Sorry por la demora… aquí está la continuación…


IIIºCapítulo:

Un rayo de luz llegó hasta mis ojos logrando que abriese uno de ellos. Me sobresalté, no reconocía el lugar, así que abrí mis ojos lo más que pude y me senté en la supuesta cama donde yo creía que estaba durmiendo, no recordaba nada. Fijándome bien, veo que estoy en la enfermería.

- Madam Pomfrey, Madam Pomfrey¡ya despertó! – esa voz la reconocería en cualquier lugar

Luego de unos segundos se abre la cortina que tapa mi cama y aparece la enfermera y Hermione tras ella mirándome preocupadamente. Yo las miro extrañado¿Qué hacía en la enfermería¿Por que me miraban así?

- ¡Auch! – noto que tengo el brazo izquierdo con yeso y varias partes de mi cuerpo están de la misma manera

- ¿Estás bien? – me mira preocupada Hermione

- Que… ¿Qué me paso? – les pregunto confundido

- Es mejor que le explique Ud. Srta Granger, tengo que ir a buscar una medicina a mi despacho – Madam Pomfrey sale y cierra la cortina tras ella

Hermione se sienta en la silla que está al lado izquierdo de mi cama. Pasa sus manos por su vestido "alisándolo", se nota nerviosa.

- ¿Qué pasa pequeña? – le digo preocupado

- Draco… - se aclara la garganta – tu padre vino a buscarte para lo que tu sabes – comienza a jugar con sus manos – te atacaron por resistirte…

- ¿Qué? Cuéntamelo todo por favor

- Está bien…

Flash Back

Una semana antes…

- Draco ¿Qué es eso? – Hermione apuntaba en dirección hacia el cielo, una enorme ave venía hacia ellos

- No se – su cara cambio al verla acercarse – oh no…

- ¿Qué sucede?

- Es la lechuza de mi padre – su cara se torno más pálida y un leve temblor recorrió todo su cuerpo

- Eso significa que… - la gryffindor mira dudosa al slytherin

- Si Herms, creo que a llegado la hora de enfrentarme con él – dijo y llegó la lechuza a su hombro, era más grande de lo normal, sus plumas eran negra con matices grises y ojos azules – lo siento pero debo ir a responderle – dicho esto, besó a la chica y se fue hacia su habitación dejándola sola en las orillas del lago.

Una carta, un aviso,

Me anuncian tu llegada,

¿Por qué tanto apuro?

Si aún faltan semanas…

Por enésima vez observó la carta que tenía en sus manos. Su simple contenido le ponía los pelos de punta. Aunque le había insistido, no dejo que Hermione lo acompañara o lo ayudara, tenía que enfrentarlo por si solo. Miró otra vez la carta:

"Bosque prohibido – 23:45 pm / no faltes"

Cada vez se colocaba más nervioso, solo quedaba media hora para ese gran suceso y no tenía idea de lo que pasaría. Su reloj mágico comenzó a sonar suavemente para no despertar a sus compañeros, solo tenía 15 minutos para llegar al lugar acordado, él sabía perfectamente en que lugar del bosque estarían.

- Sabía que vendrías Draco – esa voz la conocía muy bien, era su padre

- Claro padre – lo miró, traía una túnica negra con capucha al igual que él

- Bueno, ya sabes porque vine ¿no?

- Si padre – miró al piso, no sabía como enfrentarse bien a su padre, tantos años aguantando sus injusticias…

- Entonces procedamos, esto ya lo hemos hablado muchas veces – miro a Draco con su penetrante mirada grisácea

- Lo se

- Viendo que ya sabes todo, se realizara mañana a las diez, te espero aquí

- ¿Qué? Pero padre¿no que era en un mes más?

- Son decisiones de nuestro Lord – lo miró enojado – mañana a las 9:45 aquí¿entendido?

- Está bien padre

- Bien, nos vemos – y con un movimiento de varita se esfumó

- Mierda…

¿Qué hacía ahora? No había logrado enfrentarse con su padre y al otro día tendría que enfrentarse con millares de mortífagos y sus hijos y a… le daba escalofríos en solo pensar estar a menos de un metro de Voldemort. Pero que le iba a hacer, si no se presentaba, quizá que haría con Hogwarts o con Hermione…

Noticias inesperadas,

Cambio de planes,

¿Qué hacer?

¿Esperar a que todo suceda?

No lo creo…

- Draco – no sabía cuantas veces había oído su nombre en el día y de la misma persona

- ¿Qué diablos quieres?

- ¿Qué te sucede? – extrañada, la gryffindor se puso triste

- Nada importante, debo irme… adiós – le besó la mejilla

No podía quedarse ahí, cerca de ella. No sabía si cumpliría su promesa, no quería herirla, no quería que por culpa de algún intruso se dieran cuenta de lo que pasaba y le hicieran daño, no podría soportarlo.

Esperó en su habitación hasta que llegó la hora, tomó su túnica negra y se fue hacia el bosque donde había quedado con Lucius.

- Así me gusta, puntual como un verdadero Malfoy, no sabes lo orgulloso que estoy de ti hijo – Lucius le tomó el hombro - ¿estás listo?

- Si – dijo algo inseguro, su padre lo adoraba, no podría llevarlo a algo malo… ¿o si?

No sabía cuan equivocado estaba. Al llegar al lugar, se encontró con muchos compañeros, entre ellos Crabbe y Goyle junto a sus padres igual de gigantones y estúpidos, también estaban Pansy y Blaise con cara de aburrimiento.

- Por fin han llegado, el Lord los estaba esperando – les dijo uno de los adultos

- Siento la demora – Lucius miró hacia delante

Todo se puso en silencio, todos adultos y jóvenes miraron hacia una puerta de madera enorme. Por ella comenzó a salir una serpiente de porte considerable y después apareció el Sr. Oscuro.

- Bienvenidos lacayos míos – comenzaba así su corto discurso ya que el había aprendido que los largos como los de Dumbledore eran muy fomes – tengo el honor de informarles que hoy será su gran día – miro a los más jóvenes – veo muchas caras conocidas por aquí – puso real atención a Draco – bueno como les decía, supongo que sabrán que para iniciarse como seguidores míos tienen que hacer una prueba – todos asintieron – bien, pues ella consistirá en un ataque a un pueblo muggle – todos lo miraron con atención – pero no es tan fácil – lo miraron extrañados – tendrán que… matar a uno y traerlo aquí

Todos se asombraron con las palabras de Voldemort ¿traer en el primer ataque a un muggle… muerto? Eso debía ser una broma.

- Pero señor – interrumpió uno de los adultos padre de uno de los jóvenes – ¿no cree que es un poco peligroso para los pequeños?

- ¡A callar! –dijo y le lanzó un Crucio como solo él sabía hacerlo, todos se espantaron – bueno, respondiendo a tan estúpida pregunta, pues si, es arriesgado – todo los miraron extrañados – pero así sabré quienes son realmente fieles, no quiero que otra vez se me cuelen intrusos amiguitos de "tito Dumblie"

Demonios ¿Cómo escaparía de esa?

- Bueno el pueblo elegido es – hizo una pausa de expectación – ""

- ¿Qué? – se escucho en una parte del lugar, un joven rubio miraba incrédulo a su próximo Lord

- ¿Algún problema joven Malfoy? – dijo mirándolo inquisitivamente

- Eto… no señor, ninguno, es que - ¿Qué le invento? – me… acaba de salir un grano¡eso, un grano y Ud. Sabe, con mi belleza no puedo permitir eso – este señor me tiene entre ceja y ceja Uu'

- Está bien – miró al resto – pueden irse, ahí – dijo apuntando un mesón – coloqué varios trasladores para que puedan ir todos¡pueden irse!

Estoy confundido,

¿lo hago o no lo hago?

Si lo hago tendré poder

Si no, podré amar sin restricciones…

Mierda. Ahora sí que de esta no salgo. Ahí es donde vive Hermione… si llegó a lastimar a alguien, ella no me lo perdonaría jamás, además… ¿que tengo yo que estar sirviendo a un viejo traumado que no sabe lo que hace, y lo único que quiere es matar a los de su misma especie? Porque el es un sangre sucia…

- Joven Malfoy, si quiere pertenecer a mi séquito, tiene que ir ¡ahora! – El Lord había gritado tan fuerte que algunos se detuvieron

- Pues no – se había decidido, todo por Hermione

- ¿No que? si se puede saber

- No quiero pertenecer a su maldito grupo de estúpidos lamebotas ociosos – dijo Draco dándose la vuelta y encarando a Voldemort

- No me hables así pequeña basura – siseó el Lord

- Aquí la basura eres ¡tú! – era ahora o nunca

- Mira apendejó¡tú no me viene a hablar en ese tono! – dijo mientras se alteraba - ¡Cruccio!

- ¡Ah! – eso definitivamente dolía y mucho

- Ahora… ¿decías? – siseó el Sr. Oscuro mientras sonreía diabólicamente

- Yo… - le costaba mucho hablar, pero aún podía – tú… tú no eres más que un estúpido hijo de un muggle con una bruja, eres un maldito bastardo, huérfano que no tiene nada más que hacer que, por trauma y por no ser el mejor, destruir a todos los parecidos a ti, a todos los de tu misma especie… sangre sucia – miró a Voldemort y le escupió a sus pies

- ¡Maldito mequetrefe¡Cruccio! – el Lord ya no se controlaba, le mandaba hechizo tras hechizo sin dejarlo respirar, pero todo lo haría por ella, por Hermione

Todo por un sueño,

Todo por el ser amado

Hay que dejar atrás lo oscuro

Seguir la línea de la verdad

Y todo será mejor

Fin Flash Back

- Bueno eso es todo – Hermione tenía algunas lágrimas cayendo lentamente por sus mejillas, estaba con sus mejillas sonrojadas por haber llorado un poco

- Después de eso llegué aquí… algo recordaba, pero muy poco

- Es que Madam Pomfrey te dio una medicina para que durmieras sin sueño y una para el dolor, entonces como llevas una semana…

- ¿Una semana!

- Si Draco… llevas una semana aquí, fuiste el que más sufrió…

- ¿Qué¿Quien más estuvo aquí? – pregunto incrédulo

- Pues Parkinson y Zabini… - miro entre extrañada y asustada

- ¿Por qué?

- Intentaron… ayudarte – ella lo miró a los ojos

- Entonces… significa que ellos tampoco lo hicieron

- No… ellos tampoco querían pero por la presión de sus padres… y dudo que Lord Voldemort los quiera cerca por un buen tiempo… jeje – le dijo la chica sonriendo – lo importante ahora es que tú despertaste y estás bien

- Gracias – dijo también sonriendo

En eso llega Madam Pomfrey y saca a Hermione para hacerle algunos exámenes a Malfoy.

- Esa niñita es un cielo, estuvo todos los días esperando tu despertada, a veces incluso se quedaba a dormir aquí – Madam Pomfrey sacaba una sustancia y la ponía en una aguja – esto te dolerá poco, no te preocupes

Ni que me fuera a doler algo después de eso…

Nota mental: debía agradecerle a Hermione todo su cuidado


R/R!

Espero les haya gustado...