Tres
Lavi tenía una sonrisa, tan resplandeciente, que por lo irreal de ésta, se podría nombrar como un don. Y Lenalee, cuando lo conoció, fue lo suficiente frívola, para que esa sea la razón primeriza de su enamoramiento.
Bien, sí, eso puede parecer un hecho totalmente desdeñable, y hasta cabe la posibilidad de que lo sea. El amor ahora estaba dado dentro de unos cánones un poco más estrictos, que uno debía conocer a fondo a alguien, antes de apelar que lo que sentía no podía ser más que "amor", que cosas tales como la confianza, amistad, cuidado y respeto, no salen de la nada. "El amor se construye, y no viene hecho"; todos dicen eso. Pero Lenalee creía que existía algo tan mágico como la atracción —esto viene hecho—, y que el destino te puede demostrar si ese amor a primera vista, se volverá un componente en tu vida. Lenalee también con esa idea, había fracasado en su primer amor, y ahora… mientras veía a Lavi, sentía que la misma prueba de si algo bueno podría pasar entre ambos, estaba ya en sus manos.
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— No te rías de él. Allen fue lo suficiente valiente como para decirme sus sentimientos, él no merece ser tu chiste del día.
— No me reí.
— Pero querías.
Lenalee frunció el ceño, cuando vio que Lavi solo se encogió de hombros en signo de aceptación. Ella ya lo sabía, Lavi había forjado el camino para que Allen acabé por declararse, por simple razón de proporcionarse diversión. Y ese simple hecho la molestaba en creces. Ellos no eran los bufones personales del pelirrojo, y al igual, jugar con sentimientos era malo. Para colmo, había esa espina, que estaba ahí para molestarla todo el tiempo, y ésta solo le decía: "Él no está interesado. Nunca lo estuvo, nunca lo estará. Ya debes retirarte del juego".
— Es que me dio risa, eso de acabar solo amigos. Ya sabes, las redes sociales siempre se hacen la burla de eso. Pobre Allen.
Asintió. Sí, pobre, Allen. Si bien su confesión no la tomó por sorpresa —ya que Lavi, le había hablado del tema con antelación—, en el momento en que se dio, ella se vio impulsada a preguntar, tras rechazarlo, si es que su amistad seguía vigente. Si es que el hecho de decir "no", volvía imposible el tratarlo como siempre. Allen disipó todo su miedo, cuando le recordó que ella era ante todo una preciada amiga.
Sentía pena por él, claro, pero… a la hora de la hora ella sentía…
— Entonces… ¿Por qué lo rechazaste? ¿Acaso no era tu tipo?
— Lo hice porque solo lo veo como amigo, a diferencia de…
— ¿De?
— Nada, dejemos el tema.
447 palabras
Tercer episodio. La verdad ya me estaba rindiendo con esto. Hasta ya me decía que lo iba a dejar –aún falta el cuarto capítulo así que… sigue en las posibilidades-, pero, al menos logré esto que me moldeó el cómo se desarrollará el último episodio, así que más me vale correr y hacer lo que se debe, jajaja.
¿A alguien le gustó el episodio?
