A/N: Otra divertida viñeta de estos dos. Lo que sí, Sasuke puede estar algo OOC.

Autora original: ohwhatsherface

Género: Romance/Humor

Rating: K+

Longitud: 693 palabras

Disclaimer: Nada de esto me pertenece.


Colección: Sasuke & Sakura
(III)
Amar Es Un Maldito Arte


Resumen: "Es la persecución, ¿no? La emoción de la persecución. Estás aburrido. Tu hermano está muerto y ahora no tienes a quien perseguir, así que me persigues a mí. ¿Verdad? Estoy en lo correcto, ¿verdad? Es la persecución. Bien, ¡pues jódete, Sasuke-kun!"


Estaba aburrido.

Sí.

Sakura asintió ante esa declaración interna.

Sasuke estaba aburrido.

Soltó un bufido.

¿Por qué otra razón estaría coqueteando con ella?

Él sonrió sardónicamente de esa forma tan deslumbrante, y ella luchó para que sus rodillas no le temblaran.

Oh, Dios.

Pero claro—

Estaba aburrido.

Itachi estaba muerto y ahora no le quedaba nada por hacer.

Sasuke estaba aburrido.

Y ahora estaba tratando de entretenerse a sí mismo.

Era la emoción de la persecución.

Ugh.

Algo dentro de ella se erizó.

Era un hombre tan típico.

Sakura tragó saliva, mientras lentamente comenzaba a recobrar su compostura.

Puso una mano sobre el pecho de Sasuke y lo empujó hacia atrás.

—Estás parado demasiado cerca, Sasuke —siseó Sakura lacónicamente.

Estaba empezando a incomodarla el estar presionada contra la pared, con Sasuke observándola con sus ojos chispeantes.

—Oh, pero no creo estar lo suficientemente cerca.

Inner Sakura se apoderó de ella momentáneamente, antes de gritar sin cesar.

Sakura se mordió el labio inferior, al sentir como la sangre se acumulaba en su rostro.

Basta.

Era suficiente.

¡¿Cómo se atrevía?!

Cómo se atrevía a coquetearle tanto e invitarla a salir todo el tiempo, cuando él—

—Es la persecución, ¿no es así?

Sasuke detuvo su coqueteo para alzar una ceja ante su pregunta.

—¿Qué?

Sakura le golpeó el pecho con su dedo.

—La emoción de la caza. En serio —ella asintió con determinación—. ¡En serio! La única razón por la que estás tan locamente empeñado en conseguir que salga contigo es porque tú, Sasuke, estás aburrido y necesitas perseguir algo. Pasaste los últimos ocho años de tu vida persiguiendo a tu hermano, y perseguir es algo a lo que simplemente estás acostumbrado.

Y ahora que está muerto, ¡necesitas perseguir algo nuevo! Me he estado preguntando por qué diablos sigues invitándome a salir cuando sabes que seguiré diciendo que no, y ya lo tengo. Lo entiendo. Estás aburrido.

Sakura lo golpeó de nuevo.

—Es la emoción de la persecución, ¿verdad?

Sus golpecitos se convirtieron en algo así como un puñetazo.

—Tengo razón, ¿no?

Pausa.

Sasuke frunció los labios de forma pensativa por un momento, antes de darle un pequeño encogimiento de hombros–

—Bueno…

–y su siempre sexy sonrisa.

—…es divertido, ¿no?

Sakura soltó un alarido antes de proceder a golpearlo sin cuidado, con sus manos apretadas.

—¡UGH! —gritó Sakura, mientras se zafaba del agarre de él—. Eres un maldito bastardo–

La sonrisa de él se desvaneció y Sasuke observó a la violenta chica con una expresión completamente seria.

—No es la persecución.

Sakura detuvo sus movimientos para alzar la vista hacia él.

Era difícil no perderse en sus ojos, pero Sakura venció su urgencia de suspirar soñadoramente.

—¿Mmm…?

—No es la persecución —repitió Sasuke. Apretó el agarre en las muñecas de ella ligeramente—. Son… son tus diminutos e inútiles puños.

Sakura se sintió bastante ofendida.

—Mis puños no son inútiles–

—Lo son cuando no estás peleando —corrigió él. La examinó con la mirada y Sakura luchó para no retorcerse ante eso—, y es tu cabello.

Su boca se abrió una fracción, pero él habló primero,

—Huele bien —continuó—. Como a una especie de flor…

—Lavanda —susurró Sakura.

Dejó ir sus muñecas y los brazos de ella cayeron a sus costados.

—Y son tus ojos.

Ella alzó una ceja, con su cuerpo ahora relajado.

—¿Mis ojos?

Sasuke asintió y Sakura dio un paso más cerca.

—Son muy… —él frunció el ceño pensativo por un momento, antes de encontrar la palabra correcta—. Son… claros. Son expresivos. Y brillantes. Y… reflexivos.

Sakura sintió el calor de su aliento abanicándole el rostro.

Cerró sus ojos y se deleitó con el vértigo recorriendo sus venas.

—¿Vas a besarme ahora? —susurró ella.

Sus labios se curvaron al sentir el pulgar de él bajo su barbilla, inclinándole el rostro.

—Sí, así que cállate.

Y cuando presionó sus labios contra los de ella, Sakura decidió que la persecución no era tan mala después de todo.

Se separaron con lentitud, no deseando en lo absoluto haberse detenido.

Sakura sonrió levemente, antes de dar un paso hacia atrás.

—Aun no saldré contigo.

Él le devolvió una sonrisa sardónica.

—Eso dices ahora.