Capítulo 3: Fiebre y Descubrimientos
-volviste-pronuncio extremadamente alegre-yo sabía que no podías dejarme como un perro abandonado luego de decirme que me ibas a ayudar-sonriendo felizmente como si lo que vio fue agua luego de caminar por días en un desierto.
-no vine por ti, vine por Amaya-le respondió de forma cortante, arruinando su momento de felicidad.
-ya lo sabía, pero podías ser más considerada.
-soy considera con los que quiero y tú no estás en mi lista-sin prestarle la mínima intención, se enfocó a dirigir su mirada por toda la plaza.
-si escucharas mi historia me tratarías mejor, hasta creo que me tendrías lastima-le siguió hablando, mientras empezaba a respirar dificultosamente mientras gotas de sudor empezaban a asomarse por su frente.
-tu historia inventada, no gracias-le dijo. En cambio el replico, pidiendo que lo escuche cosa que no hacía, solo buscaba a Amaya mientras miraba los alrededores, tratando de buscar una pista que indicara su paradero.
Kaito se empezaba a exasperar, tratando de que su atención se dirija a él. Sin embargo Shiho se dirigía a los alrededores, ignorándolo y buscando a Amaya, hasta que la encontró dentro de un árbol hueco a unos metros de la banca la cual se encontraba Kaito.
Al darse vuelta, sus ojos se abrieron sorprendidos por lo que acababa de ver. Pronunció su nombre al acercarse y al verlo desmayado en la banca debido a la fiebre que aumento, ya que había tocado su frente cuando llegó, empezó a zarandearlo notablemente preocupada. Pero no había ninguna señal de que iba a abrir sus ojos.
Kid despertaste-pronuncio, soltando inmediatamente un suspiro de alivio.
-¿dónde estoy?-pregunto viendo a su alrededor-¿me curaste?-pregunto viendo las vendas que tenía en su pecho, en su brazo y en el tobillo.
-en mi habitación, te desmayaste así que te traje aquí y si, te cure-le explico-parece que tu fiebre bajo un poco-le dijo tocándole su frente.
-¿quién te ayudo?, es imposible que me hubieras traído tu sola-le dijo luego de unos segundo que trataba de despabilarse observando la habitación.
-el Inspector Nakamori
-¡¿qué?!Como lo permitiste-le dijo claramente irritado.
-entonces ¿que querías que hiciera?, que te dejara tirado ahí, si es por Aoko estaba durmiendo ni siquiera se dio cuenta-le dijo para que se calmara y funciono-sigo sin poder creer que el Inspector Nakamori no se dio cuenta de que eres Kaito Kid-le menciono para cambiar el ambiente tenso que se había formado.
-solo se daría cuenta, si llevo mi traje y grito que soy Kaito Kid, sino es imposible-le explico riéndose-¿porque me ayudaste?-le pregunto ya que se había formado un silencio incomodo -dijiste que no ayudaría una persona como yo.
-no es mi culpa que te hayas desmayado enfrente mío.
-así que si no me hubiera desmayado, ¿no me hubieras ayudado?
-no-le dijo cortante, se dio la vuelta para agarrar algo del escritorio-ten-le dijo entregándole su celular.
-¿y qué hago con esto?-pregunto viéndolo fijamente.
-llama a alguien que te venga a buscar
-¿así que me estas echando?
-exactamente
-si es la razón de porque me convertí en Kaito Kid yo te puedo expl...-le dijo siendo interrumpido por Shiho.
-ya te dije que no me interesa-le dijo acariciando a Amaya ronroneando al instante, quien estaba al borde de la cama el cual también tenía vendas.
-es porque no quieres escuchar la verdad
-seguramente tenemos diferentes conceptos del significado "verdad"
-no te voy a mentir-le aseguro
-quien sabe-le dijo mirándolo fijamente-llama rápido a alguien Kid y vete de mi vida de una vez-le exigió-te voy a traer comida, debes tener hambre.
-si me estoy muriendo de hambre, yo sabía que no podías ser tan malvada
-le hablaba a Amaya
-como si te fuera a contestar-le contesto indignado-¿y así tratas a un herido?
-¿ves? Me contesto-le dijo quien recibió un maullido de aparte de Amaya.
-estás loca-le respondió quien estaba cabreado.
-¿y quieres comida?, que te la traiga Aoko seguramente te la envenena si te intento matar una vez es probable que lo intente de nuevo-le dijo sonriendo cínicamente ya que estaba realmente enojada, quien tenía una vena en su frente y salió por la puerta, cerrándola con un portazo.
-me está tratando injustamente, Aoko ella...-deteniéndose con la mirada cabizbaja- yo no le hice nada, no tiene por qué tratarme así ¿no lo crees? Amaya-le dijo Kaito mientras lo acariciaba y el maullaba como contestación-ahora ¿quién está loco?-pensó interiormente por estar hablando con un gato y suspirando resignado, mirando la puerta por la cual había salido Shiho.
Bajo las escaleras muy irritada, encontrándose cara a cara a Kudo.
-Buenos días-le dijo Shinichi alegremente quien se notaba que recién se había levantado por su pelo alborotado y su cara somnolienta.
-que tienen de buenos-le respondió cabreada.
-parece que no dormiste bien-le dijo quien la miro de mala gana.
-Si todo por tu culpa-repuso yéndose a la cocina
-si estas de malhumor, no te enojes conmigo-siguiéndola a la cocina.
-yo me enojo con quien quiera-le dijo quien no cambiaba su humor, más bien seguía con un aura muy negra rodeándola
-no te hice nada, así que no andes con esos humores
-¿qué quieres?, porque no te vas a tu casa
-Agasa me pidió cuidarte
-ya estoy grande para una niñera-le respondió tajante
-¿qué te pasa?-le respondió fastidiado porque al parecer fue el único que se levantó de buen humor
-no dormí bien, prácticamente no dormí nada
-entonces duerme
-¿crees que no lo haría si pudiera?-repuso, ya que aunque quisiera dormir alguien ocupaba su cama
-como que no podes, tomate una pastilla para dormir, Agasa debe tener
-se les acabo-le contesto ya que la otra noche le pidió a ella que les comprara unas pero se olvidó, de todas maneras ese no era el problema
-bueno te voy a comprar unas, así dormís y te quitas tu malhumor-le dijo dirigiéndose en dirección a la puerta
-gracias-le dijo sonriendo levemente y él sonrió como contestación marchándose por la puerta
Shiho cocino el pescado que agarro de la heladera para Amaya y se dirigió arriba a su cuarto pero antes de abrirla se quedó escuchando una "conversación"
-y te lo estoy diciendo Amaya, ella cree que me convertí en ladrón para burlarme de los policías, es cierto que lo disfruto-asomándose una sonrisa-pero la razón es mucho más profunda que eso, busco la joya pandora la cual concede la inmortalidad que busca la organización que mato a mi padre, no es mi culpa que cada joya que tengo en mi poder no sea pandora para destruirla, así que está siendo injusta conmigo, tengo toda el motivo de enojarme...¿cierto Amaya?...no me ignores-se quejó luego de ver que Amaya estaba durmiendo pacíficamente-te conté la historia de mi vida resumida y me ignoras, no tienes corazón- haciéndose el ofendido tocándose su pecho y tirándose dramáticamente sobre la cama.
-no te va a contestar-le dijo entrando luego de escuchar su historia.
-¿escuchaste?-le pregunto mirándola, en lo que Shiho desvió la mirada asintiendo con la cabeza.
-no tienes modales-le regaño.
-no me vengas con eso, lo siento Kid, yo no sabía y tampoco quise escucharte, es que con tu actitud parece que solo buscas eso-le dijo evitando contacto con los ojos.
-acepto tus disculpas señorita, si solo me da de comer en la boca-le propuso sonriendo como siempre.
-no me perdones, me da igual-le dijo ya que no le iba a dar de comer.
-eres peor que Amaya
-¿ya llamaste para que alguno te busque?-le dijo cambiando de tema.
-hay un problema, no me se ningún numero
-¡¿qué?!
-es que están en mi celular y no me acuerdo-le dijo rascándose la cabeza nervioso.
-entonces tengo que aguantarte hasta que te cures, perfecto-se dijo a si misma.
-gracias por tu hospitalidad-le respondió irónico-¿no me vas a dar de comer? tengo hambre-haciendo puchero.
-si haces esa cara, no-entrecerrando los ojos.
Shiho se acercó ya que Kaito dejo de hacer esa expresión en cambio cerro los ojos y abrió la boca, esperando gustosamente su comida y con unos palillos agarro el pescado y justo cuando se lo iba a dejar en su boca, Kaito abrió los ojos de pronto y al ver que se trataba de ese alimento retrocedió rápidamente muy asustado chocándose con la pared sudando frio, parándose rápidamente arriba de la cama y Shiho hacia lo mismo.
-¿es que acabas de ver un fantasma?-le pregunto aturdida.
-peor que eso, ¿es que intentas matarme?-le cuestiono a la defensiva.
-¿de qué hablas?, ¿crees que le puse veneno?, no le puse nada ves-le dijo comiendo del pescado quien ahora se había petrificado-ahora come-le ordeno agarrando otro pedazo de pescado y acercándose.
-aleja ese "ser maligno" de mi presencia-le declaro quien seguía en la misma posición.
-¿eres alérgico?-le pregunto y al ver que observaba al pedazo con una pura expresión de terror-¿le tienes miedo a los peces?-le cuestiono burlonamente alzando una ceja.
-cl-claro que no-negó rotundamente.
-como digas, entonces come-pronuncio acercándole lentamente los palillos a su boca-abre la boca-le dijo seductoramente acercándose cada vez más.
-n-no t-te atrevas-articulo extremadamente nervioso y al tratar de escapar al tener el tobillo lastimado se tropezó llevándose consigo a Shiho por delante lo que provoco que Kaito estampara sus labios contra los de ella.
Mientras tanto el pescado se echó a perder arriba de la cama quien lo comía Amaya alegremente.
Continuara...
Espero que les haya gustado
Buscando otro archivo (de otra historia) encontré este capítulo (lo tenía hace bastante tiempo) alguien seguramente me querrá matar, estaba listo para publicarse y me olvide jeje
Reviews, favs, follows ¿algo?
Y una pregunta porque tengo varias dudas respecto a eso sobre el gato quieren ¿que sea hembra o macho? (sé que no es muy importante, pero es que no me decido :D)
Gracias por leer mi historia
