Hola, aqui este capìtulo, espero que les guste y agradezco sus hermosos reviews, en serio me llegan al corazón y me siento muy feliz, él personaje de Jack pertenece a William Joyce, a mí sólo me pertenecen los OCS.
La parte donde habla Jack y sus pensamientos son en cursivas. y la parte de Ximena es en letra normal, solo quise diferenciar ojalá y me entiendan.
Agradezco a mis grandes amigas, por acompañarme en cada una de mis locas ideas y leerme: The Mystery Girl 245, Queen Khione, pauly 2000, NUCICO, NadeshkoDarks, y Ami 142.
Capìtulo 3
Tabla de salvación
"Jack... despierta... Sal de tú casa y ve al lago... pronto..."
- Esa voz... ¿Quién eres? ¿Porqué me hablas a mí? ¿Acaso eres... Dios?-
"No soy Dios... no preguntes... después lo entenderas... Ahora ve y date prisa o... sera demasiado tarde..."
- ¿A donde debo ir? - Pregunté.
"Al lago, corre... Antes qué sea tarde..."
- Está bien ire a donde dices... pero me debes una explicación, quién quiera que seas - Estoy soñando, no entiendo - ¿Porqué me hablas a mí?- Le volvi a preguntar con voz aún adormecida.
" Corre, sólo tú puedes salvarla, sólo tú me oyes..."
Salvarla... Dijo salvarla... Salí de mí casa aún dudando, pero obedeciendo a la extraña voz, qué parecía salir de la Luna.
Corrí lo más rápido qué mis piernas lo permitian, y a medida qué me iba hacercando al lago mí corazón se lleno de ansiedad y algo parecido al miedo, a decir verdad era un sentimiento un poco extraño, sentirme asi, sin una razón aparente, pero segui corriendo, porque era lo que mi corazón me pedía hacer.
Al llegar, pude distinguir a alguien tratando de salir, no lo pensé más y entre al agua, justo para ver cómo la chica dejaba de luchar y se abandonaba al agua, sumergiendose poco a poco. Nade con más fuerza y me sumergí al agua para tomar su mano. Ella abrió los ojos asustada, y se soltó de mí mano, se la volví a tomar y ella me golpeó con las pocas fuerzas qué le quedaban, comprendí qué estaba asustada y entonces solté su mano, y bajé un poco hasta tomar su cintura con una mano y con la otra intenté nadar, ella ya no tuvo fuerzas y se desmayo, algo qué noté al sentir su peso más cargado.
Segui nadando y logre llegar a la orilla contraria del lago, habia una cueva, escondida, ¡Cielos! ¡Ni siquiera tenia idea que estaba ahi! la Luna la ilumino y decidí llevar a la chica ahí, no sabía quien era ni donde vivía, y no podía llevarla a mi casa, mi madre preguntaría cosas, y no sabría que decirle, y tampoco podría mentirle, era algo que no se me daba bien.
La deposite en el suelo, y la observe, era tan pequeña, frágil e indefensa, que mi corazón brinco, lleno de ternura, me parecio conocida, no recordaba de donde, ¡Por Dios! Aun no entiendo como puedo ser tan torpe para no recordarla, era una chica, bastante diferente, sus extraños cabellos, de colores, era algo que la hacían única e inolvidable.
Estaba desmayada, así que me dispuse a darle los primeros auxilios, con mucha vergüenza le di respiración de boca a boca, y ligeros golpes en él pecho, para sacarle él agua qué había tragado, tosio un poco y empezó a reaccionar. Abrio lentamente sus ojos, eran preciosos y grises, del color de un hermoso lago congelado, pero su mirada... nunca nadie me habia visto con tanto miedo.
- ¿Qué hago aqui? - Le pregunte, ¡Por Dios! como había llegado ahí, y ¿Qué hacia con Jackson en ese lugar tan... tan... desconocido? - ¿Porqué me trajiste aquí? Me... ¿Quieres raptar? Porqué sí es así, pierdes tú tiempo, mis padres no te darán ni un sólo peso, por mí. - Seguro quiere dinero para casarse con Isabella, pero se ha equivocado de chica, debería saber qué les está haciendo un favor a mis padres, al deshacerse de mí.
- ¡Oye! Tranquilizate, solo te salve la vida, te estabas ahogando. - ¿Cómo puede pensar algo tan ruin de mí? - No puedo creerlo... ¿Acaso tengo cara de forajido? - Siempre he pensado que soy alguien carismático, pero esta niña, piensa cosas espantosas, ¿De donde sacara tanta tontería?
- No... claro que no... pero no entiendo... ¿Salvarme? ¿De que? - Le pregunte, sin entender sus palabras, la verdad me parece ridicula esta situación.
- ¿De que? Te estabas ahogando... y el que debe preguntar soy yo, ¿Qué hacias tú en el Lago a esta hora de la madrugada? Y en camisón...- ¡Hay Dios! No me había percatado de eso, ¡Por Dios! cuando la ví, solo pensaba en sacarla.
- ¡Camisón! - Exclame abrazandome a mi misma con pudor, no me habia percatado de eso, aun seguía confundida, senti mis mejillas arder de vergüenza.
¡Qué vergüenza! Nunca había visto a una mujer así, con tan poca ropa. Me tape los ojos, ni siquiera espere que dijera algo más, me levante y salí rapidamente de ahí, era algo embarazosa esa situación, es mejor que vaya en busca de leña para hacer una fogata, para que entre en calor, no puedo dejarla así, con la ropa húmeda o se enfermara, me parecio oir que me hablo, pero no hice caso, es mejor irme, no se como reaccionar y mucho menos, se como tratarla, ya me dejo claro que piensa que soy un patan.
Talvez regrese a casa sin hacer ruido, para coger alguna ropa de mamá, para qué se cambie y alguna manta.
Corrí rápidamente a casa, me puse una camisa blanca, unos pantalones marrones, un chaleco y una capa del mismo color, saqué la manta y un vestido de mí madre, tomé leña y algo para prenderla, regresé a la cueva.
Estaba dormida, pero note un ligero temblor en su cuerpo, supongo que por la ropa humeda, si no se cambia pronto le daria fiebre. Prendi la fogata y la movi suavemente para que despertara y se pusiera ropa limpia y se acercara al calor.
- Hey, despierta, - Ella se movio ligeramente y abrio los ojos con pesadez. - Ponte esto, esta seco - Le dije mientras le tendia el ropaje y la manta, y salia de la cueva para que se vistiera.
OoO
Era un chico lindo, pense mientras observaba como sus mejillas se teñian de rojo y salia corriendo. ¿A donde iba? ¿Es que acaso me iba a dejar sola en ese lugar desconocido?
- ¡Regresa! ¡No te vayas! ¡Vuelve, no me dejes aqui sola! Por favor... ¿A donde vas?- Le gritaba mientras lo veia marcharse corriendo, dejandome sola... Empeze a llorar, me senti mas sola y desamparada que nunca, ¿En que momento salí de mi casa? ¿En que momento mis pesadillas se volvieron realidad? ¿Porque no me dejo morir? Asi no estaría pasando por esto, y ya no sentiría ningún dolor. Y lo más importante ¿Qué hacía ahí a estas horas en ese Lago tan espantoso? No lo entendía, pero ahora estaba sola, con frío, y con miedo. Cansada de tantas emociones me quede dormida y no supe de mí, hasta que senti que me movian suavemente, entonces desperte, era él, que me observaba con sus grandes ojos marrones, en su mirada pude ver la preocupación, entonces si le importaba, nunca nadie se había preocupado así ¡Había vuelto por mí! ¡No me dejo sola! ¡Que feliz me siento! Esta aquí, conmigo, y eso me hace sentir bien.
Lo mire asombrada y vi que me tendia unas ropas y unas mantas, le agradecí con la mirada e iba a decir algo, pero salio del lugar y no me dejo hablar. Me quite el camison y me puse el vestido, me quedaba bastante grande, pero aun asi, era mejor que lo que traía, me lo arregle lo mejor que pude y sali a buscar a Jackson, Estaba sentado en la entrada de la cueva, mirando a la Luna, con semblante melancolico e interrogante, se veia tan guapo... que solo le toque suavemente el hombro, y me sente a su lado... no sabia que hacer o que decir, decidí que era mejor el silencio.
Él me miro y sólo sonrio... con algo parecido a la ternura, asi estuvimos los dos sumidos en nuestros pensamientos unos minutos, que se me hicieron eternos, y entonces le dije:
- Gracias... - ¡Por Dios! Que no puedo decir algo mejor.
- ¿De que? - ¡Cielos! las mujeres son tan extrañas... hace rato, casi me dijo delincuente y ahora me da las gracias. Sencillamente no las entiendo.
- Hmm... Pues por todo, ya sabes, salvar a una desconocida de morir ahogada en el Lago, arriesgando tu propia vida, por el vestido, y por cuidarme, es algo que me ha dejado sin palabras... - Dije con timidez, en verdad era díficil expresar lo que sentía en esos momentos.
- ¡Ah! Eso... no te preocupes no tienes que agradecerme nada, lo hubiera hecho por cualquiera. - ¡Cielos! ¿Porqué dije eso? Sono pesimo, he hiriente. Pero es que no se que decirle.
- De todas maneras gracias, nadie nunca ha hecho algo asi por mí - Es cierto, siempre supe que es noble, lo hubiera hecho por quién fuera, que ilusa fuí, me deje llevar por mi estúpidez.
- Deberías dormir un rato más, para que descanses, en cuanto amanezca te llevare a tu casa. - Le dije, porque en verdad no queria tenerla cerca, me ponía nervioso, no era correcto estar solos. No era algo bien visto que una joven este a solas con un hombre sin estar casados. ¡Hay no! ¡Que estupido soy! Si su familia se entera estare en problemas. Pero es que no podía dejarla morir, y no sabía donde vivía. Tendría que esperar a que amaneciera. - Anda ve a dormir y trata de descansar - Le insistí, y me levante para ayudarla a que se levantara.
- Gracias, eres muy gentil, no se como agradecerte lo que has hecho.- Dije mientras tomaba su mano y miraba sus preciosos y grandes ojos color avellana, me estremecí ligeramente y el lo notó.
- ¿Estas bien? - Si no la acerco al fuego se resfriara - Anda vamos acercate al fuego.
- Si, claro - Respondí con voz apenas audible, estaba tan nerviosa, es que el es tan lindo y tierno, sentia la garganta seca, y no podia actuar con coherencia.
Me sente junto al fuego y el se levanto para salir del lugar.
- Jack, no te vayas... por favor, no me dejes sola... tengo miedo - Le dije susurrando.
- ¿A que tienes miedo? Estas a salvo ahora, no te pasara nada, yo estare afuera, por sí necesitas algo - Tenía que resistir su dulce voz, si no escapaba de ahì, estaría perdido.
- ¡Por favor! No quiero tener pesadillas... ¡No te vayas! - ¡Cielos! Debo estar loca para pedirle que se quede, pero es que su presencia me llena de paz y seguridad, se que a su lado no tendre pesadillas. - ¡Por favor! Te lo suplicó, no te vayas. - Le suplique mirandolo a los ojos.
- Este... este... yo no se... que decir... - Esa mirada, ¡Por favor! Que no me de esas miradas. En sus hermosos ojos grises, veía miedo y desamparo. No puedo resistirla, esa mirada ¡Rayos! No puedo negarme. - Esta bien, tranquilizate, descansa y duerme un poco. - Dije sentandome a su lado, ella me miro agradecida, y se recosto junto a mi, cubriendose con una de las mantas. La observé con detenimiento, su rostro se veía tan tranquilo y en paz. Qué no pude evitar sonreír, se veía tan hermosa, parecia un angel, un bello y delicado angel.
OoO
Hasta aqui el capítulo, espero que les guste, y dejen reviews, la verdad les pido disculpas por atrasarme tanto pero espero ya inspirarme con mis demas fics, es que he andado un poco estancada, si tienen alguna sugerencia no duden en decirme. Un beso...
Dameli Frost.
