DRAGÓN BALL Z NO ME PERTENECE (OJALA,PERO NO), A SI COMO SUS PERSONAJES, SON PROPIEDAD DE AKIRA TORIYAMA

Bueno este es mi primer fic de dragón ball z, ya que creo que debió pasar algo más cuando el anciano kai despertaba los poderes de gohan, y bueno este es el ersultado.

espero que lo disfruten!

P.D: MUCHAS GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE LE HAYAN DADO UNA OPORTUNIDAD A MI HISTORIA, ESPECIALMENTE A TIXITHAXX (TE PROMETO QUE A PARTIR DE AHORA TE TRATARE DE TÚ), A MIKEMASTERS Y A BELL-STAR, POR MOSTRARME SU APOYO, GRACIAS! ^.^


CAPITULO III

-Sigo pensando que es una mala idea…

-¿Cuántas veces vas a repetir lo mismo?-Preguntó molesto el anciano.-¡No estoy sordo ¿Vale?

-Si usted me escuchara no tendría porque repetirlo.- Shin se cruzó de brazos, mirando con reproche al anciano.-Y eso de que no está sordo es discutible. -Añadió en voz baja.

-¿Eh? ¿Has dicho algo?

-¡No, no nada! –Rió algo nervioso, negando violentamente con los brazos.

-Si tú lo dices…-El anciano dios se encogió de hombros, restándole importancia al asunto, y volvió a centrar su atención en el símbolo que, con tiza blanca, había comenzado a dibujar en el suelo.

Shin suspiró claramente aliviado. Después frunció el ceño, observando como el dios trazaba metódicamente cada línea del dibujo, formando extraños símbolos escritos en una antigua lengua, ya olvidada por todos.

El dios se volvió a preguntar si estaban haciendo lo correcto. Sabía que este era un ritual muy arriesgado, además estaban poniendo demasiado en juego…Incluido el destino de la tierra.

-Maestro… no se si deberíamos hacer esto, es demasiado…

-¿Acaso tú tienes una idea mejor?-El dios le cortó bruscamente, sin apartar la atención del dibujo.

-B-bueno, no pero…

-¡Pues entonces deja de quejarte!-El anciano levantó los brazos, exasperado.- ¡Ya que no me estas ayudando en nada, lo mínimo que puedes hacer es quedarte calladito y dejar de molestarme!-luego, pensándolo un instante añadió.-Y que quede claro, yo se muy bien lo que me hago, ¡No como vosotros, los jóvenes, que ni siquiera sabéis hacer un simple dibujo! (1)-Dijo mientras le mostraba la tiza a Shin, colocándola a escasos centímetros de su rostro, quien se apartó sorprendido.-¡Y tú!-El anciano se giró bruscamente, señalando a Kibito.-¡Quítate de en medio ¿No ves que me estas molestando?

El gigantesco dios saltó por la sorpresa, y miró rápidamente a su alrededor.

-¿Se refiere a mi?-Preguntó extrañado, señalándose con un dedo.

-¡Claro que me refiero a ti! ¿O es que acaso tú ves alguien más en esta habitación?-el ancestral Kai extendió el brazo, señalando a su alrededor.

-¡Pero si yo no he hecho nada!-Se defendió, comenzando a acercarse al anciano dios.

-¡Ese es el problema, que no estás haciendo nada y…AHHHHH! ¡¿PERO QUE HACES?-Gritó apuntándolo con su huesudo dedo, dejando caer la tiza al suelo.

Kibito se paró en seco, asustado por el repentino sobresalto del dios. Luego miró hacia sus pies, siguiendo el recorrido que le señalaba el anciano con el dedo. Había pisado una de las líneas del extraño dibujo, borrando ligeramente una parte del mismo.

-¡¿PERO A QUE ESPERAS? ¡LEVANTA EL PIE AHORA MISMO!

-S-si.-Kibito le hizo caso, levantando rápidamente el pie del suelo.

-Maestro, por favor cálmese, ¿no ve que no lo ha hecho con mala atención?, ha sido un accidente…-Shin dio un paso hacia delante, intentando calmar al anciano. Luego tragó saliva y miró lentamente hacia abajo. Había escuchado un ligero chasquido…

La tiza… había pisado la tiza…Estaba rota…oh-oh

Shin apartó rápidamente el pie del suelo, y lentamente dirigió su mirada hacia su superior. El dios estaba temblando de la ira, apretando fuertemente las manos, formando dos puños perfectos.

-L-lo siento, ha sido sin querer, de verdad, yo no quería….

-fuera…-Susurró el anciano Kai, a la vez que apretaba aun más los puños. Tornándose sus nudillos de un color blanco. -¡FUERA!-repitió más fuerte, provocando que Shin y Kibito saltaran del susto.

-¡AHORA!-Los dos dioses salieron disparados de la habitación, tropezándose entre ellos en la salida.-¡Y QUE NO SE OS OCURRA VOLVER!-Gritó cogiendo el pomo de la puerta y cerrándola de un fuerte portazo.

-Menudo carácter, tampoco era para que se pudiera a si…

-…Oye Kibito… ¿Tú crees que esto va a funcionar? –Shin se giró hacia su compañero, mirándolo directamente a los ojos. -¿No piensas que es una locura?

El gigantesco dios le devolvió la mirada, luego, cruzándose de brazos, observó la puerta de la habitación. Era una puerta de madera, enorme, con extraños grabados en los bordes, algunos tan pequeños que no se podían percibir a simple vista. Shin miró en la misma dirección.

-Si te soy sincero, no creo que funcione…-Comenzó con un tono serio.-Pero…Sabes tan bien como que es lo único que podemos hacer.

El dios no le contesto. Tenía un mal presentimiento…

Goku observó fijamente el rostro de su hijo. El joven Tenía las mejillas sonrojadas por la fiebre. Su pelo, normalmente sedoso, ahora estaba enredado y pegajoso por el sudor que le caía constantemente de la frente, cubriéndola por un fino manto de gotitas brillantes. También respiraba mucho más rápido, como si le faltara el aire.

El saiyan cogió un paño, y con cuidado lo pasó por la frente de su hijo, intentando secar las persistentes gotas de sudor que caían por ella.

Luego, dejó el paño en el suelo, justo a su lado, y acarició suavemente la mejilla del niño.

Parecía tan pequeño, tan frágil…Que Goku temió que se fuera a romper por el más mínimo soplo de aire.

El semi-saiyan gritó de dolor, agarrando inconscientemente las sábanas y retorciéndolas con todas sus fuerzas.

El saiyan rápidamente se acercó a Gohan, y con cuidado enterró su mano en el pelo del niño, comenzando a acariciarlo. Esta era la única manera que conocía para calmar a su hijo, la misma que utilizaba cuando Gohan era pequeño y se asustaba por alguna pesadilla. Pero ahora, años más tarde, Goku temió que ya no tuviera ese mágico efecto en su hijo.

Al poco tiempo, el semi-saiyan empezó a calmarse, volviendo a respirar con normalidad, mientras liberaba las sábanas de su estricto agarre.

Goku agarró suavemente la mano de su hijo, suspirando por enésima vez en ese día. Luego se acercó a su oído, aun acariciándole el cabello.

-Shhh…Tranquilo, papa ya está aquí…Te prometo que no te va a pasar nada…-Dijo en voz alta, quizás para convencerse a si mismo, y luego, en voz más baja añadió.-No puedo perderte otra vez (2)…No ahora…

El saiyan se alejó lentamente de Gohan, dejando descansar al niño, que parecía haberse sumido en un profundo sueño sin sueños.

Luego miró por la ventana, pensando en la conversación que había tenido con los dioses apenas unos minutos atrás.

FLASH BACK

-¿Y eso qué significa? –El saiyan sintió como se le hacia un nudo en el estomago. No estaba completamente seguro de querer saber la respuesta…

-Eso amigo mío, significa que tenemos problemas… graves problemas. –añadió en un susurro apenas perceptible, pero lo suficientemente fuerte para que los sensible oídos del saiyan lograra entenderlo.

-¿Problemas? –Repitió preocupado. Algo en el tono del ancestral dios le hacía temer lo peor -¿Qué clase de problemas?

El anciano se enderezó, cruzando las manos tras su espalda y observó atentamente a todas y cada una de las "personas" que lo rodeaban. Luego clavó su mirada en el saiyan, y comenzó a hablar con voz tranquila, como si no hubiese nada de que preocuparse.

-Si no me equivoco, el chico es un híbrido. Mitad humano, mitad saiyan ¿verdad?-Dijo con una voz lenta y calculada, controlando cada palabra que decía. Goku movió la cabeza en señal de afirmación.-Ambas mitades son completamente diferentes. Cada una tiene su propia personalidad, distinta a la de su homólogo. Sin embargo se necesitan mutuamente para existir, ya que ambas se unen para forman un solo ser. Pero, ahora.-Continuó con voz lenta, como si fuera a desvelar el mayor secreto del mundo. -Ambas partes están en guerra, queriendo dominarse mutuamente…

-¿Y por qué…?

-Por culpa del despertar de sus poderes…-Susurró Shin, empezando a comprender.-Luchan porque uno quiere liberarlo pero el otro se niega…-Continuó intentando ordenar sus propios pensamientos, al mismo tiempo que contestaba inconscientemente a la pregunta (no del todo formulada) de Goku.

- Exacto. Veo que lo has entendido. Su parte saiyan, quiere liberar todo su potencial, mientras que su lado humano se niega a hacerlo…

-¿Y porque se niega?

El anciano miró fijamente a Kibito antes de contestarle.

-Esa, amigo mío, es la pregunta del millón, ¿Por qué? ¿Por qué no quiere despertar un poder que es suyo de nacimiento?...-Se calló un segundo, pensando en la respuesta que daría a su propia pregunta.-Y francamente, yo no tengo ni la más remota idea del porqué. Si quieres saberlo pregúntaselo directamente al chico.-Concluyó encogiéndose de hombros.-Pero ahora, tenemos cosas más importantes de las que preocuparnos

-¿Más importantes…?-Goku tragó saliva, sintiendo como de pronto se le había secado la garganta. Tenía un mal presentimiento, un presentimiento muy, pero que muy malo…-¿Qué puede ser más importante que…?

-¿Habéis pensado que pasara cuando ambas partes terminen de luchar?, porque solo puede haber un solo ganador ¿no?-Goku, Shin y Kibito asintieron lentamente, prestando total atención a lo que decía el ancestral kai.-pues bien, tengo una noticia buena y una mala. Si gana su lado humano, significara que por fin habrá aceptado sus poderes, el joven despertara, y yo podré continuar con el ritual. Sus poderes serán liberados, y vencerá a Majin Boo, salvando a la tierra… ¡Y no olvides que me prometiste una cena con una encantadora jovencita!-le recordó al saiyan, señalándolo con un dedo acusador.

-¿Y si gana su lado saiyan? ¿Qué pasara?-Quiso saber el joven dios, consciente de que el anciano aún no había dicho la mala noticia.

-¿Qué pasara si gana su lado saiyan? ¿Eh?... Pues la verdad es que no estoy completamente seguro, pero creo que si gana la parte saiyan, y se libera todo su poder, su lado humano no podrá soportar la repentina explosión de energía Y entonces... Gohan será consumido por su propio poder y morirá.

FIN FLASH BACK

El saiyan entre cerró los ojos, apretando fuertemente los puños. No. No lo permitiría. No iba a permitir que su hijo muriera, no otra vez. Lo salvaría, tenía que hacerlo. Todo iba a salir bien, el anciano Kai tenía un plan…Y funcionaría, si, iba a funcionar…

-¿Goku?

El saiyan se sorprendió, y se giró rápidamente para ver al dios. Parece que tendría que olvidar su pequeño conflicto interno, al menos, de momento.

-Hola Shin… ¿Pasa algo? ¿Ya habéis terminado con los preparativos?

-Sí, ya está todo listo…Cuando quieras podemos ir…

-Por mi nos podemos ir ya…-Contestó, dirigiéndose a la salida.

-Goku, por favor, espera un momento,…-El dios alargó la mano, agarrando el brazo del peli-negro antes de que pudiera salir de la habitación.-¿Estás seguro de que quieres hacer esto?...Es muy arriesgado…También para él-Agregó señalando con la cabeza al joven que descansaba en la cama.

-Se que es arriesgado. También se que hay mucho en juego…-El saiyan miró también a Gohan, comenzando a andar para acercarse a él.-Pero también se que esta es nuestra única oportunidad de salvarlo…-Se paró delante de la cama, agachándose para besar a su hijo en la frente. Le apartó una vez más los rebeldes mechones de pelo, que se aferraban con fuerza a su cara.-Y estoy dispuesto a correr ese riesgo.-Sentenció seriamente, saliendo de la habitación.

Shin se quedó unos segundos en el marco de la puerta, mirando atentamente la habitación. Una pequeña pincelada de dolor cubrió sus ojos al recordar todo lo vivido en ese palacio, todo lo que había perdido...

El dios negó con la cabeza, apartando todos aquellos recuerdos, que ingenuamente, pensaba que había conseguido olvidar. Se equivocaba...

Shin cruzó el umbral de la puerta en silencio, siguiendo al saiyan lentamente, muy lentamente...Solo esperaba que Goku no se percatase de las lágrimas que habían empezado a formarse en las esquinas de sus ojos.

-¿Eh? ¿Qué es esto…?-Preguntó un muy confundido saiyan, mirando el extraño grabado del suelo. Estaba formado por dos círculos exteriores, que rodeaban a dos circunferencias interiores, más pequeñas. Ambos estaban rodeados de extraños símbolos, que Goku no era capaz de identificar, y muchos menos de entender. Todo el dibujo giraba en torno de un símbolo central, completamente distinto a los demás (3).

-Eh, goku ¿Te pasa algo? Pareces sorprendido...

-No, nada, es solo que…

-¿Qué? Estas impresionado por mi obra maestra ¿Eh?-Dijo el anciano en un tono arrogante, orgulloso de haber hecho bien su trabajo.

-Pues la verdad es que me espera algo más, pero bueno, habrá que conformarse…-Contestó con cierto desdén, mientras se encogía de hombros.

-¡¿Cómo que te esperabas algo más?-Gritó el dios, claramente ofendido.-P-pero… ¡UF!, mira déjalo, tú que vas a saber sobre esto…

-Venga, venga, que haya paz…-Dijo Shin, intentando enfriar los ánimos, mientras, Kibito se limitaba a observar la escena con una gotita en la cabeza.

-Venga, acabemos con esto cuanto antes…-Sugirió el anciano entre dientes, aún molesto por la falta de respeto del saiyan.

-Sí, claro, pero antes… ¿Podríamos ir a comer? ¡Me muero de hambre!-Dijo alegremente Goku, rascándose detrás de la nuca y riendo con su única (e inigualable) sonrisa Son.

Los dioses observaron con una gotita en la cabeza, como el saiyan engullía plato tras platos en cuestión de segundos, sin ni siquiera pararse a respirar.

-Guau, y yo que pensaba que el apetito de Majin Boo era increíble…

-Ya, creo que se lo que quieres decir…-comentó kibito, mirando sorprendido al saiyan.

-Ese chico no es normal…-Shin y Kibito asintieron lentamente, dándole la razón a su superior.

-Bueno, cambiando de tema, ¿Creéis que podrá hacerlo él solo?

-Eso ya no está en mis manos.-Se defendió el ancestral Kai.-recuerda que a nosotros no se nos está permitido acompañarle.

-Sí, eso lo se, pero…No se yo si hacemos bien en mandarlo a él solo, la verdad. –el gigantesco dios señaló a Goku por encima de su hombro, con el dedo pulgar.

-Sabéis…Yo ya había pensado en eso, y se me ocurrió que podríamos…-Los dos dioses se acercaron a Shin, rodeándolo por completo.

-¡Si, es una gran idea! ¡Podría funcionar!, ¡kibito!-Dijo girándose en su dirección.-¡Rápido, ve a avisar al rey Yemma!

-¡Sí!, ¡Enseguida vuelvo! –El dios se elevó del suelo, y comenzó a volar rápidamente, en busca del gigantesco guardián.

-Ahhh…-Suspiró Goku satisfecho.-Todo estaba riquísimo…-Dijo frotándose tripa con gusto.-Bueno, ahora vamos a lo realmente importante…¿Eh?-Se sorprendió al ver la sombra de una persona, delante suya, cubriendo por completo la mesa en la que se encontraba, y levantó la cabeza, curioso, para encontrarse cara a cara con…

-¿Vegeta…?


CONTINUARA...

(1)Shin y Kibito no sabían nada de ese ritual, por lo que no tenían ni la más mínima idea de como era es símbolo que, supuestamente, tenían que dibujar.

(2)Goku pensó que su hijo había muerto (aunque en realidad no murió) contra Majin Boo, por lo que no quería "volver" a perderlo.

(3) el grabado que yo describo en el fic es el pentáculo del sol: sirve para entrar en contacto con la inspiración divina, para videncia, levitación, para separar el cuerpo físico y astral. (lo pongo por si os interesa ver la imagen, es dificil describirlo!)

SIENTO SI ESTE CAPITULO HA SIDO UN POCO ABURRIDO, ES QUE TENÍA QUE EXPLICAR MUCHAS COSAS.

GRACIAS A TODOS LOS QUE SE HAYAN TOMADO LA MOLESTIA DE LEER ESTE CAPITULO!

POR FAVOR DEJEN REVIEWS!