Subrayado: Narrador

Normal: diálogos

Cursiva: acciones y sentimientos de los personajes

AMIGOS PARA SIEMPRE.

Sakura y Gaara se juntaban todos los días a las 5 en el lugar donde se habían conocido, se la pasaban jugando y divirtiéndose. Gaara parecía ser un niño normal cuando estaba con su amiga. Ella incluso se hizo amiga de Temari y Kankuro y a veces jugaban todos juntos. Gaara ahora era más cercano a sus hermanos gracias a Sakura.

Aunque no todo dura para siempre y menos para Gaara, Sakura sabía que tarde o temprano tendría que regresar a Konoha.

Sakura: se dirigía a ver a Gaara, llevaba consigo una bolsa. Estoy atrasada por una hora… - decía mientras corría. – Espero que Gaara aun me este esperando.

Gaara: se encontraba sentado en las hamacas del parque. Porque Sakura aun no llega. – Pensó.- son las 6 de la tarde.

Sakura: Gaara! Hola, perdón por la tardanza. – Saludo agitada.

Gaara: Solo se quedo callado.

Sakura: ¿Qué sucede?

Gaara: Nada, creí que no vendrías…

Sakura: Lo siento mucho. Ella sabía que Gaara a veces podía ser muy sensible

Gaara:…

Sakura: Quieres comer. – Dijo sacando unos pastelillos de su bolso. – Los hice yo misma. Correr todo el camino hasta acá me dio hambre.

Gaara: Solo asintió con la cabeza y tomo el pastelillo.

Sakura: ¿De verdad está todo bien? ¿Puedes decirme lo que sea?

Gaara: Es que creí que ya no querías ser mas mi amiga por eso no habías…

Sakura: ella lo miro con ternura. – Tonto, jamás pensaría eso. – Dijo abrazándolo. – Pobre Gaara, siempre tan inseguro.

Gaara: El le devolvió el abrazo, luego se separo de ella y le sonrió. – Gracias. – Y comenzó a comer lo que Sakura le había ofrecido. – Está delicioso.

Sakura: Me alegro que te guste. – dijo sentándose en una hamaca.

Gaara: Temari me dijo que te preguntara si quieres ir a comer hoy a nuestra casa. – Pregunto tímidamente.

Sakura: Me gustaría ir… - dijo sonriendo.

Gaara: Que bien ¿Le avisaras a tu madre? Si no se preocupara que no llegues para la ahora de la cena.

Sakura: Pues ella y mi padre llegaran tarde esta noche y para ese momento yo ya estaré de regreso.

Gaara: Bien.

Sakura: Oye, te parece si hacemos una carrera hasta tu casa. Apuesto que te gano.

Gaara: bien, pero yo voy a ganar.

Sakura: preparados, listos, ya…

Ambos empezaron a correr, al principio iban parejos pero Sakura no tenía tanta resistencia como Gaara. Como el camino a la casa era largo, al cabo de un rato ella comenzó a reducir su velocidad. Gaara continuo sin detenerse le llevaba mucha ventaja a Sakura, paro solo una vez que hubo llegado a su casa

Gaara: Gané. Dijo haciendo una señal de triunfo.

Kankuro: curioso de la actitud de Gaara se acerco. – ¿Qué ganaste?

Sakura: La carrera. Contesto llegando a donde se encontraban ellos.

Kankuro: Hola Sakura ¿viniste a comer con nosotros?

Sakura: si.

Kankuro: Bien y que estamos esperando. Entremos.

Sakura/ Gaara: ya vamos. Pero antes de entrar Sakura sujeto el brazo de Gaara y lo hizo voltearse.

Gaara: ¿Qué sucede Sakura?

Sakura: Gaara yo… yo quería pedirte algo.

Gaara: ¿Qué cosa?

Sakura: quiero que… quiero que – estaba nerviosa no podía hablar bien. –…sin importar nada.

Gaara: Miro confundido a Sakura. – no entiendo que es lo que intentas decirme

Sakura: respiro profundo tratando de calmarse. – Promete me que sin importar que pase "Siempre seremos amigos."

Gaara: Lo miro y le dedico una dulce sonrisa haciendo que él se sonrojara levemente. Por supuesto que lo prometo. Pero ¿A qué vino todo eso?

Sakura: No lo sé. Mintió, porque en el fondo sabía que su estadía en Suna llegaba a su fin y tendría que irse. Por eso quería asegurarse que cuando se vaya Gaara siguiera siendo su amigo, a pesar de que no se volverían a ver en un buen tiempo. Su amigo no rompería su promesa o al menos eso era lo que ella quería creer.

Gaara: Sakura, ¿sucede algo? – Pregunto al ver que ella seguía de pie en la entrada.

Sakura: No es nada. Vamos que Temari y Kankuro deben estar esperándonos. Dijo jalando del brazo y corriendo hacia adentro de la casa.

Sakura decidió no preocuparse por lo que fuera a pasar, quería disfrutar este tiempo con sus nuevos amigos. Parecería egoísta pero después de todo ella era solo una niña, al igual que los otros, le faltaban mucho que aprender.