Hola a todoooos!!
Lamento no haber escrito antes, pero no tenía Internet y no podía subir el capi!
Gracias a todos los que dejaron reviews!!
En fin, tengo que decirles que esta banda ancha está fallando (maldito país subdesarrollado!!) en toda la región!! Hijos de la #€$%!
Todos los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, excepto Izaki, que me pertenece a mi, y si cualquiera intenta robármela, le partiré la cara. Nooo, chistecito. (WTF?)
Kotaro pertenece a los creadores de Pita Ten (al menos su nombre, el kotaro de este fic no luce como el original).
ADVERTENCIA: Este capitulo será narrado desde el punto de vista de Izaki.
-¡Los pan queques están listos, kotaro!- Grité desde la cocina- ¡apresúrate o se acabará la nutela!! ¡Deidara vino a desayunar!
-¡NOOOOO… quiero decir, SIIIIII!! VINO DEIDARA!! PERO NO SE TERMINEN LA NUTELA SIN MIII!!!- Respondió kotaro desde su cuarto. A los cinco segundo entró una cosa envuelta en una manta que supuse que era mi hijo; que luego se tropezó con la manta y se cayó al piso, golpeó contra la silla.
-Eso debió doler- Dijo Deidara entre risas.
-Debería darte vergüenza ¡idiota!- Reproché y fui a socorrer a mi hijo.
-(sniff) ¡Mami, me lastimé donde más me duele!- Exclamó, llorando.
Deidara estalló en risas, le lancé una mirada asesina y se calló al instante.
-¡Es que fue divertido! ^\/;- Se excusó.
-¡Yo te voy a golpear en los huevos para que veas lo divertido que es!- Dije enfadada.
-¡No te pases! ¡Nos queremos y todo, pero sin amenazas, hn!-Dijo el rubio. Siempre se tomaba las amenazas demasiado enserio.
-si sabes lo que te conviene, Deidara, no debes discutir con ella.-Dijo una voz que se escuchaba en al lejanía. Era mi hermano, Sasori, que había llegado junto con Kisame.
Ayudé a mi hijo a incorporarse y lo senté en una silla, le serví el desayuno y fui a saludar.
Que rápido pasa el día. Luego de hablar con Kotaro a la mañana, lo mandé a dormir otra vez. Recuerdo que fue luego de que él "leyera" la carta. Me enojé mucho, hablamos y luego lo mandé a dormir.
En fin, el día anterior, Deidara e había dicho a Kotaro que mi hermano Sasori y Hidan vendrían, y él me lo comunicó a mi.
Saludé a ambos con un beso en la mejilla (¡de la cara!) y los invité a pasar.
-¡¡Chicos!! ¡Hace meses que no los veía y… ¿Dónde está Hidan?!- Pregunté. No quise sonar grosera pero, según Deidara, Hidan también iba a venir.
-¡Déjanos acomodarnos antes, hermanita!- Dijo Sasori, y se sentó en una silla al lado de Kotaro-¿Cómo está mi único y favorito sobrino?-Preguntó, dirigiéndose al montoncito de sábanas acurrucado en la silla.
-Adolorido. -Respondió.
-Me imagino. Tienes una buena fonética para tener 3 años. Claro que tu madre comenzó a hablar a los 7 meses -Comentó-, y desde entonces no se ha callado- Agregó, guiñándome un ojo.
-Ja ja. Muy gracioso.- Reproché. Al menos Kotaro había sonreído.-Que grosera soy; toma asiento, Kisame.
El aludido se sentó y agradeció. Había pasado inadvertido, algo muy extraño para alguien tan alto y con cabello y piel azulada, que siempre estaba parloteando.
Algo más extraño, es que Hidan no estaba, y Kisame ocupaba su lugar. No es que me disgustara, simple mente me parecía extraño, ya que Hidan y yo éramos muy amigos. Claro que Kisame era bien pana, y me agradaba muchísimo, pero llegar de imprevisto no era algo que le entusiasmara.
Debí meditar en esto bastante tiempo, porque todos arquearon una ceja y me miraron, expectantes.
-Eeh, Iza, ¿te encuentras bien?- Preguntó Deidara.
Sacudí mi cabeza y lo miré sonrojada.
-Si, lo siento, estaba pensando.
-¡Aleluya, hermana!-Exclamó Sasori.
Lo miré fijo.
-Sarcasmo no te falta, ¿hmph?- Manifesté. Hubo una carcajada por parte de Deidara.
-Iza-chan, ¿sería mucha molestia pedirte un vaso de agua?-Preguntó Kisame.
-Claro que no-Respondí sonriente-, ¿quieres algo más? Cualquier cosa que desees, pídela.
-Nada más, gracias.
-¡Yo quiero pan queques!- Dijo, o mejor dicho gritó Sasori.-Esa era tu respuesta cada vez que la abuela Chiyo ofrecía desayuno. Estabas algo gorda antes, no entiendo cómo bajaste de peso con ese apetito voraz tuyo.
Hubo un silencio sepulcral, en el que Kotaro, Kisame y Deidara se lanzaban miradas nerviosas.
Si había algo que yo odiara con toda mi alma, era que me dijeran "gorda". Yo, a pesar de ser bien flaca, comía como una bestia, y mi hermano me lo recordaba a menudo.
-Sigue tu consejo, Sasori, no discutas conmigo.- Dije mordazmente.
-Ay ay, que miedo.
-De veras quieres que te patee, ¿no?
-No, en realidad vine por pan queques.- Bromeó.
Suspiré, y mi suspiro sonó a algo como "cretino". Le serví el desayuno a todos, menos a Kisame, que lo rechazó.
Hubo una pequeña charla mientras comíamos. Kotaro seguía algo decaído, pero participó un poco. Sasori tenía razón, hablaba muy bien para tener tres años y era divertido escucharlo, porque esa vocecita con ese vocabulario desarrollado era muy cómica. Todos reímos cuando dijo que "estos pan queques tienen un sabor espectacularmente agradable".
Al terminar de desayunar, Sasori, Deidara y Kotaro se fueron a ver televisión, y Kisame me ayudó a lavar los platos.
-Hoy estás algo callado- Comenté.- ¿Te pasa algo, Kisame?
-Estoy bien, Iza-chan, no te preocupes- Aseguró, pero no sonó muy convincente.
-Kisame, te conozco desde hace diez y siete años, sé que no estás bien.
Me preocupaba que mi amigo estuviera así. Se lo notaba callado y tímido, cundo en realidad era extrovertido y parlanchín.
-Escucha, tenemos buenas y malas noticias, pero mejor espera a que estemos todos presentes-Él estaba sudando al decir esto-; no me pidas más información, ya he dicho demasiado- cortó.
Me preocupé más. El único tipo de "noticias" que me contaban tenía que ver con la misión, y la expresión de Kisame no ayudaba.
Terminamos de lavar en silencio. Luego Kisame llamó al rubio y al pelirrojo.
Yo no sabía muy bien que esperar.
Cuando ambos entraron al comedor, me dijeron que mi hijo se había quedado dormido. Me dieron tiempo de ir a acostarlo a su cama, pero me dijeron que volviera, pues tenían algo que decirme.
Con el corazón en la boca, fui hasta el sofá, alcé a mi hijo y lo llevé hasta su cama. Allí lo arropé y luego fui directo hacia donde estaban todos.
Cuando legué, estaban discutiendo algo en una lengua forastera, que me llevó un tiempo reconocer. Japonés.
-私達は起こるかどれが私の姉妹に言う責任を持っていない。-Dijo una voz, que reconocí como la de mi Hermano.
-しかし彼女はそれを知らなければならない!-Esta vez fue Deidara
-それは論議するべき十分である! あなたの姉妹はドアの後ろに隠れる。-Apuntó Kisame.
Abrieron la puerta y me invitaron a pasar.
Entendí perfectamente la conversación, yo hablaba este idioma perfectamente (era mi lengua natal, ¡Dios!), solo que la mayoría del tiempo hablábamos español.
-Si lo que quieren es matarme de un infarto, díganme qué demonios está pasando- Reclamé, asustada.
-Izaki, ¿recuerdas que te dije que tenía buenas y malas noticias?- Preguntó Kisame.
Asentí. Mi corazón latía a doscientos por hora.
-¿Cuál quieres saber primero?- Preguntó Deidara.
-La mala- Respondí, con la voz quebrada.
-La buena, entonces.- Dijo Sasori.
Arquee una ceja. ¿A qué se debía el cambio de planes?
-Okay, la buena noticia es que… Hidan no vino porque fue a buscar a alguien que desembarcó en Yorkshire, en la costa de Kingston-upon-Hull, pero luego…-Empezó Kisame, mas fue interrumpido por Deidara.
- Basta de rodeos, Itachi está en el país- Soltó.
En mi cara se formó la mezcla de expresiones más rara del mundo. Primero me quedé atónita; luego, puse mis ojos como platos; luego, una sonrisa curvó las comisuras de mis labios; pero después, la cruda realidad calló sobre mí y puse mi habitual cara de póker.
-Aún hay una mala noticia, verdad.- Pregunté, desilusionada.
No tenía idea de cómo sentirme, estaba demasiado emocionada, podría decirse que en estado de shock, tan feliz… pero, desgraciadamente, tuve que concentrarme en el lado negativo, como siempre hacía yo.
-¡Hola! ¿Hay alguien en casa?-Exclamó Sasori, con el ceño fruncido, para darme después unos golpecitos en la frente- ¡Itachi ha vuelto, idiota, ¿Y tú te concentras en lo menos importante?!
-Sasori; ya sé que ha vuelto, lo asimilé y lo comprendí, "adorado gemeli", es sólo que estoy demasiado shockeada como para demostrar mi entusiasmo. Ahora, la mala noticia.
Mi cerebro no reaccionaba. Las oraciones que dije a mi hermano sonaron como provenientes de un cadáver, y los chicos se dieron cuenta.
-Ahja, claro, en fin… eeh…-Intentó decir Kisame, pero…
-¡Por el amor de Dios, Kisame! ¡Suéltalo de una maldita vez!-Se impacientó Sasori.
-¡Ya! ¡No me apresures, relájate!- Exclamó molesto Kisame.- Voy a demandar a Pein por condiciones insalubres de trabajo; ya debo de estar destrozado psicológicamente.-Suspiró.-Bien, seré breve…
-Kisame… Me estoy inquietando…
-Vale; Itachi, Hidan, Kakuzu ylagallinadeTobi cayeron enana trampaenemiga.-Dijo Kisame, tan apresuradamente que las palabras le salieron todas juntas.
Lo pillé al vuelo. El corazón se me subió a la boca.
-P-p-epppero…-Alcancé a tartamudear.
-Saldrán de esta, no te preocupes.- Me tranquilizó Deidara; que después se acercó y rodeó mis hombros con un brazo.- Es Uchiha Itachi, puede hacerlo todo.- Agregó, sonriendo.
-Eso no quita el hecho de que sea humano, Deidara- Contradije, ya con lágrimas en los ojos-. El margen de error aún es existente. Además…
-Izak-chan, relájate.-Cortó Deidara, y me besó en la frente.
Bajé la cabeza, deprimida. Todos me miraron con lástima. No me gustaba que sintieran lástima por mí, así que sólo subí la cabeza, les dediqué una sonrisa y me limpié las lágrimas.
-Tienes razón- Concedí a Deidara-, todo saldrá bien.
Mientras tanto, en la bodega abandonada, cuatro personas trataban de huir, ya que el edificio, sellado herméticamente, estaba inundándose.
-¡Tenemos que abrir la puta compuerta! ¡Kakuzu, no seas imbecil y ayúdame, pedazo de mierda!-Gritó enojado Hidan, al cuál es agua ya le llagaba hasta las rodillas.
-¡Puta madre, no me apures!-Se quejó el aludido, empapado hasta el mismo nivel que el anterior.
Itachi, que estaba sentado en una plataforma alejada del agua intentando armar un dispositivo C4 para volar la puerta, saltó hasta donde ellos estaban y los tomó a ambos por el cuello de la camisa.
-Un insulto, o siquiera una palabra más y les vuelo la cabeza a los dos, ¿entendido?-Dijo, con voz totalmente calma pero expresión, blandiendo la bomba delante de sus ojos.
-Ya, no te pases, trabajaremos en equipo, ¿ves?- Dijo Hidan, aterrorizado, abrazando a Kakuzu por los hombros. "Joder, este tío sí que da miedo"-pensó el agresivo criminal.
-Tobi ha visto los trabajos de Deidara-senpai, Itachi-san. Tobi puede ayudar.- Ofreció la gallina hiperactiva.
-Ponte a trabajar, entonces. Yo ayudaré al dúo zombi- Ordenó Itachi, pasándole el dispositivo a Tobi.
"¡Coño! ¡Porqué siempre a nosotros!"Pensaron Hidan y Kakuzu.
-¿Qué hay que hacer?-Preguntó el pelinegro.
-Descubrir el punto en el cual podemos introducir la dinamita y hacer que estalle la puerta, pero el agua lo complica, así que en vez de eso, usaremos tu bomba casera.-Explicó Kakuzu.
-¿Te refieres a la dinamita dentro de la botella de virio?- Preguntó extrañado Hidan, mirando por encima del hombro de Itachi.
- Pero si yo armé un dispositivo electrónico que se acciona mediante cable…-Dijo Itachi, volteándose para ver a dónde estaba mirando Hidan.
Su mirada se encontró con una pequeña botella cerrada a presión, definitivamente de vidrio, que contenía tres tubos de dinamita; y a Tobi sosteniéndola, mientras la suya, yacía en el piso, toda desarmada.
-Tobi, ¿Qué hiciste con mi bomba?- Preguntó Itachi, con los ojos como platos.
-Tobi tuvo que desarmarla por que esas cuerditas no dejaban a tobi colocar el botón de encendido- respondió Tobi, con esa irritante vocecita.
-¡Las "cuerditas" eran los cables accionadotes! Tobi. Además, la botella está sellada. ¡¿Cómo prenderemos la carga?!-espetó Itachi.
-No sea ingenuo, Itachi-senpai. Tobi ya prendió la mecha antes de meterla en la botella.-Contestó. Se podía predecir una estúpida sonrisa detrás de la máscara que siempre usaba.
Todos se miraron entre sí, atónitos, Hidan y Kakuzu con muecas de terror en sus rostros.
-¡RÁPIDO, TODOS A LA PLATAFORMA! ¡TOBI, TÚ DAME LA MALDÍTA CARGA! –Ordenó Itachi, al cual Tobi le lanzó la "bomba". Itachi corrió hasta la puerta y depositó la punta de la botella en el pequeño hueco que el dúo zombi había logrado crear. Volvió corriendo luego de realizada la acción, y se ocultó donde los otros, detrás de un gran peñasco que solo Dios sabía que hacía en una bodega.
-Si salimos de esta, juro por Jashin que no te insulto más en la vida, Itachi-Dijo Hidan.
Itachi asintió, se disculpó por el maltrato hacia sus colegas ("ansiedad, qué se le va a hacer.") y sólo esperó poder ver a su familia otra vez. Calculando el tiempo que faltaba, eran sólo 4 segundos. 3, 2, 1…
Diálogo en japonés:
Sasori: nosotros no tenemos la responsabilidad de contarle a mi hermana lo que sucede.
Deidara: Pero ella debe saberlo!
Kisame:basta de discutir! tu hermana está escondida detras de la puerta.
Diganle Hola a mi pequeña amiguita, llamada "Intriga"!
Muajajajaj!!!
Vivirán los chicos para contarlo?
Volverásn a encontrarse Itachi e Izaki?
Se quedará Kotaro sin padre?
Habrá helado de chocolate en mi refrigerador? Escribir da hambre XDD!!
Gracias por leer!! Dejen su review!!
Haasta la próxima!!!
