Hola otra vez! Gracias a todos los que siguen y leen mi historia, gracias también a los que me dejan reviews, esta es una historia SxS no desesperen si aún no aparece Shaoran :)
Los personajes pertenecen a CLAMP, excepto por Eister, Akito y algún otro que llegue a mencionar, la historia es de mi autoría.
Disfrútenlo!
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Capítulo 3: Prometida.
Akito caminaba por los pasillos del palacio dirigiéndose hasta los dormitorios de los militares, llegó hasta su habitación, una de las más amplias y lujosas del lugar; aunque nada comparado con los aposentos del rey.
-Vaya, ya era hora de que llegaras- Habló un hombre de cabellos rubios alborotados, tez clara y con unos penetrantes ojos grises, desde el interior de la habitación una vez que lo vio cruzar la puerta.
-Eister…- Akito lo miró de reojo, se encontraba sentado en un sofá individual con una carpeta abierta sobre sus piernas, caminó hasta él y tomó la carpeta –No deberías leer esto-
-"Gracias amigo por haberme conseguido tan importante información y por haberte arriesgado tanto" -Parodió sarcástico- Pero no, no hay reconocimiento alguno; además tú tampoco deberías leerlo, se supone que esta información solo le compete al rey- Contestó haciendo un poco de berrinche.
-¿Dónde está Meiling?-
-Ni me la recuerdes, ha estado buscándote como loca por todas partes, ya me tiene harto; la mandé al palacio a buscarte, pero tal vez no tarde mucho- Akito suspiró, esa chica podía ser muy fastidiosa y exasperante.
-Tenemos que hablar antes de que regrese-
-Sí lo sé, primero déjame decirte que esta carpeta ya estaba archivada dentro de la última ronda de selección, así que tal vez noten su ausencia, también a comparación de los datos recabados de otras chicas, este es uno de los informes más completos que vi, lo que me causó cierta sospecha y si lees la observación física, menciona que tiene unas marcas en la espalda muy singulares, hasta hicieron un pequeño bosquejo de ellas –Akito revisó la hoja y vio aquel peculiar diseño; tres pequeñas gotas convergiendo en su lado más afilado –Creo que esas marcas significan algo- Akito solo siguió revisando el contenido de aquella carpeta, sorprendiéndose un poco por la cantidad de detalles.
-¿Puedes investigar sobre esas marcas?-
-Claro, pero ¿crees que exista algo sobre eso?-
-No lo sé…- Se acercó hasta un estante lleno de libros y colocó la carpeta dentro de libro lo suficientemente grande para ocultarla mirando antes de cerrarla, la fotografía que ahí se encontraba, sonrió para sí al ver aquella hermosa expresión en el rostro de ella, cerró el libro y lo devolvió al estante.
La puerta de la habitación se abrió con fuerza y la figura de una mujer se hizo presente; muy hermosa, alta, con una silueta envidiable, un cabello azabache enmarcando su afinado rostro donde una mueca enojada estaba bastante marcada.
-¡Akito! ¡¿Dónde demonios te has metido?!- Gritó la chica mientras caminaba hasta él.
-Estaba ocupado haciendo mi trabajo, además te he dicho muchas veces que tienes que avisarme de tus visitas-
-¿Por qué debo avisarte? ¡Soy tu prometida! Y si tú no vas a visitarme yo tengo que venir y por si eso no es suficiente ya casi se cumple un año desde que estamos juntos y no me has dado ni un solo hijo, soy la vergüenza de mi familia, todas mis primas y hermanas ya están esperando o ya dieron a luz a su primogénito- Hablaba muy furiosa la chica sin percatarse de que un muy incómodo Eister se encontraba aún presente.
-Yo mejor los dejo solos para que se reconcilien- Habló su amigo para después perderse tras la puerta.
-Cálmate Meiling- Habló tratando de no fastidiarse.
-¡¿Cómo quieres que me calme?! Vengo de una familia de muy buen linaje y tú no has querido embarazarme ¡¿Por qué?!-
-Ya pronto- Mintió
-¿Y por qué no ahora?- Habló un poco más calmada, acercándose hasta él quitando despacio la máscara de su rostro, no se podía negar que su cuerpo estaba hecho para gustarle a los hombres, aun así Akito no se sentía tan atraído por ella sobre todo por esa personalidad tan horrible, la razón por la que no la quería como madre de sus hijos.
-Estoy muy cansado Meiling…dejémoslo para otra ocasión-
-Vamos, dormirás muy a gusto si me dejas consentirte un poco- Dicho esto se acercó a él para besarlo, Akito colocó sus manos en su cintura correspondiendo el beso –Entonces que dices ¿Me dejarás consentirte?-
-Mejor acompáñame a dormir, en verdad estoy muy cansado- La chica mostró su molestia con una mueca mientras que Akito ignorándola le dio un beso en la frente y se dispuso a prepararse para dormir. Meiling no tuvo otra opción que hacer lo mismo "¿Por qué se comporta tan frío conmigo? Antes no era así, ahora su mirada luce triste y ausente ¿Por qué?" No podía preguntarle, el posiblemente evitara el tema.
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8:39 am
Eister daba su ronda por uno de los pasillos del palacio, los grandes ventanales dejaban entrar la calidez del sol, se detuvo en una de aquellas ventanas mirando hacia abajo, ahí se encontraba el jardín central del palacio lleno de flores, arbustos y algunos árboles de encino, una fuente con la escultura de una mujer danzando era el toque final.
Su atención fue robada por la presencia de una persona caminando por el pasillo, era una de las sirvientas del palacio, Eister sonrió cuando la vio; una joven de alrededor de 18 años, ojos cálidos…amatista, labios gruesos, su cabello largo y lacio de color negro caía sobre su espalda, su cuerpo afinado sin muchas curvas estaba cubierto por un encantador uniforme de sirvienta, eso pensaba él. Por alguna razón que desconocía, a él le encantaba esa chica, sin embargo no la marcaría…sería un desperdicio ya que no podía tener hijos como todas las sirvientas del lugar, aun así eso no evitaba que la visitara en las noches al menos tres veces a la semana.
-Hola Tomoyo- Saludó una vez que ella estuvo cerca.
-Buenos días oficial Eister- Contestó agachando la cabeza y sonrojándose por él.
-Siempre tan linda- Ella solo sonrió, le gustaba la atención que él le daba.
-A-ayer no…llegaste- Dijo de forma tímida.
-Lo siento mucho preciosa, tuve que ocuparme de algo…pero ¿Qué te parece si te lo compenso esta noche?- Le dijo suave al oído, para después darle un beso en la mejilla que tomó por sorpresa a la chica sonrojándola completamente -¿Entonces qué dices?-
-Sí…- Respondió.
-Vaya Eister no sabía que tenías tan pobres gustos en cuanto a chicas- Habló una mujer detrás de él.
Eister se incorporó despacio mirando molesto a la chica –Hola Meiling ¿Desde temprano fastidiando?-
-Yo solo digo la verdad- Contestó molesta –Y tú, deberías estar trabajando niña, no perdiendo el tiempo en los pasillos –Dirigiéndose hacia la chica más joven.
-Si señorita- Contestó Tomoyo para luego retirarse rápido de ahí.
-Podrías emparejarte con una buena chica de linaje, no entiendo por qué desperdicias tu tiempo con ella-
-Ese no es tu problema Meiling- Dio la vuelta y emprendió marcha.
-¡Espera! ¿Dónde está Akito?-
-Es tu prometido, deberías saberlo-
-No te hagas el chistoso, es tu amigo-
-Entonces…veamos, el debería estar trabajando o huyendo de ti- Le dedicó una sonrisa burlona para luego irse.
-¡Maldito!- Gritó ella –Lo buscaré en el pueblo- Se dijo así misma.
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11:16 am
Sakura caminaba por el mercado con bolsas llenas de fruta y despensa, un hermoso vestido rojo sin mangas con una amplia falda corta adornaba su esbelta figura, se dirigía hacía su casa, estaba de muy buen humor, tarareando y sonriendo. Dio vuelta en una esquina y pudo ver a lo lejos a la persona que la hacía estar tan feliz, él no se había percatado de su presencia aún, caminó despacio admirándolo…sabía que debía guardar su distancia, trataba de mirarlo discretamente sin embargo se detuvo para poder observarlo "solo un poco más"
Un auto se detuvo junto a él, una hermosa mujer de cabellos negros y hermosa figura salió del asiento trasero. Se apresuró hasta Akito y le dio un abrazo muy efusivo. Sakura abrió sus ojos de sobremanera y se congeló al escuchar las palabras de esa mujer "Soy tu prometida, no me dejes en esa habitación sola y aburrida" se sintió mal…engañada y tonta, reaccionó cuando sintió que de sus ojos lagrimas trataban de huir. Giró rápidamente para irse, pero inmediatamente chocó contra alguien y cayó al suelo, soltando un par de bolsas que contenían manzanas y duraznos que rodaron a causa de la caída.
-Lo siento mucho- Dijo ella.
-Fíjate niña tonta- Le respondió la señora que no se detuvo en ningún momento.
Akito volteó hacia el alboroto encontrando a la chica en el suelo tratando de recoger todas las frutas. Supuso que acababa de ver a Sakura y sus reclamos. Caminó hasta ella y se agachó para ayudarla, ella no levantaba la vista seguía tratando de juntar todo lo más rápido posible.
-Señorita… ¿se encuentra bien?- Preguntó mientras extendía la mano con las frutas recolectadas.
Sakura se heló al escucharlo –c-claro…- respondió sin mirarlo –solo ha sido una caída- tomó la fruta y luego lo miró al rostro con una hermosa sonrisa en su rostro que no podía ocultar la tristeza que sentía –Gracias por preguntar Alférez Akito…aunque no debería preocuparse por alguien como yo- al decir lo último su voz se quebró y una lágrima se atrevió a rodar por su mejilla -¡C-con permiso!- Se levantó rápido y se fue de ahí apurada dejando a Akito con la certera idea de lo sucedido con Meiling, se forzó a sí mismo para no seguirla ya que se levantarían sospechas.
-Esa chica sí que es rara, mira que dejarte así ¡Que falta de respeto! Además no puedo creer que aún haya mujeres que anden por ahí sin maquillaje alguno–Comenzó a atacar la pelinegra.
Akito solo se incorporó y miró como se alejaba la hermosa chica.
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Sakura llegó a su casa muy agitada, sus mejillas sonrojadas y sus ojos vidriosos, dejó todas las cosas que traía sobre la mesa de la cocina y subió corriendo a su habitación, afortunadamente su madre no estaba sino no la habría dejado en paz hasta que le dijera lo sucedido, cerró la puerta de su habitación e inmediatamente se acostó sobre la cama, escondió su rostro en la almohada y dejó salir todas las lágrimas que desesperadamente trató de detener. Su gato quien ya se encontraba sobre la cama se acercó a ella ronroneando como si tratara de reconfortarla un poco, al no obtener respuesta se acurrucó a un lado.
"¿Cómo pude ser tan tonta? Era de esperarse que él ya tuviera una prometida ¿Por qué no me lo dijo? ¿Sería que solo se burlaba de mí? Su intención nunca fue comprometerse conmigo, solo buscaba divertirse, después de todo no me dio un anillo, ni vino a pedir mi mano…" Pensamientos cruzaban por su cabeza causándole aún más pesar, que tonta se sentía por haberle creído, si solo hubiera sido sincero; ella tal vez habría aceptado ser la segunda…ser la segunda…no le agradaba en lo absoluto esa idea, sabía que era imposible pero quería ser solo ella. Pensar que fuera igual de amable con esa pelinegra le causaba…celos ¿Se pueden sentir celos en esta situación? No debería, después de todo los hombres pueden tener varias mujeres -Aún así no quiero…quiero que solo me mire a mí…-Sus lágrimas desbordaron con más intensidad y gemidos de angustia escapaban de sus labios.
CONTINUARÁ
