Llego la hora de dormir Bulma se quedó en la habitación de Trunks hasta que se durmiera luego iba por el pasillo camino a su habitación pero de repente alguien sostuvo su mano.
– Tenemos algo pendiente mujer – entonces pudo ver que era él.
Él le soltó la mano y caminaron en silencio hasta la habitación de Bulma entraron y rompieron el silencio:
– ¿Y bien? – Habló Vegeta.
"Creo que sé lo que quieres Vegeta pero ni pienses que me entregaré a ti de nuevo tan fácilmente, tendrás que sufrir un poco más, es el castigo que te mereces por abandonarme por tantos años" – pensó Bulma.
– Si Vegeta, te dije que te daría algo que te gustaría mucho – le habló con un tono sensual al oído, seguido de eso se levantó y habló – Sígueme – ordenó.
– Hmp – gruño mientras la seguía, se dirigían a los laboratorios.
– Toma – le dijo mientras le entregaba unos robots de entrenamientos – Son unos más actualizados de los que tenías, la velocidad esta optimizada, ojala que no los destruyas tan pronto – suspiro – ¿Bien estas contento? solo espero que este obsequio te satisfaga y no dañes de nuevo a mi hijo – le dijo antes de marcharse.
– Hmp, Tonterías – gruño mientras se marchaba a su cuarto.
Ya Vegeta estaba acostado en su cama mirando al techo y pensando:
"Que es lo que le sucede a esa mujer primero que coquetea y me provoca luego intenta persuadirme con sus chatarras, creo que olvide lo loca que estaba"
– Jajajajaja – empezó a reír en voz alta luego volvió a centrarse en sus pensamientos:
"Quizá ella no quiso acercarse a mí porque ya tiene una pareja tal vez el padre de ese bastardo"
– Seguro es un asqueroso gusano – volvió a hablar en voz alta. Finalmente quedó dormido plácidamente.
Ya la mañana siguiente llego Vegeta como siempre despertó temprano y fue a la cocina a comer las exquisiteces que cocinaba la señora Briefs, una vez terminado su desayuno fue a su cuarto a ponerse una ropa para entrenar correctamente.
Al salir de su habitación sintió la presencia de Bulma en la habitación de al lado.
– Esta mujer todavía sigue durmiendo, creo que iré a recordarle cuáles son sus obligaciones – una mueca parecida a una sonrisa apareció en su rostro.
Ingreso a la habitación. La observo dormir un momento que parecieron eternos "Al menos cuando duerme no se ve tan fastidiosa" pensó.
Un momento después se arrimó a la cama para levantarla e inclinarla quedando Bulma a punto de caer levantándose asustada sin percatarse que Vegeta era quien movía la cama.
– AAAH TERREMOTOOOO – gritó ella con todas sus fuerzas.
– JAJAJAJA mujer cada vez estas más loca JAJAJA – reía eufóricamente.
– Maldito como te atreves – le tiró una almohada que el esquivo fácilmente – Pude haber muerto del susto – dijo regañándolo.
– Sabes si mueres me harías un gran favor pero vine aquí para hacerte recordar que aún no has terminado de perfeccionar mi cámara de gravedad – le dijo mientras salía de la habitación.
– Eres un MALDITOOO – gritó.
Bulma se levantó de su cama y se fue al cuarto de baño se dio una ducha relajante y se colocó el enterizo que usa en su laboratorio.
Al salir de su habitación alguien venia corriendo no pudo ver quien era hasta que choco con ella y los dos cayeron al suelo.
– Trunks que haces despierto tan temprano y además ¿corriendo por los pasillos? – le sorprendió ya que su hijo nunca despertaba temprano.
– Lo siento mamá no puedo hablar ahora tengo prisa – decía mientras se levantaba y se preparaba para volver a correr hasta que su mamá detuvo su brazo.
– Ah no, me vas a contar ahora que es lo que te tiene así – miro desafiante a su hijo.
– Eh bueno… mamá… lo que pasa es que iré a entrenar – dijo con su inocente voz.
– Vaya iras con Gohan de nuevo, yo creí que ya habían acabado sus vacaciones – hablo dudosa.
– Eh no… mamá entrenaré con alguien más fuerte – hablo orgulloso.
– Vaya yo pensé que Goku no era de los que querían enseñar siempre pensé que el prefería ser alumno que maestro – pensaba en voz alta.
– Claro que no mamá es alguien mucho más fuerte – dijo promocionando al sujeto en cuestión.
– No me digas Trunks que es… es ese sujeto que se autoproclama el hombre más fuerte de la tierra es tal Mister Satán ese tipo es un arrogante – dijo Bulma.
– Hay mamá a veces dudo de que seas tan inteligente como dicen – Bulma le dio una mala mirada – Bien… ¿no es obvio que entrenaré con el señor Vegeta? – hablo Trunks.
– ¿Así que ese estúpido te va a torturar de nuevo? No lo voy a permitir – dijo una Bulma sumamente molesta.
– Hay mamá no sé por qué te molestas si yo mismo le pedí que me entrene y el acepto – declaró orgulloso.
– A a a ¿acepto? – observó confundida con los ojos totalmente redondos saliéndose de su lugar.
– Así es – dijo el pequeño Trunks – Pero mamá creo que le debes una disculpa al señor Vegeta ayer le trataste muy mal por un mal entendido – declaró el niño pelilila.
– Ni lo sueñes Trunks no le pediré disculpas además él también me ofendió le pediré disculpas si el me lo pide primero – hablo Bulma.
– Bueno mamá ya me tengo que ir, nos vemos después – se fue como se suele decir "volando".
"Así que Trunks entrenará con su padre" pensó Bulma mientras iba camino a la cámara de gravedad para seguir reparándola.
En el Jardín de la Corporación Capsula había un hombre de mediana estatura, con cabello en forma de flama, piel tostada y cuerpo musculoso entrenando, hasta que llega un niño de ojos azules, piel tostada y cabello de color lila.
– Llegas Tarde mocoso – hablo el hombre.
– Si lo sé señor Vegeta pero mi madre me agarró en el pasillo me empezó a interrogar incluso casi viene aquí para volver a regañarte – explico Trunks.
– Hmp, esa mujer lo único que sabe hacer es gritar – manifestó un divertido Vegeta – Bien muchacho comienza a entrenar aún no eres un oponente digno para mi así que mientras sigue ejercitándote – exigió al niño.
En eso la Sra. Briefs se acercó con unos refrescos y se los ofreció a los muchachos.
– Pero que bueno los dos hombres más guapos de la casa entrenado juntos les traje unos refrescos – se los entrego.
– Gracias abuela seré tan fuerte como el señor Vegeta – expreso un ilusionado Trunks.
– Y no lo dudo además quizás eres tan guapo como él – le dijo mientras se iba camino a su jardín a alimentar a sus animales.
Vegeta bebió el jugo y luego dejo el vaso en una mesa cercana – Sigamos mocoso – hablo mientras empezaba a hacer sentadillas.
Pasaron 3 semanas y tanto Vegeta como Trunks estuvieron siguiendo una rutina de entrenamiento primero en el jardín y luego en la cámara de gravedad ya reparada por Bulma al comienzo Trunks no podía resistir la gravedad pero se despertaba de noche cuando todos dormían e intentaba dominarla hasta que lo logró no del todo pero era un gran avance.
Una mañana de domingo estaban todos desayunando, Bulma le prestó atención a su hijo y le preguntó
– Trunks ¿Por qué no vas a jugar con Goten? – pregunto a su pequeño.
– Mamá todavía no estoy listo para ir una vez que me ponga más fuerte para que se llevé una gran sorpresa – hablo un niño muy emocionado.
– Bueno parece que además de entrenarte Vegeta te contagio son su carácter jajaja – rió Bulma ese día estaba de buen humor – De todos modos quisiera agradecerte que lo hayas entrenado Vegeta además al parecer lo trataste bien – dirigiéndose al príncipe.
– Hmp – dijo un no muy expresivo vegeta agarrando un pan para llevárselo a la boca "A pesar de que trato muy mal a este niño me sigue fastidiando además piensa como si soy un héroe jajaja bueno al parecer tengo un discípulo jajaja" pensó Vegeta.
Terminado el desayuno Bulma fue a su laboratorio a trabajar hasta la noche con el plano de una máquina del tiempo mientras intentaba hacer el trabajo no se podía concentrar
"Vegeta se ha portado muy bien hasta ahora tal vez este cambiado o no sé qué le pasa… ¿Y si se dio cuenta que es el padre de Trunks? No. El buscaría la forma de molestarme con eso si lo supiera. Bueno tal vez debería considerar lo que me dijo Trunks hace un tiempo tal vez le debo unas disculpas por haberlo juzgado y también debería agradecerle" pensó Bulma.
Luego de la cena en la que Bulma no se presentó ella salió como a las 11:11 pm y fue a la cocina para poner en marcha su plan se puso a cocinar una receta que aprendió en un curso de cocina en la que su mamá insistió tanto a que asistiera para que pudiera mejorar su sazón ya que antes cocinaba muy mal.
Cocinó varios platillos en gran cantidad que le salieron exquisitos preparó la mesa y fue camino a la habitación de Vegeta.
Golpeo la puerta y hablo – Vegeta estas despierto –
– Qué quieres mujer – gruño el saiyajin.
– Bueno Vegeta es que estaba cocinando mi cena y se me paso la mano y cocine mucho ¿tal vez quisieras comer un poco? – pregunto.
– Prefiero morir en batalla que morir intoxicado por tu asquerosa comida – respondió sarcásticamente.
– Vamos Vegeta no te vas a arrepentir – insistió Bulma.
– Eres una fastidiosa – le dijo Vegeta mientras salía de la habitación y se dirigía a la cocina.
Una vez en la cocina los dos tomaron asiento Bulma le sirvió la comida a Vegeta y le paso el plato.
– Toma espero que lo disfrutes – le dijo mientras lo miraba fijamente.
Vegeta agarro el plato y empezó a olfatearlo.
– Puedes dejar de hacer eso acaso dudas de mi talento – reclamó ella.
– Por supuesto que sí he tenido malas experiencias contigo quizá este envenenado como eres una mujer demente no se sabe que cosas puedes hacer, come primero tú y luego yo lo haré – manifestó él.
– Está bien solo para que pares de olfatear eso porque pareces un perro – mencionó mientras se llevaba la comida a la boca una vez lo trago Vegeta le siguió.
Masticaba lentamente y sentía el sabor "Esta mujer me está tomando el pelo de seguro lo cocino la loca de su madre o sino la compro esto es demasiado bueno como para que lo haya hecho ella" pensó el príncipe de los saiyajins.
Se comió todo pero intento no demostrar mucho interés para no darle la razón a esa mujer gritona.
– ¿Y bien? – pregunto muy intrigada.
– Hmp veo que has mejorado un poco tu asquerosa comida ahora ya no me dan tantas ganas de vomitar solo un poco – intentando provocar a Bulma pero para su mala suerte ella estaba de muy buen humor.
– Vaya Vegeta ¿así que admites que te gusto? – dijo la peli turquesa.
– Hmp yo no dije eso – respondió Vegeta.
– Bueno Vegeta ¿quieres postre? – expreso mientras se levantaba a buscar un pudin en su refrigerador.
– A mí no me engañas Bulma ¿qué es lo que pretendes? – se levantó de un rápido movimiento y la acorraló contra la pared en una esquina.
– Yo... Nada solo quería… Emm disculparme – dijo Bulma muy nerviosa "Demonios por qué estoy nerviosa" pensó ella.
– ¿Disculparte? – pregunto intrigado.
– Bueno es que el día en que te encontré entrenando a mi hijo yo me confundí y me enfade sin razón, fui grosera contigo y Trunks me sugirió que te pidiera disculpas – le explico ella.
– Ya me había olvidado de eso pero te merecías un castigo aunque veo que estas arrepentida solo te perdonare si me suplicas se rodillas y me besas las botas – proclamo buscando que ella se enfureciera y lo logro. – Uy ya me había olvidado lo insufrible que eras no pienso hacer semejante ridiculez tan humillante – dijo mientras se daba la vuelta para marcharse pero no pudo porque la mano de Vegeta impidió que lo haga.
– A dónde vas te he dicho que te mereces un castigo – le susurró al oído pero Bulma al sentir su respiración tan cerca volteo el rostro y accidentalmente pegaron sus labios.
Se separaron inmediatamente como un reflejo y se miraron fijo a los ojos para después acercarse de nuevo de un golpe y comenzar un apasionado beso.
El cuerpo de Bulma estaba pegado a la pared y pegado a su cuerpo estaba el de Vegeta que la estaba aprisionando con una de sus manos en las piernas de Bulma y otra atajándose de la pared, ella sin embargo abrazaba fuertemente al saiyajin.
Se devoraban los labios se invadían con sus lenguas paraban el beso cuando se quedaban sin respiración para luego seguir en ello, sus labios se deseaban, deseaban recuperar todos esos años perdidos.
Lentamente Vegeta fue bajando su beso hasta llegar al cuello de ella esto hizo que la misma reaccione con la piel erizada, el daba pequeños besos en su cuello, pequeñas mordidas y de repente también lamidas. Vegeta siguió bajando hasta llegar a sus pechos desabotono su camisa, empezó a besarle los pechos haciendo que la respiración de Bulma se aceleré ella empezó a gemir sutilmente hasta que de repente ella se separó de él y se subió rápidamente a su habitación dejando plantado a un apuesto príncipe en la cocina.
