochados del ojiazul.

Nowaki se miró y había olvidado que tenía loas agujetas desabrochadas.

-Ah, y además no te lo tomes a mal, joven Nowaki, dudo que el joven Kamijou haya resbalado, que pases una buena noche-y sin más, la castaña se marchó, dejando a un pelinegro tiritando de frio. Así que se encogió de hombros y se marchó a su cuarto que compartía con Shinobu, que en ese momento estaba platicando con Sumi.

-¿Qué ocurrió?-preguntó Shinobu cuando vio que su amigo se limitó a destender su cama y acostándose sin decir nada.

-Nada-dijo Nowaki con tranquilidad-¿De qué hablan?

-Bueno…

Los tres amigos estaban platicando de manera amena sin que Nowaki, aun con la conversación: Se estaban mofando de los de la primera clase se podía sacar de la cabeza Hiro-san.

Hiroki Kamijou…

Hiroki estaba preparando sus cosas para irse a dormir cuando vio por el reflejo del espejo que Mizore con un camisón no tan sensual, abría la puerta con timidez.

*Deja de mostrar esa imagen tan falsa que no te queda*-pensaba Hiroki al ver ella entraba con una sonrisa amable en el rostro.

-Hola, mira quisiera darte esto hasta el día del compromiso, o sea hasta la próxima semana; pero creí dártelo ahora, si te lo mostraba seguro que te gustaría-dijo la peli morada acercándose a su prometido con una caja de madera elegantísima con detalles plateados, la abrió y era un collar con un diamante azul marino en forma de corazón con la cadena de plata. El castaño se sorprendió pues era un diamante muy bonito pero claro a él, como a la mayoría de los hombres no les gusta que le regalen cosas y sobre todo caras, solo se quedó callado.

-Fue de la corona de Luis XVI, fue cortado cuando se salió de su corona y fue llamado "Le cour de la mer"-explicó Mizore cuando sacaba el collar y se lo ponía al castaño.

-El Corazón del mar-dijeron Hiroki y su prometida al mismo tiempo pues ellos sabían perfectamente francés.

-Si, 56 quilates para ser exactos- se arrodilló ante él-Hiroki Kamijou, todo lo que tienes que hacer es aceptarme, ábreme tú corazón Hiroki-diciendo esto Mizore le sonrió de forma cariñosa. Siempre Hiroki se preguntaba si su peli morada era bipolar o algo así, porque a veces se ponía violenta y a veces cariñosa; pero esos pensamientos se le fueron de la mente cuando la cara pálida, ojos de zafiro azul y cabello negro aparecieron… era algo extraño y eso que apenas conocía a Nowaki.

Nowaki Kusama…

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A la mañana siguiente Hiroki salió a caminar, el intento de suicidio ya no tenía lugar en mente, ahora solo quería agradecerle al pelinegro que lo había salvado aunque el castaño egoísta no le parecía una buena idea… sin embargo de casualidad, Hiroki se encontró a Nowaki que estaba cargando una libreta de portada de cuero marrón entre los brazos y hablando animadamente con un chico de cabello arenoso y ojos grises, parecía o más bien era un chico de 16 años y otro de cabello gris y ojos oscuros y con un cigarro en la boca, ese era más bien de 20 años.

-Ah, hola Hiro-san.-saludó el pelinegro con una sonrisa cálida.

-No me digas Hiro-san-reprochó el castaño haciendo un puchero cuando vio que Nowaki se despedía de sus amigos y se acercaba rápidamente a él con entusiasmo.

-Es que Hiroki se me hace muy largo, por eso te digo Hiro-san-respondió el pelinegro, al principio lo quería abrazar pero luego pensó: *¿Y si le molestaría?* mejor decidió dejarlo así.

-Bueno me quedo con Hiro-san.

Nowaki sonrió de oreja a oreja (nota de la autora: OwO es tan lindo! n.n) al escuchar eso.

-Bueno hace…-se estaba sonrojando-…hace tanto que quiero preguntarte… Etto… cuéntame de tu vida.-preguntó Hiroki un poco sonrojado, parecía foco de navidad.

-¿Mi vida?-de repente la cara de Nowaki se entristeció.

El castaño se dio cuenta de error y se corrigió:

-Per…perdona, no quise preguntar.

-Le diré a Hiro-san todo lo que él quisiera saber-sonrió el pelinegro-Bueno-sin darse cuenta el castaño y el ojiazul estaban caminando juntos-Me abandonaron en un orfanato al nacer en pleno tifón (1) y no tenía padres ni hermanos ni hermanas.-contó Nowaki.

-Entonces aquella vez que me dijiste que habías ido a pescar en hielo con tu padre… ¿Eso fue una mentira?- Si era verdad no lo culpaba de mentir ya que el castaño también mentía.

-Bueno algo así, en realidad el director del orfanato me crió como un hijo, me decía "Wacchan" (2)-el rostro del pelinegro se iluminó.

Hiroki se alegró aunque no lo demostró pero eso a Nowaki no le importó pues sabía que al castaño le conmovió por dentro.

-Después-continuó-cuando me gradué de la primaria me independicé, comencé a trabajar a distintos lugares.

-¿Estuviste vagando sin rumbo?

-Bueno tenía que mantenerme. ¿Y tú, Hiro-san?

-¿Yo qué?

-¿Por qué querías saltar esa vez?

-Bueno…¡Eso a ti no te importa!-cortó Hiroki un poco rojo.

-Vamos Hiro-san, ya conté mi historia ahora es tu turno-sonrió Nowaki.

-Pues… es que se había derrumbado todo, había explotado. Me sentía como si estuviera con todos y estaba gritando con todas mis fuerzas y a nadie le importa, mis logros me provocan estrés… no tengo ni un minuto para descansar… he tratado de dejarlo pero luego tengo la certeza de que pensarán que soy un mediocre…

-¿Y has intentado dejarlo?

-¿Sabes qué? Yo no te conozco y tú no me conoces no sé porque te conté todo esto. Eres grosero, engreído y ya me voy-inconscientemente le estrechó la mano- Nowaki, señor Kusama nos vemos hasta luego.

-Me insultaste-rió Nowaki, Hiroki se quedó estático.

-Pues se lo merecía-sonrió de forma sarcástica.

-Creí que ya te ibas.

Nowaki estaba sonriendo al mismo tiempo que veía que Hiroki se estaba yendo.

-Si eso haré ¡Un momento! Esta es mi parte del barco, tú te vas-al decir esto se regresó y lo corrió. Nowaki soltó una risita.

-Vaya ¿Y quién es el grosero ahora?

*Lo sabía, eres un egoísta*

-Ah vaya-resopló Hiroki. Luego vio que Nowaki tenía su libreta- ¿Y que es esta estúpida cosa que estás cargando-la ojeó-¿ eres un artista o algo parecido?

-Eh…algo así-el pelinegro y el castaño se sentaron para ver los dibujos, la mayoría eran mujeres desnudas- Vaya sí que eres profesional.

-Sí, dibujé casi a la mayoría de las mujeres de París-respondió el pelinegro.

-¿París?

Nowaki asintió.

-Bueno-veía cada dibujo y las muchachas eran diferentes- Te gustaba esta.

-¿Eh?

-Sí, la dibujaste muchas veces-era verdad entre los dibujos la misma modelo estaba en cada página.

-No, no-negó el pelinegro de ojos azules.-En realidad era una prostituta, con una pierna.

Hiroki abrió los ojos sorprendido.

-Tenía un buen sentido del humor.

-Vaya-comentó el castaño- pues parece que tuviste una aventura con ella-bromeó Hiroki, sonriendo.

*Por favor di que no*

-Tu sonrisa es muy bella, Hiro-san-comentó Nowaki al mirar los ojos color avellana del castaño.

-Ba…baka-Hiroki frunció el ceño mientras su rostro se ponía rojo como un tomate. El pelinegro se limitó a sonreír.

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La madre de Hiroki, Misato Kamijou estaba platicando con la condesa Risako y otra mujer que por su apariencia, platicaban a cerca de la boda de Hiroki y Mizore, de las invitaciones hasta la fiesta de compromiso hasta que vieron que llegaba alguien demasiado desafortunado.

-Oh, miren ahí viene esa mujer tan vulgar-comentó Risako al ver que llegaba Tenma Tsukamoto.

-Levantémonos, que no se siente con nosotras-susurró Misato y se levantaron de inmediato.

-Hola, chicas, si no les molesta quisiera tomar el té con ustedes-comentó Tenma luego de acercarse para saludar a sus "amigas"

-Lo siento, Tenma pero llegas un poco tarde-suspiró Misato levantándose y cogiendo su abrigo.

-Bueno en ese caso voy con ustedes-sonrió la mujer, las tres mujeres que querían evitarla sonrieron de manera falsa y no tuvieron otra opción que dejar que ella las acompañara.

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-…luego estuve trabajando en una florería en Japón, después me fui para seguir con retratar a las personas por 20 centavos.

Hiroki, sintió un zumbido, como si tuviera una abeja en vez de un corazón.

*Te admiro, Nowaki*

-Eres alguien admirable, Nowaki ¿Por qué no puedo ser como tú, en ir hasta el horizonte cuando tenga ganas de hacerlo?-dijo Hiroki luego de escuchar la historia.

*¿Por qué mi corazón late?*

-Puedes hacerlo.

-¿En serio?

-Si-sonrió el ojiazul- Iremos a montar a la playa a caballo, tú y yo, pero como se debe nada de sentarse de lado-Nowaki sonreía mientras se apoyaban en la parte del barco para ver el sol que se ocultaba cada vez más, dándole al cielo una tonalidad naranja…

-O sea ¿Una pierna de cada lado? Ay por favor que locura-no sabía con exactitud pero cuando su madre lo comprometió con Mizore Tanaka se había vuelto un amargado sin remedio pero ahora cuando estaba con Nowaki, quien lo miraba como si fuera algo especial, se salía su lado amigable; ya no era el "Demonio Kamijou".

-Sí, ¿Qué eso no te enseñan eso en el colegio de jóvenes educados al que vas?-rió el pelinegro.

-Noooo-esta vez Hiroki se estaba riendo-¿Tú me enseñarías?

-Claro, después iremos a la montaña rusa hasta vomitar luego iremos a tomar cerveza, ah y mascar tabaco.

Los dos rieron por los locos planes que decía el ocurrente Nowaki, Hiroki tenía la certeza de que era una promesa.

-Ah y también escupir como un verdadero hombre-comentó Nowaki.

-¿Qué? ¿Crees que no soy un hombre?

-No, sino que más bien… ven, te enseñaré-el pelinegro lo tomó de la mano y lo guió a un lugar para que pudiera enseñarle a escupir.

-¡No, Nowaki!-Hiroki forcejeaba con el pelinegro para que lo soltara.

-Pero solo te voy a enseñar, Hiro-san.

-Bu… bueno.-accedió.

-Bueno lo primero que tienes que hacer es juntar tu saliva-la garganta de Nowaki estaba juntando la saliva y sacó un escupitajo.

-¡Qué asco!-comentó entre severo y sorprendido castaño.

-Anda, inténtalo-animó el pelinegro.

Hiroki se sentía un poco inútil así que escupió.

-Eso fue fatal, mira te voy a mostrar-volvió a hacer ese sonido y sacó otro pero este era perfecto.

-Vaya, eso sí que fue muy lejos-comentó el castaño más sorprendido.

-Sí y más a parte-hizo otro sonido pero esta vez fue algo mal visto pues apareció la mamá de Hiroki, acompañada de sus amigas y de la señora Tenma, quien le hacía señas a Nowaki para que se limpiara la saliva que ya la tenía en las comisuras de la boca, este se limpió; Misato Kamijou estaba totalmente enfadada, uno de tercera clase enseñándole vulgaridades a su hijo.

-Eh, mamá creo que Mizore ya te habló del señor Nowaki que me rescató.-presentó Hiroki.

Nowaki le sonrió a la mamá de Hiroki, pero esta no hizo ni el más mínimo gesto.

-Ah, ya lo veo-respondió la mamá.

"Mientras trataba de presentar a Nowaki, mi madre lo veía como si fuera un insecto, un peligroso insecto que merecía ser aplastado…"

De pronto sonaron las trompetas, eso quería decir que ya se estaba acercando la hora de la cena.

-Ay-se quejó la señora Tenma-¿Por qué siempre anuncian las cenas como acto de caballería?

Ese comentario hizo reír a Hiroki y a Nowaki, pero cuando la madre los miró ellos borraron sus sonrisas pero sentían como si la risa se les volviera escapar.

-Bien-el castaño tomó a su madre del brazo-¿Nos vamos a cambiar, mamá?-se dirigió al pelinegro con una sonrisa-Nos vemos en la cena, Nowaki-y de ahí se fue con su madre y las amigas de esta.

Nowaki se despidió con una sonrisa cálida y haciendo un ademán de despedida, la señora Tenma se quedó ahí, lo miraba de hito en hito, pero no le tenía odio como Misato Kamijou sino más bien que le cayó bien; se dio cuenta que este estaba interesado en Hiroki así que decidió ayudarlo ¿Cómo? Vestirlo de gala como si fuera de la primera clase.

-Hey, hijo. Hijo-llamó Tenma ya obteniendo atención del pelinegro.-Dime, ¿Qué usaras para la cena?

Nowaki se miró, era pobre así que no tenía mucho, le mostró su única ropa como diciendo "Esta es la que usaré"

-Mmm, lo suponía, ven-lo tomó de la mano y lo llevó a su camarote.-De verdad que te voy a vestir de regalo.

-¿De regalo?

-¡Claro! ¿Acaso crees que te voy a dejar así?, si quieres ver a Hiro-chan deberás de verte como si fueras un verdadero caballero.

El pelinegro sonrió y asintió, él quería ver a Hiro-san por eso aceptó ir con ellos a la cena.

-Bien, vete a bañar que ya está lista, después las damas te darán el traje, espero que tengas la misma talla que mi hijo.-decía la señora Tenma a un sorprendido Nowaki quien solo asintió y después fue al cuarto de baño, quien la verdad siempre había estado en la calle y nunca había estado en lugares lujosos. La señora Tsukamoto lo trataba como si fuera su hijo, se sintió un poco triste pues aunque supo que en realidad lo abandonaron en pleno tifón nunca había sentido el calor de una madre. Se metió a bañar, después vio que las damas le llevaron el traje; este era de color negro, camisa blanca y moño blanco; un pañuelo blanco; Tenma le ayudó como portarlo, después ella con la experiencia que tenía con su hijo lo peinó de forma elegante, le acomodó el ojal de la camisa y el moño.

-Lo sabía, tú y mi hijo tienen la misma talla-sonrió la señora Tenma mientras le daba los toques finales al traje.

Nowaki se levantó y se miró en el gran espejo, ella se puso detrás de él y también se dedicó a observarlo.

-Pareces una moneda nueva-comentó.

¿Qué?

La señora Tsukamoto rompió a reír.

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Estaba Nowaki entre las escaleras para esperar a Hiroki, vio que muchas personas elegantes estaban tomadas de la mano de sus parejas; el pelinegro decidió verlos para imitarlos y quedar bien.

-Ah, como te decía Misato-decía una voz que reconoció, era Mizore que venía con un vestido de color morado claro, zapatos a juego y un collar de diamantes y pulseras de oro, estaba platicando con la madre de Hiroki que también venía muy elegante, con un vestido de color oscuro y un abanico en manos.-su hijo y yo planeamos casarnos para el fin de este mes…-se detuvo pues vio a Nowaki y casi no lo reconocía.-Vaya Kusama, no te reconocí.

Nowaki solo se encogió de hombros.

-Bueno es que me arreglaron- comentó Nowaki.

Mizore sonrió.

-Más bien parece que eres un caballero, bueno ¿Seguimos, señora Kamijou?

-Ah, bueno-dijo la madre de Hiroki, ignorando a Nowaki.

Hiroki bajaba de las escaleras, él tenía un traje de color negro, moño negro y su cabello peinado de manera elegante. Sonrió al ver como Nowaki hacia movimientos como si estuviera saludando a alguien invisible. El pelinegro notó que alguien lo estaba observando así que levantó la vista para ver a Hiroki… no lo podía creer, él deseaba que, en el momento de que vio como Hiroki trataba de suicidarse se enamoró de su rostro lloroso; deseó que Hiroki sonriera. Ahora lo estaba haciendo y con mucha calidez, eso lo animó. Se acercó a él y le sonrió.

-Te vez genial, Hiro-san.-comentó Nowaki.

-Baka-sonrió Hiroki.

Ambos fueron a seguir a Mizore y a Misato. Como siempre antes de las cenas, saludaban a sus conocidos.

-Mira, te los presentaré- empezó el castaño tomando al pelinegro del brazo y susurrándole al oído:

-Este es Miyagi You, es el esposo de la condesa Risako; fue conmigo a la Universidad para estudiar literatura igual que yo.

Nowaki divisó a un hombre de 35 años, de pelo negro, ojos azules que fumaba un cigarro y tenia del brazo a una mujer castaña de ojos azules. No parecía muy contento que digamos.

-Él es Akihiko Usami, él es un gran amigo de la infancia; es escritor de varias novelas y de BL (3), es muy popular en la realeza y el que lo acompaña es Misaki Takahashi, su amante-un hombre de 28 años, de cabello gris, ojos violetas y de traje elegante estaba con un muchacho de ojos verdes y cabello castaño.

-Misaki-kun se parece a ti, Hiro-san-comentó el pelinegro.

-Sí, eso es lo que dicen.

A continuación empezaron a encaminarse y reunirse con sus "amistades" Miyagi se sentó entre su esposa y Akihiko.

Tenma se acercó a ellos.

-¿Me podría acompañar a la mesa?

-Por supuesto, madame.-sonrió Nowaki y dejó que la señora Tsukamoto y junto con el castaño Kamijou-quien no le prestaba atención a su peli morada prometida que lo estaba llamando-se estaban encaminando a una mesa.

-Escucha esto Nowaki, ellos aman el dinero así que finge que tienes una mina de oro y ya estás en el club- le dijo la señora Tenma a Nowaki de forma discreta.

*Fingir ser rico*

Nowaki casi no entendió y no porque fuera un tonto sino que más bien no sabía cómo actuaran frente esas personas. Miró a Hiroki y este solo movió los labios como diciéndole: "Solo has lo que todos"

-Hola, soy Isaka.-se presentó un castaño estrechándole la mano a Nowaki.

-Mucho gusto, soy Nowaki Kusama.

-¿Conozco a tu familia?

-Pues temo que no, todos murieron.

-Ah-dijo el tal Isaka y se fue.

"Estaba un poco nervioso pero no lo demostró, todos pensaron que era heredero de una gran fortuna, nuevo rico por supuesto, pero mi madre siempre trató de ridiculizarlo…"

-Háblenos de la Tercera clase, joven Kusama. Dicen que es muy cómodo-el castaño de Hiroki se enfadó pues su madre era una sinvergüenza que nada más buscaba que Nowaki se ofendiera y admitirá de una vez que era un simple plebeyo bueno para nada.

-Pues es muy cómodo Madame- respondió Nowaki con toda la calma- Casi no hay ratas.

Algunos rieron, la madre Hiroki estaba sorprendidísima pues su plan no salió bien, pues los demás pensaron que Nowaki solo estaba bromeando.

Hiroki lo miraba como diciendo: Actúa como un rico. El pelinegro solo se movió un poco para ver a los camareros que se acercaban para tomar la orden y servir el vino.

-¿Cómo quiere el caviar, joven?-preguntó el más mayor de los camareros del barco.

-No, gracias, nunca me gustó el caviar- Nowaki lo decía mientras veía a Hiroki quien sonreía.

-¿Y cómo fue que entraste al barco?

-Pues la verdad me gané el pasaje en un juego de póker-respondió Nowaki mientras le daba un sorbo al vino.

-La vida es un juego de azar-comentó otro de los ricos.

-No mucho, Isaka-san- Mizore negó con la cabeza.

Pero no solo la madre de Hiroki quería ridiculizarlo sino también Mizore, pero obvio, el pelinegro no se dejaba tan fácil pues se defendía de una forma que sorprendía a la mayoría pues empezaba a decir que él aunque la vida fuera difícil la vida, tendría que ser llevada hasta el máximo.

-Bien dicho, Nowaki-chan- comentó Tenma.

Todos empezaban a tomar sus órdenes, Nowaki se acercó a la señora Tenma y le susurró:

-¿Cómo le hago?

-Toma el cubierto izquierdo y has lo que todos- recomendó la señora Tenma.

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Todos se estaban riendo.

-…y luego no se dio cuenta que había puesto el dinero en la estufa-contaba la señora Tenma entre risas y todos se reían también-… entonces prendió el cerillo y prendió la lumbre- al decir esto último se rió a carcajadas junto con los demás hasta el castaño y el pelinegro se reían.

-Ahora los hombres van a la sala de fumadores-comentó Hiroki en un susurro.

Era verdad, los hombres-excepto Akihiko Usami y Misaki Takahashi- se levantaron y se estaban despidiendo de sus esposas, el tal Miyagi estaba un poco raro, como si quisiera irse ya pronto de ahí.

-¿Nos acompañas, Kusama? bueno no querrás quedarte con las mujeres-comentó Isaka soltando una risa.

-No, muchas gracias. Me tengo que ir.

-Si, además se habla de política y dinero, tú no entiendes de estas cosas- comentó Mizore haciéndole entender que él era un ignorante, a veces las personas podrían ser muy hipócritas.

Nowaki solo se limitó a sonreír.

-Hiroki ¿Vamos a tu camarote?-preguntó Mizore con amabilidad.

-No. Me quedo aquí-respondió Hiroki.

Mizore se había ido con unas amigas dejando a Hiroki con su madre que seguía platicando con Risako.

-¿En serio te tienes que ir?-preguntó Hiroki.

-Es tiempo de regresar con los otros esclavos- respondió Nowaki con una fingida sonrisa triste.

Hiroki sonrió.

-Nos vemos, Hiro-san-Nowaki se inclinó para besar la mano del castaño, así darle una nota en secreto.

El castaño se sorprendió al sentir un trozo de papel en su mano, la desdobló y leyó:

"Hiro-san, quiero verte, nos vemos en el reloj"

Continuará…

El amor de Nowaki y Hiroki está saliendo poco a poco, dejen sus reviews que tanto me gustan, el próximo capítulo se titulará: El Amor Parte 1.

1.-Nowaki fue abandonado en pleno tifón, Nowaki es tifón en japonés.

2.-A Nowaki en el tercer capítulo de Junjou romántica le dicen Wacchan.

Bueno espero sus reviews, besitos

Atte. AndròmedaSeiya19