CAPITULO 2: SEIGAKU

Seigaku es uno de los 8 continentes de Tenipuri, ubicado geográficamente al centro de la misma, bosques, lagos, ríos, montañas, algunas ciudades y sembradíos formaban parte del paisaje de la isla.

Su capital, la cual lleva el mismo nombre, estaba constituida por casas de madera con techos de arcilla en forma de tejas, las paredes lisas, sus puertas y ventanas corredizas de shoji, y sus pisos de tatami. Calles empedradas por las que transitan las personas, sus habitantes, dedicados a la caza, pesca y agricultura hacían de este un pueblo pacifico y tranquilo. La única muestra de su importancia se veía reflejada en la mansión ubicada a las afueras de la ciudad, separada de esta por una barda que la rodeaba.

La mansión era espléndida y sus jardines, con árboles de diversos tamaños y flores que parecen artificiales por la particularidad de sus formas y colores, contrastaban con la sencillez del pueblo. Y era en esta en la que, los pequeños niños que pasaban las tardes escuchando leyendas, vivían, siendo ahora jóvenes guerreros que luchaban para proteger el lugar donde vivían, cumpliendo el destino, que les había sido revelado en forma de leyenda...

El día trascurría en tranquilidad, pasaba del medio día, el sol se encontraba en lo alto, y el cielo completamente despejado, daban la impresión de que nada podría salir mal... dentro de la mansión, en el comedor, se encontraba Ryuuzaki-san, acompañada del pilar y uno de sus guardianes...

- ¿como te sientes Tezuka? -le pregunto Ryuuzaki-san

- Me encuentro bien, últimamente los disturbios han disminuido, por lo que no he necesitado utilizar gran cantidad de energía -contesto Tezuka quien, ahora con 18 años, era el pilar de Seigaku.

- Tu salud ha mejorado un 80 y con un poco mas de descanso en poco tiempo recuperaras por completo tu energía -comento Inui revisando los datos de su libreta, de la cual nunca se separaba.

- También debes alimentarte bien -dijo, entrando por una puerta aledaña al comedor, Kawamura, colocando, en la mesa frente a ellos, diversos platos con comida.

- ¿Y los demás? -pregunto Oishi, quien había llegado con Kawamura ayudándolo a colocar los alimentos la mesa

- Eiji y Fuji se encuentra en el jardín y Kaidoh y Momoshiro aun no regresan de la misión –contesto Inui

- No debes preocuparte Oishi, no tardaran en regresar, sabes que nunca se perderían una comida preparada por Kawamura -le dijo Ryuuzaki-san para tranquilizarlo al notar su preocupación.

Como si hubiesen sido invocados en ese momento entraron los mencionados, mientras que los dos primeros entraron platicando, cargando flores que pusieron en un florero colocado en la mesa, Eiji sentándose junto a Oishi, mientras que Fuji se sentó junto a Tezuka, los otros dos entraron discutiendo por quien había vencido más demonios, sentándose a lados opuestos de las mesas.

La comida transcurrió con tranquilidad, tomando el te luego de esta, mientras discutían el resultado de la misión realizada por Kaidoh y Momoshiro en una ciudad cercana que estaba siendo atacada por diversos demonios, los cuales no habían representado ningún problema para ellos, sin contar sus acostumbradas peleas por quien vencía mas a las que todos estaban acostumbradas, dado que eso no influía en el éxito de su misión.

De repente, un fuerte temblor cimbro la tierra haciendo que muchos de los adornos de la mansión cayeran, rompiéndose, todos se levantaron rápidamente, dirigiéndose hacia los jardines, observando como el cielo se había obscurecido, desatándose una terrible tormenta, los relámpagos retumbaban iluminando el cielo, acompañados por una fuerte lluvia y granizo, atravesaron los jardines hasta llegar a un lago con una isla al centro donde un hermoso templo se encontraba.

Entraron corriendo, preparándose para realizar el ritual, y así detener los desastres que se suscitaban, sin embargo lo que sucedía en el templo los detuvo, la plataforma donde el pilar y los guardianes debían colocarse irradiaba una extraña luz azul, la cual en ves de preocuparlos, les transmitía tranquilidad, poco a poco la luz se fue haciendo mas intensa, hasta cubrir todo el templo, cegándolos, sintiendo una extraña energía recorrer sus cuerpos, acompañada de un sentimiento de paz y felicidad difícil de explicar.

Cuando la intensidad de la luz disminuyo y pudieron volver a ver, observaron como la plataforma disparaba un rayo de luz, salieron del templo, observando como la luz se expandía poco a poco, creando una enorme cúpula, despejando el cielo, deteniendo el temblor, no entendían lo que sucedía.

Que significaba esa luz, esa energía, ese extraño sentimiento que inundaba sus corazones, diciéndoles que todo estaba bien, aun cuando no sabían que había sucedido, ese sentimiento de que habían hecho un buen trabajo, aun cuando no habían hecho nada. Y aun más extraña la sensación de que estaban por realizar la misión más importante de sus vidas.

Sin entender lo sucedido, volvieron a entrar al templo, observando como lentamente la energía iba desapareciendo, de repente Ryuuzaki-san comenzó a acercarse a la plataforma, bajo la atenta miradas de los jóvenes, quienes miraron asombrados, como, cuando la energía se extinguió, en su lugar apareció un muchacho de cabello negro, mas pequeño y joven que todos los presentes, abrazando un gato blanco con café, que se soltó de sus brazos acercándose a su rostro, maullando y tocándolo con una pata intentando despertarlo.

- ¿quien es? -pregunto Kawamura

- No lo se, Inui revísalo -ordeno Ryuuzaki-san

Inui se acerco, sin embargo, el gato se erizo comenzando a gruñirle impidiéndole tocarlo, Kaidoh se hincó frente al gato, colocando su mano frente a el, mientras movía uno de sus dedos, hablándole tratando de calmarlo, diciéndole que solo querían ayudarlo, logrando tranquilizarlo, haciendo que este se acercara hasta que logro cargarlo, dejando que Inui revisara al Joven.

- ¿Como se encuentra? -Pregunto Oishi preocupado.

- Esta bien solo se encuentra inconciente -respondió Inui después de revisarlo

- Hay que llevarlo a la mansión, Eiji, Oishi, Kawamura, vallan a la mansión y arreglen una habitación para el -Ordeno Ryuuzaki-san

- ¡Hai! –contestaron los 3 retirándose a cumplir el pedido

Momoshiro se acerco al joven para cargarlo, pero, para asombro de todos, fue Tezuka quien lo cargo, caminando hacia a la mansión, antes la mirada molesta de dos de los presentes. El camino hacia la mansión fue silencioso,

Cuando llegaron a la mansión, la habitación ya se encontraba arreglada, entrabas a una pequeña salita con una larga mesa baja, que se unía al dormitorio, por una puerta, en el que había sido colocado un futon donde acostaron al joven, regresando todos a la salita, dejando que Inui volviera a revisarlo, para luego cambiarlo colocándole una yukata.

- Sus signos vitales se encuentran estables, solo se encuentra descansando, es cuestión de tiempo para que se despierte –les informo Inui al salir de la habitación.

La habitación se sumió en un profundo silencio, cada uno sumergido en sus propios pensamientos, tratando de descifrar los extraños sucesos que se habían suscitado en tan poco tiempo. Primero el terremoto y todos los fenómenos que lo acompañaron. Después la extraña energía que cubría Seigaku, que si bien notaban no era dañina, los desconcertaba su aparición. Y por ultimo el estaño joven que había aparecido, y que ahora descansaba en la habitación...

- ¿Te sientes bien Tezuka? -Le pregunto Fuji al notar como este se observaba las manos.

- Si, no te preocupes, es solo un extraño sentimiento, como si lo conociera, como si lo estuviera esperando desde hace mucho tiempo -comento pasando su mirada de Fuji a Ryuuzaki-san- ¿Podría ser el elegido? -le pregunto

- Crees que el sea la "Luz" de las leyendas -contesto Ryuuzaki-san comprendiendo a que se refería

- ¿El elegido?

- ¿La "Luz"?

- ¿Podrían explicarnos de que están hablando? –Pregunto Momoshiro

- A lo que ellos se refrieren es a la segunda parte de la leyenda de los guardianes -contesto Kaidoh

- "Venido de tierras que todos han visto pero ninguno conoce, la luz llagara, iluminando el destino de Tenipuri, la lucha será difícil, la oscuridad acumulada por el tiempo es muy fuerte, sin embargo ella elegirá a los encargados de acompañarle, quienes le ayudan a tomar una desicion. La vida o la destrucción de Tenipuri estará en sus manos" -leyó Inui de su libreta.

- En que te basas para creer eso –Pregunto Oishi

- en los extraños sucesos que ocurrieron, el temblor, la lluvia, etc., son las representaciones de la "oscuridad", la iluminación del templo se nombra en la primera profecía "el día que la luz ilumine los pilares" no especifica que deban ser iluminados al mismo tiempo

- Entiendo, y la parte que dice que "ella elegirá a los encargados de acompañarle" se refiere al hecho de que apareció específicamente en este pilar –completo su idea Inui recibiendo un asentimiento por parte de este.

- Pero aun esta la parte que dice "venido de tierras que todos han visto pero que ninguno conoce" -comento Eiji

- El viene de la "Luna fantasma" –dijo Fuji

- ¿Como sabes eso? –pregunto Kawamura

- Su aura y su esencia son diferentes a la de alguna persona nacida en Tenipuri –explico Fuji

- Además ninguna de sus cosas o ropa es de aquí –contesto Inui

- Y este gato no es de ninguna de las razas de Tenipuri –aporto Kaidoh quien aun cargaba al gato

Pero, antes de que pudieran agregar algo mas, el ruido de una puerta siendo abierta con demasiada fuerza llamo su atención, volteando en dirección al dormitorio.

Ahí parado en el entrada de la puerta se encontraba el joven, vestido con un Yukata blanco, dejando ver que aparte de su hermoso cabello negro verdoso, poseía unos impresionantes ojos dorados, que los miraban intensamente.

- ¿Quienes son ustedes?... Y ¿Donde me encuentro? -pregunto observándolos penetrantemente en espera de una respuesta.

Una respuesta, que ni los jóvenes guardianes sabían como explicar...

CAPITULO 2 / FIN