Nuestro protagonista estaba "cocinando" tranquilamente, por su expresión en su cara se notaba que estaba tranquilo, estaba seguro que alguien vendría por Cirno.
-¡Ya se como llegue aquí!- Dijo Cirno al entrar a la cocina.
-¿Ya te acordaste?- Dijo.
-Si, estaba en un lago haciendo… mis cosas cuando una chica llamada Suwako me empezó perseguir, para esconderme de ella entre a un lago y de repente un portal me trajo hasta aquí.-
-Bueno, entonces esa Suwako debe seguir buscándote, pero, ¿qué estabas haciendo en el lago- Pregunto con curiosidad el chico.
-Ahhh, bueno… estaba congelando ranas y sapos.-
-¿Congelando?, ya veo porque te empezó a perseguir esa chica.-
-¡Pero no les pasa nada!- Dijo Cirno. – Siempre se descongelan y nunca fallo, bueno le atino a dos de tres veces.- Dijo mirando a otro lado.
-¿Y qué pasa cuando fallas?-
-Bueno… ellos… bueno no les pasa nada, solo… no pasa nada.- Dijo poniendo una sonrisa forzada.
-Entonces demuéstralo.- Dijo el con un poco de curiosidad.
-Pero hace mucho calor, y no tengo mis poderes.- Dijo Cirno a modo de excusa.
-Has estado mucho tiempo en los ventiladores y duermes todas las noches en el refrigerador…-
-Nevera, suena más bonito nevera.- Dijo interrumpiendo.
-Bueno, en la "nevera", supongo que ya recuperaste un poco de tu poder.-
-No lo creo-
-Bueno.-Dándole la espalda. -Eso da a entender que no eres muy fuerte.-
-¿¡QUÉ DIJISTE!?- Grito Cirno.
-Qué si no puedes recuperar tu poder rápidamente, me da a entender que no eres fuerte- Dijo con un tono burlón.
-¡PERO SI SOY UNA DE LAS MÁS FUERTES EN DONDE YO VIVO!-
-Pero no puedes usar tus poderes ahora, eres débil- Dijo el chico. –No se porque hago esto, pero me da curiosidad ver lo de los sapos- Penso este.
-¡VAS A VER!- Grito. -¡TE DEMOSTRARE QUE SOY FUERTE Y TE COMERAS TUS PALABRAS!-
Una vez grito eso, Cirno se puso una chaqueta que vio por ahí para ocultar sus alas y agarro a nuestro protagonista de la muñeca y lo arrastro afuera de la casa.
Ahora los dos estaban en un parque de la ciudad junto a un pequeño lago dentro de este.
-Vas a ver que soy fuerte, cuando salte una rana o un sapo lo congelare.- Dijo Cirno.
-Quiero verlo- Dijo con su tono burlón de antes.
Por suerte para ambos una pequeña rana se poso en un nenúfar.
-Cuando salte te demostrare que soy fuerte.- Dijo Cirno emocionada.
-Ya dijiste eso.-
La pequeña ranita se acercó por donde estaban los dos, Cirno se aseguro que nadie estuviera viendo, luego la pequeña rana salto.
-Bien, prepárate para ser congelara ranita.- En eso Cirno lazo un rayo de hielo a la ranita
El rayo salio hacia la ranita cuando la toco empezó a congelarse y…
*Crack* La pequeña ranita exploto.
-Ak…- Dijeron ambos al ver a la ranita explotar.
Los dos se quedaron con la boca abierta.
-Creo que… falle, jaja.- Dijo Cirno nerviosa.
-Pero… laaa mataste, esa pobre e indefensa ranita exploto- Dijo el asustado.
-Te dije que fallaba uno de cada tres intentos.- Dijo Cirno un poco avergonzada. – ¿Quieres que lo vuelva a intentar?- Dijo esta convencida que no fallaría.
-¡NO NO NO NO NO!, asi esta bien, volvamos a… a casa si volvamos a casa…- Dijo tragando un poco de saliva.
-Ok-Dijo Cirno feliz.
Cuando estaban cerca de volver a casa nuestro protagonista noto humo salieno de una de sus ventanas.
-¿Pero qué?, esta saliendo humo debe ser… ¡LA COMIDA!- Grito este. - ¡Deje la comida calentándose en la estufa cuando fuimos al parque!-
Agarro a Cirno y corrió lo mas rápido que pudo a su casa, al entra vio la olla roja y saltando mientras liquido salía de esta, rápidamente apago la estufa y con un guante de cocina abrió la tapa.
-Creo que aún es comestible- Dijo el chico.
-Yo no comeré eso, capaz y nos mate.- Dijo Cirno dirigiendose a la "nevera", abrió la puerta y entro en ella. –Disfruta comiendo tu cosa esa- Y cerró la puerta.
-Rayos, tendre que comprar sopa instantánea, otra vez- Dijo llorando nuestro protagonista. –Y dicen que esas cosas dan cáncer.-
-Mas cáncer a de dar lo que preparaste- Dijo Cirno desde la nevera.
-Eres cruel.- Dijo nuestro protagonista haciéndose "bolita" en un rincón de la cocina.
Mientras en Gensokyo…
-¿Cirno estas en casa?- Grito una chica con cabello verde en la puerta de una casa .
-Cirno…- Volvio a gritar.
-Ella no esta.- Dijo alguien detrás de ella.
-¿Y cómo lo sabes?- Dijo volteándose a ver a la que hablo.
-Lo se, porque… ¡ELLA SE ESTA ESCONDIENDO DE MI!- Grito Suwako.
-¿Y por qué lo haría?- Pregunto la chica de cabello verde.
-Porque la encontré congelando sapitos en el lago, llevo días buscándola, pero no doy con ella.-
-¿No tienes nada mejor que hacer?- Dijo con cara seria.
-No, ven y ayúdame a encontrarla Daiyousei-
-Ok, no la he visto en días y normalmente ella me busca para jugar.- Dijo Daiyousei para seguir a Suwako buscando por todos lados a Cirno.
Luego de casi dos meses de no actualizar vengo con el capítulo tres, ya esto trabajando en la trama de la historia, por el momento le pondré un poco de relleno con un intento de comedia en ellos, bueno espero y le haya gustado.
Ciao!
