Yaicks...

Día ocupado...sorry por la hora (*o*)/

WARNING:

Sexy-explícito y romántico. Un reto con el uhm, 'tema' al final de FF, no les digo nada antes para que se sorprendan :D

Resumen:

Incapaz de contenerse, Yang al verla dormida tan placida mente comienza a acariciar suavemente las facciones y silueta de su sexy chica: Blake Belladonna. Sin esperarlo, lo que inició como un dulce saludo matutino, se volvió un derroche pasional y desesperado entre ambas.

[Blake Belladonna/Yang Xiao Long][Ship: Bumblebee]

No se les olvide revisar mi perfil, he creado una encuesta pidiendo su opinión para saber sobre que pareja les gustaría leer la siguiente ocasión.


N/A:

En este peculiar FFic, Yang y Blake ya no son estudiantes en Beacon. Se centra unos cuantos años y experiencias después. Por lo que, para los que no han visto lo que le pasa a Yang l final del 3er VOL…hay un MEGA Spoiler aquí…así que pues yo nomas les digo… no me reclamen romper su burbuja con mi brazo derecho ;)


"Por la mañana."

By: Leyla Z

Las mañanas no eran su parte favorita del día y menos aún al recordar que se encontraba en una larga y laboriosa misión en las afueras de Atlas.

Hacía ya más de seis años que se había graduado y aceptado uno de los más complicados y peligrosos trabajos que ofrecía el mundo Remnant como cazadora de Grimms.

Si de algo estaba segura esa mañana, era de que la noche anterior había sido un completo desastre peleando cuerpo a cuerpo, pues cada movimiento que realizaba, por muy insignificante que fuese, hacía gritar incómodos a sus músculos. En el instante en que quiso ponerse de pie para dejar la cama, para continuar con la extensa y prolífera misión, sintió una inusual calidez junto a ella, unos brazos envolvían alrededor de su cintura junto con una suave y acompasada respiración entre sus omoplatos le daba la bienvenida a su nueva realidad.

Sonriendo se gira suavemente hasta observar a una pacífica pelinegra durmiendo a su lado. Es verdad, ayer regresé de Atlas, cenamos, bebimos vino y… bueno yo bebí vino, charlamos… un fuerte sonrojo se apoderó de sus mejillas junto con una sonrisa satisfecha al recordar que el cansancio muscular de su cuerpo no era por exceso de movimientos innecesarios en una lucha con algún Grimm.

Acariciando suavemente el fleco desordenado sobre la frente de la faunus comenzó a llamarle, "Blakey, cariño, ¿Estás despierta?" un murmullo y el girar de su cuerpo para darle la espalda a la rubia fue su respuesta. Yang sonrió, creo que la he despertado. En efecto, Blake estaba despierta pero no del todo alerta.

Moviéndose lentamente tras ella, la rubia se coloca tras la espalda de la faunus abrazándose a ella, recargándose contra las almohadas que descansaban entre su espalda y el cabecero de la cama obligándole a la pelinegra a recostarse con su espala sobre el frente de la rubia en una posición semi-sentada. Con cuidado alcanzó con delicadeza la mano de la faunus que descansaba sobre la sábana llevándola a sus labios para besarla suavemente en el dorso mientras con la otra acariciaba sobre el vientre de la pelinegra. Inhaló profundamente el familiar aroma de la cabellera negra que ahora descansaba sobre su hombro murmurando suavemente sin alzar el rostro.

Una idea surgió en la mente de Yang al observar por debajo de las sábanas el desnudo cuerpo de Blake entre el suyo igualmente descubierto. Un suspiro delicado dejaba los labios de la faunus al sentir como los de Yang comenzaban a besar la silueta de su mandíbula y cuello sin romper el abrazo.

"Cielo, ya es de mañana," susurró al oído de Blake acentuando sus palabras mordiendo ligeramente el lóbulo de su oído, "-sé que estás despierta Blakey. Quiero darte los buenos días."

La piel de Blake se erizó por completo al escuchar aquellas palabras y al sentir como Yang comenzaba a deslizar sus manos por sobre su cintura, muslos, la parte baja de su espalda, para finalizar acariciando tierna y cariñosamente sobre su vientre.

Echando la cabeza atrás, la faunus abandonó por completo su faceta semi-dormida al sentir los sensuales toques de la rubia al descender por su costado izquierdo mientras la otra mano se apoderaba de sus sensibles pechos, uno a la vez. Una vez colocada en el punto de placer exacto en la entrepierna de Blake, Yang comenzó a jugar delicadamente dibujando pequeños círculos sobre los labios inferiores y clítoris de la faunus, sonriendo al escucharla respirar agitadamente. La espalda de Blake se arqueaba en placer profiriendo sonidos igualmente delicados y satisfactorios ante el cálido contacto. Parecía estar ya en el límite.

Uhm y dice que mis hormonas son horrendas, si apenas le he tocado y ya está al límite! Sonreía orgullosa la rubia al recordar como Blake se quejaba en ocasiones de sus abruptos cambios hormonales.

Yang se inclina a depositar delicados y húmedos besos sobre la base y parte trasera del cuello de la pelinegra. Al realizar esa última acción, incrementaba la velocidad de sus toques sobre el cúmulo de nervios de Blake, haciendo que reaccionara alcanzando la parte sobre las rodillas en Yang clavando sus uñas en estas con pasión desatada.

"Ya-Yang, no te det-detengas." Decía entre laboriosas respiraciones empujando su cadera tratando seguir el tormentoso ritmo de las caricias de Yang.

Después de tortuosos instantes, Yang se desliza dentro de ella utilizando su mano dominante. Nuevamente, Blake balbuceaba palabras incoherentes alzando su mano hasta sujetarse a la parte trasera del cuello de la rubia, girándose a medias para encararle aprisionándole en un ardiente y demandante beso acallando de aquel modo cualquier evidencia sonora del enorme placer que recorría su cuerpo al haber alcanzado el máximo placer otorgado por su amante y compañera.

Mientras esperaba a que regresara del mágico lugar al que la envió, Yang depositaba tiernos y suaves besos a lo largo del cuello y hombros de Blake esperando a que esta recuperara la respiración por completo. Sintió como las manos de la faunus se movían de su lugar sobre sus muslos hasta alcanzar sus manos entrelazando sus dedos entre los suyos.

Volviéndose suavemente hasta encadarle, Blake le dedicó una hermosa sonrisa al murmurar, "Hey, buen día."

Yang acariciaba suavemente con su mano robótica sobre las orejas felinas descubiertas mientras la 'humana' acariciaba con cuidado y anhelo por debajo del ombligo de la faunus, "Hey a ti también," acarició su nariz con la suya susurrando, "-vaya que has tenido un buen despertar ¿Uh?"

Asintiendo, Blake se reacomodaba dentro del abrazo de Yang sentándose en sus piernas a horcajadas haciendo sonreír con diversión a la rubia al pasar sus brazos tras su cuello e inclinarse a besarle lenta y profundamente.

"El mejor despertar que he tenido en…uhm," fingió pensar profundamente sujetándose la barbilla, haciendo a Yang fingir sentirse ofendida.

"¡HEY!"

Una risita escapaba de Blake al inclinarse nuevamente a besar a la rubia, solo que esa vez lo que besaba era la base de su cuello mientras sus uñas arañaban ligeramente sus costados, "Es el mejor día que he tenido en semanas Yang, te he extrañado horrores cielo."

Con una sonrisa juguetona, Yang rápidamente y delicadamente la toma por la cintura ayudándole a descansar sobre su espalda sobre la cama mientras se posiciona cuidadosamente sobre la faunus.

Blake fruncía el entrecejo al ser cortada en sus planes.

"¡Hey! Y-yo quería estar ar-arrib- Ugh-" Murmura ligeramente la última palabra al sentir los labios y dientes de Yang adueñarse de su barbilla, cuello y labios. Lento, sensual, cargado de emociones y sentimientos, aquel beso era uno de adoración y degeneradamente sensual al mismo tiempo que evitaba perder la ternura.

Presas de la pasión y deseo que los toques y movimientos de sus cuerpos desataban en la otra, no tardaron nada en caer por completo en la necesidad incontrolable por poseer a la otra. Blake fue la primera en romper el pecaminoso contacto labio a labio. Yang le observaba directamente a los ojos sonriendo con dulzura.

"¿Tienes una idea de lo mucho que me hicieron falta?" susurraba comenzando a mover sus caderas rozándolas contra las de la faunus bajo su agarre.

"M-me doy, uhgm, una li-ligera idea," murmuraba Blake sin aliento perdida en las caricias de Yang.

"Creo que debemos compensar tanta semana que no estuve en casa, ¿Qué tal suena eso gatita?" una vez más, al escuchar el sugestivo tono, Blake se sentía derretir bajo el trato suave y determinado de la rubia.

En silencio, sintiendo los labios de Yang explorar sus pechos y las endurecidas terminales nerviosas sobre estos, asentía rápidamente. No pudo evitarlo, con ambas manos sujetó por el cabello en aquella posición a la rubia sobre ella, particularmente la faunus era bastante sensible en el área que en ese momento atendía Yang y ella estaba encantada de brindarle tanto placer como le fuese posible. Los labios de la rubia se hacían del área alrededor del pezón de Blake dejando que su lengua se deslizara de un lado a otro, rodeándole saboreando la piel suave que encontraba.

Completamente absorta en las acciones de Yang, Blake apenas si pudo detectar que una vez más le había hecho una pregunta, "¿Es que no lo deseas Blakey?" riendo suavemente decidió que sería bueno burlarse brevemente de la faunus, "¿O es que no puedes pensar claramente?"

"N-no, con tu lengua en mi-…me es difícil pens-uhm,-" balbuceaba la pelinegra sintiendo que Yang succionaba suavemente sobre su sensibles pechos. Incapaz de tolerar el jugueteo de la rubia, Blake le sujeta con cuidado de la zona posterior del cabello atrayéndola hasta ella para tomar posesión inmediata de sus labios, rodeando con sus piernas la cadera de esta.

Antes de enterarse de lo que ocurría, el mundo de Yang dio un giro inesperado. Blake había cambiado con rapidez sus posiciones con la rubia colocándose sobre ella. Ahora sobre Yang, comenzaba a colocarse a horcajadas con lentitud sobre los muslos de la rubia, inclinándose hasta ella iniciando así un beso desesperado y ansioso. Enderezándose, la faunus reacomodaba su largo cabello negro tras su hombro mientras observaba bajo ella a su hermosa rubia acariciar suavemente su vientre sonriendo con adoración.

Con una sonrisa divertida en el rostro, las manos de Yang se movían hacia arriba por encima del dorso de Blake hasta llegar a sus objetivos hasta acariciar delicadamente entre sus manos los ansiosos pezones de la faunus. Yang era incapaz de romper el contacto con los ojos ámbar de la faunus, estaba fascinada con la repentina necesidad dominante por parte de la regularmente tranquila Blake Belladona, esta modalidad poco común en el comportamiento de la faunus despertaba una sed en Yang que no sabría si sería capaz de resistir. Dicha necesidad se incrementaba drásticamente cuando, con otra sonrisa divertida, Blake tomaba de sobre su pecho una de las manos de Yang colocándola suavemente sobre la ligera curva de su propio vientre deslizándola hacia el sur sobre su piel. La rubia tragó saliva hipnotizada ante la sexy visión de Blake haciéndole tocarla donde y como ella deseaba. Lentamente, la mano de la faunus se aventuraba junto con la de Yang hacia la cumbre entre sus piernas. Echando su cabeza hacia atrás ante el íntimo contacto, con los ojos cerrados, su piel erizada, sus pezones erguidos, los labios de la pelinegra fueron incapaces de silenciar los pequeños jadeos que abandonaban sus garganta como prueba del éxtasis al que la rubia la acarreaba.

Yang sonrió comprendiendo la indirecta tomando en sus manos la acción implicada por Blake, literalmente. Se deslizaba dentro del húmedo y candente centro de esta con un par de sus dedos, extasiada ante el audible sonido placentero que profirió al sentirla. Con movimientos firmes, entraba y salía de la faunus. Una sonrisa divertida aparecía en su rostro al notar como las caderas de Blake comenzaban a empujarse en busca de mayor contacto. Sin detenerse en sus movimientos, Yang continuaba adentrándose más y más rápidamente en la faunus comenzando a sentir en sus toques los indiscutibles espasmos previos al gran final.

Inclinándose nuevamente hasta capturar los labios de la sensual faunus entre los suyos en otro candente y apasionado beso, decide ralentizar sus movimientos al sentirla al borde.

¡Oh no! ¡Ya estoy tan cerca! Pensaba Blake, pues cada vez que creía que estaba por llegar, los movimientos y la presión que Yang ejercía en su centro la hacían mantenerse al límite.

La faunus no creía ser capaz de resistir más de aquella sensual tortura, por lo que alcanzando bajo ella la mano de Yang, al entrelazar sus dedos entre los poco cálidos de su derecha, lleva esa mano sobre la cabeza de la rubia presionándola contra la cama. Ojos violeta en un instante se abrieron enormes volviéndose color escarlata al sentirse completamente dominada por su tan usualmente calmada y serena esposa.

"J-Joer Yang…Dust, hazlo ya,-" Exigía Blake con movimientos demandantes de sus caderas a su esposa.

Yang sonrió decidida a darle a la faunus lo que tanto deseaba, Siempre tendrás lo que desees de mí. Con movimientos de sus dedos, curvándoles dentro de ella comenzó la búsqueda del tan conocido punto de éxtasis supremo de la pelinegra. Pasarían unos cuantos segundos solamente antes de encontrar el lugar indicado. Sonriendo, Yang presionó sobre este ligeramente haciendo a la mujer sobre ella arquearse al contraerse sobre ella y proferir uno de los más deliciosos sonidos de placer. Oh como extrañaba aquello, sentir a su esposa empujándose contra ella al sentir al estar ante el máximo punto de placer tratando de prolongar por el mayor tiempo posible las sensuales olas que el éxtasis hacia nublar sus alrededores, aislando los sonidos a su alrededor al ser presa del orgasmo concedido por Yang.

Aun sobre la cintura de Yang, tratando de controlar su respiración, Blake reclinaba su rostro en busca de la mirada violeta que tanto había extrañado. No se sorprendió al ver que Yang sonreía abiertamente recorriendo cada porción expuesta de su cuerpo ahora que retiraba su mano de su entrepierna. Blake se sonrojó nuevamente al notar el estado en que estaba la mano izquierda de Yang gracias a la fuerza de su orgasmo.

La rubia sonreía ampliamente al llevar su mano a sus labios deleitándose en la húmeda prueba del placer alcanzado por su esposa.

"Eso ha sido…lo más sexy que he experimentado jamás Blakey," divertida ante las confesiones terriblemente honestas de la rubia, Blake se sonrojaba aún más sonriéndole.

Entusiasmada por demostrarle lo mucho que le ha extrañado, Blake se deslizaba por sobre el cuerpo bajo ella haciéndole imposible a Yang dejar escapar algún pequeño gemido de protesta al sentirle alejarse. Ahora era el turno para Blake de sonreír divertida, pues al colocarse entre las piernas de Yang se inclina a besar ligeramente la parte baja de su mandíbula con dolorosa lentitud.

"Uhm, seguro dices eso porque no te has visto en un espejo," susurraba dejando que su voz rayara en el tono de ronroneo que tanto encendía a su esposa, "-aquí la sexy eres tú." Sonriendo entrelazaba ambas manos con las de Yang llevándolas nuevamente sobre su cabeza de manera firme.

Blake adoraba tomarla por sorpresa, era poco común para ella llevar el mando en el acto pero cuando eso ocurría se aseguraba de que Yang lo recordara por días o quizá semanas enteras. Adoraba sentir la súbita necesidad que se apoderaba de su rubia al sentirse dominada, bajo el mando de su calmada y tranquila esposa y compañera. Para qué negarlo, nadie mejor sabía dominar y obligar a la rubia a sentirse necesitada como lo hacía Blake.

Los ojos de Yang se abrieron sorprendidos nuevamente brillando momentáneamente color escarlata a causa del deseo que la inundaba al sentir la mano derecha de Blake alcanzar algo bajo la orilla de la cama y no permitirle ver que era. Oh-pero podía sentirlo perfectamente rodear ambas muñecas, sujetándola ligera pero firmemente contra la base de la cama impidiéndole utilizar sus manos. Conectando su mirada violeta con orbes ámbar, se sorprendió por enésima vez esa mañana al ver a su esposa esbozar una sonrisa seductora. Alzando momentáneamente su mirada, Yang dio un pequeño tirón a las ataduras que la sujetaron, ¿Gambol Shroud? notó con una pálida ceja ligeramente arqueada. Los ojos de Yang regresaron a Blake en una silenciosa pregunta donde la faunus simplemente se encogió de hombros deleitándose en recorrer su cuerpo al pasar sus manos y uñas por el vientre, costados, estómago, pechos, cuello…básicamente por cada trozo de piel disponible a su alcance.

"No creerias que eras la única con necesidades en esta casa, ¿O sí cariño?"

Yang tragó en seco al darse cuenta que estaba completamente a merced de su esposa. Deseaba más que nada en el mundo que Blake cortara cualquier otra jugarreta que tuviese pensada y atendiera inmediata la descomunal necesidad que había desatado en su entrepierna. Sorprendida de que, a pesar de estar en una relación con Blake desde hace más de ocho años, aún sea capaz de hacerle olvidar la última vez que ha estado más excitada por su causa reemplazando esa sensación con el más vívido y actual recuerdo a su lado.

Blake comienza a lamer, succionar paseando sus dientes ligeramente por su mandíbula, cuello, pechos y clavícula mientras susurraba, "Creo que esta noche puedo utilizar mi arma especial con fines más…educativos."

Entre cada beso y palabra, Yang era incapaz de guardar silencio, ligeros gruñidos y gemidos eran desvergonzadamente exhalados dejándole saber lo que hacía en la intimidad de su recámara a cualquiera a treinta metros a la redonda de su hogar. Por suerte vivían en una pradera alejada del barullo citadino.

"Oh Dust, Blake me tienes… ¡Esto me tiene…por favor!" pedía con desesperación arqueando la espalda ante el ardiente contacto de las uñas de Blake ahora sobre sus suaves y ansiosos pechos.

Una risita podía ser escuchada ser emitida por Blake, "Si no te gusta, siempre podemos detenernos." Susurró al oído de Yang mordiendo ligeramente la suave piel tras este.

"¡NO! ¡No te atrevas a dejarme así! Sabes que me encanta."

Blake sonrió satisfecha, "Bien, esperaba que así fuera." Yang asentía rápidamente sin apartar su mirada de la faunus, "Ahora, espero que también esto te…encante." En el instante en que aquellas palabras eran emitidas, Blake deslizaba sus manos hasta las rodillas de Yang ayudándole a separarlas para ella y así acomodarse entre estas mientras con sus labios y lengua jugueteaba muy suavemente mordisqueando el interior de sus muslos e ingles, llegando hasta por encima del centro de placer de la rubia.

"¡Oh Dust! ¡SÍ, SÍ! ¡Me encanta, adoro esto también!" exclama Yang.

Blake sonrió satisfecha continuando con sus exploraciones, dejándose envolver por el dulce y exótico sabor de su hermosa esposa, agradeciendo a cada deidad conocida por ella el tener la dicha de poder saborearla cuando estaba a su lado. Yang continuaba su concierto de sonidos placenteros, algunos más prolongados que otros, bajo la tortuosa y excitante administración que su esposa le brindaba. La faunus se mueve ligeramente hasta alcanzar y envolver entre sus labios el pulsante cúmulo de nervios que exigía ser atendido, adentrándose en ella con un par de sus dedos dentro la misma acción.

Yang no podía resistir más, Blake le había atado, dominado e incitado a tocarle y ahora que la sentía recórrela con sus labios y lengua…su excitación había llegado peligrosamente a la cúspide. Blake le conocía perfectamente, pues al sentir las inminentes y pequeñas contracciones en el centro de Yang comenzó a adentrarse en ella curvando sus dedos dentro mientras sus labios y lengua se deleitaban con su clítoris.

Por primera vez en varias semanas, Yang alcanzó la cima del placer bajo el tacto magnífico de su amada esposa dejándole escuchar lo mucho que disfrutaba estar bajo ella, con ella y dentro suyo.

Blake sonreía inmersa en las eróticas palabras e imágenes que la rubia acababa de regalarle, "Eres tan hermosa, te ves perfecta de esta manera," susurraba a la rubia al verle respirar con dificultad en busca de calma y estabilidad post-orgásmica.

Yang abría sus ojos lentamente, aún respirando entrecortadamente, sonriéndole con devoción a su faunus. Inclinándose a darle un suave beso en los labios, Blake alcanzó la base de las ataduras que Gambol Shroud ayudó a proveer. Una vez libre de los lazos sobre sus muñecas, Yang alcanzó a Blake por la cintura hasta colocarla a lado suyo para besarle con intensidad susurrando palabras de amor y cariño, como cada mañana.

La respiración de Yang aún era un poco inestable y el corazón en su pecho parecía querer explotar por la cantidad de emociones que su esposa desataba en ella. Como si sintiese su angustia, las manos de Blake inmediatas acariciaban sus mejillas suavemente besándole en la comisura de los labios, limpiando con el dorso de su mano las lágrimas silenciosas que rodaban por la mejilla de la rubia.

"Fue una cacería peligrosa, ¿Eh?" pregunta Blake abrazándole contra su pecho, dejando a Yang acomodarse cual niña pequeña asustada.

Asintiendo Yang respondía murmurando, "Por un momento temí no regresar con ustedes. Creo que…voy a pensar mejor la oferta de papá y el tío Qrow en eso de ayudarles a dar clase en Signal, quiero volver a casa en una piez-" rió lúgubremente apretando la cintura de Blake con su brazo robótico, "-quiero estar con los miembros que me quedan y poder jugar contigo y… bebé Blakey cuando llegue."

Riendo suavemente, besando la frente de Yang en un gesto consolador, Blake sonrió al ver como nuevamente la rubia comenzaba a acariciar ligeramente sobre su vientre antes de cerrar los ojos cayendo dormida nuevamente sobre su pecho.

Riendo suavemente Blake lanzaba la sábana olvidada sobre sus cuerpos para dejar descansar nuevamente a su esposa, "Descansen," decía acariciando la espalda de Yang con su mano izquierda mientras que su derecha descansaba entrelazada a la de su esposa sobre su ligeramente abultado vientre acompañándole a dormir esa mañana unos instantes más.

::D' END::


Hey ya!

Que les ha parecido?

Un RWV Siempre es apreciado e incita a actualizar más rapido xD!

Por cierto:

He recibido interesantes peticiones por parte de ustedes mis queridisimos lectores... y someteré a votación interna:

Creé una encuesta para saber cual es la pareja sobre la cuál les gustaría leer, les di opciones para elegir xD

No se les olvide pasarse por mi perfil y votar elegir las proximas protagonistas en otro sexy y explícito one shot (posiblemente 2 capis dependiendo).

Les dije que estaria actualizando en este espacio mis One-Shots de Bumblebee... Así que si les ha gustado como si no, sería genial que me dieran su opinión con un rvw o un PM, saben que siempre respondo a todos!