❇La mas pequeña de todos❇
Un FanFiction de los juegos del hambre
Nota: los personajes pertenecen a Suzanne Collins y sus respectivos dueños, yo solo los tomo un rato para compartirles la historia que inventé.
❇Capítulo 3❇
-Arriba, Arriba pequeñita, ¡que el sol esta saliendo y tarde se te esta haciendo!- dice Michelle Pheelmyhoothers, mientras abre las cortinas de mi cuarto, para después salir dando saltitos. He dormido más de lo que lo hubiera hecho en casa, donde en este momento ya estaría recogiendo fruta en lo alto de algún árbol. Me pregunto como estará mi familia: ¿sabrán ellos también que soy la tributo más pequeña? ¿Todavía tienen aunque sea una remota esperanza de que vuelva a casa? No lo se...
Me levanto y simplemente me recojo mi pelo en dos coletas, que es como suelo tenerlo en casa. Da igual lo que haga ahora, en el capitolio estaré a merced de estilistas no se cuan excéntricos y desesperados por hacerme ver bien. No me quito para nada mi collar y tomo otro vestido del armario: es rosa pálido y tiene pequeños pájaros dibujados en toda tela.
Al llegar al comedor, Chaff, Thresh y Seeder, (otra vencedora de unos juegos que no recuerdo pero que seguramente será nuestra mentora) se están riendo de algo y Michelle se comporta como una histérica corriendo de un lado a otro con un artefacto tecnológico que desconozco (y podría haber infinidad de estos, ya que en los distritos no contamos ni con la mitad de la tecnología con que cuentan en el capitolio), pero parece que se comunica con alguien. Me siento y me sirven un enorme plato con comida: muchísimas papas fritas con huevo y jamón; además hay un frutero con hielo para mantener la fruta fresca y hay suficientes panecillos para alimentar a mi familia por varios días. Además, hay una elegante jarra con jugo de naranja: nunca las he probado, pero las reconozco por su olor... Ese. aroma que hacia que se te hiciera agua la boca mientras recolectabas en lo alto de un árbol. También hay café y chocolate caliente (líquidos que también que también reconozco solo por su olor: pues es lo que los agentes de la paz beben en invierno para calentarse, mientras nos vigilan protege los cultivos... Todavía recuerdo ese aroma de cuando uno pegó un puñetazo a mi padre por no cubrir el trigo exactamente como debía. Seeder es la que habla primero:
- ¿Tienen alguna pregunta acerca de qué va a suceder, como y por que?- nos dice mientras nos mira y estudia nuestro físico. Parece algo desorientada, como si estuviera sedada, pero es consciente de lo que dice
- ¡Ya sé lo que va a pasar!- responde Thresh molesto - ¡nos arrojaran a un campo donde deberemos matar a 23 personas más si queremos salir de ahí con vida, después de tratarnos como mascotas con trajes bonitos...!- en verdad pared un buey a punto de atacar.
- !Vaya, vaya jovencito que modales!- le dice Chaff, con una mirada que deja en claro «No hables así en un tren que va rumbo al capitolio y que está lleno de cámaras» mirando detrás de él.
- ¡Lo que Seeder quiso decir! es que si tienen alguna duda sobre el desfile inaugural de los Juegos, o sobre los estilistas o sobre acontecimientos que sucedan «HOY»- concluye el mentor poniendo énfasis en la última palabra.
- De todas formas los estilistas nos harán lo que ellos quieran así nos parezca bien o mal ¿no es así?- pregunto yo. En una ocasión los tributos iban desnudos y con fruta para tapar sus partes íntimas: Fue perturbador y tuvimos que tapar los ojos de mis hermanos para que no vieran ese... ¿Espectáculo?
- Pues, si. Así es, pero pensábamos que si tal vez tenían alguna pregunta... Era mejor responderla antes de llegar al capitolio- responde Seeder. Decido terminar con mi desayuno. Debería ganar algo de peso antes de llegar al estadio, ya que no se como será el paisaje. ¿Y si no hay árboles frutales? ¿Y si acabamos en un desierto? Todo a su tiempo, todavía no debo preocuparme por eso, aunque tal vez si por no confundir la salsa picante con la sopa de tomate.
-¡Debiste haberla visto! Se veía ridícula con ese peinado- dice Sidney mientras reacomoda su cabello, para asegurarse de que esta en orden.
-¡Tu tienes un cabello precioso pequeña!- me canta Sky mientras lo cepilla -¡Te quedaría genial en un tono rosado!- comenta mientras se dirige a mi. Sky y Sid son las únicas miembros de mi equipo de preparación, además de Victorie, quien será mi estilista: es una mujer que lleva algunos años en los juegos y su edad debe ser alrededor a los treinta. Debido a mi corta edad, mi vello corporal no supuso un problema en comparación a otras tributos; gran parte del tiempo lo ocuparon en restregame el cuerpo con una espuma que no solo me quitó la suciedad, sino también tres capas de piel. Le dieron uniformidad a mis uñas. La piel me pica y arde hasta que Sky me aplica una loción que además de calmar el picor, me deja más brillante la piel y luego me dejan a solas con Victorie. Elegimos un traje sencillo pero aparentemente característico del distrito: me podría vestir de campesina, pero lo que ella hizo, no es así. Es un vestido sencillo, pero bello; es blanco y tiene bordados de frutas y vegetales, y en ciertos lugares dorada que al reflejar la luz hace que brille como una pequeña brillantina: si muevo la falda casi puedo ver las semillas de la sandía caer.
Nuestros caballos son marrón cajeta (pero no se que es esto último) para que contrasten con nuestro color de piel y están perfectamente entrenados. El traje que usa Thresh es como el mio, pero en masculino y lo hace ver algo más joven, pero, por su expresión puedo saber que le importa un soberano pepino si me caigo del carruaje o no. Cuando comienza el desfile y puedo empezar a oír la musica inaugural los caballos esperan su turno para salir, mientras observamos un poco los trajes de los demás tributos: mi traje es muy sencillo, pero lindo (y sinceramente el del distrito 6 es horrible) pero los del distrito 1, son relucientes, complejos y brillantes. Cuando salimos y comenzamos a recorrer las calles, algunas personas nos miran, pero son pocas: esto no nos traerá muchos patrocinadores. Conforme avanzamos, el atardecer parece que nos persigue, como un fuego intenso. Pero cuando el público comienza a gritar:
-¡Katniss!
-¡Peeta!
-¡DISTRITO 12!
Volteo la vista y me doy cuenta de que están deslumbrantes (literalmente) y hacen que los tributos de los distritos 9, 10, y 11 pasemos desapercibidos.
Los doce carros llegan al círculo de la ciudad, y la música termina con unas notas dramáticas mientras el presidente Snow (un hombre blanco como la sal) sale de su balcón para darnos la bienvenida y comenzar con su discurso. Lo tradicional es enfocar las caras de lo tributos mientras esto sucede, y apreciar nuestros atuendos y rostros: si no fuera porque el vestido es más caro que todo lo que poseo, podría decirse que visto como en casa. Cuando termina el himno, los carruajes dan una última vuelta al círculo central de la ciudad y nos dejan en el edificio que será nuestro hogar/prisión durante los días que nos quedan fuera del estadio.
En cuanto se cierran las puertas, nuestros estilistas y mentores comienzan a parlotear palabras indescifrables, miro a mi alrededor y descubro a Thresh mirando con lo que casi parece verdadero odio a los tributos del distrito 12, y no es el único; reconozco que yo lo haría si no hubiera decidido confiar en ella. En el estadio estaré sola, pero eso no significa que no pueda ser aliada de alguien, al menos por un tiempo.
Chaff y Seeder nos ayudan a bajar del carruaje y nos felicitan por nuestro comportamiento (Chaff incluso bromea al decir que el piso parecía alguien guapo para besar en caso de habernos caido) y me siento tranquila: por ahora solo sigo a mis mentores al elevador para continuar con esta aventura antes de los juegos y espero algo delicioso para cenar.
&✴Perdón por haber tardado tanto en subir el capítulo, pero se me atravesaron algunas cosas que me impedían terminar de escribirlo✴&
Este fue el tercer capítulo de una historia desde la perspectiva
❇"De la más pequeña de todos" ❇
Espero que te haya gustado, y si así fue, compartelo con tus amigos:
❇No olvides comentar qué te pareció❇
El siguiente capítulo en unos días (^=^)
