Capítulo III

— Woo — exclamó el mayor por enésima vez desde que se bajaron de la gigantesca aeronave, una maquina de metal con un diseño parecido a un submarino pero con tubos de escape en la parte inferior, elices a los lados y dos en la parte superior al inicio y otra al final.

— Por favor Osomatsu-niisan ya no estamos es en aedronomo terminal, estamos dentro del distrito, intenta comportarte para que no sea tan obio que somos unos turistas —dijo el menor aunque tambien estaba muy emocionado pero queria manter las apariencias.

—¡Totty mira mira! — gritó de emoción apuntando a las alturas — ¡va a pasar el monorriel!

— ¡Oh cierto! — exclamó el menor con una sonrisa sin poder aguantar.

En aquel lugar los edificios eran mucho más altos que en los otros distritos, por lo que había menos luminosidad, las calles estaban cubiertas de sombras por lo que todo era de un tono metálico debido a que las construcciones parecían tapar el sol (a diferencia del distrito sureste donde vivia Osomatsu en el que además del color metalico habia un tono dorado en el ambiente) , tambien había una mayor cantidad de aeromoviles y había un monoriel que circundaba en las alturas a gran velocidad sobre los rieles que rodeaban los edificios.

Luego se contemplar todo se dirigieron con sus respectivos vehículos hasta el hotel donde se hospedarian.

Al llegar la noche los hermanos salieron a un bar que Osomatsu eligió solo por el nombre "El Kraken", Todomatsu protestó pero Osomatsu ganó diciendo porque era el mayor, de esa forma se dirigieron al local que quedaba un poco lejos por lo que usaron sus aeromovil respectivo.

Al ver las calles notaron que el vestuario era mucho más distinguido , además que se veian más policías vigilantes sobre su caballos, una tradición que el pais aún conserbaba.

Finalmente llegaron a al establecimiento, un amplio lugar iluminado con piso cuadriculado, música en el ambiente, donde en las paredes habían altavoces de metal en forma de conos, algunas tuberías de cobre delgadas que se inteconectaban y algunos cuadros decorativos, el que más llamaba la atención era una pintura de un calamar gigante atacando con sus tentáculos un submarino.

El bar estaba concurrido, hombres de trajes sentados en las sillas conversando y presumiendo sus artilugios, unos presumían algún monoculo de alta tecnología con aleamientos de oro, otros unos auriculares en el que podian configurar la amplitud del volumen que deseaban escuchar, etc. Algunos hombres tenían un tablero de Go en la mesa en la que jugaban, y habían un par de camareras muy maquilladas usando un corset elegante en sus cinturas, faldas largas que se abrían a un lado para mostrar sus piernas y botas largas.

Al costado izquierdo del bar se encontraba la barra donde estaba el barterner, de tras de él un estante de madera lleno de botellas de licor y a su lado una maquina en forma de barril cuyos engranajes se movian.

—Osomatsu-niisan quedate aqui.

— ¿Ah? — Espresó confundido.

— Yo hablaré con el barterner y las personas sentadas en la barra, tu espera aquí.

— ¿y por qué no puedo ir yo también?— preguntó molesto.

— Osomatsu-niisan yo si sé tratar a la gente, tu lo arruinaras todo, me avergonzarás — el menor lo afirmó tan tranquilamente que el mayor pudo sentir el frío de sus palabras. Y sin decir más Todomatsu se adelantó.

— Pff yo tambien puedo socializar... — se quejó el mayor sacando su cajetilla de cigarrillos de su bolsillo y comenzó a fumar en un rincón apoyado a en la pared.

Observó a las personas, parecían gente normal, probablemente no tendrían algún vínculo con alguna mafia pensó, si Todomatsu no averiguaba nada tendrían que ir a otro lugar.

— Hey jovencito — dijo acercándose una de las camareras de edad madura con labios de un fuerte color carmesi — ¿qué hace un joven tan guapo como tú por aqui tan solito? — preguntó coquetamente.

— ¿eh? Pues... solo... pasaba el rato, madame — dijo torpemente tirando la colilla del cigarro al suelo para apagarlo con el pie.

— Sabes... —y caminó hasta su lado para susurrarle en el oido provocativamente — Tu onee-chan te puede hacer pasar un buen rato ... — y con una mano le agarró una nalga apretándola con fuerza, haciendo que el menor se ruborizara y tensara en su lugar, luego se separo un poco de él y continuo— Dime, cariño no eres de por aqui ¿verdad? ¿de que distrito eres?

—¿Eh? del sureste madame, mi hermano y yo somos fotógrafos profesionales, venimos a la famosa exposición de fotografia e ilustraciones que se realizará aqui.

—Woo eso es increible — exclamó muy emocionada — La exposición fotográfica es muy famosa, cada año llegan gente de toda la nación y del extrangero a verla.

—Si... — dijo ya mas aliviado de que se creyera su historia.

— ¡Hey Osoko! ¡ven aqui! queremos más bebidas — gritó un hombre en una mesa-

—¡Ya voy cariño!— le gritó y se giro al menor — Más rato podemos seguir esta conversación en otro lugar — le propuso guiñándole un ojo — Pero dime cual es tu nombre jovencito.

— Osomatsu Sakurai.

— Entonces nos vemos al rato Osomatsu Sakurai — y y volvió a atender a la clientela.

—Vaya... — quedó un poco desconcertado, nunca se le habian insinuado de una forma tan directa, entonces pensó que tal vez podria considerar la oferta aunque la mujer debia tener casi cincuenta años... Bueno, no podia ser tan exigente si queria dejar de ser un virgen, pero rápidamente sacudió su cabeza deseshando la idea, suspiró y salió afuera para continuar fumando.

Una vez estando en la calle,Osomatsu sacó otro cigarrillo, le dio una bocanada y se le cruzó por la mente la idea que existia la posibilidad que algunos de sus hermanos ya no sea virgen, esto hizo que mordiera con fuera el cigarro rechinando los dientes "los mataré si es asi" penso ante tal idea.

De esa forma pasaron varios minutos hasta que Todomatsu finalmente salió con su aeropropulsor que había dejado al interior.

—Osomat-

— ¡Totty! — le interrumpió

angustiado.

— ¿Que pasa? — preguntó asustado.

— Sigues siendo virgen ¿verdad?

— ¿eh? — Todomatsu se paralizó palideciendo.

— Ahh menos mal — espresó realmente aliviado — Ya me estaba asustando... y bien, ¿qué suscedió? ¿encontraste alguna información?

— Te odio — espresó con un aura venenosa.

— Ahh no te enojes tanto Todomatsu, solo era una pregunta — luego se le acerco palmeandole la espalda alegremente — perdona a tu oniichan de acuerdo, nos separamos por un par de años, tenía que preguntar - Todomatsu suspiró.

— De acuerdo... — dijo más relajado aunque aún se veía molesto.

— ¡Genial! ahora dime, ¿que paso?

— Pues... no mucho, las personas solo me hablaron de los rumores que se habla en las calles acerca de la mafia, y algunas noticias del periódico, eso es todo.

— ¿y qué rumores?

— Pues que conmercializan un conbustible nuevo que nadie conoce.

— ¡Eso es perfecto! podemos seguir investigando diciendo que queremos comprar, así tal vez lleguemos a alguien.

— Eso creo... pero si encontramos algo de la mafia, no nos daran información gratis acerca de algun cientifico de... - miro a ambos lados — Ya sabes que.

—Ya te había dicho que no te preocupes por eso Todomatsu.

—mmm... — Todomatsu otra vez notaba esa exprecion en la cara de su hermano, sabia que le estaba ocultando algo, ya que cuando hablaban acerca de como pagar a la mafia por alguna información Osomatsu enseguida cambiaba de tema, esto le preocupaba temía que su hermano hiciera algo peligroso.

—Todomatsu — dijo rápidamente sacando de sus pensamientos al menor — Nos están espiando — declaró viendo hacia un callejón , esto hizo que Todomatsu se asustara — Rapido, tenemos que irnos de aqui — le susurró — Y rápidamente fueron donde estaba el aeromovil de Osomatsu. este se subió y partieron.

Ambos volaron lo más rápido que podian, Todomatsu seguia a Osomatsu que volaba por lugares no permitidos por lo que no había mucha iluminación, pero eso no le importaba, ya que al mirar atrás notó a dos hombres en aeronaves personales como la suya solo que eran de dos ruedas, los conductores eran hombres sospechosos con capuchas negras y mascarillas antigas.

— Osomatsu niisan — gritó el menor con lagrimas en los ojos que querian salir por el miedo.

— Solo sigueme Todomatsu.

Osomatsu no se lo explicaba ¿Que habían hecho mal? ¿Acaso esos sujetos trabajaban para los militares?

De pronto, uno de los encapuchados sacó algo que parecía una pistola con un gancho triple en la punta y disparó hacia Todomatsu agarrándole el pie. Al verlo Osomatsu reaccionó y agarró la mano de Todomatsu para que no fuera atraido hacia los hombres debido a la cuerda del gancho y que lo impulsaba hacia atrás.

— Osomatsu — gritó llorando.

Y entonces el segundo hombre avanzaba rapidamente hacia ellos sacando tambien una pistola de gancho, aunque esta vez la punta tenia destellos, seguramente era una pistola electrificadora, por lo que Osomatsu no tuvo más remedio que recurrir al ultimo recurso si no quería que lastimara a su hermano menor.

— ¡Nos rendimos!