Al día siguiente se despertó con una felicidad increíble, ya que iría a darle una pequeña visita a la pequeña bruja que vive en el bosque, tal vez le gastaría unas cuantas bromas pesadas y se disculparía de la manera mas seductora posible.

Quien diría que ese mañana le tendrían preparada la sorpresa de su vida.


Len bajo de su habitación hacia el pasillo principal del castillo, ahí se encontró con sus padres sonriendo con tanta felicidad que hasta le pareció repugnante a el joven príncipe el solo verlos.

- ¿A que se deben esas caras?- no dudo en preguntar, ya que ver a los reyes de esa manera era algo poco usual.

- Oh hijo, nunca pensé que este día llegaría- dijo la reina que estaba casi llorando.

- Si, estamos muy orgullosos- añadió su padre.

- ¿Podrían decirme de que hablan?.

- La princesa Teto a accedido a casarse contigo, a pesar de haberla dejado plantada ayer- cuando vio la cara de confusión de Len, quizo aclarar lo que decía- mi hijo se casara dentro de 3 semanas, soy la reina mas feliz del mundo- Lily abrazo a su hijo al terminar de hablar.

- Debes de estar agradecido, Len, la dejaste plantada y aun así se casaran eso merita una celebración.

- Con "celebración" se refieren a que saldrán a tomar en un bar y me dejaran a cargo de los sirvientes, ¿Cierto?.

- Ya deberías de saberlo, hijo- Leon sonrió con malicia.

Cuando los reyes decían celebración, significaba:

"Ningún plebeyo saldrá de su hogar, hasta que terminemos de tomar todo el alcohol del reino".

El solo pensar en ese tipo de cosas, a Len le enferma que esos dos hayan sido sus progenitores.

- ¿Qué pasa si yo no me quiero casar con la princesa del pan?.

A los padres de Len, no les gustaba que hiciera bromas acerca de las adicciones que tenían la gente de la realeza, para el estaban:

"Princesa Pan", "Rey traga helado", "la Condesa del sake", entre otros.

Pero ya sabían que no importa que le digan a el joven príncipe, lo seguirá haciendo.

- Querido, a menos que encuentres a otra princesa, o alguien con sangre noble, te casaras con quien digamos.

El rubio estaba atrapado, sus padres no lo dejarían estar con quien el quisiera, pero se le ocurrió una idea.

- Y... ¿Qué pasaría si decidiera casarme con la única hija del príncipe...Gakupo?.

Leon y Lily no entendieron del todo su pregunta, así que solo atinaron a reírse.

- ¿Tu también escuchaste ese rumor, hijo?- pregunto el rey mientras sonreía- como dije, es solo un rumor, nunca se confirmo que la bruja Luka y el príncipe Gakupo tuvieron un hijo, de hecho, cuando los soldados fueron a la cabaña del bosque a investigar, esta había desaparecido.

- Si... bien me tengo que ir, tengo asuntos con...un amigo- Lily dio la vuelta y se dirigió a la salida- regresare para nuestra celebración- terminando de hablar salio del castillo como alma que lleva el diablo.

- Papá, tu y yo sabemos que mamá te pone el cuerno y tu se lo pones a ella, deberían dejar esta farsa y separarse- Len se notaba algo triste.

- No nos separamos por que nuestras familias firmaron acuerdo que no se pueden romper, pero eso no nos importa, cada quien ira por su lado- al igual que su esposa, Leon salio del castillo para ir a ver a cierta campesina, la repostera Lola.

El rubio no espero mas y se dirigió a la cabaña de la bruja, tenia cosas que preguntarle, como, ¿A que se referían con rumores?, ¿Qué alguien ya la había visto? y por supuesto, ¿Cómo su cabaña pudo desaparecer?. Ella era una bruja, pero por lo que vio, una que no controlaba bien sus poderes.


(Narra: Len)

Toque dos veces a la puerta, pero nadie contesto, así que me dispuse a entrar por mi cuenta. Pase hacia la pequeña sala que estaba ahí, la cabaña de Rin no era nada comparado con mi castillo, pero tenia cierta calidez que mi hogar no. Ahí estaba, mi rubia favorita durmiendo tranquilamente en un sofá individual, hay libros al rededor, significa que estudio mucho, su cabello dorado le cubría medio rostro, me acerque a ella y retire aquellos mechones que estaban de mas, comenzó a moverse y me aleje a una distancia adecuada.

- Eh? ¿Tu que haces aquí?- Rin me miraba con ganas de estrangularme, lo cual me hizo reír, se veía adorable.

- Te dije que volvería para verte, mi linda brujita- La rubia se sonrojo hasta las orejas.

- I-idiota...- agacho la cabeza y se acomodo decentemente en el sofá.

Pasaron varias horas desde que estuve en la casa de Rin, es mas grande de lo que parece. En este momento mis padres ya deben de tener la vista nublada de tanto alcohol. Rin solo leía... y leía... ¡dios mio! que no me hará casa, solo lee, ni siquiera me dirige la mirada, aunque verla tan concentrada era una forma de compensarlo.

- Oye, mas vale que me entretengas, que es aburrido solo verte estudiar.

- Yo no te mande a que vinieras a mi casa- levanto la vista de el libro y sentía que su intensa mirada azul lo iba a volver loco.

- En cierta parte tienes razón, pero no me has reclamado a que me largara o algo así- si ella me seguía viendo de esa forma yo también lo haré. Duelo de miradas.

Ella soltó un suspiro.

- No te he sacado a patadas de mi casa, por que creo que de una extraña manera tu compañía me agrada.

Cuando me di cuenta mi cara estaba roja, esto no se puede quedar así, soy yo quien la debería hacer sonrojar a ella.

- Con que la verdad ya fue sacada a la luz, ¿eh?- camine hacia donde estaba sentada, la tome de la barbilla y acerque mi boca a su oreja- en ese caso me veras mucho mas tiempo aquí- mordí el lóbulo de su oreja y sentí como se estremeció, apoyo sus manos en mi pecho y me alejo de ella.

- N-no me refería de esa forma, idiota...- ocultaba su sonrojo con su largo cabello, el color de su cara competía con el de un tomate y eso me hizo reír- NO TE BURLES!

Me intento lanzar un hechizo, pero como no funciono, solo me golpeó con su varita.


A las 3 de la mañana decidí dejar de molestar a mi linda brujita y camine rumbo al castillo, pero me encontré con cierta chica que venia corriendo hacia mi.

- Len!- grito y me abrazo rodeándome con sus brazos el cuello.

Su cercanía me incomodaba desde que descubrí que está gustaba de mi, así que de la manera mas caballerosa posible la aleje.

- ¿Miku? creí que estabas de viaje al reino donde vive tu abuela. ¿Cuando llegaste?- en realidad no esperaba verla, y si se enteraba que mis padres intentan casarme y me estoy interesando en una bruja, le dará un ataque cardíaco.

- Llegue esta tarde, fui al castillo a decirte, pero me avisaron que habías salido ¿Donde estabas, Len?- Su tono de voz mas bien me decía "¿Con quien estabas?".

- Yo...salí a dar una vuelta para pensar y ... me quede dormido- me empece a reír, pero era una risa nerviosa.

Dudosa me contesto- De acuerdo, te veo mañana.

- No puedo mañana.

- ¿Por que?.

- Iré a dar otra vuelta y tal vez me quede dormido- termine la conversación y me dirigí a mi hogar.

No podía creer lo que le dije a Miku, estuve reflexionando mis palabras y en realidad sonó que le dije, "No puedo, no me apetece ver tu rostro". Pero no puedo reunirme con ella, le dije a Rin que iría a verla todos los días, y mas ahora que se que le agrada mi compañía, eso me hace sonreír como estúpido.


¿Que tal chicos/as? (no se que eres, tu el que esta leyendo, ¿seras extraterrestres? :o

Okey basta, ¿Que les pareció el capitulo? Aquí agregue a otro personaje. Miku. Ya la había mencionado pero en este capitulo hace su primera aparición, y ciertamente ella sera quien ponga en problemas la relación que tienen Rin y Len por que, si, ella ama a Len u.u

Le deseamos a Miku lo mejor y que se cuenta de que Kaito también esta bien bueno xD.

Sayonara.