Hola, al parecer estoy decidido a acabar esta historia, por eso no me tardo mucho en actualizar, no se sií en tres capítulo más la acabaré, ó puede ser que uno o dos mas, dependiendo de como esté mi imaginación.

Sin más preámbulos comencemos...


Después de caminar alrededor de veinte minutos decidió sentarse sobre un tronco para analizar lo sucedido. Necesitaba reflexionar y encontrar una solución.

-¿Y si realmente fue un accidente?-Se preguntó en voz alta-y si así fue, ya hice el reto y no puedo arrepentirme-debía afrontar las consecuencias de sus decisiones, tenía la cabeza gacha, se llevó una aleta a su cabeza y luego a su cara, no estaba pensando con claridad. De pronto sintió algo clavarse en la parte trasera del tronco, volteó hacía atrás y se dio cuenta que se trataba de un dardo somnífero, lo desclavó y lo observó un momento.

De repente otro dardo pasó a unos cinco centímetros de sus ojos por el lado izquierdo, miró en esa dirección para encontrar una respuesta a esos suceso, sin esperar nada veinte de dardos iban directo a él, saltó hacia el tronco para cubrirse, después de que cesaron los disparos se levantó intentando ver quién le había disparado; pudo percibir una silueta de un metro ochenta corriendo, intentado huir de ahí.

Corrió para de alguna manera alcanzarlo, temía perderlo de vista; la selva era frondosa y extensa, era difícil no perderse en ella, su belleza y misterio eran impresionantes. Se hubiera podido quedar e incluso internarse en ella, pero debía alcanzar a aquél que le había lanzado los dardos.

La oscuridad de la selva desapareció, dando paso a la luz brillante del sol y la arena, que aunado a los sonidos de las olas romperse contra las rocas hacía algo parecido a una sinfónica.

Hace tanto que no iba, desde que el "Concurso en Homenaje a Gran Z" había desaparecido esa parte de la isla había sido abandonada y todo habitante se cambió a la otra parte, donde vivía Gran Z. Perdió su rastro, todo el esfuerzo había sido en vano, suspiró derrotado y frustrado, pero al menos podría estar un arto ahí, tranquilo y sin nadie que perturbara su mente, se sentó a la orilla del mar para observarlo y reflexionar.

-Oye tú-Habló alguien a sus espaldas, dio media vuelta y observó; grande, complexión robusta y fornida, el pelo casi tapándole los ojos y su tatuaje en el lado izquierdo.

-¿Eres tú?-Dijo en última instancia, estaba sorprendido.


Apenas una media hora pasaba desde que Cody se había internado en la selva, Pepe estaba consternado por la actitud que adoptó, pero lo atribuía a que se sintió traicionado, a pesar de que la culpa no fue de Lani sino de Diego.

Paco estaba pensando sobre la apuesta que Cody lanzó, por un lado le convenía ganar, y por el otro la veía difícil no regresar al paraíso que la Isla Pen Gu representaba. Pero eso no quitaba el hecho de que lo que Diego ocasionó estuviera bien, en parte estaba molesto, pero debía aceptar que había sido emocionante.

-Bueno Paco, está es la quinta vez que hago algo que te beneficia-Mencionó Diego quien bebía un coco.

-Sí, pero fue un poco imprudente de tu parte-Dijo mientras daba un mordisco a un calamar en un palito.

-Pero no digas que no te fascino haber besado a la sexi salvavidas.

-Oye sin términos lascivos por favor-Estaba un poco molesto por el comentario.

-Hay por favor, cómo si tú no la vieras de esa manera.

-No, yo no soy un degenerado como tú.

-Claro, perdóname si me gustan las hembras.

-De todas formas estoy viendo la apuesta de Cody, es un gran surfista, y es el discípulo de Gran Z.

-¿Y eso qué?, yo podría vencerlo si me lo propusiera.

-No puedes ni siquiera vencer a Pepe el pollo y te crees capaz de hacerlo con Cody.

-Te puedo demostrar que puedo vencer a ese Pollo, pero tendrá que ser en un día que yo creí necesario.

-Yo creí que era un pingüino, no una gallina-Se burló de Diego.

-No me tientes Paco, porque sabes que lo haré.

-Perdón, no sabía que fueras tan sensible.

-Tonterías, pero hablando bien, ¿crees que Krishna acepté ir conmigo a dar un paseo por la selva?

-Bueno, te portaste como un cretino cuando aceptó tu reto, sí claro, aceptara.

-Claro sarcástico.

-Inténtalo, no te harás daño.

-Bien-Se levantó, terminó por beberse su coco y luego lo arrojó lejos, caminó hacia donde se encontraba, justo afuera de su cabaña.

Krishna alcanzó a verlo, temblaba un poco por el nerviosismo.

-Hola Diego.

-Ho…hola Krishna-Estaba un poco inseguro por hablarle.

-¿Qué se te ofrece?

-Venía… bueno quería… no…

-Perdón no te entiendo.

-¿Quisieras dar un paseo conmigo por la selva?-Escupió finalmente.

-Si me hubieras vencido, créeme que aceptaría sin chistar, pero cómo fui yo la vencedora, mi respuesta es no-Diego suspiró un poco enojado.

-Bueno, gracias por escuchar-Dio media vuelta, estaba por retirarse.

-Espera-Él volteó a verla.

-¿Qué?

-Cómo yo fui la vencedora, tienes que hacer lo que yo te pida por un día.

-Cierto-Dijo casi murmurando.

-Entonces, quiero ir a pasear con Paco por la selva, ¿se puede?

-¿Por qué no se le preguntas a él?

-Porque te tengo a ti durante un día para que hagas lo que yo quiera, así que por favor ve y dile.

-Sí-Se retiró de ahí enojado hacia donde estaba Paco.

Paco lo vio llegar y le preguntó:

-¿Qué tal te fue, aceptó?

-No.

-Lo siento amigo, será para la próxima-Comenzó a rascar las cuerdas de su guitarra

-Pero quiere ir contigo-Paco desafino las notas de la impresión.

-¿Qué?

-Lo que oíste.

-¿Y por qué no viene a decirme ella?

-Porque perdí una apuesta.

-Encantado.

-Bien-Y de nueva cuenta fue a donde Krishna y le dijo lo que había dicho Paco.

-Bien, dile que en una hora vamos.

-Sí.

Y así fue de nuevo a donde Paco y le dijo lo de Krishna, él asintió interesado y contento.


No podía creerlo, no había sabido nada de él desde el último campeonato, el cual había ganado Pepe.

-¿Qué haces aquí en mi playa?-Preguntó.

-Pues estaba siguiendo a alguien que me había lanzado dardos para dormirme.

-Ese fui yo-No dejaba de sorprenderle.

-¿Enserio?, Tanque ¿por qué?

-Creí que eras un intruso.

-Ah, ahora lo entiendo, y dime, ¿qué haces aquí?

-Vivo aquí.

-¿No te habías ido con Regie?

-Claro que no, de todas maneras hubiera estado en la misma ó peor condición en la que me encuentro ahora.

-Lo siento.

-No importa, ¿quieres conocer mi casa?

-Sí-Aceptó sin mucho esmero.

Era una pequeña cabaña hecha con hojas de palma y unas cuantas conchas.

-Te fascinaran las chicas-Mencionó emocionado.

-¿Viven contigo?

-Claro, si no estaría sólo-Levantó unas hojas que servían como puertas-bienvenido, chicas trátenlo bien.

-No es necesario Tanque-Al entrar vio dos repisas con puros cocos con caras dibujadas.

-Te las presentaré-Fue la repisa lateral derecha al fondo-ésta es Karina-señaló la primera-ella es Briadna-así continuo durante un rato presentando a los cocos con cara dibujada.

-Se ven amigables-Dijo un poco incómodo por la escena de Tanque.

-Y lo son.

-¿Sigues surfeando?-Preguntó casualmente.

-Claro, eso nunca lo dejaría.

-Mira no sé si me desesperación me está haciendo que te pida este favor.

-¿Qué pasa?-Preguntó intrigado.

-He retado a alguien, mi orgullo y honor están en juego, y cómo tú ganaste varios campeonatos seguidos…

-Sólo ve al grano.

-¿Quieres entrenarme?-Tanque lo dudó unos segundos, nunca había entrenado a alguien, pues a él le repudiaba eso.

-Está bien-En el rostro de Cody se dibujó una gran sonrisa.

-Gracias, pero lo malo es que no me traje mi tabla.

-Te presto una de las mías, comenzaremos mañana.

-Que bien.

-Bien, ahora ayúdame a buscar leña para en la noche hacer la cena.

-Sí-Y comenzó a rodear la playa en busca de cortezas de palmera y pedazos de tronco, pues un nuevo entrenamiento comenzaría, de algo estaba seguro, es que quería derrotar a Paco.


Bueno, espero que les haya gustado, dejen sus reviews, que me alientan a seguir escribiendo, nos vemos hasta el próximo capítulo. Se despide su amigo y escritor:

CARPINTERO IMPERIAL