Capítulo 2
Las alas de la nostalgia.
Después de un vertiginoso viaje Artemisa se vio a sí misma en un solitario paraje en un bosque que nunca había visto, la hermosa hada que desencadenó toda esa reacción había vuelto a ser la pequeña bola rosada que Hazell le había presentado.
— ^w^ ¡¡¡llegamos!!!
Artemisa no dejó a la criatura siquiera articular otra frase agarrándola con desesperación y una furia característica de su comportamiento.
— ¡¿Dónde demonios me trajiste maldita cosa rosa?!
Sootmon fue sacudido con fuerza por Artemisa una y otra vez mientras le hacía la misma pregunta hasta que al fin la pequeña criatura tomó suficiente fuerza para decirle
— Xwx yo que voy a saber, no soy un mapa
Artemisa en su desesperación siguió sacudiendo a la criatura hasta que unos pasos y unas voces se oyeron muy cerca de donde ella estaba.
— ¿Estas segura de que cayó por aquí Riky?
— ¡Segura! ¡Hay algo extraño en esta área, también Tarja lo sintió!
En una maniobra de pánico Artemisa corrió hacia una pequeña cueva creada por las raíces de un enorme árbol y se escondió en ese lugar, dejó a sootmon en el suelo y tomó su arco mientras desde su escondite podía ver a un grupo muy extraño; dos hombres, tres mujeres, una de ellas parecía tener alas, un enorme lobo con una extraña armadura y detrás de él una niña poco más joven que la asustada Artemisa.
Sootmon salió del pequeño refugio para mirar mejor, Artemisa no pudo detener a la criatura y solo se quedó en su escondite; pese a ello, el atrevido movimiento de la bola rosada no alertó al grupo que parecía buscar algo en la zona, a excepción de la niña que iba con el lobo, la cual comenzó a olfatear como si fuera una bestia y corrió hacia donde estaba Artemisa, quien por el temor de que la encontraran ni siquiera pudo disparar; la pequeña niña se detuvo donde sootmon y comenzó a olfatearlo, la niña con una sonrisa lo levantó del piso y cuando se disponía a darle una mordida, sootmon gritó y Artemisa salió de su escondite y le arrancó de las manos a la niña a la criatura.
Poco después de los gritos se vio rodeada por el grupo. El enorme lobo se acercó a ella y le dijo:
— ¿Quién eres niña? ¿Qué haces aquí?
Artemisa asombrada porque nunca había visto a un lobo hablar ni siquiera contestó.
—Es una niña muuuy linda para ser un sirviente de Garzath.
Dijo un sujeto musculoso con una armadura hecha de pieles mientras acariciaba el rostro de Artemisa de una manera muy seductora. Artemisa se puso roja y se enfadó bastante, ella iba a golpear al hombre, pero la niña se le adelantó. Lo cual hizo que todos rieran.
—Eso te pasa por mano larga, Kodiak— dijo la una de las chicas que se encontraba ahí.
—No te asustes pequeña, no vamos a hacerte daño— dijo la chica de las alas. —Creo que esta pequeña criatura es el origen de la energía que sentimos hace un momento… ¿pequeña, es tuya?
— X3 Sootmon no le pertenece a nadie es dueña de si misma y solo obedece a su majestad Hazell— dijo la bola rosada antes de que Artemisa dijera nada. —Ella es Artemisa, una elfi y yo soy Sootmon, un ser mágico, somos viajeras. ¿Quiénes son ustedes?
—Nosotros también somos viajeros pequeña criatura, yo soy Tarja, soy un ángel de Hazad.
—Yo soy Balder, del clan de la garra roja y soy un hombre lobo.
—Yo soy Rikheen, soy vampira, puedes llamarme Riky muñequita, el mañoso de los brazotes es Kodiak, y esa parejita que vez ahí atrás son Zhea una hechicera y Morniemacar un espadachín muy peculiar.
Artemisa vio a cada uno de los que la rodeaba con un poco de curiosidad e hizo una reverencia.
—Ah y perdón lo olvidaba, la pequeña que te encontró se llama Avaraya.
—Hola Avaraya— dijo Artemisa
—No te molestes en hablarle, ella no puede oírte, al menos no de una manera normal, tampoco verte, ella es especial solo puede guiarse con su tacto— dijo Balder—Si quieres que te escuche, toma su mano y póntela en el cuello, solo así entenderá lo que dices— replico el lobo
Artemisa un poco sorprendida tomó el consejo del lobo y puso la mano de Avaraya en su cuello, —Hola— fue lo que dijo y la pequeña Avaraya le respondió con un cálido abrazo que le trajo a la memoria a su amiga Sari.
— ¡No puedes ir sola por ahí y atacar todo lo que se mueva Zhea! Eso solo lo hace Kodiak!— Se escuchaba una voz detrás del grupo.
— ¡Me sobre proteges desde que te conozco, hago lo que se me da la gana y no tengo que darte explicaciones de porque Morniemacar! — contestó la voz de una chica a la del varón.
— ¬¬ ¡ush! Ya empezaron estos dos otra vez— dijo Rikheen — ¿¡Podrían comportarse!? ¡Tenemos invitados!
—Lo siento Riky, es solo que Zhea insiste en pelear aun con sus heridas— dijo Morniemacar mientras Zhea lo miraba con una fría indiferencia —Bueno, disculpen mi comportamiento, me llamo Morniemacar, todos me llaman Mornie, mucho gusto pequeña— dijo dirigiéndose a Artemisa.
—¡¡Hola Mornie!! – le respondió Sootmon a lo que Mornie reaccionó sorprendido — ¿Esa bola de carne puede hablar? — a lo que sootmon replicó —Claro que puedo hablar y no soy una bola de carne ¬¬
Zhea al ver a sootmon inmediatamente detectó que era un ser mágico, después de todo era una hechicera hábil y poderosa y desde que se convirtió en Warlock sus conocimientos aumentaron.
—Con que puedes viajar entre los mundos criatura— dijo Zhea
— O.o ¿cómo lo sabes? —
— ¿Magia? jejeje— dijo sonriendo Zhea, Mornie tenia tiempo sin ver esa sonrisa y también sonrió, ambos cruzaron la mirada y se sonrojaron, pero el momento duró poco ya que ella apartó la mirada y se mantuvo seria pero aun ruborizada mientras Mornie también volteó para otro lado un poco deprimido por la reacción de ella.
—¿¿VIAJAR ENTRE MUNDOS?? ¡¡DONDE DEMONIOS NOS HAS TRAIDO COSA ROSA!!
Exclamó Artemisa y al pensar que probablemente no podría volver a casa se desmayó.
Había oscurecido cuando Artemisa recobró la conciencia, lo primero que vio al despertar fue el rostro de Sootmon muy cerca del suyo lo cual hizo que saltara instintivamente cayendo en los brazos de una criatura mitad hombre mitad dragón, la elfi quedó petrificada con una expresión de sorpresa que difícilmente podría diferenciarse si se trataba de terror o alegría.
—No te asustes— dijo Zhea —Es Mornie, en las noches cambia— pero lo que zhea no sabía es que la reacción de Artemisa no era de miedo, sino provocada por la nostalgia de recordar el regalo de bodas que recibió de su amado Shion…
—KYAAAAAAA
Gritó ella mientras ágilmente brincaba a la espalda de Mornie exclamando "¡¡Arre Arree!!", Mornie por supuesto no entendía lo que pasaba, mucho menos sus acompañantes, sin embargo después de un pequeño silencio, todos soltaron a reír a carcajadas, Mornie volvió a su forma humana y exclamó:
—Ehm eso fue raro, la mayoría me grita monstruo o se echa a correr, pero ella me trato como a su mascota -_-'
Mientras tanto el buscó su armadura y vestimentas y se la volvió a colocar, sin embargo la elfi no se separo de él hasta que ella vio a Avaraya recostada junto a Balder y fue con ella a abrazarla, al parecer el encuentro inicial entre ellas trajo a su memoria el recuerdo de Sari, su mejor amiga; el ver a Morniemacar en su forma draconiana le recordó a su montura. Mientras el grupo se disponía a cenar a su muy particular manera cada uno, Tarja el ángel preguntó:
—Bueno, cuéntame Sootmon, a donde se dirigen?
— owO viajamos sin rumbo fijo—replicó la criatura. —Me ordenó su majestad Hazell que llevara a Artemisa a diferentes mundos para que aprendiera lo que le falta aprender ^w^, ¿y ustedes? ¿A dónde se dirigen?
—Todos tenemos un destino común, vamos tras el gran Garzath, es un nigromante y a todos nos debe algo— dijo Kodiak.
—Mornie y Zhea son quienes por decirlo de una forma nos han "reclutado" y nos unimos a su causa—dijo el lobo.
—No es para tanto, Balder— dijo tímidamente Mornie. — ¿Verdad, Zhea?-
No terminó de dirigirse hacia ella el guerrero dragón cuando ésta dejó el recipiente donde comía y salió en silencio de la cueva donde estaban dejando a Mornie con una cara algo deprimida.
—Perdónenla, antes no era así, ella solía ser una chica muy dulce— Dijo Rikheen. —Hemos pasado por un sinfín de desgracias combatiendo a Garzath, como dijo el velludo.
— ¡OI ESO!— dijo Kodiak.
—Jeje…todos hemos perdido algo a causa de él y sus sirvientes; las batallas han sido muy duras y nos han forzado a hacer muchos sacrificios— decía la vampira, Morniemacar miró hacía afuera con una expresión de lamento.
—En una ocasión nuestro enemigo era tan fuerte que no pudimos contra él, tuvimos que huir y separarnos, ella y yo estuvimos a punto de morir, aun siento un poco de culpa por eso…—dijo el joven agachando la cabeza un poco. —No pensé que cuando volviera a verla sería totalmente diferente…
Mornie guardó silencio y suspiró con mucha nostalgia; Balder el lobo le dio una palmada en la espalda.
—No fue culpa de nadie, hijo, esas cosas pasan, solo queda seguir adelante y ver si podemos hacer que ella vuelva a ser la de antes, el trauma que le dejó todo eso y la idea de que no tenía suficiente fuerza fue lo que la hizo someterse al entrenamiento de los warlocs—dijo el lobo— eso no fue culpa tuya, es una lástima que se haya perdido su esencia en ese proceso.
Artemisa escuchaba atentamente a Balder, parecía alguien muy sabio y pese a que era una chica algo inquieta sabía respetar a sus mayores. Mientras se alimentaban de la comida que Tarja había preparado, Artemisa escuchaba la historia de los presentes, dándose cuenta de que todos habían sufrido bastante a causa del tirano llamado Garzath y no solo de él sino de otros tantos enemigos que habían enfrentado en su camino, luego de eso se dio cuenta de que en ocasiones la vida no es solo jugar y hacer travesuras.
El ver como Zhea y Morniemacar discutían, le recordó un poco a una discusión que tuvo con Shion; al parecer Mornie amaba mucho a Zhea, y al parecer ella a él, pero por alguna razón se portaba fría y lo maltrataba sin razón aparente. Por otro lado, Zhea lloraba amarga y silenciosamente afuera de la cueva diciendo para si misma
—No dejare que nadie más salga herido por mi falta de fuerza; así tenga que alejarlos de mi no quiero que nadie muera por protegerme.
Llegó la hora de dormir y Artemisa no podía cerrar los ojos, en su cabeza daba vueltas el hecho de que estaba en otro mundo y de las cosas que ocurrían en este, de repente vio a Zhea practicando hechizos frente a la cueva en silencio. A lo lejos podía sentirse una presencia maligna, y Zhea sin alertar a nadie, se envolvió de un fuego azul y comenzó a correr al origen de dicha presencia.
Antes de que Artemisa pudiera hacer nada, Avaraya se levantó y comenzó a correr rastreando a Zhea, eso la preocupó más e inmediatamente despertó a Morniemacar.
—Mornie… ¡¡¡Mornie!!!
Morniemacar aún medio dormido le dijo:
—Estoy lleno Tarja gracias…—Artemisa notando que aun dormía, tomó su arco y le pegó en la cabeza.
— ¡OU! ¡¿Qué demonios te pasa?!
— ¡Hay algo raro cerca de aquí, Zhea se fue sola y Avaraya se fue corriendo detrás de ella!—exclamó Artemisa.
— ¡¿Otra vez?! ¡¡Maldición!! —exclamó Mornie quien despertó a todos para ir en busca de Zhea y Avaraya. —Me adelantare a buscarlas
Dijo el joven mientras se transformaba nuevamente en esa criatura mitad hombre mitad dragón, y emprendió el vuelo; sin embargo no volaba solo, Artemisa y Sootmon se aferraron a él y ya que no podía darse el lujo de perder tiempo tuvo que llevarlas.
Poco tiempo paso para que Morniemacar localizara a Zhea, ella estaba peleando, su oponente era alguien inesperado aun para el "¡AMBLYOME!" pensó Mornie, la hija de Garzath había aparecido, no le dio tiempo al joven dragón de aterrizar propiamente cuando una ola de tentáculos lo habían derribado junto a sus acompañantes.
Artemisa veía con sorpresa que el origen de los tentáculos que derribaron a Mornie no provenían de un monstruo a los que ella estaba acostumbrada, todo provino de una mujer tan elegante como alguien de la realeza y la belleza de su rostro solo se veía opacada por una cicatriz, cualquiera pensaría que se trataba de una doncella normal.
— ¡Te dije que vinieras sola, bruja! — dijo Amblyome dirigiéndose a Zhea. —Bueno, igual iba a matarte tarde o temprano, solo necesito el cuerpo de tu noviecito vivo para mi papi, y quizás tu hermosa piel para…
Antes de terminar su frase, Avaraya se había lanzado sobre la oscura doncella, Artemisa difícilmente podía creer lo que sus ojos veían, una chica con tales discapacidades moviéndose con la precisión que pocos guerreros podían presumir, pero no le sirvió de mucho ya que fue aprisionada por los fuertes tentáculos de Amblyome.
— ¡¿QUE DEMONIOS HACEN AQUÍ?! —Preguntó furiosa Zhea a Mornie quien se incorporaba algo lastimado, a base de señas le respondió que lo mismo podría preguntarle el a ella.
— ¬¬ olvidaba que no puedes hablar cuando estás así… ¡ESTA ES MI BATALLA, VAYANSE!—Exclamó la hechicera, a lo que Mornie respondió con señas "estamos juntos en esto".
Morniemacar y Zhea entonces comenzaron a combatir a Amblyome conjuntamente, pero se veían limitados tanto por la mala coordinación de equipo que tenían como por el hecho de que debían cuidar de no lastimar a Avaraya, Zhea usando fuego azul en sus puños asestaba golpes contra Amblyome quien bloqueaba y devolvía los golpes como si fueran nada, Zhea volvía a acercarse pese a las heridas que le infringía su oponente, parecía fuera de control, Morniemacar por su parte atacaba como podía usando sus garras como afiladas navajas; lograba cortar los tentáculos que lo atacaban, sin embargo no era suficiente el daño que inducía para que soltara a su prisionera, el podía resistir los ataques mejor que su compañera gracias a sus escamas, y aun en sus intentos de protegerla parecía que ella se empeñaba en alejarlo de la batalla.
"Tengo que ayudarlos" pensaba Artemisa, "¿Pero, cómo?". Entonces a su mente volvieron situaciones pasadas, enfrentamientos donde las diosas la habían ayudado a salir victoriosa, ágilmente tomó una posición aventajada en el terreno, tomó su arco y su carcaj y cerró sus ojos, comenzó a murmurar una invocación a la diosa Phyro y entre mas avanzaba en su invocación la flecha comenzaba a envolverse en llamas sin consumirse, mientras tanto Zhea y Mornie seguían combatiendo; el detectó una energía fuerte provenir de donde estaba Artemisa, pero su distracción le costó el que fuera despedido a la distancia con un golpe certero de los tentáculos en forma de látigo de Amblyome, Zhea parecía no percatarse, estaba tan concentrada en su pelea que no se percató de la luz naranja que empezaba a inundar la atmosfera.
Artemisa por otra parte terminó su conjuro y abrió los ojos, estaba a punto de soltar la flecha que destellaba con tanta fuerza que parecía hacerse de día en el bosque, pero justo cuando la soltó hacía Amblyome, Zhea se puso en el camino. La velocidad con la que la flecha volaba aseguraba un impacto mortal en Zhea, pero Morniemacar fue mas veloz que ésta y de un salto tacleó a la hechicera apartándola del camino del proyectil que impactó justo en la frente de Amblyome.
En el suelo muy cerca de donde la monstruosa doncella se encontraba, Sootmon trataba de reincorporarse después del accidentado aterrizaje que la había dejado en la inconsciencia, para su mala suerte el tiro de Artemisa hizo que Amblyome se retorciera descontroladamente de dolor, un golpe lanzó a Sootmon contra un árbol lo que hizo que soltara un eructo que provocó que se abriera nuevamente el portal que les había traído a ese mundo, pero a diferencia de la primera vez, la turbulencia y succión de éste era más violenta, inmediatamente Sootmon fue absorbido por el mismo, pero ahí no se detuvo el torbellino.
En su dolor Amblyome agitaba sus tentáculos con violencia, lanzando a Avaraya justo contra aquella quien le asesto ese fatal tiro, la fuerza con la que la lanzó hizo que ambas fueran empujadas hacia el vórtice, pese a que le aterraba la idea de caer en el vórtice, Artemisa se aferraba firmemente a la orilla mientras que Avaraya se aferraba a su cintura
— Debo sacarte de aquí cuanto antes…
Murmuraba para sí la Elfi buscando la mejor alternativa para poder salvar a la pequeña, ya había ocurrido un accidente fatal con la pequeña Sari y no se permitiría cometer el mismo error dos veces… Morniemacar en una maniobra desesperada voló directo hacia el torbellino y tomó a las dos chicas, tratando de lanzarlas fuera de este, logró lanzar a Avaraya fuera, pero cuando intento lanzar a Artemisa, ésta se aferró a él llena de pánico; él intentó volar fuera del vórtice, pero no logro salir antes de que se cerrara.
Zhea, que había perdido el sentido por el derribo, vio que Morniemacar no estaba y también vio a Amblyome tirada en el piso mal herida y con su forma humana, también vio a Avaraya buscando desesperadamente con su tacto las presencias de sus ausentes, en esos momentos llegaron los demás.
— ¿Qué pasó? ¿Dónde esta Mornie? ¿La otra chica? ¿Qué sucedió aquí? —Eran las preguntas que soltaba Rikheen al llegar, Avaraya al sentir la presencia de Balder corrió hacía él y se soltó en llanto.
—Algo no anda bien aquí— exclamó el lobo— Zhea, ¿puedes decirnos que ocurre?
Zhea no sabía como contestar las preguntas, estaba tan desconcertada como los recién llegados, Amblyome por su parte intentaba huir a rastras, pero Tarja y Kodiak la amenazaron con sus armas.
—Esto debe ser obra tuya, ¿verdad bruja? —dijo Kodiak. — Será mejor que hables ahora y quizás retrasaremos tu muerte.
Zhea por su parte tenía un nudo en la garganta y reprimía una enorme angustia al no saber que era lo que había ocurrido y donde estaban Mornie y Artemisa; en silencio se puso de pie y miró la luna que alumbraba esa noche cuestionándose en donde estaba Mornie.
Mientras tanto Morniemacar se encontraba atrapado en el vórtice tratando de estabilizar su vuelo inútilmente, lo único que pudo hacer fue abrazar fuertemente a su acompañante y esperar…
