¡Primer capítulo del año!
Desde hace tiempo, he aprendido que no es bueno prometer un one-short porque siempre volverán nuevas historias con ellos. Pero, estimo aproximadamente que este fic va a cerrarse, aunque hare otro de la misma pareja. Solo denme tiempo.
Respuesta a los comentarios al final.
Con la mirada enfurruñada iba por los pasillos, el no estaba para esas tonterías, unas tutorías por una que otra materia reprobada ¿Quién tenía la idea de hacer algo como esto? Seguramente, profesores que nada tenían de vida social, no como él, pasándosela de fiesta en fiesta, no siempre sin compañía, no todo el tiempo podía llevarse a Lisa con él, la chica no podía descuidar sus estudios. Pero ese no era realmente el problema o lo que le molestaba.
No era tener que quedarse dos horas más en esa cárcel llamada escuela, ni tampoco que lo más seguro es que su tutor seria Martin, aquel chico que a veces le sacaba de sus casillas, o que tenía que estudiar más de lo que de por si hacía, no, para nada era eso. El verdadero motivo de su enojo tenía nombre, apellido y cara. Era simplemente su hermana.
Al entrar, fingió que su hermana no estaba de nuevo con ese Casanova brabucón, se guio tan solo hasta donde Martin ya le estaba esperando, con un libro de algebra en mano; suspiro, conteniéndose de gritar o mencionar algo, después de todo, cuanto antes acabaran esas estorbosas tutorías, le sería más sencillo olvidarse por un momento de su hermana.
Aunque era algo contradictorio, si se iba, sentía que al no poder ver a Lisa le molestaría más que tenerla frente o cerca, mientras vigilaba de cerca sus movimientos. A veces detestaba que su hermana fuera tan inteligente.
Lisa Simpson, una joven de alegre personalidad, no tan extrovertida como muchas de su edad, transferida a grados superiores por su increíble talento para destacar tanto musicalmente, como académicamente. Por eso, estaba molesto, todas esas características le atribuyeron tener que dar tutorías, ¿A quién? Simple, Nelson Munts, el brabucón más estúpido en todo la escuela; que había llegado hasta el grado por cosas superiores, que aun –ni los maestros- conocían.
-Nelson, por favor, ponme atención- replico la rubia chica con una mirada severa.
-Lo siento Lisa, pero teniéndote cerca me es difícil concentrarme- era correcto, que el chico no era cursi, pero si seductor. Por un instante se sonrojo.
Lo cual, lógicamente Nelson captó, pero no fue el único que vio las mejillas teñidas en carmín.
Lo cierto, llevaba ya un tiempo, intentando que el castaño comprendiera lo que con tanto esfuerzo le costaba, era una materia con la única que seguía fallando, al menos al grado de reprobar, literatura, al parecer todo lo referente a los sentimientos, le era completamente unilateral, y casi sin sentido de alguna manera, comenzaba a desesperarse. Cerró el libro, de manera delicada, después de todo aun seguía estando en una biblioteca.
-Nelson, ¿Quieres continuar mañana? No te veo muy concentrado en esto- Lisa apoyo ambos brazos sobre el libro y parte del escritorio.
-Lo siento, te prometo que me esforzare mas, ¿Está bien?- pregunto Nelson rozando apenas los cabellos dorados.
-De acuerdo, vamos, no planeo rendirme hasta que obtengas al menos una B- alego la chica con energías renovadas, hablando de manera amena.
-Muy bien, ¿En qué párrafo nos quedamos?- incito el castaño, girando la mesa hasta la chica.
-Veamos… Nuestras risas resonaban por la habitación, se sentía la alegría, como si volviésemos a ser niños, porque ahora definitivamente ni Andrew ni yo lo somos. Nada relacionado con nosotros lo era, ni los pensamientos ni sentimientos, dentro de ese castillo logre olvidar las preocupaciones, y tal vez los roces que yo creo fueron accidentales, los cuales recibí de Andrew. Crearon descargas en mí, que trate de obviar. Caricias que perdían el sentido de inocencia, acercándose, teniendo miedo de la reacción… ¿Qué opinas acerca de este fragmento?- pregunto la joven después de leer.
A Nelson le había costado trabajo seguir a la chica, se veía tan dulce que no pudo evitar distraerse un solo segundo; pero estaba más o menos seguro de lo que le preguntaban, en este caso. Era simplemente su opinión, fuera cual fuera, seria correcta, aunque se la pensó para responder, como si dudara de ella. Mientras Lisa le miraba expectante.
-Creo que, aunque no esté muy de acuerdo con el contexto del libro, el escritor intento transmitir ese sentir, pero la trama me hace dudar- replico el chico con una mueca, Lisa creyó que era el mejor comentario que en este tiempo había hecho.
-Ok, ¿Por qué no estás de acuerdo?- pregunto la joven con una sonrisa, comenzaba a ilusionarse en que por fin, algo había entendido.
-Son hermanos, ¿No es algo antinatural?- pregunto como si fuera lo más obvio, Lisa se pensó un poco el contestar.
-No lo creo, se aman al fin y al cabo, si tuvieras una hermana y la amaras de esa manera, ¿Renunciarías a ella por que comparten sangre?- sus argumentos eran validos, además, no podía evitar verse identificada en el escrito "Solo tengo ojos para ti" porque eran hermanos, ella y Bart.
-Supongo que no, ¿Podemos dejarlo hoy? Te invito un helado por quedarte más tiempo- ofreció con una sonrisa, extendiéndole la mano, esperando que Lisa aceptara.
La ojinegro se la pensó un momento, seguramente Bart no se molestaría, al fin y al cabo solo era un helado, que bien merecido se lo tenía por tener que aguantar al chico con el que estaba sentada en el momento. Asintió unas cuantas veces, guardando el libro –uno de sus favoritos- en la mochila, cargando otros tantos entre los brazos.
-Vamos entonces, ¿Tu pagas cierto?- pregunto, el otro solo asintió.
Casi salta de la silla cuando terminaron sus lecciones, y lo hubiera hecho de no haber sido porque la bibliotecaria le echaría pleito, como normalmente hacia, pero no evito desparramarse en la silla, alegándole a Martin que estaba feliz, claro que lo estaba, por fin había terminado, logrando comprender el tema en el proceso. Entonces cayó en cuenta, de un pequeño detalle, su hermana ya no estaba dándole tutorías a Nelson, se imagino que nuevamente el chico había terminado por hartarla y suspendieron antes de que se lo dijera.
Sonrió de solo pensar que esa noche, ella se desahogaría con él, -aunque le costaba- le pondría atención a todo lo que le comunicara; se sintió bien de momento, más relajado se colgó la mochila en un acto perezoso, saliendo despreocupadamente, saludando a quien le saludara de la misma manera.
-¿Que hay Milhouse?- extendieron la mano chocando los puños, ambos con compañerismo.
Cuando entraron, sus clases fueron separadas, y aunque seguían juntándose en la casa del Simpson, no era lo mismo a estar siempre juntos, pues ni las horas libres concordaban con el otro.
-Nada del otro mundo, ¿Y tú qué? ¿Ya encontraste una chica?- su curiosidad, realmente era mucha, no había visto a su amigo, más que con su amor frustrado, Lisa. Siempre acompañados del otro hermano.
-¿Cómo crees? Ninguna tiene algo que me pueda ofrecer- replico Bart en tono juguetón, golpeando su costado con el codo.
-No lo sé, a este paso Lisa tendrá una pareja antes que tu- reclamo con un tono completamente inocente.
-¿Qué quieres decir con eso?- intentó controlar su enojo, lo intentó, pero no funcionó, solo bastaba con ver la cara de extrañeza de su amigo.
-Porque iba con Nelson, el cargaba sus libros y según me dijo él, iban por un helado- explico el chico, mientras subía las manos en señal de tranquilidad.
No explico nada mas, solo apretó los puños con fuerza, claro que no iba a ir a buscarla, ella era lo suficientemente grande para cuidarse sola, además, ella sola había aceptado, pero aun así no podía evitar miras con furia, pobre del desgraciado al que se le ocurriera hablarle.
-¡Bart! ¿Qué te ocurre?- le detuvo su amigo peli azul, realmente preocupado por él.
-Nada, solo me iba a mi casa, la traidora seguramente ira más tarde- replico Bart soltándose de la mano del chico.
-¿Traidora? ¿Es que acaso te gusta Nelson?- el chico miro al de lentes, ¿Hablaba enserio?
-¡No, claro que no!... Olvídalo, no quiero seguir hablando de esto- su cara enrojeció por completo, de enojo, asco de solo imaginarse con Nelson.
- Entonces… ¿Es Lisa?- no contesto nada, siguió su camino, como si esa pregunta no hubiera sido formulada.
Milhouse se quedo parado un minuto, procesando la información, si bien, el no le había aclarado nada, eso tampoco significaba la posibilidad de que no fuera cierto, ¿Cómo acabaron en esto? El seguía amando a Lisa, pero viéndolo de este modo, no quería hacer sentir mal a su amigo, eran como hermanos. Renuncio a la chica, esa tarde de escuela.
-Espero que sean ambos felices…- susurró contra el viento, una sonrisa melancólica.
-¡Ahuché!, lo siento iba distraída- una joven de pelirrojos cabellos, con ojos verdes se intentaba disculpar.
-No importa, yo tampoco veía por donde iba- le ayudo a levantarse.
-Mi nombre es Kaila- la joven de piel blanca, le sonrió con amabilidad.
-Soy Milhouse- cuando cierran una puerta, se abre una ventana.
Llegó a su casa, estampando la puerta de manera furiosa, daba crédito a que sus padres no estuvieran en casa esa semana, supuestamente un viaje de negocios de Homero, aunque todo el camino intento tranquilizarse, haciendo piruetas en skatebord, no puedo conseguirlo.
Su hermana, Maggie, seguramente estaría dormida o con los audífonos hasta el tope, era sencillo que no le hubiera escuchado. O simplemente, sabiendo que se trataba de Lisa, opto por no meterse en asuntos delicados. Agradecía la confianza que podía tenerle a sus dos… no, a su hermana menor.
-¿Qué ocurre Bart, necesitas algo?- acertó, su hermana estaba con los audífonos, leyendo una revista.
-Es sobre Lisa…- dijo, tan bajo que creyó no le había oído, pero la chica, había escuchado.
De momento se sintió patético, le pedía consejos para ligar a su hermana menor, si hubiera estado de humor se hubiera reído de la situación; pero iba en serio
-Ocurre que Lisa ha salido con Nelson, a comer un helado, pero me enoja que no me avisara y se fuera simplemente. Sabe que somos novios, debería tener un poco de consideración conmigo- explico el chico molesto, cruzando los brazos, recostándose junto a su hermana.
-De seguro solo fue eso, tú sabes que a Lisa le agrada, pero no llegaría a más con él, estoy segura de que te ama, no desconfíes, ¿Quieres?- le pregunto la pequeña, en esos momentos de madurez, recordó a su hermana Lisa.
Lo sabía, tenía que tenerle fe, no llegarían a nada. Habían sido pareja, pero si Bart no recordaba mal, era la primera relación que la chica tuvo, a la que Lisa le dedicó tanto tiempo, con sonrisas que aun le costaba admitir eran para él. Tenían solo medio año saliendo, ¿Cómo estar tan seguro con ambos juntos? Confiaba en su hermana, plenamente, en quien no tenía nada de confianza era en los demás.
Acaricio la mejilla de su hermana, imaginándose a Lisa en vez de a la niña de lazo azul, sonrió tan solo de sentir la suave piel, Maggie no lo detenía ni fomentaba, con solo ver esos ojos estaba segura, no era a ella a quien veía, era Lisa, su hermana era realmente hermosa, por eso tanta desconfianza, que bien podría llamarse miedo, a perderla en cualquier momento, como su pareja, como su hermana.
-No es lo único que te preocupa, ¿Cierto?- pregunto la niña, con una sonrisa, recostándose de nuevo, ajustando los audífonos de diademas en su cuello.
-…No, somos hermanos, ¿Si no vamos a ningún lado con esto? La amo, pero, no quiero que algo se arruine, me preocupa meter la pata en esto- espeto su hermano, pasando una mano sobre su cabeza con gesto abatido.
-Yo, estoy segura de que eso no pasara, si tienes alguna inseguridad respecto a ella, asela saber, es mejor a que no le digas o menciones nada- reconforto pasando por los rubios cabellos.
-¿Qué ocurre Bart? ¿Ya tienes una novia?- ambos chicos se sobresaltaron, asustados, como si acabaran de hacer una travesura. Sudaron frio de pronto.
-¿Eh? Para nada, Esas son cosas de niñas- consiguió responder a su curiosa madre, mientras se bajaba de la cama de Maggie.
-¡Oh bueno! Es hora de la cena, Ya estamos esperándolos, solo faltaban ustedes- replico su madre con una sonrisa, mientras salía de la habitación.
-¡Lisa ya es hora de cenar!- casi quiso salir corriendo por escuchar el nombre de su hermana por Homero, estaba contento.
-¡Ya voy!... Gracias por el helado Nelson, nos vemos, hasta la próxima tutoría- agradeció la joven con la puerta abierta.
Su cabello lucia un poco desordenado, había tenido que correr un poco por que el chico le arrebato su mochila, agradeció traer el short de mezclilla con una chaqueta ligera. Sonrió, pero sin percatarse o poder evitarlo, recibió un beso en la mejilla del otro chico.
-Hasta luego Lisa- el otro, solo despidió con una mano a la atolondrada rubia.
Lastimosamente, Bart había visto todo, así que su mal humor solamente aumento, enojado consigo mismo, y con su hermana, pero Lisa no estaba enterada de que los había visto, así que llego hasta la mesa sin prisa, con una sonrisa por poder ver a Bart de nuevo, como deseaba darle un beso de bienvenida, pero este ni siquiera le miraba.
Desgraciadamente, los padres de los chicos no parecían darse cuenta del tensión con la que corría la cena, por lo que hablaban, preguntándole a los chicos cosas sin parar, como si hubiera sucedido algo interesante durante ese tiempo ausentes, lo más sorprendente pasaba frente a sus narices de manera discreta, con mala cara Bart se levanto a su habitación, Lisa un tiempo después, agradeció el platillo y se retiro también, pero iría a con Bart. No pidió permiso para entrar, no había mucho que no hubiera visto antes.
-¿Qué estás haciendo aquí? ¿Te invite o algo así?- pregunto el chico claramente disgustado, sin verle.
-Bart, ¿Es por lo de Nelson?- directo al punto, era lo más deducible y lógico, la salida de helado con Nelson. Si no le había dicho nada es porque no quería distraerlo o ser demasiada obvia.
-¿Cómo podría? No tengo ningún derecho a molestarme, ¿Por qué? Si mi hermanita, solo salió por un helado con su ex novio- replico el rubio con una mueca de despecho, encarando a la joven.
-Bart, por favor no te molestes por eso, sabes que yo te amo, ¿Cierto? Piénsalo, yo no te cambiaria ni por el científico más profundo- se acerco con pasos lentos, previendo a que el chico no fuera a rechazar su abrazo, aunque no lo hacía, no le correspondería tampoco.
-Aja, ¿No dejaste algún pendiente con Nelson? De seguro estaría feliz de volver a verte- reprocho el chico, con energía renovada.
Le encantaba tener a su hermana tan cerca, en medio de sus piernas, puesto que se había hincado en ese pedazo libre de cama, sus brazos enredados en el cuello del mayor de los hermanos Simpson. Suspiro contra su cuello, sin ser consciente, le era difícil no abrazarla.
-Bart… tú fuiste con Merry hasta Nueva York, tuviste muchas novias antes de estar conmigo y sigues saliendo con ellas, así que no me vengas a reclamar- le espeto la chica de manera lenta y peligro en su voz.
-¿Eh? ¿Eso que tiene que ver?- Bart le tomó por los hombros mirándola a los ojos.
-Mucho, ¿Sabes? Tú te quejas de que Nelson es mi ex novio y todo eso, pero tú también sales con tus ex novias, Niki incluso te beso en los labios- recalco lo ultimo entrecerrando la mirada.
-¡Eso no fue mi culpa! Esa chica es peor que alguien bipolar- se estaban saliendo ambos de sus casillas, de control.
-Aja, y lo sé, por eso no te reclamo Nelson no es mi amigo siquiera así que déjate de eso, no somos niños. Acéptalo, soy tu hermana menor, pero también soy tu novia… cuando se te pase el enojito estaré en mi habitación- recalco la rubia disgustada, dejando al otro pensando.
Aunque lo primero que Maggie le había dicho era hablar, se daba cuenta de que las cosas no fueron como pensaba, su enojo se salió, contagiando también a su hermana, se echó a la cama con frustración, solo esperaba que ninguno les hubiera escuchado, o estarían en serios problemas, su cama de pronto se había vuelto demasiado grande. Casi todas las noches, Lisa se "escabullía" en su habitación para dormir con él, se susurraban cosas, esperando que nadie más les oyera.
Pasaron horas, en las cuales ninguno pudo conciliar el sueño, aunque cada uno en su habitación, sintiendo la pared demasiado gruesa, no deseaban estar peleados con su pareja, pero disculparse no era una opción para ella, así que solo se levanto con sigilo, ondeando un poco el camisón verde agua de tirantes que usaba, abrió la ventana pues hacía mucho calor, por último, tomó el libro que últimamente la tenia prensada, su celular para escuchar música y se desconectó de todo lo demás, esperando quedarse dormida, olvidarse por un momento que Bart podía simplemente decirle No a la relación secreta que llevaban.
-Lisa, ¿Sigues despierta?- pregunto el chico entrando a la habitación, si tocaba seguramente despertaría a alguien
Claramente la chica estaba despierta, pues leía con una lámpara de noche, pero no escuchaba nada, absorta en su libro, mostraba reacciones variadas acordes a lo que en la letra debía decir, Bart se permitió unos segundos admirarla, tan hermosa y frágil, para el siempre seguiría siendo la pequeña de ocho años. Le miro antes de acercarse a ella, con el grado de que acabara por enterarse.
-¿Qué estás haciendo aquí?- pregunto la joven en un susurro, intentando no hacer ruido demás.
-Solo venia a disculparme, es cierto que no tenia porque tratarte así, nunca me reclamas nada, pero, estaba celoso y enojado… Creí que te perdería- dijo el chico lo más bajo posible, un secreto entre ellos dos.
-También fue mi culpa, no era propio de mí echarte las cosas en cara de esa manera…
Además, nunca podría dejarte- reconforto la joven con una sonrisa. Entrelazando sus manos con las de su hermano.
Conociendo de antemano sus movimientos se acercaron al otro, con una reacción diferente a las otras, aceptando esta vez el cariño, pasando por los rubios cabellos de ambos, con una sonrisa se besaron con lentitud, degustando lo que por esa –ahora- absurda pelea se habían perdido. Sus manos seguían siendo lentas, mientras que sus labios se separaban para volver a unirse, se fueron recostando hasta que quedaron completamente sobre la cama. Se sonrieron, esa noche durmieron en la cama de Lisa, abrazados con cariño.
La pagina del libro aun abierto…
Quizás mi hermano no sea el mejor para demostrar sus sentimientos, pero aun así, lo amo tal como es, como él hace conmigo, no podría imaginar un mundo sin él, sin sus caricias, abrazos y besos… Si pudiera pedir un deseo, seria nunca dejar de estar como estoy ahora con él, pasando esa línea fraternal, ser más que su hermana. Es lo que más deseo, amarnos hasta que la muerte llegue…
Anexo.-
En la mañana, toda la familia Simpson estaba reunida, las ansias y energías renovadas, eso se podía respirar con solo entrar a la casa. Lisa acababa de ponerse un vestido rojo muy parecido a los que usaba antes, con una sonrisa dando tumbos de tanto en tanto, mientras atrás, Bart la seguía con una sonrisa y la misma pijama que el día anterior, pues durmió con Lisa toda la noche.
-Lisa, te ves hermosa, te amo- le planto un beso en los labios, lento, con cariño.
-Gracias pero Bart pueden vernos- replico la chica sonrojada, alternando su mirada de las escaleras hasta la entrada de la cocina.
-No te preocupes, están en la cocina, vamos- apremio Bart con una sonrisa y una palmada en la espalda de su hermana menor.
Pero ninguno de los dos chicos, esperaba la reacción que tuvo su familia, era extrañamente peculiar, al grado de que preocupada un poco su rostro, ¿Acaso había hecho algo malo? Marge tenía el sartén en sus manos, con la boca desencajada, Homero tenia la mirada furiosa, masticando pero con los puños bien cerrado, Maggie sonreía de manera picara.
-Lisa, ¿Quién te hizo eso?- pregunto con temblor su madre, dejando las cosas en su respectivo plato.
-¿Eh? ¿Qué cosa?- pregunto Lisa, tanteando una zona desconocida, pues no sabían de que hablaba, fue cuando Maggie le mostro con su cámara celular, una marca violácea en su cuello.
La tapo con vergüenza, mientras intentaba fulminar a Bart con la mirada sin que se dieran cuenta. Esa tarde, Lisa, Bart y Maggie tuvieron que aguantarse la típica plática de las florecitas y las abejas por parte su madre, y un padre furioso maldiciendo al chico que se había atrevido a hacerle eso a su pequeña niña.
¿Lo ven? Eso que creí este capítulos seria más corto que los otros, creo que no fue así.
Ojala les guste como quedo, espero algún que otro comentario, y por cierto, gracias por sus comentarios.
Xlavier.- Que bien que te haiga gustado, espero que siga bien.
WerewolfMazuko117- Aquí está el nuevo capítulo, cuando escribí el primer capítulo apenas empezaba, me alegro de haber mejorado, y espero este cubra las expectativas.
N3k00-Ch4n.- Yo también soy fan de esta serie, desde pequeña la veía, mi papá me la mostró, lo cierto es que me gusta mucho la pareja, también el NelsonxBart –aunque es raro- en fin. Gracias por que te haiga gustado, al principio es "raro" pero te acostumbras.
Maestro Jedi.- Aquí está la continuación, espero te guste tanto como yo al escribirlo.
Martuqui. Gomez.2.-Bueno, no importa cuánto tardaras en leerlo, mejor tarde que nunca ¿cierto?
A mí me divierte mucho escribir, y cuando a alguien más le gustan mis locuras me siento mucho más feliz, así que espero que les guste.
Hice el primer capítulo de manera modificada, ha mejorado creo; además tengo una pregunta muy seria que hacerles… ¿Quieres que en el próximo capítulo haiga lemmon/relaciones sexuales entre Bart y Lisa?
Si me informan que si, lo hare, si dicen que no pues… quitaría esa parte de mi idea, ¿Es un trato? Dejen sus comentarios
