El despertar del demonio.

Capítulo 3. La culpa de Luna.

No existen las suficientes palabras en el mundo para describir lo que Celestia sentía en ese preciso momento tras despertar, desde un principio se le prohibió ver a su hijo, luego de insistencia, finalmente, después de tanta espera para ella, fue llevada para ver a su dulce hijo, aquel potrillo inocente, aquel hijo de su corazón, se encontraba en un estado irreconocible y pesadillesco, pareciendo un muerto en vida sacado de la peor de las pesadillas de Celestia.

Celestia quedo petrificada, no podía procesar, no podía creer que aquella criatura agonizante se trataba de su dulce hijo, aquel que alguna vez era un niño alegre e inocente, reducido a un montón de carne putrefacta, Discord se posó frente a esta, Celestia no reaccionaba, ni siquiera se movía, para lo que Discord preocupado por su esposa decidió sacarla de ahí, es entonces que esta se desploma en sus garras, Discord entendió no tenía más remedio que sacarla de ahí. Al hacer esto Celestia reacciona casi de golpe eh intenta brincar de su silla de ruedas e ir contra el cristal, esta estaba a punto de estrellarse contra el suelo, pero Discord logra tomarla segundos antes. Ahora una alterada Celestia intentaba soltarse de los cascos de su esposo y aun siendo incapaz de poder correr o siquiera ponerse de pie, ir con su hijo.

-¡No! LUCK, LUCK NOOOO- exclamaba Celestia bastante alterada mientras Discord la retenía, para lo que esta finalmente caía en llanto, Discord quería regresarla a su silla, pero esta no quiso moverse, la desconsolada princesa del sol solo se tendió en el suelo y empezó a llorar- Luck… mi bebe… pe… pero… mi bebe…. – balbuceaba Celestia mientras sus mejillas se inundaban de lágrimas, el Draconequus se mostraba bastante confundido y ansioso, por una parte no le gustaba ver a su esposa en este estado, pero por el otro entendía lo que esta sufría, Luck también era su hijo, y en su momento él también se desmorono, aunque quizás no tanto como su amada esposa. El draconequus quería decir unas palabras, algo que pudiera consolar a su esposa, pero su mente estaba en blanco, solo podía verla llorar en el suelo.

Discord mira por unos instantes en dirección a donde estaba su hijo, el potrillo estaba conectado a un respirador, su rostro ahora se asemejaba más a una momia, tenía los dientes podridos, la piel colgándole, y con poca musculatura, Discord mira a su hijo, se acerca al cristal, y mira con silencio aquella criatura.

-les falle a todos- murmura Discord con cólera mientras cerraba los ojos.

Tras este primer encuentro, Celestia exigió que le explicaran lo que le pasaba a su hijo, Discord se reusó, pero Celestia siguió exigiéndole, no solo a su esposo, sino a todos los demás, enfermeras, médicos, incluso a mas manes six, todos aquellos que pasaran junto a ella.

Al no recibir respuesta alguna, Celestia se mantuvo en completo silencio por los siguientes días, esperando a que alguien se atreva a contarle que es lo que su hijo tenía, pero ni siquiera se le permitió regresar desde entonces, ante esto Celestia no puso demasiada objeción, dado a que pese a que ella quería estar con su hijo, no estaba muy segura de lograr soportar verlo otra vez, la imagen de su hijo aún se encuentra en su cabeza, e impide que esta pueda dormir por las noches, no logra sacarse de la cabeza aquel aspecto horrido, que no hacían más que corroerla por dentro.

Finalmente tras pensarlo mucho, y luego de que estos recibieran el mensaje, el esposo de Luna y su hijo de solo un año de edad, llegan al imperio de Cristal, para resguardarse tras estas tierras, que hasta el momento, era el reino con mayor estabilidad social, y menos conflictos entre los pobladores, aun pese a lo acontecido varios meces atrás con aquella escuela y es hospital general, era como si Cadance hubiera logrado mantener el orden y liderazgo con mayor efectividad que Luna, cosa que le sorprendía a esta última, y también hacia que esta se sintiera aún más inútil.

Tras ser escoltados por algunos guardias, Ender finalmente se reúne con su esposa.

-¡cariño!-

-¡Ender!- exclama Celestia al verlo entrar en su habitación, Luna se levanta de su cómoda y va con ellos, inmediatamente esta le echa un vistazo a su bebe el cual el unicornio blanco cargaba, Luna empieza a balbucear barios cariñitos para hacer reír a su bebe, y luego esta le hace cosquillitas en su cuello, el pequeño bebe empieza a reír, y luego pasa a colocar sus pequeños cascos contra la nariz de su madre y exclama ¡mami!- con gran alegría, cosa que conmovió la frágil alma de Luna.

-je, te extraño mucho- comenta Ender mientras no despegaba la mirada de su hijo.

-yo también los extrañe- responde Luna con una sonrisa mientras le daba un beso en la mejilla.

-espera…- murmura Ender al notar algo en el rostro de Luna, esta última intenta voltearse, pero Ender la toma de la mejilla y la obliga a voltear- eso es un….-

-¡no es nada!- Exclama Luna intentando retirarse, pero Ender la sostiene del casco.

-¡quién te hizo esto!- exclama Ender con gran cólera y rabia- ¡QUIEN FUE!-

Ante los gritos de Ender, él bebe empieza a inquietarse y a mostrarse bastante sollozo, ante esto Luna se lo arrebata e intenta arrullarlo de nuevo.

-ya, ya, tu papi solo está un poco preocupado, no... No llores cariño- murmura Luna mientras intentaba calmar a su bebé haciendo una serie de caras graciosas.

-¡Luna tienes que decirme quien fue el que te golpeo!- exige el unicornio.

-¡Ender por favor no ves que está aquí el bebé!- exclama con irritación y casi de inmediato cambia nuevamente su tono de voz por uno más cariñoso- ya, ya, mira, aquí esta mami, aquí esta mami, ya mi vida-

-Luna… esto… esto no puede quedar así-

-ya mi vida, no llores, no tienes por qué llorar, sé que papi abecés da mucho, mucho miedo, pero en el fondo es un buen tipo-

-tienes que decirme lo que te pasó, es importante, no puedes ignorar esto-

-sí, jeje, vamos mi vida, sonríe, eso es, si ¡sí! Jeje- exclama Luna mientras levantaba a su hijo en lo alto y el potrillo empezaba a reírse.

-no te salvaras de esta- exclama Ender ya rendido mientras se sentaba en el sofá y se limitaba a ver como Luna jugueteaba con su bebé.

Tras varios juegos, finalmente el potrillo empieza mostrarse bastante somnoliento entre los cascos de su madre, y esta lo recuesta con sumo cariño en su cama, y tras contarle una breve historia sobre un poni, un dragón y un tesoro en una montaña el potrillo finalmente se queda dormido.

-ya extrañaba esto- murmura Luna con una ligera sonrisa en su rostro, esta empieza a acariciar la crin de su hijo con suavidad y cariño.

-¿ya se durmió?- pregunta Ender.

-si- responde Luna mientras se inclinaba para darle un beso en la mejilla a su hijo- mi bello angelito, no sabes cómo me hacías falta mi vida-

-Luna, enserio tenemos que hablar- murmura Ender con bastante seriedad.

-Ender… no es…-

-eres mi esposa, no puedes simplemente ignorar que algo te pasa, sin que me percate, y sé que no es solo aquel golpe-

-Ender…-

-por favor- dice este con un tono suave mientras la toma en el casco- puedes confiar en mí-

-es… está bien-

Ambos salen de la habitación y se dirigen a un balcón en donde podrían platicar sin molestar el sueño de su hijo.

-Luna por favor dime que es lo que está pasando, eh leído en los periódicos que las cosas no están nada bien por los reinos-

-no… no lo están-

-¿Qué es lo que está pasando?-

-desde aquellos incidentes en Canterlot, Ponyville, y bueno… aquí, el imperio de Cristal… el resto de los pueblos tiene miedo, la credibilidad que antes se tenía casi se ha perdido, sin mi hermana, las cosas no podrían empeorar más-

-pero ella ya despertó ¿no puedes dejar que ella se encargue?-

-Ender… tu… tu no las has visto… además… no… no se encuentra en condición…. Ella ha sufrido mucho... no podemos obligarla a retomar su puesto... de hecho eso sería muy irresponsable de mi parte-

-Al igual que el pueblo, quizás puedan usar eso para calmar a los manifestantes-

-¿me estás diciendo que quieres que nos aprovechemos de la condición de mi hermana para que el pueblo sienta lastima?-

-bueno… es lo único que se me ocurre en verdad…. No entiendo por qué tienes que ser tú la que tenga que encararlos-

-es mi responsabilidad- murmura Luna dolida.

-¡No! ¡No lo es! ¡Recuerdas porque nos fuimos en primer lugar!-

-Ender por favor, entiende-

-¡No! ¡ELLOS TE AGREDÍAN! ¡Y lo siguen haciendo! ¡No tienes que hacer esto!-

-Es mi deber como princesa de Equestria-

-¡no lo es! ¡Se suponía que tú ya habías abandonado tu cargo! ¡No tienes que hacer nada por ellos! ¡No es tu responsabilidad ahora! ¡El único deber que tienes es estar con nuestro hijo! Se suponía… se suponía… que…. Estaríamos juntos-

-no puedo abandonar mi puesto como princesa, ahora es cuando me doy cuenta de ello, ¡mi hermana! ¡Debí estar con ella! ¡Debí estar con ella! ¡En lugar de eso escape como una cobarde egoísta!- exclama Luna ya cayendo en llanto.

-no es tu culpa-

-¡claro que es! Es mi hermana, ella pidió mi ayuda, y yo le di la espalda, a ella y a todos-

-Luna no digas eso, nada de lo que paso es tu culpa, tu nunca lo hubieras sabido-

-¡debí estar con ella! ¡Debí estar en Canterlot! ¡Pero le di la espalda! ¡Y ahora yo tengo que corregir mis errores!-

-Pero Luna…. ¿Qué pasara si algún idiota se le ocurre?-

-ahora estoy recibiendo mi merecido, y no es suficiente, todo lo que me pase, es poco comparado a lo que realmente merezco- murmura Luna entre lágrimas

-Luna… no digas esas cosas…. No… ¿Qué pasara si alguien intenta algo cómo…..?- exclama Ender enmudeciendo ya al final al ya no resistir la sola idea.

-así al menos abre pagado mis errores- piensa Luna con tristeza.

-no digas esas cosas- dice Ender mientras la toma del casco y empieza a acariciar su mejilla- por favor, no digas esas cosas-

-Ender… por mi culpa… mi hermana, sus hijos… todos… están sufriendo-

-eso no significa que tú también tengas que sufrir-

-sí, tengo que pagar por mis errores-

-no puedes decir esas cosas, piensa en nuestro hijo-

-él está bien-

-él requiere de su madre…. No pasas tiempo con nosotros ya…-

-estoy muy ocupada...-

-ya no te vemos... Gloss necesita de su madre, aun es un bebé-

-está por cumplir los dos años en 4 meces-

-¡aun es un potrillo muy joven!- exclama Ender irritado.

-no podemos discutir por eso Ender, y lo sabes- suspira Luna.

-si pero... me gustaría que estuvieras más tiempo con él, no deja de preguntar por ti cada noche... siempre, cada noche, antes de quedarse dormido el mira la Luna, él dice que estas hay, que quiere que bajes y que estés con él para darle un beso de buenas noches, no sabes cuánto te ha extrañado-

-yo también los eh echado de menos... no es fácil-

-sí, nos haces falta... le haces falta-

-cuando todo se resuelva podre pasar más tiempo con ustedes, lo prometo- suspira Luna.

-eso espero, al menos estaremos con tigo este fin de semana-

-ahora que recuerdo….-

-¿Qué?-

-mañana iré de vuelta a Manhattan, no eh terminado-

-acabamos de llegar… Luna….-

-tengo que ir, sabes que es mi deber-

-¡si pero! ¡No! Pero Luna…. ¡No puedes ir….! 'Sé cómo están las cosas halla, es peligroso para ti, los ponis no dejan de…. y además esta ese lunático que mata ni...! no quiero... No quiero que te pase nada-

-tengo que ir, no te preocupes por mí, estaré bien, la guardia cuidara de mí-

-¡déjame ir entonces con tigo!-

-No-

-¿Por qué?-

-tienes que cuidar de nuestro hijo-

-pe... pero….-

-las portadoras de la armonía no se encuentran en el imperio, esta mañana regresaron nuevamente a Ponyville y no sé cuándo regresaran, Cadance está muy ocupada y Celestia está muy delicada y tiene cosas más importantes por qué preocuparse... además... no puedes dejarlo, tú lo has dicho, necesita de su madre, también de su padre ¿cómo se sentirá si no estamos los dos con él?-

-Pero… puedo llevarlo-

-¡no llevaras a nuestro hijo a esa ciudad!- Exclama Luna de repente con gran rabia.

-pero tu….-

-¡no llevaras a nuestro hijo y no te separaras de él!- exclama Luna con un tono severo.

-si... perdona... hable sin pensar... pero aun así... tú...-

-tengo que ganarme de nuevo la confianza de los ponis, y calmar los conflictos, si no, abre fallado como princesa- murmura Luna.

-pero…. Sé que ha habido muertos en Manhattan- exclama Ender con bastante intriga.

-en las noches, un acecino anda suelto, esto ha sido desde hace dos semanas- murmura Luna.

-¿no puedes dejar que ellos lo atrapen?-

-no iré a buscarlo, solo a organizar las tropas-

-¿pero cómo lo harás si los ponis no confían en ti?-

-tengo que ir de todos modos-

-¡esto es una tontería! ¡no le veo ningún sentido! ¡No puedes andar por ahí con una cecino suelto!-

-el acecino solo ha matado a niños, la única víctima adulta era una madre que fue acompañada por sus hijos, entre los que se encontraba un bebé de solo 3 meces…. Al pequeño…. Le desollaron- exclama Luna con cólera.

-¿tu hermana lo sabe? ¡Sigo insistiendo que debes dejar que ella se encargue de todo!-

-en su estado no puede hacer nada Ender, y eso lo tienes que entender-

-no puedo dejar que vallas-

-ya me canse de esto Ender- suspira Luna mientras se alejaba de él.

-¡¿A dónde vas?!-

-iré a ver a mi hermana- responde Luna con un tono inexpresivo.

Luna se encontraba caminando por el pasillo, con una expresión bastante deprimida y dando pasos muy lentos mientras se encaminaba hasta la habitación de su hermana.

-princesa- exclaman un par de guardias que resguardaban la habitación de Celestia, estos se reverencian ante la presencia de la princesa de la noche en señal de respeto ante su persona, Luna mas no le presto mucha importancia, pues tenía tanto en la mente que ni siquiera se percató de esto, pues únicamente estaba parada junto a la entrada, mostrándose algo insegura si entrar o no.

-disculpen…. quisiera…-

-¡claro pase princesa Luna!-

-mil gracias- suspira Luna mientras pasaba en medio de los guardias y entraba a la habitación de Celestia, esta última se encontraba sentada sobre su cama, mostrándose bastante seria y pensativa- hola hermana ¿Cómo sigues?- pregunta Luna con un tono suave pero al mismo tiempo denotando su preocupación y sentimiento de culpa que esta no dejaba de sentir. Celestia sin embargo no le respondió nada, ni siquiera le regreso la mirada, esta únicamente tenía la mirada baja, contra las sabanas de su cama, Luna se sienta a un lado de ella, mostrándose bastante preocupada y dolida.

-están reconstruyendo Canterlot…. estoy segura que…. con ayuda de los poderes de Discord y la colaboración de los ponis de cristal podremos regresar en un par de meces- comenta Luna como un intento de romper el silencio, pero Celestia parecía una estatua, apenas y si parecía que respirase siquiera.

-Celi…- murmura Luna con algo de preocupación- llevas 5 días así… por favor….-

Luna intenta buscar la mirada de su hermana, pero esta se encontraba muy baja como para que ella pudiera mirarla a los ojos, Celestia no presentaba ninguna emoción desde que vio el aspecto de su hijo, era como si Celestia se hubiera desconectado del mundo.

Luna intento hablar con su hermana, intentar hacerla entender que no estaba sola y que la apoyaría en todo lo que se pudiera. Por más que Luna intento acercarse a Celestia, esta última nunca le hacía caso, por lo cual, ya frustrada y con un fuerte dolor en el pecho, Luna se decidió de en cuando Celestia durmiera, esta entraría a sus sueños, eh intentar comunicarse por medio de estos. Tras esto, Luna viajo hasta los sueños de Celestia, en un principio le fue difícil acceder, pero logro entrar, Luna es enceguecida por una luz intensa y finalmente aparece dentro de lo que parecía ser Canterlot.

-impresionante, comúnmente los sueños no tienen tanta calidad de detalle ni expansión en las dimensiones del lugar- pensaba Luna algo sorprendida al ver lo basto que era el castillo en los sueños de su hermana, cada detalle, cada estructura, cada vitral y pasillo parecía ser idéntico a su contraparte en la realidad.

Luna comienza a caminar a través de los pasillos del castillo, cada vez se veía más sorprendida, ante tal reflejo de la realidad pasada, incluso los defectos más insignificantes como una grieta en una cornisa o incluso una goma de mascar pegada debajo de un tapete se encontraban en su lugar, detalles que Luna ni siquiera sabía que estaban en la contraparte real.

-sabía que mi hermana era muy obsesiva con el orden y el detalle… pero esto…. son pocas las veces que me eh topado con sueños tan realistas…. no parece haber siquiera algún elemento fuera de lugar, o incluso algún elemento fantasioso... solo eh visto esta calidad de detalle en muy pocos casos, en su mayoría potrillos de gran imaginación…. aunque bueno…. tomando en cuenta que mi hermana vivió en este castillo por casi 1000 años… creo que no es de extrañarse la cantidad de detalle con la que ella presenta sus sueños- pensaba esta mientras admiraba lo que ojos veían.

-De no ser que aún se siente como un plano del sueño… diría que eh regresado a casa- pensaba Luna con bastante melancolía- ¿Celestia?-

Luna continua merodeando por los pasillos sin encontrar a su hermana, cosa que le comenzaba a extrañar, ya que siempre había podido encontrar al dueño de dicho sueño, pero no podía ver a Celestia, ni siquiera pareciera como si estuviese cerca, cosa que la empezó a inquietar bastante, nunca antes se había topado con un sueño que posee una dimensión tan amplia, comúnmente los sueños son más serrados, es por eso que cuando alguien tiene una pesadilla siempre se le ve corriendo y pasando una y otra vez por el mismo sitio o incluso quedarse en un solo lugar sin parecer avanzar por más rápido que este corra.

Luna se dirige al lugar donde se encontraba la habitación de su hermana, en un intento por encontrarla, pero al llegar no ve nada más que la habitación solitaria, mas sin embargo, cada uno de los muebles que decoraban dicha habitación, se encontraban en su sitio, sin ninguna aparente variante con la realidad a como Luna lo recordaba.

-no puede ser…. este sueño es demasiado extenso… ¿es un sueño? o en verdad regrese a Canterlot….. No… pero que tonterías estoy diciendo, eso es imposible… además… Canterlot aun esta en reconstrucción…-

-¡Celestia!- exclama Luna al creer ver algo al final del pasillo, esta corre, pero no se encuentra más que un callejón sin salida, Luna apenas logra frenar en seco instantes antes de chocar contra el muro.

-esperen…. este muro no estaba aquí… lo recuerdo porque esta debería ser la entrada al trono de mi hermana- murmura Luna mientras toca la pared- en definitiva estoy en un sueño-

De repente Luna siente como si algo pasara junto a ella, esta inmediatamente voltea, pero no ve nada- ¿Celestia?- Luna empieza a caminar por el castillo, pero se percata de que ahora no encuentra ninguna puerta, solo pasillos que iban en todas direcciones.

-¡CELESTIA! SÉ QUE ERES TÚ ¡POR FAVOR DÉJAME AYUDARTE!- exclama Luna- POR FAVOR… SOY TU HERMANA, TENGO QUE HABLAR CON TIGO-

-Luna, Luna- se escucha una voz poco audible, la princesa de la noche voltea en dirección a donde se escuchaba dicha voz- Celestia… mira hermana, sé que te sientes muy mal… pero ocultarte no resolverá nada…. por favor, sé que me necesitas- intenta razonar Luna, pero no había nadie a su alrededor. Es entonces que todo lo que la rodeaba empieza a desvanecerse, los muros se desvanecen a los alrededores del Luna, hasta que finalmente se encuentra con un sitio completamente oscuro.

Luna mira en todas direcciones y en eso está ve a su hermana iluminada por una única luz que provenía del cielo- Celestia- murmura Luna mientras avanzaba lentamente hasta con ella, la alicornio blanca se encontraba en posición fetal, aparentemente abrasando algo, Luna al acercarse más divisa que se trataba de Luck, el cual al poco tiempo se desvanece en los aires convirtiéndose en cenizas.

-Celi…- murmura la yegua azul con algo de preocupación.

La alicornio se pone de pie, en espaldas contra Luna- ¿Por qué estás aquí?-

-hermana, yo tengo…-

-¡¿Por qué estás aquí?!-

-Ce… Celestia…..-

-este es mi sueño…. ¿no puedes dejarme tranquila ni en mis sueños?- exclama Celestia con un tono melancólico.

-hermana tengo que hablar con tigo muy seriamente- dice Luna mientras intentaba acercarse a su hermana, pero Celestia se desvanece y reaparece lejos de ella.

-¿Qué me quieres decir? ¿Qué sientes lo de mis patas traseras? ¿Qué sientes lo de los ojos de mi hija? ¿Qué sientes que mi hijo sufra un destino peor que la muerte?-

-her…. yo… yo…-

-¿Qué quieres que te diga? ¿Quieres que te perdone? ¿Así te sentirás mejor con tigo misma y me dejaras en paz?-

-Celestia por favor…. yo… Soy tu hermana- implora Luna con melancolía- solo quiero ayudarte-

-mi hermana…. si claro…. – murmura Celestia y se desvanece en las sombras ahora Luna se encontraba sola en la oscuridad, pero ella sabía que Celestia aún estaba ahí, rodeándola- veraz, cuando intente ayudarte tú me hiciste de lado, yo quería ayudarte con tu problema, intente que esos desgraciados dejaran de insultarte, te defendí, y tu….. Tú me dejaste…. me dejaste a mi suerte-

-¡lo siento! ¡Hermana, por favor perdóname! -

-¡tu no quisiste mi ayuda cuando te la ofrecí, ahora yo no quiero la tuya! ¡no la necesito!-

-hermana… por... por favor para... ¡Por favor….! yo… yo… ya no resisto esto- se arrodilla Luna y empieza a llorar.

-¿no resistes sentirte culpable? bien como quieras, si eso es lo que quieres, te perdono, solo en eso piensas ¿verdad? solo piensas en ti ¡está bien! ¡Tienes mi perdón si eso es lo que tanto quieres! ¡PERO YA NO VUELVAS A ENTRAR EN MIS SUEÑOS!- se escucha por todas partes, todo se estremece y Luna cae en un vacío total.

Luna abre los ojos de golpe, había sido expulsada del sueño de su hermana, Luna empezó a respirar agitadamente, puesto a que esta experiencia fue demasiado fuerte para ella, nunca antes creyó llegar a tener miedo de su propia hermana, eso que había pasado la había dejado sin aliento, tras haberse recuperado de la conmoción inicial, Luna se tiende en el suelo y cae en llanto, puesto a que las palabras que su hermana le expuso la habían golpeado en lo más bajo y profundo, siendo incluso peor que una daga en su corazón.

-¿Luna? ¡Luna!- se escucha y de repente algo la toma y la abrasa-¿pero qué te pasó? ¿Estas herida? pregunta su esposo muy preocupado.

-¡todo es mi culpa! ¡Todo esto es mi culpa!- exclamaba Luna mientras lloraba en el pecho de su esposo sin nada que pudiera calmar su dolor interno, no importara lo que su esposo hiciera o le digiérase para consolarla.

A la mañana siguiente, Luna pese a lo acontecido la noche anterior, tomo un carruaje en camino a Manehattan, en el camino esta no pudo pensar en otra cosa que no fuera en lo mucho que su hermana la odiaba y lo mucho que por su culpa esta había sufrido.

-si no me hubiera ido… quizás nada de esto hubiera pasado… al menos hubiera estado con tigo…- piensa Luna mientras no lograba evitar que una lagrima rodara por su mejilla, Luna se limpia la mejilla con el casco.

-¿princesa le pasa algo?- pregunta uno de los guardias pegasos.

-¡No! no es nada… solo una basura…. continúen- responde Luna sin lograr disimular un tono de voz melancólico.

Mientras tanto en el imperio de Cristal, Celestia se encontraba sentada en su cama, con una porte muy severa, es entonces que entra Discord a su habitación con el desayuno listo para su esposa.

-¡¿Qué crees?! Logre convencer a los médicos que te dejaran comer algo más que esa desagradable avena y fruta- exclama este mientras iba entrando, caminando en el techo y aterrizando de un salto frente a Celestia, vistiendo un traje de mesero con todo y bigote estilo francés.

-madam, aquí le traigo un pastel completo para que pueda degustarlo- exclama Discord mientras le mostraba el Platillo, Celestia no se inmutaba ante esto- ¡es de chocolate!- exclama Discord algo nervioso, pero Celestia continuaba igual de fría.

-¡oh por favor! ¡¿Qué tengo que hacer para que dejes esa cara?!- exclama Discord con Frustración- ¡ya pasaron 6 días por favor cariño!-

-¿me estas pidiendo que me olvide dele estado de nuestro hijos?-

-no…. no…-

-¿entonces por qué tanto interés en distraerme con dulces y bromas?-

-por qué te amo… y me preocupas mucho…. sé que esto no te hará bien-

-Discord… este no es momento para reír y jugar como un montón de potros ¡mis hijos están en condiciones muy severas, y ni siquiera puedo moverme de esta cama! ¡¿Sabes la frustración que esto me provoca?!- exclama Celestia con severidad.

-bueno…. pero… incluso Tara ríe de vez en cuando- murmura Discord mientras se encogía del tamaño de un ratón.

-ella es una niña, yo su madre, no estoy para juegos-

-pensar en todo lo malo no te ara bien….-

-¡¿Y EN QUÉ MÁS PUEDO PENSAR?! ¡Discord tu dímelo! ¡¿En qué demonios voy a pensar?!-

-Cariño por favor….-

-¡ni siquiera me dicen que es lo que tiene Luck! ¡Solo estoy en esta cama esperando a que me den de alta para que me den las malditas prótesis!-

-Cariño… Luna se está encargando de todo, no te preocupes por tus labores-

-¡no me importan mis labores! ¡ME IMPORTAN MIS HIJOS!- exclama Celestia con cólera.

Discord se sienta junto a ella, con la mirada baja.

Celestia da un suspiro para intentar calmarse un poco-¿Cómo sigue Tara?-

-está bien… es fuerte…. pero…. ya está harta de las revisiones diarias de los médicos-

-no la culpo- murmura Celestia -¿Cuándo me dirás que es lo que le pasó a Luck?-

-Cariño por favor… no insistas más…. ya lo viste…viste lo delicado que esta…. por favor-

-verlo no aclara mis dudas ¿Por qué no quieres decirme?-

-es muy complicado…. y doloroso-

-francamente ahora no creo que haya algo peor, Discord por favor, ¿Qué le pasa a Luck?-

-el… aj… no sé cómo explicarlo-

-ya dime por favor-

-¡No! no quiero… te pondrás aun peor- exclama Discord, Celestia estaba a punto de exigirle, pero en eso esta nota como Discord empezaba a llorar desconsoladamente.

-¿Discord?-

-¡No! nuestro pequeño…. mi hijo… ¿crees que no me importa? los amo…. a los tres…. son mi familia- balbucea Discord entre sollozos.

-Discord….- murmura Celestia mientras suspiraba y lo abrazaba -mira cariño, somos una familia…. no podemos guardarnos secretos….-

-si yo… si yo me siento así ahora… imagina como te sentirás cuando te enteres….-

-cariño por favor dime…- murmura Celestia con un tono melancólico pero al mismo tiempo comprensivo.

-está bien… pe… pero….lo sabrás…. pero… no seré yo quien te lo diga- murmura Discord mientras se levantaba de la cama de Celestia y desaparecía.

Discord fue por uno de los médicos en jefe de la investigación, y ya en la habitación de Celestia a este se le conto todo.

-buenas tardes princesa… ¿puedo pasar?-

-adelante, pase- exclama Celestia con un tono severo, el medico pasa y se sienta en una silla cercana a la cama de Celestia.

-bueno… ¿Cómo se ha sentido?- pregunta el medico mostrándose algo nervioso.

-¡no me importa como este! ¡SOLO QUIERO SABER QUÉ ES LO QUE TIENE MI HIJO!-

-eh…. No… no estamos muy seguros-

-¿Cómo? ¡¿dice que no sabe que es lo que está matando a mi hijo?!-

-no… es… es algo complicado, y delicado princesa, usted…. Aun no se ha recuperado tiene que…-

-¡NO ME IMPORTA MI ESTADO! ¡QUÉ DEMONIOS TIENE MI BEBE!-

-Celi… por… por favor cálmate cariño- exclama Discord algo preocupado y asustado por el estado de su esposa, en especial por que según los monitores que indicaban los signos de Celestia, se empezaban a descontrolar con su ira, y esto era algo tan malo para ella como para aquellos que se encuentran presentes en esta habitación.

-princesa por favor cálmese… esto no le hará nada bien, recientemente tubo un ataque cardiaco, podría provocarse otro-

-¡no me importa ya! ¡Solo dígame que… ¡- exclama con un tono melancólico que casi rosaba a llanto, pero esta logro controlarse un poco y regresar a su actitud seria.

-tranquila cariño…. Por favor…- le dice Discord con un tono comprensivo y preocupado.

-creo que lo mejor es que usted descanse, no puede continuar así, y esta noticia solo agravara su condición- explica el medico quien ya estaba a punto de retirarse.

-¡espere!- exclama Celestia- por favor…. No se valla sin antes decirme-

-Celestia por favor, escucha al médico, no estás bien, esto solo te hará mal-

-¡Discord! El, él es nuestro hijo…. Mi bebe…. Me estás diciendo que no quieres que sepa lo que mi niño tiene- replica Celestia entre lágrimas.

-cariño…-

-por favor… Discord... por... por favor….- suplica ella.

-dígale que es lo que tiene- exclama Discord con un tono severo.

-¿están seguros?-

-si-

-quiero saber qué es lo que tiene mi... mi...-

-tranquila cariño- murmura Discord mientras la toma del casco- ya dígale-

-está bien...el… él tiene…. Un envenenamiento severo, hemos hechos pruebas de sangre y fluidos… nos costó mucho lograr aislar la toxina….. ¿Está segura de esto?- repite el medico un tanto dudoso y preocupado por la condición de Celestia.

-solo dígame, ¿Qué es lo que tiene mi bebe?- murmura Celestia con una voz temblorosa y melancólica-

-tiene algo a lo que... solo podemos llamarlo como necrosis, en resumen su hijo sufre de descompostura celular, su cuerpo se está descomponiendo, los síntomas…. El grado de descomposición solo se había visto casos así hace más de 1000 años, hasta ese entonces solo existía una enfermedad que provocaba estos síntomas-

-lepra- murmura Celestia, mientras al mismo tiempo recordaba como hacía más de 1000 años hubo un serio problema de brotes de esta enfermedad por toda Equestria, una enfermedad cruel que destrozaba y corroía el aspecto físico de sus afectados.

-la lepra se erradico hace 700 años, aunque aún hay casos, ya no son tan comunes, ni, tan trágicos…. Los medicamentos que usamos para tratarla la erradican casi por completo. Pero… lo que tiene su hijo… no es lepra, es algo… me atrevo a decir, mucho peor que la lepra de tiempos medievales, ni siquiera es una enfermedad, es una reacción, ante una sustancia extraña que le fue suministrada, nos tomó mucho aislar el compuesto, es una especie de droga aún no sabemos si química o natural pues no existen registros de ninguno de los componentes que la conforman, casi me atrevería a decir que viene de otro mundo, incluso que esta maldita con algún conjuro oscuro… aunque no encontramos vestigios de magia oscura...-

-¿Por qué lo dice?-

-por qué… la droga no solo lo… no solo lo corroe… también lo mantiene con vida-

-¿Cómo es eso posible?- exclama Celestia aún más confundida e intrigada.

-la droga…. Desase sus músculos, corroe los huesos, pudre su cuerpo… pero por alguna razón… su corazón… y su cerebro… son los que han recibido el menor daño… de echo… siguen funcionando-

-es… ¿está en coma?-

-eso…. Sería un milagro-

-¡¿Por qué lo dice?!-

-por qué… aun esta consiente….no está en coma… sus… sus registros demuestran que…. Puede ver… puede oír… puede sentir todo lo que le pasa, y sus registros… ni siquiera muestran que este dormido…. No puede….-

-mi… mi hijo esta….-

-está atrapado en su cuerpo, él se está pudriendo en vida, y es consciente de todo ello-