Negritas: Inner de Sasuke
"Amigo secreto"
Un mejor regalo
Si pudiera describir con una palabra su sentir en aquel momento, la palabra definitivamente sería mierda. Los músculos de los brazos le dolían tanto que tomar un vaso de agua se volvía una hazaña imposible, ni hablar en lo que sus piernas de referían, literalmente arrastraba un pie detrás del otro para ir al baño. ¡El partido de ayer había sido terrible! Jugar había sido el momento más doloroso de su vida. Todo empezó con el retraso de Kakashi-sensei que al final se convirtió en falta, su sustituto, aquel demonio verde de las cejas encrespadas y el peinado de hongo relamido, no los dejó irse a sus casas hasta entrada la noche. Y si bien ganaron ayer había sido por poco, si ese idiota de Gai no hubiese motivado a su alumno preferido para correr como si su vida dependiera de ello, el juego hubiese sido de Sunna.
Llevaba casi todo el día recostado en su cama, con una bolsa de hielo sobre su entrepierna. ¿La causa de aquel terrible dolor en su parte? Naruto y un par de bates de baseball… no hacían falta más explicaciones. ¿Levantarse? Jamás, no lo había hecho para tomar el almuerzo y no lo pensaba hacer ahora ¡Nada en el mundo lo movería jamás! ¡Ni siquiera…!
Faltan diez minutos para las cinco...
…
-Maldito disco de Junior Wells- maldije en voz alta mientras tomaba las llaves del auto de Itachi. Mi cabello aún mojado después de la ducha empapó por completo la espalda de la camiseta. Guardé mi cartera y el ticket en mi bolsillo trasero. No tenía ni idea de cómo había hecho para levantarme y lo cierto es que aún sentía un poco incómodo en mi entrepierna.
Cuanto antes termine esto mejor
Salí bastante apresurado conduciendo hacia la casa de Hinata. No me hubiese imaginado que viviera justamente al lado del dobe. Lo cierto es que esa calle era bastante tranquila y la única señal de que había vida era la casa de Naruto en donde siempre había ruido por alguna u otra razón. La casa de la izquierda vivían una pareja de ancianos bastante tranquilos, el hombre ya retirado desde hacía un par de años, ellos le pagaban a Naruto de vez en cuando para que podara su césped y por supuesto Naruto me arrastraba a mi también. Nunca estuve lo suficientemente interesado para preguntar quien vivía a su derecha, de vez en cuando veía autos salir del garaje, pero jamás veía personas entrando o saliendo.
Llegué bastante rápido a casa de Hinata, por simple costumbre volteé a ver a casa del dobe, a estas horas seguramente estaría durmiendo aún, así como hubiese seguido yo de haber podido.
Aparqué el auto enfrente de aquella casa blanca, se veía bastante grande por fuera y parecía ser que también tenían terreno hacia la parte de atrás. Como era de esperarse la casa estaba en completo silencio, ninguna señal de que al menos alguien estuviese viviendo ahí.
¿Te habrás equivocado de casa?
Mire el letrero con el apellido Hyuga en letras plateadas, parecía ser que no. Toqué el timbre sin muchas ganas. Nadie respondió, volví a tocar un par de veces después pero seguía siendo el mismo resultado
Pues yo vine, que lástima por ella
Estaba decidido a dar media vuelta y regresar cuando una pequeña Hinata de quizás unos once años abrió la puerta, su cabello se veía más claro y sus ojos eran muy perspicaces
-Tú no eres Kiba ni Shino ¿quién eres?- me preguntó con una ceja enarcada
Que amable
-Vengo por Hinata-
-Sé que vienes por ella pero ¿Quién eres?-
-Uchiha Sasuke- ella recorrió su mirada en mi descaradamente, de nuevo volvió a mirarme fijamente a los ojos
-Soy Hanabi ¿Te gusta mi hermana?- preguntó como si fuese algo normal
¿¡Qué?
-No, solo vamos a salir- respondí tajante
-No te creo- respondió ella esta vez en tono juguetón – es difícil que one-san salga con un chico a menos que sean amigos, pero tú no eres amigo de one-san-
¿Por qué tengo que darle explicaciones a esta niña?
¿Es algo mona, no? Se parece a Hinata
No es para nada como Hinata
-¿Tardará en venir tu hermana?-
-Además- comenzó mientras ignoraba mi pregunta olímpicamente - ¿Por qué saldría contigo hoy?-
¿Hoy?
Navidad fue hace dos días
-¡Hanabi-chan!- llamó Hinata al momento que llegaba -¿q-qué haces?- preguntó en tono de reprensión
-Solo saludaba a tu amigo- contestó inocentemente- nos vemos Sasuke nii-chan. Diviértanse- dijo mientras regresaba a su casa. Hinata cerró la puerta detrás de ella e hizo una reverencia hacia mí.
-G-gracias p-por venir- dijo ella aún con la cabeza gacha. La miré por un momento, se veía bastante normal llevaba unos jeans y una blusa azul junto con una pequeña bolsa blanca colgada en su hombro, no parecía llevar maquillaje encima más que un poco de brillo en los labios y el cabello lo llevaba suelto como de costumbre, bastante sencilla. Estaba seguro que de ser otra chica se hubiese puesto un vestido de noche y kilos de maquillaje como si fuésemos a una alfombra roja.
-¿Traes el disco?- me limité a preguntar
-Hai- respondió.
-Vámonos- ordené mientras me encaminaba hacia el auto
Estar con Hinata era en cierta forma incómodo. Estaba siendo muy difícil entablar una conversación con ella, y yo no sería quien rellenase los silencios. En todo el trayecto hacia el centro comercial la única conversación decente que habíamos tenido era sobre el clima. Si no le agradaba mi presencia bastante mal para ella, para que había aceptado.
A fin de cuentas que llegando al lugar ni siquiera se digno a mirarme, yo por mi parte solo me limité a apretar el paso, no me importaba que ella se quedase atrás.
Maldita camiseta de Alex Rodríguez- maldije por segunda vez en ese día
Tranquilo, es solo tímida y tú no eres precisamente alguien carismático. Hay que intentar ser un poco como Naruto
Hn, Naruto…
-Hey, ¿te gusta el ramen?- pregunté de repente al momento que entramos a la tienda, ella se giró sorprendida
Ok, no era taaan literal
-N-no mucho- admitió algo tímida
-A mi tampoco- agregué
Eres un genio para las interacciones humanas Uchiha Sasuke
A los pocos minutos llegamos al área de música, nos dirigimos directamente hacia la caja.
-Quisiera regresar un disco- la empleada se giró a verme. No era la misma de la última vez esta tenía la tez morena y el cabello negro ondulado, la mirada era más cansada y amable.
Parece ser que tu amiga no está
-¿Conserva el ticket de compra?- preguntó en tono cordial
-Aquí tiene- dije sacándolo de mi bolsillo trasero
-¿Por qué motivo lo regresa?- preguntó tecleando un par de cosas en la computadora
-Ya tenía el disco- respondí
-¿Compró un disco que ya tenía?- dije deteniéndose un momento
¿Otra vez tengo que darle explicaciones a extrañas?
-Era para ella- dije señalando a Hinata, ella se sonrojó ligeramente
-Ya veo, bueno parece que Temari te vendió este disco pero su turno comienza más tarde ¿le molestaría esperar?-
-¿No lo puede regresar usted?-
-Lo lamento, son políticas de la empresa, pero no ha de tardar en venir regrese en quince minutos-
-Hn- respondí. Ella entregó el ticket y el disco, Hinata los guardó en su bolsa
-Lo siento, pero puede entrar al cine con su novia, normalmente Temari…- volteé la mirada hacia Hinata, sus mejillas ya antes sonrojadas se colorearon más.
-Vámonos- dije hacia Hinata, ignorando a la mujer que parecía haberse molestado. Salimos de la tienda y caminamos sin rumbo específico.
La plaza era bastante grande llena de locales muy variados y tiendas departamentales, Hinata se dedicaba a mirar al frente y de vez en cuando pasear su mirada por los anuncios, no quería voltear a verme.
Vaya, parece ser que estás perdiendo el toque, Uchiha.
Hn
De repente disminuyó el pasó mirando fijamente una tienda de repostería
-¿Quieres entrar a probar?- pregunté, ella se sobresaltó y por primera vez se giró hacia mí. Parecía haber olvidado por completo el hecho de que yo estaba a su lado.
-Etto... n-no sé si u-usted…- comenzó titubeando. Rodeé la mirada y la tome del brazo.
-Vamos- dije jalándola hacia la tienda. Nos detuvimos frente al mostrador, ella parecía emocionada al ver todo tipo de postres que se mostraban ahí. Había brownies, pasteles, pays, galletas, tantas cosas que…
Empalagan… es mucho dulce
-Aww- exclamó pegándose aún más al mostrador
¿Aww?
Vaya, parece que adora los dulces
-¿Qué quiere señorita?- preguntó un señor anciano al otro lado del mostrador
-Quisiera amm. S-sasuke-kun ¿Qué va a querer?-
-Yo estoy bien así-
-Q-quiero una bolsa de galletas de nuez-
-Buena elección, acaban de salir del horno, tenga cuidado- el anciano guardó las galletas en una pequeña bolsa y se las entregó a Hinata -Serán 120 yenes- Hinata comenzó a buscar en su bolsa. Me preguntaba porque nunca daba con sus cosas tan rápido. Saqué mi cartera y le entregué el dinero al señor.
-N-no, y-yo lo pago- dijo Hinata mirándome preocupada
-Yo quería venir aquí, yo pago- contesté cortante. El señor me entregó el cambio y nos sentamos en una de las mesas del local.
-M-muchas gracias- dijo ella mientras abría la bolsa de galletas
-Hn-
-¿quiere una?- dijo dirigiendo la bolsa hacia mi mano. La aparté hasta devolverla a su posición
-No, no me gustan los dulces- rechacé
-L-lo siento- se disculpó, tomó una galleta y le dio una pequeña mordida. Una gran sonrisa apareció en su rostro
-¿cuál es tu sabor favorito?- pregunté, ella terminó de tragar y contestó
-Chocolate, vainilla y nuez. E-en ese orden, aunque prefiero las galletas de nuez que las de chocolate- dijo meditándolo mientras mordía otra galleta – Etto… ¿no tienes algún sabor f-favorito?-
-Me gustan los tomates- contesté encogiéndome de hombros. Ella asintió mientras tomaba otra galleta, me miraba como si aquello fuese una gran conversación pero no agregó nada más, la conversación había terminado. Esperamos a que acabase sus galletas para volver a pasear por el lugar.
Al principio se veía bastante incómoda cuando me pedía entrar a algún local pero después de un rato comenzó a tomar confianza e incluso me pedía opiniones al respecto de lo que veíamos. No fue tan desagradable como pensé que sería, sabía que Hinata no era como las demás chicas, era bastante callada y no destacaba mucho, parecía preferirlo así y lo había logrado, y en dieciséis años aprendí cosas que un niño de kínder se entera en su primer día de clases. Su color favorito era el lila, le gustaba el aroma de la lavanda, ama los dulces (cosa había notado desde antes) y odia los mariscos. Eran detalles algo raros que habían surgido de la nada, pero ella parecía muy feliz mientras que la escuchaba. Y bueno, por mi parte no me estaba aburriendo, eso ya era mucho decir.
-H-ha pasado u-una hora- informe ella mientras veía su celular
¡Qué rápido se paso el tiempo!
-Vayamos a la tienda- ella asintió
Regresamos a paso lento, Hinata iba más cerca de mí, definitivamente ya no estaba tan incómoda como al principio. No tardamos mucho en llegar, afortunadamente Temari ya estaba ahí y no estaba sola. Reconocí de inmediato al holgazán de la coleta alta y mirada aburrida, aunque extrañamente se veía hasta alegre.
-Lo siento, señor. Si no compra nada tendrá que irse- dijo Temari sonriendo
-Está bien, vendré por ti cuando acabe tu turno- contestó Shikamaru mientras daba media vuelta, Hinata y yo estábamos frente a él, nos miró de pies a cabeza y después suspiro.
-Ustedes… no están en una cita ¿cierto?- preguntó con su habitual tono de desinterés
¡Al fin alguien lo entiende!
-No- respondí. Se despidió con un asentimiento y levantó la mano en dirección hacia Temari, ella guiño un ojo hacia él y luego se dirigió hacia nosotros
-Hey, eres el chico del otro día ¿vienes por el disco de One Direction?- preguntó con humor
Que graciosa
-¡Oh! ¿Esta es tu pequeña amiga que no conoces? Es muy guapa – comentó ella con una sonrisa de insinuación- hasta harían buena pareja- comentó. Hinata se puso roja hasta las orejas, hacerla sonrojas era muy fácil.
Parece un tomate
-Hn- respondí. Ella rodó los ojos y murmuró algo parecido a un insulto- el disco- pedí a Hinata, ella ya lo tenía en la mano, se lo pasó a Temari. Yo hice lo mismo con el ticket. Tecleó un par de cosas en la computadora y al final solo le entregó una tarjeta a Hinata.
-Monedero electrónico- se explicó- puedes usarla en cualquier área de la tienda- sacudió la mano a forma de despedida- diviértanse, espero no verlos después, no es nada contra ti cariño, pero estas con el señor carismático- dijo ella sonriendo falsamente
-G-gracias- dijo Hinata haciendo una reverencia de todos modos. Nos alejamos del lugar y pasamos entre algunas cosas de chicas: bolsas, zapatos, accesorias, nada llamó la atención de Hinata y parecía ser que no tenía intenciones de buscar por otro disco así había sido hasta que entremos en la librería ella se emociono como cuando entramos en aquella tienda de postres. Pasó por todas las secciones rápidamente al parecer buscando por una en específico.
Al llegar ella buscó por el libro y lo sostuvo entre sus manos dedicándole miradas significativas lo miré de soslayo, no parecía ser el tipo de chica interesada en el misterio. Parecía ser el tipo de chicas que más bien leen comedias románticas y cosas de magia. Pero de nuevo parecía estar equivocado.
-¿The wrong man?- cuestioné con una ceja enarcada - ¿En serio?-
-Un amigo me lo recomendó- dijo ella examinando la contraportada
Un amigo…
-Kiba- solté accidentalmente y con algo de molestia, ella se giró bruscamente hacia mí mirándome como si hubiese dicho que llevaba puesta ropa interior femenina
De hecho es cómoda
-¿Kiba?- repitió ella aún asombrada, no contesté nada. Entonces de la nada se echó a reír. La miré súbitamente, había soltado el libro para posar ambos brazos sobre su estómago que parecía estarle doliendo por la forma tan frenética en que subía y bajaba.
-¿Te estás burlando?- su risa estaba cesando al momento que daba grandes bocanadas de aire, limpió sus lagrimillas y recogió el libro
-Es solo que Kiba-kun no es el tipo de personas que te recomendaría un libro, más bien no es el tipo de persona que leería algo aunque su vida dependiera de ello, créeme Sasuke lo he intentando durante años y lo único que he conseguido es…- ella guardó silencio de repente quizá mi cara se veía tan mal como pensé que estaría
¿Acaba de decir todo eso sin tartamudear?
No solo eso, también te llamó Sasuke sin honoríficos, y tampoco utilizó "usted"
-¿D-dije algo malo?-
-No- respondí fríamente
-E-el libro me lo r-recomendó Shino-kun- dijo ella
-No es como si me importara- solté con desprecio
¿Qué rayos pasa con tu boca hoy?
-L-lo siento, t-tienes razón- dijo ella en tono triste, su de repente alegría y buen humor había desaparecido- C-compraré este libro, si le m-molesta esperar p-podría esperar afuera- sugirió ella
-Estaré afuera- confirmé mientras daba grandes zancadas hacia la salida.
Pasaron al menos cinco minutos para que ella saliera de la tienda con una pequeña bolsa en su mano.
-Cuarto para las siete- le informé mientras veía mi reloj- ¿quieres hacer algo?-
-N-nada en especial, pero s-si usted q-quiere…-
-Tengo hambre- admití encogiéndome de hombros –comamos algo y después te llevo a tu casa-
-H-hai- contestó
Terminamos yendo a una hamburguesería, para mi sorpresa Hinata comió también. No es como si jamás hubiese visto comer a alguien, pero la mayoría de las chicas con las que había salido le tenían pavor a las hamburguesas y por lo regular pedían algo light, es decir, solo una botella de agua y un plato repleto de hojas.
Ella me miraba de vez en cuando pero cada vez que volteaba a verla ella agachaba la mirada o miraba sus papas fritas. Noté que apretaba su hamburguesa con más fuerza de la que debería, seguro estaba nerviosa de nuevo.
-F-felicidades por el juego- dijo finalmente
-Gracias… ¿lo viste?- pregunté con duda. Jamás la había visto en algún juego. Bueno de hecho no es como si hasta al menos una semana atrás me hubiese molestado por su existencia-
-En realidad n-no, Kiba-kun me llamó y dijo que ganaron-
Ese tipo de nuevo
-¿Él fue quien te dijo sobre mi equipo favorito cierto?-
-Hai-
-Gracias por la camiseta- esta era la verdadera razón por la que hacia todo esto, ella me dedicó una sonrisa sincera
-La verdad no fue nada- dijo haciendo de menos el asunto
-¿Hablas enserio?-
-Literalmente n-no costó nada. Papá patrocina al equipo, así que t-tiene cientos de camisetas c-como esa. Y conseguir la firma fue hasta más fácil, s-solo tuve que hacer una llamada a la secretaria de papá-
-Vaya…-
-L-lo siento, quizá esperaba algo más emocionante, c-como si me hubiese metido tras vestidores o algo por el estilo- ella sonrió con humor, comenzaba a agradarme esta parte de Hinata - quizá algún día podríamos ir a un juego las entradas no serían problema- dio un sorbo a su bebida sin darse cuenta de lo que acaba de sugerir
-¿Eh?- pregunté. Ella escupió gran parte de lo que había estado bebiendo al momento que ella por completo se volvía roja y trataba de limpiar el refresco
-N-n-no l-lo estoy invitando, b-bueno s-s-si quiere i-ir con a-alguien más podría d-darle simplemente l-las e-entradas y…-
-Está bien- dije conteniendo la risa
-¿q-qué?- preguntó aún limpiando con la servilleta
-Vayamos juntos alguna vez- ella se rió como lo había hecho cuando dijo lo de Kiba, y solo por aquel momento no me importó reírme con ella.
Lástima que no duró mucho…
-Hinata- llamó una chica detrás de mí -¿Qué haces con Sasuke-kun?-
-¡eeeeeeeeeeeh! ¿Está con Sasuke-kun? – preguntó una voz más chillona
-Chicos ¿están en una cita?- dijo una voz más calmada.
Me giré para verlas. Sakura, Ino y Tenten estaban ahí cada quien sostenía un par de bolsas
-Hinata, no insistí en que vinieras con nosotras porque dijiste que querías pasar tu cumpleaños con tu familia. Si ibas a tener una cita con Sasuke pudiste habérmelo dicho-
-Debiste habérnoslo dicho. Hubiese podido tener la oportunidad de maquillarte y…-
-Ino concéntrate- pidió Tenten
-Sakura-chan gomenasai…-
-Vamos Sakura, Hinata no hizo nada malo. ¿No has pensado que quizá estén saliendo a escondidas?- dijo Tenten golpeándola ligeramente en las costillas con su codo
-¿Queeee? ¿Un amor secreto? ¡Hinata eso es muy romántico!- dijo Ino con ambas manos juntas
-N-no, n-nada de eso- negó Hinata
-Está bien, si tú lo dices, nosotras ya nos vamos. Hablamos luego Hinata, adiós Sasuke-kun – se despidió Sakura
-Adiós chicos- dijo Tenten de igual forma
-Tendrás que contarme todo después- agregó Ino a lo último. Dieron media vuelta y caminaron hacia la entrada, Sakura pasó muy cerca de mi lugar casi al punto de tocar mi hombro
-Once y media- murmuró muy bajo antes de salir. Lo suficientemente bajo para que pasase desapercibido entre la música y los oídos de Hinata pero lo suficientemente alto para mí.
¿Qué quiere decir con eso?
Quién sabe, ya estará delirando
-¿No crees que exageraron?- es decir, no para tanto como para hacer tanto drama por una simple salida. Ahora que recordaba, cuando busqué a Hinata el viernes, estaba hablando con Sakura sobre ir a la plaza.
-B-bueno, ellas solo querían estar conmigo hoy, pero Sakura-chan tiene razón. Le d-dije que no porque quería pasar este día con mi familia-
-¿Qué tiene este día de especial?- su hermana también había comentado algo sobre hoy.
-E-etto… no es que sea particularmente especial pero… es mi cumpleaños- por primera vez en todo el día era yo quien no podía responder
Muy bien genio, es su cumpleaños y tú la obligaste a venir
-P-pero, n-no importa, papá llegará hasta la noche, me dará l-las felicitaciones y probablemente después de eso iré a dormir-
-¿No piensas cortar un pastel o algo?-
-A Hanabi-chan y a Nejioni-san tampoco le gustan los dulces-
-¿No comes pastel en tu cumpleaños?-
-A veces Oni-san me lleva una rebanada de pastel. Pero hoy salió muy temprano, dudo que regrese a casa, normalmente se queda a dormir en casa de Lee-san - y así terminó la conversación, Hinata no agregó nada más y yo tampoco lo haría
-Creo que es hora de irnos-
-H-hai
…
Al llegar Sasuke simplemente se despidió a lo lejos y se marchó en su auto. No me dirigió mirada alguna y ni siquiera me acompaño a la entrada.
Yo que deseaba agradecerle
Estuvo contigo toda la tarde, es de esperarse que quizá este cansado
Lo sé
Espere un par de horas deseando que llegara alguien a felicitarme, por supuesto no sucedió, Neji estaría en casa de Lee y Hanabi se dedicó a hacer sus deberes, ninguno me felicitó.
Papá había llegado más tarde de lo previsto no me dio ni las buenas noches y se fue a dormir. Para mí era normal este tipo de cumpleaños, pero seguía siendo decepcionante cada vez que ocurría. Me coloqué la piyama y apagué las luces de mi habitación, aún con las luces apagadas, el resplandor que entraba por la puerta de cristal que daba hacia el balcón iluminaba de forma agradable la habitación.
Vaya cumpleaños
Ya estoy acostumbrada.
Miré hacia un lado en busca de algo. Tomé el libro entre mis manos, si tenía un regalo de cumpleaños aunque Sasuke-kun me lo hubiese dado sin tener la intención de que lo fuese. Al menos la pasé bien para variar.
Me recosté en la cama aun como el libro agarrado.
Feliz cumpleaños a mí.
Mis ojos comenzaban a cerrarse justo cuando escuche que algo estruendoso cayó en la casa.
¿Y si es un ladrón?
Hay que pedir ayuda
P-pero, no p-podemos ir así como así. Hay que armarnos
Buena idea
Busqué entre mi armario algo con que armarme, tenía que ser algo duro y resistente, estaba lleno de cajas pero para mi mala suerte las cajas son contenían fotos, libros, ropa y cosas por el estilo. Lo más letal que encontré era una engrapadora. Miré alrededor de mi cuarto en busca de algo más pesado. Mi lámpara que estaba sobre la mesa de noche parecía ser mi única opción. La desenchufe y la tomé bastante temerosa.
Al menos podrás tirarla para alertar a los demás
Salí de mi habitación y baje las escaleras, todo estaba muy silencioso la luz se prendió y…
Bien si google no me falla 120 yenes equivalen a 20. 68 en peso mexicano (puesto que soy de México, no se a cuanto equivale en otra moneda) por lo que en precios actuales no viene siendo mucho por unas galletas caseras.
Antes de que piensen matarme o algo por el estilo aclaro que lo deje así por que decidí hacer otro episodio, de repente se me vinieron a la mente muchos finales, y el final que había decidido lo cambie. El siguiente episodio esta vez sí será el último.
Gracias por los reviews a:
magic ann love, Rose129, kaila maya the whater, Kikuta-Madaren, Aika-sasuhina, YamiTsukiko, Annii Gabiiz, Takarada Megumi-kun, sami-chan hina-ino, Dark Amy-chan, Methy, okashira janet,
Andrea: aww, no se qué decir :3 muchas gracias!, que linda
Magiu: Jaja, si esa molesta conciencia de su inner no lo deja en paz, a veces pienso en Naruto cuando esta su inner jaja
yamiko-chan: lo sé jaja los adoro a esos dos, no pude evitar incluirlos en este fic
