Disclaimer: Nada reconocible es mío, todo pertenece a la señora Rowling y bien merecido que se lo tiene.


Cassiopeia brilla por las noches, pero nadie puede verla

invierno está presente todo el año

La estación del año favorita de Theodore Nott es el invierno, punto. No hay nada más que decir. Y se preguntarán los pobres lectores: ¿por qué iba a gustarle dicha estación, si es la más cruel, la más distante, la más fría? La respuesta es mucho más sencilla de lo que la mayoría piensa.

No tiene nada que ver con la nieve, que cubre los terrenos de Hogwarts y todo se vuelve blanco; ni con la Navidad, que con sus detalles trae la felicidad al mundo. Mucho menos tiene que ver con los árboles desnudos, indefensos en sus lugares e incapaces de luchar. Tampoco le gusta el frío, odia parecer una bola de cebo por tener que llevar demasiadas capas debajo de la túnica. El chocolate caliente le gusta, pero igualmente lo toma todo el año, por lo que en invierno tampoco es tan especial.

A Theo el invierno no le gusta por las habituales razones de la otra gente, él tiene cosas más importantes y hermosas en las que pensar.

A Theo el invierno le gusta porque el lago se hiela y se vuelve de color gris plateado y con sólo mirar al exterior por una ventana es capaz de ver una replica de los ojos de ella. Le gusta porque el suelo se cubre de nieve y todo es tan suave como su piel. Le gusta porque si por casualidad se corta pasando las páginas de su libro la sangre salpica en el suelo y se forma el contraste de su piel clara y sus labios escarlatas. Le gusta porque le da la excusa perfecta para abrazarla y compartir calor. Le gusta porque las duchas solitarias de agua fría se convierten en las de agua caliente en su compañía; piel contra piel, cuerpo a cuerpo, caricias regaladas y besos furtivos.

A Theodore el invierno le gusta por muchas razones y la que más se repite a sí mismo es que toda ella es invierno. El aspecto de Luna Lovegood es invierno; su piel blanca, sus ojos grises, su forma suave, la delicadeza de su tacto. Con Luna Lovegood el invierno está presente todo el año.

Aunque, desde luego, besarla bajo el muérdago también lo enloquece.

Porque Theodore Nott se obliga a creer que tiene una obsesión, pero en realidad está enamorado.


Un poco cortito pero es que tampoco hay mucho que decir. Espero que haya sido de su agrado, a mí no me acaba de convencer del todo pues no era eso lo que en un principio quería ilustrar, pero bueno. Así me ha salido la viñeta.

¿Novedades? No muchas. Tengo un LiveJournal, pero todavía estoy intentando descifrar como funciona todo. En realidad ni siquiera le he acabado de pillar el tranquillo al blog…

Esto es todo.

Con cariño,

Elle P. Hunt.

P.D: Hace mucho frío, me estoy congelando…