Dulce Venganza
Ayer por la noche Pepper Potts llegó furiosa a Malibú, con las mejillas rojas y echando chispas de sus celestes ojos porque Tony no asistió a una que otra reunión importante…
"Olvidó" todas las juntas que le había pedido que asistiera.
Él pensó que con un beso, un abrazo y caricias, sabiendo ya los lugares exactos donde hacerlas, se le pasaría el enojo. Pero no.
Tony Stark, el genio entre genios se equivocó. Su hermosa novia, ex asistente personal (aunque a veces aun lo era) y vicepresidenta de toda su industria se dio medio vuelta y se marchó de la mansión, dejándolo con sus excusas en la boca.
Tentado estuvo de coger un traje, volar hasta su departamento y rogar, solo si su plan de seducirla no funcionaba, que lo perdone. Pero decidió que mejor era dejar que se tranquilizara y mañana temprano hablarían en la oficina. Le pediría perdón por ser tan olvidadizo y le juraría, por enésima vez, que no desprogramaría la agenda de reuniones que había guardado en Jarvis para que se las recuerde.
Él detestaba planear lo que haría, ya sea en la vida a diario o en pleno ataque para salvar al mundo, pero le gustaba hacer planes solo cuando estas incluían a Pepper.
Y tenía todo planeado para mañana: Llegaría, la seduciría, se encerraría con ella por una hora en su oficina, aunque hasta ahora ella se haya negado a eso, y luego todos contentos… Mejor dicho, Anthony Stark estaría muy contento. Conseguiría lo que quería como siempre.
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Hoy llegó ganador.
Le gustaba mucho las reconciliaciones, encerronas por uno o dos días, o a lo mucho por unas horas si es que no había una reunión importante o algún orate haciendo alboroto en el mundo. Preguntó a la secretaria de Pepper si estaba en su oficina y ante la afirmativa le ordenó que no los molestaran, sin importarle que tuviera una junta en unos cinco o diez minutos.
- ¿Ocupada? – preguntó cerrando la puerta. La pelirroja ni siquiera se sorprendió por su presencia. Levantó los ojos encontrándose directamente con los de él.
- Hola cariño – respondió con una sonrisa de oreja a oreja, y eso estaba mal – Revisaba algunos puntos para la reunión – según los cálculos de Tony, ella debería mirarlo como si quisiera matarlo – ¿Deseas algo? – esto andaba realmente mal. Esa sonrisa que tenía Pepper hacia verla radiante y no hecha una furia. Estaba descuadrado - ¿Sucede algo señor Stark? – preguntó divertida ante el mutismo repentino del señor "respuestas para todo"
¿Se estaba burlando de él?
- Uhmmm… - puso el seguro a la puerta y, siguiendo su plan, empezó a acercarse al escritorio – bueno me preguntaba si es que podría estar presente en la reunión de hoy – la pelirroja lo miró incrédula - ¿Qué? Si el dueño de Industrias Stark no puede estar presente solo dímelo – dijo un poco ofendido.
- No es eso Tony – respondió levantándose del sillón y guardando los papeles en un folder – solo que es algo inesperado que vinieras hasta aquí tan temprano, demasiado temprano para ti, y sin avisar para pedirme estar en una reunión de tu compañía. Es algo que no se ve a diario y no se ve a diario.
- ¡Ey! ¡Me haces ver como si fuera un irresponsable! – se quejó rodeando el escritorio y colocándose a un lado de Pep que tenía una pequeña sonrisa – además, tenía muchas ganas de verte – susurró cerca de su oído, acercando su mano a la estrecha cintura de la pelirroja pero ella, en un rápido e inesperado movimiento, se alejó por el lado contrario del escritorio dejándolo con una ceja levantada, incrédulo de lo que acababa de suceder.
- Y yo a ti Tony pero en estos momentos empezará mi primera reunión del día – el castaño empezaba a intuir que su plan estaba en peligro - ¿estará presente en la primera reunión señor Stark? – preguntó disponiéndose a abrir la puerta.
- Para eso vine – respondió cuando se acercaba a ella. Quería impedir que saliera de la oficina pero Pepper le sonrió y salió raudamente.
Si no la conociera diría que se estaba vengando. Pero sus represalias eran más conocidas que esto: Hacerlo ir a todas las reuniones posibles en un día, firmar todos los papeles del mundo y cancelarle una que otra cita. Así eran sus venganzas de antaño. Ahora no sabía cuál era el plan trazado por ella.
Salió de su trance minutos después y se dirigió a la sala de juntas donde un científico explicaba lo que parecía ser un proyecto para obtener energía de quien sabe que recursos.
- No se detenga por mí, continúe señor…
- Manoli
- Señor Manoli continúe – respondió rápidamente sentándose al lado de Pepper que no lo miró ni de reojo. Él si lo hacía, la estudiaba. Sus hermosos ojos leían la presentación mientras sus labios eran golpeados sutilmente por un lápiz. Tony Stark se quedó pegado a los labios delgados y rojos de su novia, maquinando ideas sucias en su cabeza, aún más de las que ya habían hecho.
- ¿Señor Stark?
- ¿Si señor Manoli? – respondió y todos se quedaron en silencio observándolo, haciendo que levante una ceja extrañado por la situación.
- Señor Stark – llamó Pepper – el señor Manoli pregunta si está bien el presupuesto para la ejecución del proyecto – formó una pequeña "o" con sus labios y pensó por unos segundos antes de abrir la boca.
- ¿Y usted que piensa señorita Potts?
- Que el presupuesto presentado por el señor Manoli y su equipo es de menor costo que los otros proyectos y obtendremos los mismos o hasta mejores resultados.
- Entonces está bien – respondió con una sonrisa al científico que agradeció la confianza depositada. Luego de eso siguieron otros científicos presentes explicando una serie de cosas que a Tony lo tenían sin cuidado. Él solo quería hacer máquinas para poder ayudar al mundo o, como ahora, intentar averiguar qué plan trazó su pelirroja porque la conocía tan bien que juraba por Dios, si creyera en alguno, que seguía furiosa por lo de ayer.
La reunión se extendió por unos 50 minutos más por las explicaciones técnicas y preguntas del caso. Pepper y Tony estaban en la puerta de la sala de juntas despidiendo a los científicos. El castaño tenía planeado encerrarse con ella ahí pero volvió a quedarse en el aire porque la acción que pensó realizar la hizo ella.
- Tony, se supone que si estas en la reunión es para que estés aquí, atento a ella y no pensando en trajes o… o…
- O en ti – completó haciendo que Pepper lo mire enternecida por un segundo ya que luego su expresión volvió a ser la de hace unos momentos – Dime que estas molesta porque tu comportamiento me pone un poco, mejor dicho, me pone muy muy nervioso – y ella sonrió coquetamente. Estaba convencido de que algo planeaba pero no daba aun con su plan.
- ¿Molesta yo? – Preguntó acercándose a Tony - ¿Por qué debería de estarlo? - el castaño la miraba directamente a los ojos, tratando de leer en ellos.
- Uhmmm – dijo con un puchero. Solo tenía un fuerte brillo en ellos, brillo que veía cuando se entregaban entre besos y caricias. Una descarga eléctrica atravesó su ser – porque ayer olvidé asistir a las reuniones que me pediste. Sip, puede que sea por eso.
- Oh, por eso – dijo acariciando sutilmente el pecho con la yema de los dedos sintiéndolo estremecer – Pues puede que si este molesta por eso – comentó casual mientras desabotonaba los primeros botones de su camisa – o puede que no – concluyó mientras tocaba la pequeña porción de piel expuesta. Tony tragó pesado, la deseaba como nunca había deseado a ninguna otra mujer de su larguísima lista.
- ¿Le pusiste seguro a la puerta? – preguntó Tony mientras la sujetaba de la cintura arrinconándola a la pared – Porque podemos aprovechar muy bien el tiempo hasta la próxima reunión – dijo acercándose al rostro de la pelirroja para besarla pero ella, inesperadamente cambio la posición. Ahora el arrinconado era el castaño.
- Una propuesta demasiada tentadora para desaprovechar – respondió, rozando "casualmente" con su muslo la zona sensible de Tony haciéndolo gruñir. Pepper tomó las manos que la sujetaban de la cintura – Pero… - murmuró muy cerca a los gruesos labios del multimillonario haciendo que ahogue un suspiro.
- Pero… - repitió Tony conteniendo las ganas de lanzarla a la inmensa mesa de la sala.
- Pero – volvió a decirlo pero de manera firme – Si, estoy molesta por lo de ayer así que tendré que rechazar tu tentadora propuesta – lo dijo con una gran sonrisa. Se dio media vuelta, caminando hacia la puerta, moviendo las caderas en su firme andar sobre sus tacos agujas pues había notado una vez por el espejo de su cuarto que a Tony le gustaba mirarla al caminar. Abrió la puerta y volteó – La próxima reunión es en 15 minutos. Tomate algo helado cariño, pareces acalorado – dijo divertida cerrando la puerta.
Tony Stark se golpeó mentalmente. Siempre sospechó sobre el plan de venganza.
- Me canceló una cita otra vez – Si otra vez, pero ahora la cita era con ella – Pero el que ríe al último, ríe mejor – y como que se llamaba Anthony Edward Stark que él reiría para el final del día.
Fin
Hola ^^ Aquí con una nueva entrega sobre Tony (babeando en estos momentos) con nuestra querida Pepper Potts (¿Han visto el spot de la tele americana? No quiero spoilear a nadie así que no diré nada, solo que si quieres verlo visita mi face XD) Espero les haya gustado y divertido tanto como a mí. Gracias por los reviews y follows al capítulo anterior. Aviso que a este fic le quedan al menos dos o tres capitulos mas puesto que he pensado que estos seran sobre la relacion de ambos antes de que se haga publico. Luego de ver los trailers de Iron man 3 la relacion de ellos no era tan secreta como pensamos la mayoria. Cuidense y espero sus opiniones, si les gusto o no.
Raven Sakura
