Este capitulo era para mañana, pero no pude aguantarme a subirlo, espero que les guste.

Disclaimer: Ni Hetalia, ni sus personajes me pertenecen.

Advertancia. ninguna, hahaha pero ya casi habra una. espero.


Capitulo 3: Capturando tu sonrisa.

Eran las cuatro y media, y el lo estaba esperando, ¿ansioso?

Sonó el timbre, si que Arthur era puntual, si tenia que ser británico.

Alfred fue a al puerta para abrirle.

-Hello Artie!

-Hello- sonó cortante, pero el americano supo que así era el.

-Este, pasa por favor.

-Gracias.

-Mmm ¿gustas algo de beber?

-Oh, si gracias, ¿tendrás un poco de te?

-Creo que si, bueno es que a mi no me gusta, pero a mi hermanito que de vez en cuando viene a visitarme si, así que tal vez tenga – y con eso ultimo se dirigió a la cocina.

Mientras Arthur se dedico a observar el lugar. La sala era algo espaciosa, tenía unos sillones, al lado de estos estaba un caballete, con todo el material listo, enfrente a este una silla, donde de seguro tendría que sentarse.

A continuación de la sala estaban unas escaleras que daban acceso a al parte superior de la casa; y al lado de las escaleras estaba una puerta, por donde había ingresado el pintor.

Después de hacer ese análisis, decidió tomar asiento en uno de los sillones.

Poco después salió Alfred, si ese chico ojiazul, con cabello rubio, bueno mas obscuro que el de él, el cual tenia un rizo desafiante de la gravedad, tenia esa sonrisa encantadora, lentes de medio marco y bueno era mas alto que el , pero no en exceso.

-Toma Iggy- le ofreció la taza con el te solicitado.

-What?

-Si, es que no pude evitar ver que procedes de Inglaterra, y bueno…Iggy suena muy lindo.

-No me digas así- recibió el te, y le dio unos cuantos sorbos.

-Bueno Iggy, como here!- el ojiazul le señalo la silla.

-Ok- dejo su te, y fue a donde el americano le acababa de señalar, y tomo asiento.

Alfred se dirigió al caballete, y le iba señalando que postura le quedaba mejor; y al final quedo un poco de lado, donde la ventana le brindaba luz, para iluminar ese tono verde.

Tenía su lienzo y con un lápiz hiso un rápido boceto para poder marcar bien las proporciones físicas del ingles, a demás de hacer anotaciones de donde se encontraba esta, para las siguientes sesiones.

-Y dime Iggy- ya había comenzado a aplicar los tonos bases para el rostro de Arthur.

-No me digas así…

-¿Por qué accediste a que te pintara?

-Porque solo así me dejarías en paz, git.

-Hahaha, eres gracioso, pero ya en serio, debe de haber otra razón, dímela por favor- poniendo su cara de cachorro regañado.

-Bueno, es que me gustan las artes, y hacer algo por estas, además…-guardo silencio, mientras se sonrojaba-…bueno conozco tu trabajo, y a ti.

-¿En serio?-pregunto sorprendido el más alto, mientras capturaba aquel lindo sonrojo.

-Si, he visto tu…tu galería, porque trabajo cerca de ahí, y ya sabes la veo cuando paso de regreso a mi cas, te… bueno te he visto trabajando.

-Wow! Eres mi fan.

-Bloody hell no! solo dijo que no haces un mal trabajo.

-Thanks!- y por fin termino de capturar ese tono carmesí en su lienzo-Entonces trabajas cerca de ahí.

-Yes.

-¿En qué?

-Bueno, en una librería, que rescata libros viejos, bunas novelas que las personas descuidaron y todo eso.

-¿Y qué hacías ayer en el auditorio?-sonaba divertido el norteamericano.

-Lo mismo me pregunto sobre ti, git.

-Escapando de la lluvia-dijeron al unísono.

Ante eso los dos empezaron a reír.

La risa de Alfred era escandalosa, al contrario de la de Arthur. Por lo general el americano reiría al menos por una hora, pero en este caso paro, ante la visión que tenia frente a el.

El ojiverde lucia una tierna sonrisa que hacia el juego perfecto con esas mejillas sonrojadas y esas joyas verdosas.

Rápidamente tomo su pincel y comenzó a capturar esa pura y linda sonrisa.

Pasaron otro rato, hasta que el americano decidió que por ese día seria suficiente.

-Iggy, por hoy terminamos.

-Me parece bien. Nos vemos mañana a la misma hora ¿te parece?

-Yes. Oh shit!

-¿Qué sucedió?

-No es nada, solo que no me di cuenta que me acabe los oleos, así que encargare unos para mañana en la tarde.

-Esta bien, nos vemos- el británico se dirigió hacia la puerta.

-¿Quieres que te acompañe a tu cas?

-What the hell?- se detuvo de golpe.

-Si ya sabes como el héroe que soy es mi deber llevar a mi preciada damisela a su casa.

-Idiot, ¿Cómo me llamaste?

-¿damisela?

-Git- dijo saliendo de ahí.

-Bueno solo cuida esa linda sonrisa de los maleantes- le sonrió.

-Stupid- dijo cerrándole la puerta en la cara.

"Linda sonrisa" acaso le había dicho eso, se cuestionaba el ingles, mientras llevaba su mano a sus labios, y sonreía de una manera algo tonta.

Y con eso se fue a su casa.


Y con eso concluimos el dia de hoy, espero que les haya gustado.

Proximo capitulo: Librería y el francés.

"-Oh lalala Arthur ¿qué haces con este chico lindo?"

"...solo lo quieres para ti solito.."

"en serio habla tanto de mi"

"¿querrias ir al parque conmigo?"